Se que dije que no sabia cuando actualizaría pero es que, no tenia nada que hacer el Domingo y me puse a escribir :-P


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Desnutrición aguda, insuficiencia cardiaca, anemia, hipoglucemia, cetosis grave, deshidratación, principios de insuficiencia renal, infección en el estomago.

Son las palabras que me dicen los doctores del hospital después de examinar a mi madre por varias horas. No logro entenderlas todas, solo sé que todo se debe a que no se ha alimentado en las últimas semanas.

La última vez que cayó en este estado yo estaba a su lado, la alimentaba, trabajaba por la familia para ganar dinero y me aseguraba que se levantara de su cama. Esta vez sola, aunque estaba trabajando en lo que es su vocación, poco a poco se fue dejando hundir más y más hasta que no se pudo levantar.

-Le salvaste la vida, un par de días más y su corazón no hubiera aguantado, Si hubiera estado sola cuando se desmayo y nadie hubiera estado ahí, me temo que tal vez ya no hubiera despertado – Dice uno de los doctores antes de salir de la habitación, como si eso debiera hacerme sentir mejor, o reconfortarme de alguna manera.

Salen todos del cuarto dejándome sola con mi madre, tiene un tubo metido en su nariz, que según me dicen envía alimento directamente a su estomago, y otros más delgados metidos en las venas de sus brazos, hay una pinza en su dedo y cosas pegadas a su pecho. Con esta luz se ve aun más pálida y demacrada, tiene grandes manchas negras bajo sus ojos, y su cabello se ve opaco.

-Vas a estar bien – Susurro, tomando su mano, ella cierra los ojos y una lagrima escurre por su cien hasta perderse en su cabello. Intenta hablar pero le pido que mejor descanse, es lo mejor para las dos en este momento.

Me siento en una silla junto a su cama en silencio, los sonidos que hacen las maquinas que la rodean me traen malos recuerdos, cierro mis ojos y me recuerdo a mi misma en una cama como esa, quiero salir de ahí, lejos de ese sonido, pero no puedo, si hay algo que entiendo en este momento es que ella me necesita.

Paso los siguientes tres días en esa misma silla, solo alejándome mientras duerme para comer o ir a tomar un baño a su casa, pero incluso he dormido aquí y mi cuerpo empieza a reclamármelo, me siento cansada, las piernas me duelen, mi cuello esta tenso. Pero al menos ella parece estar mejor.

Le han quitado ese desagradable tubo de su nariz, y ahora se alimenta por la boca, aun tiene un tubo en el brazo y las cosas pegadas a su pecho. Una nueva doctora ha venido a verla hoy, al parecer la conoce de antes, me pide cortésmente que las deje solas para hablar en privado, así que decido ir a la cafetería a comer.

Cuando estoy por terminar mi almuerzo veo dos mujeres acercarse a mí, una se ve muy joven y tímida, la otra mayor y protectora.

-Hola Katniss – Dice la joven y es entonces que la reconozco, es Annie, y trae en los brazos a quien debe ser el hijo de Finnick, un niño regordete con cabello cobrizo como él.

-Annie, hola – Le doy un abrazo que apenas devuelve y pregunto -¿Está todo bien? ¿Qué haces aquí?

-Todo bien, supimos que estabas aquí, Sandy me dijo – Dijo señalando a la mujer mayor a su lado, a quien nunca en mi vida había visto

-Conozco a su madre, supe que estaba internada y que Ud. Estaba cuidándola – Dijo la mujer con una voz mucho más grave a lo que esperaba comparado con su dulce aspecto

-Quisimos venir a verte – Dijo Annie

Las invito a sentarse, Annie me deja tomar al pequeño en mis brazos por un momento, quien luego llora por su madre. No tenemos mucho de qué hablar, en realidad nunca nos conocimos mucho y el lazo que nos une, Finnick es como un tema impronunciable para Annie, quien a momentos se ve nerviosa, pero al sentir como su hijo toma uno de sus dedos con su mano el rostro le cambia completamente. Es una madre tierna y amorosa, nunca imagine que esa frágil chica que conocí pudiera ser capaz de cuidar otra vida, y menos después de haber perdido al amor de su vida.

-Cada vez que lo veo, lo veo a él, y así se que, sigue a mi lado, el no se ha ido, vivirá por siempre en el – Me dice Annie después de notar como la observaba acariciar el rostro del pequeño sin atreverme a decir lo mucho que parece a su padre, yo sonrió y sus ojos se llenan de lagrimas -¿Puedes creerlo? – Dice sonriendo pero con una lagrima cayendo de su ojo -Nuestro amor era tan grande que creo otra vida, es un milagro, un hermoso milagro…

Y me sorprendo sintiendo deseos de ser Annie por ese momento, no porque perdió a Finnick, eso nunca lo desearía sentir, sino porque tiene en sus brazos un ser que es mitad ella y mitad él, y ahora recuerdo el comentario de Peeta, y por un segundo lo comprendo, pero siento desanimo al saber que no podre darle esa felicidad, esa sonrisa que veo en Annie no estará en sus labios nunca.

-Este lugar no me gusta – Dice Annie alterada después que una mujer pasa llorando y gritando junto a nosotros, probablemente debido a la perdida de algún familiar, así que Sandy me indica que deben irse, pero le pido su teléfono, quiero estar pendiente de sus vidas.

Regreso al cuarto con mama y me entero que le han hecho nuevos análisis, la Doctora que me pidió que saliera regresa justo cuando me estoy sentando, me pongo de pie y pregunto si desea que me salga, pero dice

-No, necesito hablar contigo.

Eso de inmediato me hace pensar que hay algo más que esta mal con mama, ¿de que otra cosa pudiera querer hablar conmigo?

-Su madre Srita. Everdeen, tiene un grave caso de Depresión clínica, eso es lo que la hace perder el interés en las cosas que le gustan, dejar de preocuparse por su bienestar, o hasta buscar lastimarse a sí misma – Me ve como esperando alguna reacción de mí parte, pero no digo nada, esto es justamente lo que le paso antes, solo que no sabia su nombre.

-Su madre necesita otro tipo de tratamiento – Agrega la doctora

-¿A qué se refiere?

-Bueno la depresión en su madre es causada por la falta de una sustancia en su cerebro, Serotonina, su cuerpo tiene dificultad en crearla y eso ocasiona los síntomas, puede ser que sea desencadenado por algún suceso traumático o difícil de procesar, pero ella entra en un estado peor que el resto de las personas de tristeza, necesita ayuda de medicamentos para superarlo, tengo entendido que esto ya había pasado, y también fue un episodio agudo, quiero decir severo ¿Cierto?

-Si – Dije apenas

-Bueno pues necesitamos empezar el tratamiento lo antes posible, de nada servirá nutrirla si no nutrimos su mente, Ud. Debe firmar este consentimiento.

-¿Por qué yo? – Pregunto preocupada

-Por que el estado de su madre se considera mentalmente discapacitante, por lo que no está en plena facultad de hacerlo, Ud. Como la persona su cargo es la responsable de hacerlo.

Firmo los papeles sin preguntar nada mas, apenas alcanzo a procesar lo que me dijo la Doctora, me pregunto si nuestra vida hubiera sido diferente si mama hubiera recibido su tratamiento antes, cuando murió papa, tal vez no hubiera tenido que casar para sobrevivir, y nunca me hubiera hecho amiga de Gale, tal vez nunca hubiera estado muriendo de hambre afuera de la panadería y nunca hubiera visto a Peeta de esa manera, no me hubiera importado su vida y lo hubiera podido haber matado sin piedad.

-El traslado será a primera hora mañana – Dice la Doctora y se dirige a la salida del cuarto

-¿Traslado? – Pregunto confundida

-Si esta en los papeles que acaba de firmar Srita. Everdeen, su madre será trasladada al capitolio, cuentan con los mejores médicos especializados en el tema, con permiso – Y se va del cuarto.

Así que debo volver al capitolio, mi estomago se revuelve y quiere devolver mi almuerzo, pero se detiene al ver a mi madre, ella me mira aun con esa tristeza en sus ojos

-No tienes que venir Katniss, me trasladaran de hospital a hospital, y no me darán de alta hasta que tu lo permitas, no necesitas venir a cuidarme, debes extrañar mucho a Peeta y el a ti – Dice con mucha más fuerza en su voz que los otros días

-¿Peeta? ¿Tú crees que eso es lo único en lo que pienso? , ¿Crees, que son tan banal como para preferir ir a verlo que cuidar de ti? Qué clase de persona crees que soy, ¿No te he demostrado todos estos años que me sacrificaría por el bien de mi familia? – Le reclamo

-Pues yo no quiero que tengas que seguir sacrificándote, mereces dejar de sufrir, yo ya te he ocasionado suficientes problemas, y se… sé que me odias – Dice llorando

-Yo no te odio

-Veo el desprecio en tus ojos cada vez que me miras – Sus lagrimas siguen saliendo de sus ojos, pero no me mira, si vista esta fija en la pared

Me quedo sin palabras, no sé qué decir, así que hago lo único que me parece oportuno, la abrazo y susurro -Te quiero, siempre lo he hecho – Y siento como llora entre mis brazos, mientras me abraza con todas sus fuerzas, Ya no siento rencor cuando pienso en lo que fue, ahora, lo veo como lo que me llevo a ser la mujer fuerte que soy hoy, capaz de guiar una revolución.

Platicamos durante algún par de horas, me cuenta como se enamoro de papa, como su familia se opuso a su unión, incluso me hablo del padre de Peeta aunque no lo menciona en sí, solo dice que había otro joven enamorado de ella, de mucho mejor nivel, pero por quien ella no sentía más que amistad, es extraño pero en ocasiones olvido que mama fue joven, que alguna vez tuvo mi edad, y ella solo era un par de años mayor que yo cuando se caso y un par mas cuando se embarazo de mi. Me dice que sentía mucho miedo de ser madre, al haberle dado la espalda su familia tan solo era una joven sin idea como cuidar a un bebe. Me platica como mi padre nunca la presiono y supo esperarla, y también cosas que ni yo sabía sobre él, cosas que hice cuando era una pequeña y que no recuerdo. Le platico yo también de mi vida, le hablo de Peeta y de cómo en ocasiones no puedo evitar pelear con él, pero que su presencia me hace bien, y lo necesito mucho. Mi madre sonríe y dice que conoce esa mirada y esa sonrisa al pronunciar el nombre de Peeta, cuando pregunto qué quiso decir solo dice

-Espero conocer más a Peeta, parece un buen chico, estoy segura que te hará feliz – No podemos seguir platicando más tiempo porque sus ojos se cierran, se recorre en la cama y me invita a acostarme a su lado, pone su brazo a mi alrededor y dormimos juntas.

Despierto antes del amanecer, y mi madre ya esta despierta jugando con mi cabello, me siento un poco extraña tan cerca de ella, como si fuera una niña de nuevo.

Me levanto ya que en un par de horas trasladaran a mi madre y debo ir por mi maleta para acompañarla, así que me dirijo a su casa. Tomo un baño caliente permitiendo que mis músculos se relajen un poco.

Cuando voy de regreso al hospital veo como el sol se está levantando poco a poco, volviendo el cielo rosa, luego anaranjado, y finalmente azul.

Nos transportan en un hovercraft, y en cuando llegamos al hospital del capitolio la bajan como si su vida estuviera peligrando en ese segundo. La alejan de mi para examinarla, y mientras lo hacen me envían a la que será su habitación, es mucho más grande que la del hospital del Distrito 4, incluso tiene un pequeño comedor, y un gran sofá que puede ser utilizado como cama, la ropa de cama parece terciopelo, hay una televisión, baño privado y un gran closet con mas almohadas y cobijas, donde también puedo guardar mis cosas.

Sobre la mesita del comedero hay un gran arreglo de flores y frutas, al que al principio no le tomo mucha importancia porque creo que viene incluido con la majestuosidad del cuarto, pero al acercarme veo que tiene galletas con la figura del sinsajo y una carta. Es de Plutarch, y solo dice que cualquier cosa que necesite, él y la presidenta Paylor estarán encantados de ayudarme. Tomo una galleta y la aplasto con mi mano.

Los siguientes días el cambio es aun más notorio en mama, han trabajado incluso en su piel y cabello, por lo que se ve bella, sus huesos ya no sobresalen aunque aun está muy delgada se ve más sana, y me han dicho que la medicina en su cerebro empezara a hacer cambios en su conducta en unos días, cuando empiece a actuar.

Con todas las comodidades que me han ofrecido e este hospital casi no necesito salir de la habitación, incluso cuando traen comida para mama me traen a mi también, creo que tiene algunas ventajas el haber sido el sinsajo. Pero me siento encerrada, necesito correr, hacer algo, así que aprovecho que su médico pronto vendrá a su sesión de terapia y decido ir a caminar.

El capitolio se ve casi igual que antes, extravagante y distinto a los demás Distritos, aun hay gente con cabellos de colores y extrañas alteraciones en su rostro, pero ahora es más común ver a gente más simple en la calle, ya no todos parecen monstruos.

Mientras camino me topo con una gran escultura que muestra a 13 siluetas tomadas de las manos, todos se ven diferentes, hay hombres y mujeres, altos y bajos, fuertes y débiles, y cada uno viste representando a alguno de los distritos y tiene una inscripción que dice:

"Las diferencias entre nosotros no son nada si nuestros propósitos son los mismos y nos mostramos abiertos."

Sigo caminando y encuentro otra escultura, esta vez las 13 siluetas levantan juntas una gran roca y esta dice:

"Seremos tan fuertes como nuestra unión y tan débiles como nuestras divisiones"

Creo que con estas simples esculturas pretenden crear un ambiente de armonía entre los distritos, sin ningún otro esfuerzo. Mis piernas empiezan a cansarse así que regreso al hospital, y veo un gran rectángulo, está hecho de alguna especie de mármol negro, o por lo menos es que lo parece, se ve liso y brilla cuando el sol se refleja en su superficie. Esta vez lo único que dice hasta arriba es:

"In memoriam"

Y abajo en una placa dorada:

"No olviden, recuerden"

Y tiene una lista de cientos de personas, tal vez miles en cada uno de sus lados en pequeñas letras, presiento que veré varios nombres conocidos en ese gran trozo pulido de piedra, pero no tengo ninguna intención de buscarlos, su recuerdo no me deja, me acompaña todos los días.

Regreso al hospital, y al entrar al cuarto de mama veo que tiene compañía, probablemente algún doctor revisándola, aunque al ver bien veo que no viste ropa de doctor.

-Katniss, me dijeron que habías salido – Dijo sorprendido.

-Ya volví – Dije en respuesta casi sin ninguna emoción.

-Mi madre me conto sobre tu mama y quise venir a verla, puedo irme si te molesta – Dijo serio

-Está bien Gale, puedes quedarte, no me molesta – Conteste, es extraño verlo, por una parte me da gusto, pero por otra no lo puedo ver sin sentir una reacción en mi estomago.

Luego hace algo que no esperaba, se acerca y me abraza, me aprieta fuerte contra él y me dice cuanto me había extrañado, yo se que es Gale quien me abraza pero siento como si fuera un extraño. Finalmente sedo y lo abrazo de vuelta. Poco a poco me suelta y mi mirada se centra en la entrada del cuarto, puedo ver dos ojos azules que me ven desde la puerta.

-¡Peeta!

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Chacachacaaann...

Espero sus reviews, y les estoy hablando a uds. personas que leen y no dejan review, no diré sus nombres pero se que les gusta la historia por que la tienen en sus favoritos y alertas pero nunca me dejan review... What's up with that! xD

Quien quieren que interprete a Finnick en HG: Catching fire? o a Johanna, Dios quiero saber quienes actuaran.