Welcome welcome, no tengo mucho que decir, excepto, gracias por sus reviews :) y aquí tienen


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Por instantes, cuando Peeta me besa, me abraza, o simplemente se sienta a mi lado a hacerme reír, se siente tan bien, tan normal, que parece que las cosas siempre han sido así, que siempre hemos estado juntos, que nunca hubo una guerra o que los que murieron tan solo están en algún largo viaje. Pero esa sensación nunca dura demasiado, basta con ver mi reflejo marcado en algún espejo, mirar a Peeta apretar los puños, o cerrar los ojos para revivir las dolorosas muertes de quienes ya no están.

Y llevamos ya varias semanas reviviéndolas, haciendo el libro, nuestro libro, al principio lo empecé como algo mío, como algo que me ayudaba a Mi a aceptar el pasado, pero desde que el empezó a ayudarme se ha convertido en una especie de terapia para ambos, intercambiamos nuestras percepciones sobre cada hecho, sobre cada persona, y nos conocemos un poco más. Conversamos por horas sobre algo o alguien, luego empiezo a escribir y el realiza alguna pintura o dibujo alusivo. En ocasiones paso horas viéndolo dibujar, por alguna razón eso me relaja, me llena de paz. Cada vez se ha hecho más bueno, y el resultado final me provoca escalofríos, los ojos son su especialidad, siempre los dibuja tan reales, que siento que me pueden ver.

Hoy está dibujando a Prim, su cabello dorado pareciera brillar en el papel, sus ojos se ven alegres, y hay una sonrisa en su rostro, no puedo apartar la vista, siento que en cualquier momento el dibujo cobrara vida y saldrá a abrazarme. Hablar de ella es una de las cosas mas difíciles para mi, ella tan solo era una niña con toda la vida por delante cuando murió, era buena, tenia sueños, era querida por todos, en especial por mí, despertaba algo en mi corazón, a su lado era cariñosa, amable, comprensiva, protectora, ni siquiera Peeta logra lo mismo en mi, dudo que alguien algún día lo logre, es la clase de sentimientos que solo se tienen hacia alguien pequeño que provoca ternura.

-Katniss, si quieres puedo terminar el dibujo en mi casa, ya es un poco tarde y creo que no te hace bien – Dice Peeta dejando de dibujar, mientras ve mi rostro lleno de lagrimas, todo este tiempo viéndolo dibujar, o yo escribiendo sobre ella he estado llorando, las lagrimas no me piden permiso solo abandonan mis ojos, lentamente y en silencio, yo las limpio, pero él las nota.

-No, por favor, me gusta verte dibujarla, es muy linda, lo haces muy bien – Mi voz hace su mayor esfuerzo por sonar firme

-Ella lo merece, cada trazo, cada detalle lo hago con mi mayor esfuerzo, por ella y por ti.

Solo veo sus manos, no puedo verlo a los ojos, si lo hiciera probablemente perdería la entereza y mis silenciosas lagrimas se convertirían en llanto, gemidos, y gritos de dolor.

Lo veo varios minutos más, sin decir una sola palabra para no distraerlo, son casi las diez de la noche cuando ha terminado su dibujo, tomo la hoja en mis manos y la observo maravillada.

-Es ella… – Susurro, conteniéndome, casi puedo oír su risa y mi corazón se rompe un poco más, su vida pasa ante mis ojos como un video, una bebe que jalaba mis cabellos, luego una niñita sin un padre, muriendo de hambre indefensa, su sonrisa al ver un trozo de pan, el pan que me regalo Peeta, la recuerdo acariciando a su mugroso gato, cuidando a su cabra, llorando, gritando mi nombre durante la cosecha, la recuerdo en el distrito 13, cuidando heridos, emocionada de imaginarse como doctora, cuidando de mi, aun siendo una niña tenía la madurez suficiente como para aconsejarme. Y luego, esa imagen, esa que me atormenta cada noche de ella poniendo su chaqueta alrededor de un niño herido, luego una ráfaga de fuego envolviéndola…

Los brazos de Peeta me envuelven, no soy capaz de soltar el dibujo y abrazarlo de vuelta, tan solo recargo mi cabeza en su hombro. El tiempo pasa, no sé bien qué tanto, pero no me suelta hasta que estoy completamente calmada. De hecho tanto que al soltarme salgo de un sueño ligero en el que había caído

-Deberías quedarte con este dibujo, yo hare otro para el libro – Apenas alcance a entender sus palabras y darme cuenta que no estaba soñando.

-No, tendrías que trabajar el doble, está bien así, incluiremos este – Mi voz suena rasposa como si hubiera estado gritando

-Por favor, quédatelo – Insiste apretando mi mano que lo sujeta, hasta que asiento, no tenía ninguna foto reciente de Prim, así que en verdad agradezco su oferta, pero lo único que puedo hacer fue apretar los labios y agachar la vista -Bueno, creo que ya tienes sueño, mejor me iré y mañana regreso

-¡No! – Tomo su mano para que no se alejara de mí -Por favor Peeta, al menos por hoy, no te vayas – Le suplico

-Katniss, ya sabes que no puedo quedarme – Responde apartando la vista con visible disgusto

-Solo esta noche Peeta, no quiero estar sola

-Ya hemos hablado de esto, y te he dicho que no me siento seguro haciéndolo, no quiero ponerte en peligro innecesariamente, en un mes tengo cita con el médico, veremos que dice

-¿Un mes? Yo te necesito ahora, te he estado necesitando todos estos meses, pero ¡hoy más que nunca, y no es innecesariamente! – Mi voz ya no suena como suplica, ahora suena como un grito en reclamo

-Yo también te necesito, yo también quiero estar contigo, pero mi necesidad de protegerte es más grande que mi egoísmo de sentirme bien

-¿Egoísmo?, ¿Piensas que yo soy egoísta? – Pregunto molesta.

-No, pero pienso que no te das cuenta de las repercusiones que podría tener, cada vez controlo mas los ataques, pero aun me confunden, a veces me toma algunos minutos darme cuenta de lo que es real, y solo bastan unos minutos para hacer algo de lo que me pueda arrepentir el resto de mi vida, no podría vivir sin ti, el solo imaginármelo-

-Yo no tengo que imaginármelo – Interrumpo molesta viéndolo con coraje

-¿Qué quieres decir? – Sus ojos se llenan de lagrimas, sé que no es el sueño, la hora, o que haya estado dibujando por tanto tiempo, son las palabras que le acabo de decir.

-Mejor vete, ansió el momento de irme a dormir para despertar gritando de miedo.

-Así que hasta ahí llego lo de superarlo juntos ¿no? Wow, que bondadosa eres, ¿Cuánto duro, dos o tres meses?

-¡No quieras hacerme sentir que es mi culpa Peeta! – Respondo disgustada sus palabras me molestan.

-¿Claro que no, porque lo seria?, después de todo, soy yo el malo, el que no quiere arriesgar TU vida quedándose a velar TU sueño, soy yo el que quiere despertar solo gritando lleno de sudor recordando todas las atrocidades que me hicieron, y esperar a volver a verte para comprobar que sigues viva, ¿Soy un egoísta no lo crees? – Dice y se marcha dejándome sin habla.

No sé si estoy molesta, triste, arrepentida o avergonzada por lo que acaba de pasar, no logro entender su comportamiento, el no ha vuelto a intentar atacarme en muchísimo tiempo, pero aun así sigue temeroso. Y se atreve a insinuarme que soy egoísta, a mí, que he sacrificado mi vida por los demás todo el tiempo, soy la persona menos egoísta que conozco. No, no lo soy, no tomo en cuenta las emociones de los demás.

Sus palabras rebotan en mi cabeza, y tengo que recordarme a mi misma que no soy la única sufriendo, recuerdo también mis palabras hacia él hace algunos meses "Lo superaremos juntos, como todo lo demás, lo prometo". Pero no me esfuerzo, hay algo dentro de mí que no funciona como debería, Puedo intentar salvarle la vida mil veces, pero cuando se trata de tomar en cuenta sus sentimientos siempre soy yo la que termina asesinándolo.

Aclaro mis ideas, me toma casi un par de horas hacerlo, ya que necesito calmarme primero, pero por fin lo hago.

Respiro hondo, tratando de aspirar todo el aroma a mí alrededor, llenarme de él. Subo las escaleras lentamente, como si no quisiera romper la armonía que el silencio de la noche me proporciona, la puerta de la recamara está entre abierta así que solo la empujo lentamente, lo que ocasiona un rechinido de sus bisagras.

No prendo la luz, pero la luna me ilumina lo suficiente para ver mi camino, avanzo y me siento con cuidado en la cama, sé que no podre dormir esta noche, pero me recuesto, cruzo mis manos en mi abdomen y miro el techo por unos segundos, volteo a un lado y lo que mi mirada capta hace que me pierda completamente en la vista. Como esas ocasiones en que por más que lo intentas no puedes dejar de ver el sol cuando se está poniendo, o una burbuja de jabón, cambiando de color hasta que se rompe. Sé que creí que no dormiría pero mis ojos se empiezan a sentir cansados después de varios minutos, las respiraciones lentas me arrullan, la hermosa luna ahora ha subido hasta un punto donde su luz ya no me ilumina el rostro, así que me rindo y empiezo a dormitar.

Estoy en el lago nadando, lejos en la otra orilla están mi Padre, mi Madre y Prim. Intento nadar hacia ellos pero parece que no avanzo, cada vez me canso mas hasta que me es inútil permanecer a flote, el agua empieza a entrar en mi nariz, mi boca, se convierte en una total agonía, de pronto unos brazos me sacan del agua, es Peeta. Me sube a su pequeño bote y me abriga con una toalla, "Yo te llevo hacia ellos" Dice con una sonrisa, mientras me frota los brazos para entrar en calor y de alguna forma se, en mi sueño que es cierto, que él lo puede lograr y me tranquilizo.

Un grito me sobresalta, es un grito lleno de desesperación, de miedo, la adrenalina recorre mi cuerpo, rápidamente mis sentidos se ponen en alerta y despierto completamente, recuerdo mi objetivo.

-Sshhh, calma todo va a estar bien – Susurro al tiempo que acaricio su frente

-¿Katniss? – Dice con la respiración entre cortada, visiblemente sorprendido casi asustado -¿Qué haces aquí?

-Cuidando de ti, ahora vuelve a dormir, no te preocupes no me iré – No dejo de acariciar su frente y me permito entrelazar los dedos entre sus rizos también

-Pero …

-Shhh, ya sé que no quieres ponerme en peligro, pero estaré despierta, solo te veré dormir, lo prometo, no quiero que tengas pesadillas.

-¿Esto es real o estoy soñado? – Dice apretando los ojos.

-Es un sueño… – Susurro moviendo mis manos, confundiéndolo aun mas, su rostro me hace reír -Estoy aquí y soy real – Tomo su mano la pongo contra mi mejilla para que pueda sentir mi rostro, sus grandes ojos se abren mas y me observan detenidamente.

-¿Y tú? También necesitas dormir – Dice enternecido acariciando mi mejilla.

-Creo que por lo menos uno de los dos merece una noche de sueño tranquilo después de todo – Me siento nerviosa tan cerca de él, nuestras manos siguen en la cara del otro y me mira como si viera mi alma, se acerca lentamente a mí y me besa.

No es un beso sutil, es intenso, apasionado, como si hubiera estado desesperado por hacerlo durante años, como si sentir mis labios no fuera suficiente y necesitara mas, correspondo con la misma intensidad, pongo mi mano en su espalda y lo acerco a mí, la humedad de sus labios, el calor de su cuerpo contra el mío, su mano en mi cintura estrujándola, me hacen sentir no solo mas despierta que nunca, si no viva realmente viva, disfruto esa sensación y no quiero que termine, no soy dueña de mis actos, solo sé que si en estos momentos él me pidiera que saltara por la ventana, probablemente lo haría.

Nuestra respiración está completamente agitada cuando deja de besarme, pero yo necesito más, quiero seguir sintiendo su calor, no estoy lista para que se aparte de mí.

-Peeta … – Susurro mientras lo abrazo y escondo mi cabeza entre su cuello y su hombro

-Mande – Responde abrazándome y sonriendo por la sensación de mis labios contra su cuello

-No quiero seguir peleando contigo, solo quiero estar así, ¿por qué no podemos estar así siempre?

-Yo no peleo contigo Katniss, eres tu quien pelea – Dice tranquilamente y yo levanto mi cabeza para poder verlo a los ojos agresivamente.

-¿Quieres empezar otra pelea Peeta? – Digo seria, levanto las cejas y me recargo en un codo, lo que solo parece divertirle, me toma con ambas manos de la cintura y me jala hacia él, intento oponer resistencia, mientras rio por sus caricias en mis costillas, jugamos como niños, pero al final me vence, ahora el está sobre mí, sujetando mis manos en mis costados, la sensación hace que ambos dejemos de reír, puedo sentir que estoy ruborizada, nos observamos, su mirada está llena de deseo y necesidad, mi corazón se agita cada vez más al percatarme de cada centímetro de su cuerpo sobre el mío, al sentir su respiración agitada contra mi. Aparta la vista por un momento como sacudiendo sus ideas y luego besa mi frente.

-A mí tampoco me gusta pelear – Dice quitándose de encima de mí, y poniéndose a un costado -Desde el momento que salí de tu casa me arrepentí de hacerlo y no quedarme, tampoco me gusta estar lejos de ti, o que sientas que lo estoy, yo lo hacía por tu bien de verdad.

-Mi bien, es a tu lado – Digo casi sin pensarlo, el oírlo hasta me suena extraño.

-No digas eso Katniss – Dice escondiendo su cabeza en mi cuello momentáneamente.

-¿Por qué?, ¿Solo tú puedes usar palabras lindas? – Pregunto

-No, pero haces que piense cosas, cosas para las que tal vez no estamos preparados – Aparta un mechón de cabello de mi rostro y esboza una sonrisa mientras me mira soñadoramente.

-¿Como qué? – Digo mordiendo un labio con mucha curiosidad

-Shhh, hay que dormir, ya casi va a amanecer, solo prométeme que si intento matarte me golpearas – Dice intentando sonar serio, conteniendo una risa

-No tienes que pedirlo seguro lo hare aunque no lo intentes – Sonríe y nos acomodamos para dormir plácidamente.

Despierto a la mañana siguiente, para encontrarme con Peeta viéndome

-¿Sin pesadillas? – Pregunta

-Sin pesadillas – Respondo

Fue la primera noche en mucho tiempo que dormí realmente bien, hay algo en sus brazos que me proporcionan estabilidad emocional, después de esto, estoy segura que no le permitiré dormir lejos de mi ni una vez más.

Para variar desayunamos en su casa, el cocina todo, y yo no puedo eliminar la sensación cálida en mi pecho.

Al llegar a casa noto que hay una carta en la puerta, pero estoy tan en las nubes, que no me preocupo ni siquiera por leer el remitente, la dejo sobre una mesita y me voy a bañar.

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Espero que no les haya parecido demasiada miel sobre hojuelas el capitulo. Oh que pasara después? no tengo ni idea jajaja, las ideas vienen a mi mente solo mientras estoy escribiendo, tuve tiempo de hacerlo hoy y lo aproveche por que no se cuando vuelva a tenerlo. Emmm cuando Katniss 'Aclara sus ideas' es que decide ir a la casa de Peeta a cuidar su sueño, como entro? tiene llave, por eso es que respiro hondo, quería aspirar el aroma de la casa de Peeta, jajaja que rara no?, cuando voltea hacia a un lado, lo que ve, que la deja maravillada como si viera el sol es a Peeta (1,2,3 Aaaaaww), y las respiraciones que la arrullan son las de Peeta. Bueno solo lo aclaro por si alguien no entendió y dice 'Hey que paso como llego ahí?' Ups, creo que si debo aclararlo lo escribí mal, My apologies, pero ahora que lo saben vuelvan a leerlo con eso en mente jejeje.

Gracias por de nuevo por sus reviews, es lindo que se tomen el tiempo para hacerme un comentario positivo sobre lo que escribo :D me he vuelto un poco adicta a ellos, cada vez que abro mi correo, y veo que tengo correos nuevos pienso, 'que sea un review, que sea un review' jajaja así que sigan mandándolos, contribuyan!