Hola chicas; aquí estoy de nuevo con vosotras y Plugged.

Espero os guste. Un besito lindas; nos leemos abajo.

Los personajes de esta historia no me pertenecen. La historia es de mi propiedad.

PLUGGED

Me quedé a sus espaldas y carraspeé.

-Eh….te he visto desde allí y desde el primer momento me he puesto tan cachonda que cuando me quite las bragas; voy a tener que hacerlo igual que el papel de las madalenas…

El Dios se volvió y me quise morir…

Elevó sus ojos y me valoró con detenimiento; goloso.

Al llegar a mi rostro una sonrisa perfecta enmarcó sus hermoso rostro.

-¿Bella?

Era él. Al que habia soltado aquello era Edward Cullen….

Capitulo 10.

Bella Pov.

¿Podia haber alguien en el mundo mas desdichado que yo?

Apreté tanto mis puños que me hice sangre en las palmas de las manos y quise salir volando de allí como Superman.

Claro que Superman, era un héroe de comic y yo era una patética mujercilla que habia quedado a la altura de una cualquiera con aquella maldita frase.

Dispuesta a darme la vuelta y largarme de allí con pies en polvorosa, noté el suave contacto de una mano en mi brazo derecho. Me giré súbitamente y lo ví allí, de pie y mirándome con intensidad a los ojos.

-¿Esa es tu manera de entrarle a un tio; Bella?.- Sus palabras eran casi jocosas y yo me ruboricé hasta la raíz del cabello.- Déjame decirte que no eres nada sutil.

-Yo….-quise apartar la mirada y me revolví de su agarre.- Me he….me he equivocado…yo…

-¿De hombre? ¿O al llegar hasta aquí y ver quien era la persona que escondía las sombras, te ha decepcionado?.- Su voz era dura; alcanzando matices de brusquedad.

¡Bingo!

Él mismo me habia dado el argumento perfecto para salir de aquella situación airosa.

-Exacto. Tú mismo lo has dicho. Ahora si me disculpas, tengo que volver con mi amiga. Me espera.

-¿Tu amiga? ¿Está tan salida como tú? Porque si lo está, estaría encantado de que me la presentaras..

Un bramido incontrolado salió de mi garganta.

-Yo no soy ninguna salida. Edward Cullen.

-¿Edward?

Una tercera voz entró en escena y giré mi rostro en busca de la dueña de las misma. Era la chica de cabellos en todas direcciones que habia abandonado hacia unos minutos la compañía del maldito "Ogro".

-Hola. Soy Alice; la hermana de Edward.- La chica saltó hacia mí y dio dos fuertes besos en mis mejillas.-¿Y tú eres?

-Bella. Bella Swan.

-¡Bella! ¿No te acuerdas de mí?.- La chica comenzó a pegar saltitos y yo miré a su hermano que parecía aniquilarme con la mirada.- Soy Alice. ¿Recuerdas los veraneos en la playa de LaPush? ¿Con tu padre y los míos? Eramos muy pequeñas obviamente; pero debes recordar los castillos de arena que construíamos….antes de que llegaran los brutos de Edward y Emmet y los patearan….

Mientras aquella chica bajita e hiperactiva iba contándome cosas; mi mente voló hacia los años de mi niñez. En realidad debería rozar los 7 u 8 años y si; recordaba vagamente a una chica con cabello corto y engrifado, sonriente y cariñosa….pero también recordé a dos imbéciles en bañador que mandaban al garete todo lo que habíamos construido.

Cerré los ojos y sonreí…

-SI. Ahora te recuerdo; aunque con cierta vaguedad. Me alegro de verte. Y ahora os dejo….mi amiga me espera y…

-Dile que venga. Hablaremos de nuestra infancia y los veraneos en LaPush. Edward.- dio un codazo a su hermano. –Llama a Emmet, seguro que le gustará volver a ver a Bella.

Rechiné los dientes. ¿Qué coño habia hecho en la vida para tener tan mala suerte?

Sonreí y bajé la cabeza, caminando en busca de Rose que se hallaba sentada en una silla hablando con un guapo moreno.

-Rose. Vamos para allá. Quiero presentarte a alguien.- grité.

Rose apartó la mirada del moreno y me miró con los ojos llameando. Le dijo algo al moreno y éste se marchó.

-¿Y el tio con el que ibas a perder la virginidad? ¿Se ha disipado? ¿O te has arrepentido? ¡Me acabas de espantar a un superhombre…no te lo voy a perdonar Bells.

-Escucha….ese hombre…es mi jefe…

-¿Qué?...¿Que el hombre al que te has insinuado es tu jefe?.- Rose estalló en carcajadas y miró hacia la mesa de los Cullen. Le seguí la mirada. Ellos también nos estaban mirando a nosotras.

-No fue una insinuación…precisamente. Fue una invitación en toda regla…..

-¡Ay!,¡Ay!, me muero de la risa; pequeña …Vamos, vamos….a ver como te saco de este lio…¿No te importa si me lo tiro, no? Desde aquí esta buenísimo. No me extraña que te llamase la atención.

-Te aseguro que gana en las distancias cortas. Y no. No me importa. Mientras me saques de este lio.

Rose me sonrió y caminamos hacia la mesa de los dos hermanos; que no dejaban de mirarnos.

-¡Trabajas en Volile´s!... ¡Personal Shopper! No me extraña, eres tan chic.- la voz de Alice, y los comentarios de Rosalie eran el buque insignia de la conversación de la mesa 5 del Shadow.

Yo me mantenía callada y escapando de las miradas intensas de Edward Cullen.

Su ceño se fruncía algunas veces; luego sonreía de manera ladeada, se tocaba el cabello y negaba con la cabeza. Seguro que andaba recordando mi esplendorosa frase de invitación al catre.

Sirvieron un par de botellas de champane, terriblemente frias y deshinibidoras. Aquello no fue un buen augurio. Ya se me habia pasado de lengüeta por mis copas de mas, ahora si bañaba mi sangre con mas alcohol seguro que comenzaría a despotricar contra todo el mundo.

-¿Bella?.- la voz de Alice me bajó de mi nube particular.- Edward me ha comentado que trabajais juntos. ¿Qué ha sido de tu vida?

Me quedé con la boca abierta como una gilipollas. Rose contestó por mí…Maldito alcohol…..

-Isabella Swan. 21 años. Virgen.

-¡Rosalie!.- aquello me puso roja de ira o de vergüenza, no sé.

Oí como Edward soltaba una risita y apoyaba sus codos en la mesa mirando a Rosalie divertido. Con sus dos manos sostenía su rostro y no perdia la sonrisa ni un solo momento.

-Calla, Bella. Demetri va detrás de ella que se las pela; pero a ella ni plin. Parece estar hecha de hielo la tia. Y yo le digo. " Bella hay dos palabras en la vida que te abrirán muchas puertas "tirar" y "empujar"; pero ella ni caso…creo que estaba destinada al claustro de las hermanitas del Perpetuo Socorro.

Edward habia estallado en carcajadas y yo, me mordía tanto el labio que lo reventé.

-Yo no tengo la culpa de que los hombres sean como los sanitarios o ocupados o llenos de mierda.

Volvía mirar a Edward; se sujetaba la cabeza con ambas manos y no paraba de desternillarse a mi consta.

-No…claro. Es mejor seguir siendo virgen…no como yo; que me pongo los tampax con celo…

Ahora se podia oir claramente la risa de Alice. Rosalie estaba haciendo el ridículo mas copioso y a mi consta; la muy cabrona.

-Vamonos; Rosalie, ya has bebido demasiado.- susurré.

-No. No quiero irme. Me lo estoy pasando fenomenal. Mira a Edward.- me dijo toda seria.- No para de reírse. Oye tu jefe no es tan gilipollas como me dijiste Bella. Aparte de estar buenísimo se rie de todas mis ocurrencias. Oye.- Rosalie miró a Edward y parpadeó una par de veces con aire seductor.- ¿No tienes ninguna vacante en Cullen Ltd?

-No.- alcanzó a decir él; negando también con la mano.- ¿Y que mas te ha dicho Bella sobre mi?.- preguntó divertido.

-Que eres un negrero.

-¿Y?.-el muy cabrón parecía esta recobrando la compostura. Menos mal.

-Ogro, ruín, déspota…¿Bella?.- dijo haciendo un mohín y mirándome.- ¿Algo mas?

-No.- bufé.- Creo que ya se hace una idea….- Llevé una mano a mi frente; acalorada.

Rosalie se llevó la mano al rostro y comenzó a hacer muecas con la boca.

-Alice. Llévala a los servicios. Creo que esta a punto de vomitar.-ordenó Edward.

Miré como la hermana le hacia caso y volví a maldecir mi suerte, por quedarme sola con aquel tipo que odiaba con todas mis fuerzas…

Noté su mirada intensa; taladrando mi rostro y carraspeé con la mirada baja.

-¿Por qué no olvidamos quien somos por esta noche; Bella?.- Su voz se habia vuelto sugestiva, tibia…aterciopelada y me hizo alzar la cabeza.

Lo miré a los ojos y tuve que volver a desviar la mirada. Habia fuego en ellos. Aquel fuego que habia reconocido tantas veces en los ojos de Demetri. Era deseo.

-Eso es imposible.- dije.

- Cuando has venido a mí. Y te has ofrecido tan esplendorosamente, hubiéramos acabado en la cama sin duda; Te hubieras entregado a mí, sin objeciones. Dejándome abrir tu cuerpo por primera vez. ¿Y si te pidiera que olvidaras que nos conocemos y retomemos la conversación después de tu escandalosa invitación?

-Olvidalo.-increpé.

-¿Sabes que la virginidad es un dinosaurio en la mente de los ingenuos?

-Déjame en paz. No quiero hablar mas del tema, en cuanto vuelva Rosalie nos marchamos.- espeté como la grana.

Se levantó de la mesa y rodeó hasta donde yo me encontraba. Cogió uno de mis brazos y me levantó atrapándome hacia su pecho.

-Podria decirte de muchas formas lo que "tu frasecita", ha causado en mi. Pero no voy a andarme con rodeos. Nena; tengo tan hinchadas las venas de la polla que parecen las tuberías del gas….

Continuará…..

¡jajjajajajajjajaajaj!Nenas!Que os pareció? Corto ya sé. Pero ando apurada. Estoy pintando mi casa y limpiando a fondo. Una ama de casa de vacaciones no para nunca, ajajjajjajajajj! Besos lindas, os quiero!