Tuve unos problemas para entrar a la pagina estos días :-S. Que bueno que les gusto el capitulo pasado, la verdad no estaba segura que pensarían, y me dio mucho gusto que les gustara la cursileria de los latidos del corazón, por poco no lo pongo, ya casi había terminado el capitulo cuando estaba oyendo una canción que se llama 'My kind of love' que dice básicamente que 'tal vez no sea una persona perfecta ni podría regalarle las estrellas pero nunca te cuestiones si mi corazón late por ti, solo late por ti, y cuando te hayas rendido, cuando mas lo necesites es cuando sentirás mi tipo de amor'. y me pareció muy lindo, sentí que Katniss la estaba cantando a Peeta u.u, si pueden escúchenla es de Emeli Sandé. Otra cosa alguns me preguntaron si era el ultimo capitulo, si lo pensé por un momento, en especial por que ya no tenia nada escrito, pero no se, como que no quería dejar ese final, si quieren tómenlo como final, por si no les gustan los capítulos que siguen y dejen de leer :-P Porque mientras mas se alarga un fic post-historia mas se pierde el canon y algunas personas son exigentes con eso. Ya saben el dicho vete cuando vas ganando.
Como que estoy hablando mucho, pero ya, aquí esta:
l
Han pasado un par de meses desde que creí que Peeta me abandonaba por marcharse al distrito 9, y las cosas poco a poco van mejorado cada día más.
La cotidianeidad ha ido llenando nuestras vidas, todo es como antes de que el dejara de visitarme, excepto por la pequeña diferencia que ahora me besa cada vez que me ve, o se despide de mi. En realidad no es tan pequeña la diferencia, y aunque parezca extraño me costó acostumbrarme.
El primer día que llego a desayunar e intento besarme frente a Sae la grasienta moví mi rostro inconscientemente para que besara mi mejilla en su lugar. En seguida me volteo a ver ofendido y confundido, y con razón, después de todo, la noche anterior habíamos pasado mas minutos besándonos que hablando. El resto del desayuno ese día lo paso sin hacer contacto visual conmigo, pero conversando alegremente con Sae y su nieta, quien estaba muy feliz de verlo de vuelta. Cuando nos encontramos de nuevo solos no sabía que decirle.
-Parece que tu y Mica se llevan muy bien – Dije sarcásticamente mientras lavaba los trastes que ya le había prohibido a Sae que lavara.
-¿La nieta de 11 años de Sae? – Dijo en tono cansado, no respondí nada por que sabía lo tonta que sonaba mi acusación así que seguí disimuladamente lavando trastos.
-Creo que ese último cubierto ya está demasiado limpio, llevas tallándolo 5 minutos, no necesitas seguir haciéndolo o desaparecerá – Resoplo desde su lugar mientras me observaba -Esta bien Katniss, no estoy molesto, me parece tierno que te de pena que te bese frente a Sae, extraño sí, ya que me has besado enfrente de todo Panem, pero tierno, supongo que antes cuando era fingido para ti, era más fácil en comparación a ahora.
Sentí como mi sangre se calentaba por alguna razón después de eso, tal vez por lo mucho que detesto que alguien piense que soy débil en alguna forma, las palabras defensivas se empezaron a formar en mi mente y estaban listas para salir a atacarlo, cuando sus manos sujetaron suavemente mis hombros y me voltearon hacia el.
-Pero, ahora que estamos solos ¿me saludaras como se debe? – Hice mi mayor esfuerzo para mostrar mi cara de displicencia ante su pedido y añadir
-Tal vez solo no sentí deseos de besarte, ¿has pensado eso?, la mayoría de las veces fui yo quien te beso a ti, frente a miles de personas, ¿crees que ahora me da pena hacerlo frente a una persona más? Sé que crees que soy inocente e ingenua, pero te recuerdo que- – Un beso corto mi discurso, intente oponer resistencia, pero sus labios se sentían tan bien, y tenia tantos deseos de besarlo que solo le basto una fracción de segundo tenerme completamente entregada a él.
-Así que ¿no sentías deseos de besarme? – Me dijo con una mueca en el rostro, suspirando por aire después del beso.
-No, pero me da gusto que empieces a tomar la iniciativa, ya me estaba cansando de ser siempre yo – Dije con una sonrisa mordaz y me aleje de él.
Las primrose de afuera de la casa estaban completamente florecidas así que salí a sentarme en la banca del porche a aspirar su aroma, el se sentó a mi lado.
-¿Sabes por qué no lo hacía la mayoría de las veces?, el tomar la iniciativa, durante las entrevistas y todo eso… Porque no quería sentir que me aprovechaba de la situación, yo todo el tiempo tenia deseos de besarte, pero sabía que tu solo lo hacías por que estabas forzada, así que me resultaba mas aceptable de esa forma – Tome su mano cuando termino de hablar.
-¿Sentías que todos mis besos eran forzados? – Pregunte sin soltar completamente su mano, apenas sujetaba algunos de sus dedos entre los míos.
-No siempre, creo que eso hizo que mis sentimientos crecieran y fue lo que me dio un poco de esperanza, sentirme correspondido de alguna manera, no sé cómo fue para ti pero, hay algunos que recuerdo con exactitud, esos creo que fueron reales – Apretó mis dedos y sonrió.
-Osea que solo recuerdas algunos de los besos que te he dado, wow Peeta, tu si sabes alagar a una mujer – Dije bromeando tratando de sonar sarcástica.
-¡No!, sino lo que me hicieron sentir, tus labios... – Hizo una pausa para observarlos -Siempre se han sentido bien junto a los míos, pero en algunas ocasiones, me hicieron sentir… no sé cómo explicarlo, simplemente te sentías diferente, como hoy, ayer, en la cueva, como aquel día en la arena de la playa, temí no ser capaz de, poder dejar de besarte… – Se sonrojo y dirigió su vista hacia los Primroses
-Yo también lo sentí – Se mostro complacido y aliviado de mi confesión, saque mi saquito de terciopelo negro y le mostré la perla -Mira, aun la tengo ¿Recuerdas cuando me la diste?
-Si, en la playa durante los segundos juegos – Él sonreía y ambos observábamos la diminuta bolita blanca brillante, dio un apretón a mi mano que yo le devolví, pero su apretón era diferente, seguía incrementando su agarre, hasta que empezó a lastimar mi mano, entonces lo vi, y pude notar que tenia uno de sus ataques, estaba completamente tenso.
Una sensación amarga lleno mi cuerpo, ¿Sera siempre así, momentos agradables interrumpidos por las secuelas de su hijacking?. Pero antes de que pudiera profundizar en ese pensamiento su quijada se relajo y su mano poco a poco me fue soltando, permitiendo a mí sangre fluir hasta la punta de mis dedos de nuevo.
-Lo siento, ¿te lastime? – Su mirada cambio, ahora me veía apenado, abatido.
-No, está bien Peeta, creo que fue mi culpa por hacerte recordar
-Si te lastime – Tomo mi mano aun roja y la acaricio con una suavidad increíble -Estoy harto de esto Katniss, de verdad, ni siquiera ahora puedo ser feliz, estoy junto a ti, todo está bien y tiene que pasar esto para recordarme que nunca volveré a ser el mismo, que me dejaron marcado para siempre – Su voz estaba llena de amargura y tristeza.
-Todos quedamos marcados de alguna forma Peeta, lo que te sucede a ti no es diferente al dolor que siento todo el tiempo, a mis pesadillas, a lo que impulsa a Haymitch a beber hasta perder el conocimiento.
-Pero es diferente no es tan evidente, no me pones en riesgo, no lastimas a nadie con tus pesadillas.
-¿No te lastimo que no estuviera segura de querer estar a tu lado a causa del miedo que sentía de perderte?, mis pesadillas tal vez no afecten a otros pero a mí me lastiman cada noche, y lo evidente, eso si no te lo puedo discutir, ya que no es nada evidente cuando Haymitch esta ebrio, tanto que en ocasiones se olvida de comer o de bañarse, si ese olor casi no se percibe – Peeta por fin volvió a endulzar su rostro con una sonrisa -Lo superaremos juntos, como todo lo demás, lo prometo.
-Gracias – Tomo mi rostro con sus manos y lo acerco a él, dándome un corto beso -Eso me recuerda, ¿no te dijo Haymitch que le debías una caja de alcohol? ¿Por qué fue eso?
-Besarme te recuerda a Haymitch, vaya Peeta, cada vez me haces sentir mejor – Le dije riendo.
-No, lo recordé por lo que dijiste que bebía hasta olvidar comer, solo que quería besarte antes de preguntarte – Me respondió sonrojado.
-Cuando crei, bueno cuando me hizo creer que no volverias se ofrecio a ayudarme a traerte de vuelta, pero olvidalo era solo uno de sus viejos trucos, lo que sea por conseguir alcohol.
-No lo olvidare – Dijo y me lanzo una de esas miradas suyas, ¿como es posible que su mirada me ponga tan nerviosa, como la puede cambiar tanto?, me pregunto si yo tambien tengo distintas miradas, y si alguna de ellas lo pone nervioso -Ademas, Haymitch no es tan malo como crees, él en el fondo siempre a querido ayudarnos, aunque no siempre parezca asi
-Lo se, solo es una especie de costumbre hablar mal de el, pero después de todo lo estimo, y se que a su manera también le importamos mucho. Fui a hablar con el después de todo, le lleve comida y estuvimos conversando, se veía contento de que estuviéramos juntos – Lo señale y luego a mi para que entendiera a que me refería, y por alguna razón decirlo en voz alta, aunque sea el solo insinuarlo me hizo sentir rara -Claro que lo dijo a su manera "¿Que, por fin dejaron de hacerse los tontos?" – Imite el tono de hablar de Haymitch.
-¿Entonces deberíamos ir a comprar su dotación no crees? Podríamos ir juntos – Me dijo aun riéndose de mi actuación.
-Lo que le diste le durara al menos un par de semanas, o debería, luego hablamos de eso, además, se te está haciendo tarde para ir a la panadería, ¿no crees?
-Soy el dueño puedo llegar tarde un día – Puso su brazo al rededor de mis hombros, como acomodándose para quedarse otro rato mas junto a mi.
-Peeta, no seas irresponsable, tal vez algún día también será mi panadería y quiero que la cuides, si no, te voy a despedir cuando sea mía – Quite su brazo de mi alrededor y note que mis palabras formaron una gran sonrisa en su rostro
-Solo porque dijiste eso aceptare irme, para cuidar tu futuro, nuestro futuro – Se puso de pie y me beso en la frente -Hasta luego.
-¿Así te despedirás de mi?
-¿Se te ocurre algo más?, Digo como se que este día no has tenido deseos de besarme y todo es- – Me puse de pie y lo bese, no un beso largo ni pasional, solo presione mis labios contra los suyos mientras sujetaba su cabeza con mis manos, acercándolo mas a mi
-Hasta luego – Le dije suavemente, me metí a la casa y cerré la puerta, me asome por la mirilla de la puerta para verlo irse y aun seguía parado en mi porche con una sonrisa en los labios, como si estuviera procesando lo que ocurrió -¡Se te hace tarde! – Grite desde el otro lado de la puerta asustandolo, sonrió y se marcho.
l
Le puse Mica a la nieta de Sae por que son minerales que se extraen de las minas y así :-P. Gracias por sus reviews, a los nuevos lectores y a los que empezaron a leerla desde el principio :)
