Lo primero de todo: LO SIENTO MUCHO! Sé que he tardado mucho escribiendo este capítulo. He estado muy ocupada con exámenes finales, graduación, familia.. Tranquilos el siguiente capítulo no tardará tanto. Quería agradeceros por vuestro apoyo, me animáis muchísimo! Gracias! :D Disfrutad

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Orihimé echó un vistazo al lugar del que provenía aquella voz. Fue acercándose a la puerta lentamente, con su puño colocado frente a su pecho, nerviosa. ¿Quién era? Llegó a la puerta, se paró unos segundos intentando relajarse cuando finalmente se asomó. No tenía mucho miedo porque poseía la fuerza de sus Shun Shun Rikka, tenía miedo de no ser capaz de usarlos correctamente. Miró dentro de la cocina, encontrándose con vacío y silencio. Recorrió la cocina otra vez, en busca de algo sospechoso, mas no había nada. "Que raro" pensó "Juraría que la voz había venido de aquí" Suspiró y apretó más fuertemente su mano contra su pecho mientras que el latido de su corazón se aceleraba. Dio unos pasos dentro de la cocina, dispuesta a inspeccionarla a fondo. Cuando de repente, una mano tocó su hombro. Orihime se dio la vuelta inmediatamente. Ni siquiera había gritado, solo cogió la mano de su atacante y se giró. La persona que estaba en frente de ella no era alguien mas que Tatsuki. Orihime dejó escapar el aire que había contenido por los nervios y se cayó de rodillas.

-¡Que susto Tatsuki!- le replicó – La próxima vez me avisas de que estás en mi casa en vez de venir, esconderte, hablarme y luego asustarme.

-Pero ¿qué dices?- preguntó su amiga frunciendo el seño- Acabo de llegar. Iba a venir a verte y vi que la puerta no tenía el pestillo puesto, por lo que entré- dijo señalando a la puerta.

-¿Qué? Entonces, ¿no fuiste tú quién estaba aquí antes de que yo llegara?- preguntó Orihime asustada.

Tatsuki se cruzó de brazos y suspiró

-Ya te he dicho que acabo de llegar Orihime- contestó.Tatsuki cambió su pose relajada por una más preocupada- ¿Me estás diciendo que había alguien Orihime?

Orihime miró al lugar de donde había provenido aquella voz y volvió a dirigir la mirada hacia Tatsuki, que observaba preocupada a la pelirroja.

-Vine a casa y escuché a alguien dentro de la cocina. Cuando miré, no había nadie..

-¿¡Qué!- gritó sorprendida la pelinegra.

-Bueno, a lo mejor fue mi imaginación.. –murmuró nerviosa Inoue.

Tatsuki no hiso caso de las última palabras de Orihime. Se arremangó y entró en la cocina, lista para patear el trasero de quien molestaba a su amiga. Inoue la siguió, curiosa. Tatsuki iba de un lado para otro abriendo cajones, armarios y cualquier lugar en el que alguien se pudiera esconder. Después de haber inspeccionado todo se posó en el centro de la cocina con un dedo sobre la barbilla.

-Aquí no hay nada Orihime- dijo dudosa- Aunque, creo que será mejor que me quede hoy contigo.

-No, no hace falta Tatsuki- le replicó- Seguro que habrá sido mi imaginación no te preocupes.

Tatsuki se dio la vuelta y vio a Orihime sonriendo. La pelirroja no quería preocupar a su amiga, por lo que optó por esconder su preocupación debajo de una sonrisa.

-¿Estás segura?- preguntó la pelinegra alzando una ceja- ¿Y si de verdad hay alguien?

-No en serio. Si hubiera alguien ya me habría echo algo hace tiempo cuando estaba indefensa- dijo posando su mano detrás de su cabeza y riendo.

Inoue no podía engañar a Tatsuki, lo que ella había oído no era producto de su imaginación. Mas era imposible discutir con la curadora. Se dio por vencida.

-Bueno vale. Oye, me tengo que ir ya. Solo vine para ver si estabas bien-

-¿Eh? ¿No quieres nada de té, comida o unas galletas?- preguntó contenta

Tatsuki no quería imaginarse que clase de chapuza había preparado aunque agradecía su amabilidad.

-Lo siento Orihime, prefiero no arriesgarme- dijo guiñando un ojo- Venga adiós, cuídate. Y si ocurre otra cosa sospechosa, llámame.

-Jope, que aburrida eres Tatsuki, ya podrías haberte quedado un rato y habríamos jugado a las imitaciones- murmuró desilusionada- Vale, no te preocupes, te aviso si pasa algo.

-Bien, adiós.

Orihime acompañó a Tatsuki a la puerta, se despidió de ella y cerró la puerta, asegurándose de echar el pestillo esta vez. Echó otro vistazo a la casa, dudosa. Se dio una vuelta por toda la estancia inspeccionando cualquier posible escondite, aunque no encontró nada. Se relajó , pero algo le seguía diciendo que aquella voz que había oído era muy real. ¿Quién podría haber sido? Era imposible que fuera algún Espada o Arrancar.. De repente, se fijó en la ventana de su habitación. Estaba abierta. Orihime estaba segura de que la había cerrado por la mañana. Vaciló unos segundos , asustada, pero fue corriendo a cerrar la ventana, echando las persianas. ¿Qué estaba pasando? Se aseguró de cerrar todas las ventanas de su casa y se puso el pijama. Respiró hondo unas veces, intentando calmarse. Luego , sacó su colchón y su manta del armario. Se acostó, protegiéndose dentro de la cálida cama. ¿Qué era lo que pasaba? Se preguntaba una y otra vez. No quería ni pensar en que alguien quería algo de ella. No quería ni siquiera imaginarse que alguien iba detrás de ella. No, lo de Hueco Mundo no pasaría otra vez. Ella no lo permitiría. No lo haría. Nadie la separaría de sus amigos ni de Kurosaki. Ella era más fuerte de lo que nunca había sido, era más valiente e independiente. Muchas cosas habían cambiado, ya no era tan vulnerable. Poco a poco, sus ojos fueron juntándose mientras su cuerpo caía preso del sueño. Sus manos soltaron el edredón que ella había agarrado fuertemente y su melódica respiración llenó el ambiente.

Orihime se encontraba en su cama intentando volver a conciliar el sueño. Todo estaba tranquilo hasta que sintió una presencia cerca de ella. Escuchó unos pasos. Intentó moverse, abrir los ojos, levantarse, pero su cuerpo parecía de piedra. No conseguía mover ningún músculo. Sentía como el pánico se apoderaba de ella. Estaba totalmente indefensa, un blanco fácil. Quería llorar y gritar a la vez que escuchaba a aquella misteriosa persona acercándose hacia donde la curadora se encontraba inmóvil. ¿Por qué pasaba esto? Luchó con todo lo que tenía para deshacerse de aquella fuerza que le impedía moverse. Pero nada ocurrió. Pudo sentir que la extraña persona estaba a su lado, seguramente pensando que Orihime estaba durmiendo. Notó una respiración cerca de su nuca. " Orihime" susurró una voz en su oreja. " Tranquila, no quiero hacerte daño" Aquella era la misma voz de quien estaba en su casa esta noche. "¡¿POR QUÉ NO PUEDO MOVERME?¡" gritó histérica en su mente. "Me tengo que mover, defenderme. ¿Por qué?" Sintió las lágrimas recorres sus mejillas. Eso no podía estar pasando. No era posible. Sintió como una mano tocaba su oreja , dándole escalofríos a Orihime. ¿Qué quería aquella persona? Inoue ansiaba poder levantarse y hacer algo. Volvió a intentarlo con todas sus fuerzas. También intentó gritar.

Inoue se despertó en su cama gritando. Todo había sido una pesadilla. Menos mal. Jadeaba mientras sentía el frío sudor en su frente. También notó que sus mejillas estaban húmedas. Había llorado por culpa de aquel sueño. Posó su mano sobre su pecho, dándose cuenta de cuan rápido latía su corazón."Ha sido una pesadilla" Su corazón latía violento, como si quisiera salirse del pecho. Aquel sueño seguía proyectándose en su mente, asustándola aun más. Sacudió su cabeza, para intentar olvidarlo, pero aquella voz hacía eco en sus oídos. "Solo ha sido un mal sueño Orihime, un mal sueño" murmuró intentando calmarse. Se fijó en su reloj que marcaba las 6:00. Ya era hora de levantarse ,además no podría volver a dormirse. Calentó un vaso de leche y se sentó a desayunar donuts rellenos de sirope de fresa. Tomó sorbos del vaso con la mirada ausente y la mente perdida en otra galaxia. Había probado olvidarse de la pesadilla, pero cuanto más se esforzaba por olvidar más le costaba sacarse eso de la cabeza. Optó por ducharse y dejar que el agua caliente hiciera milagros. Al principio la ducha la puso más cansada, aunque pasado un rato ya estaba más espabilada.

Ya lista y de rumbo al instituto, se dijo a si misma que no diría nada a nadie sobre lo que pasó esa noche. No quería preocupar a sus amigos.

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Ichigo esta mañana se despertó a tiempo, gracias al despertador de su móvil. Echó un vistazo por la ventana, mientras veía como el sol mañanero brillaba en el horizonte con su tonalidad naranja. Al menos él había dormido bien. Fue a cepillarse los dientes ,desayunar y cuando ya estaba listo se fue al instituto. Vio a una figura delante suya con pelo marrón largo y el uniforme de la escuela.

-¡Sheru!-llamó a la chica contento.

Ella se paró y miró atrás encontrándose a Kurosaki corriendo hacia ella.

-Bueno días Kurosaki-le sonrió la joven.

-Bueno días- contestó Ichigo ya a su lado- Qué mañana más bonita ¿verdad?

Sheru echó un vistazo al cielo y asintió con la cabeza.

-El verano es mi estación favorita. El calor, la playa, la gente, tomar el sol , los helados, granizados.. Bueno¡ podría seguir con la lista de ventajas del verano durante una hora!- rio emocionada.

Ichigo rió de vuelta. Ella tenía razón, el verano era agradable aunque Ichigo prefería el otoño que era más tranquilo y acorde con su personalidad.

Siguieron caminando, dejando que los rayos de sol acariciaran sus pieles. Ichigo se rascaba la nuca, nervioso, por no saber qué decir. Nunca había mantenido una conversación con una chica aparte de Rukia, Tatsuki y Orihime. ¿Qué era lo que podía decir? ¿Y por qué carajos le molestaba tanto el no mantener una conversación? Era lo que él siempre hacía, pasar de la gente, ignorarla. No tenía muchos amigos y tampoco se preocupaba por conseguirlos, era muy feliz con los que ya tenía. ¿Por qué estaba tan impaciente de hablar con ella y no aburrirla?

-¿Qué grupos de música te gustan Kurosaki?- preguntó Sheru sacando a Ichigo de sus pensamientos.

Ichigo se relajó cuando la chica sacó un tema conversación y contestó aliviado:

-Bueno.. Me gusta mucho un grupo llamado Bad Religion. Tocan punk y sus letras hablan sobre la política y los problemas mundiales. ¿Y tú Sheru?

-Música pop variada, pero mi artista favorita es Nicki Minaj. Me encanta su estilo rebelde y como ignora las críticas. Ojalá viniera aquí a Japón- suspiró Sheru triste mientras imaginaba lo que molaría un concierto suyo.

A Ichigo no le agradaba mucho el pop y menos Nicki Minaj, pero no mencionó nada al respecto.

-Hay un concierto benéfico esta noche en el Pabellón de Karakura. Van a tocar grupos de rock, pop y indie de Japón. ¿Por qué no vienes? La entrada solo cuesta 1000 yenes.- ofreció a la joven.

Ella se puso un dedo en la barbilla, analizando la oferta de Kurosaki. ¿En serio estaba invitándola? ¿Sería una cita? Rio al pensar lo estúpido que era pensar eso. Claro que no era una cita. Seguro vendrían sus amigos también.

-Suena muy tentador- dijo ella emocionada. –Creo que voy a ir. La verdad desde que vine aquí no he salido de mi casa, me vendría bien un poco de aire fresco y música.

Ichigo la miró y se alegró de haberla invitado. Pero la invitaba como a una amiga y también porque la pobre no tenía amigos. No era fácil llegar nuevo a un instituto en primavera…

-También van a venir Inoue, Ishida, Tatsuki, Chad , Mizuiro y Keigo de la clase. Seguro que nos lo pasaremos muy bien.

La ilusión de Sheru se había desvanecido tan pronto como había llegado. ¿Tanta gente iba a venir? Ella pensó que a lo mejor podría pasar tiempo a solas con Kurosaki, pero con tanta gente de por medio..

-…-…-…..-…..-…-

El instituto terminó y unas horas más tarde, a las siete exactamente, el grupo de Kurosaki y Sheru se reunieron en el Pabellón de Karakura, listos para el concierto. El alboroto era increíble. Había muchísima gente en aquel lugar y la cola para entrar medía al menos medio kilómetro. Según parecía iba a tocar un grupo famoso llamado UVERworld. Todo estaba lleno de chicas adolescentes con pancartas que reían y hablaban contentas entre ellas. Aunque también había chicos, pero eran minoría.

Orihime y Ishida (como siempre) fueron los más puntuales. Se encontraron a mitad del camino y decidieron ir juntos. Como habían llegado más temprano que la hora acordada, compraron unos donuts mientras esperaban a los demás en un puesto ambulante. Sheru llegó temprano también y a los cinco minutos apareció Chad. Mizuiro , Keigo y Tatsuki habían tenido problemas encontrando a Orihime y a compañía, pero pudieron reunirse al final. El único que faltaba era Kurosaki. A ellos no les extrañaba, aunque estaban un poco enfadados porque a lo mejor no conseguían entrar.

-Oye chicos,¿qué hacemos?- preguntó Tatsuki de brazos cruzados- ¿Entramos sin él? Es su culpa, por ser impuntual..

-No podemos hacerle eso Tatsuki-chan-replicó ofendida Inoue- ¡Ya sé! Lo llamaré.

Impaciente por llamarle, buscó en su bolso verde con forma de conejo el teléfono. Lo sacó y empezó a buscar el número del pelirrojo.

-La verdad, no sé ni porque te gastas el saldo en él Orihime..- suspiró Tatsuki.

Orihime no escuchó nada de lo que dijo Tatsuki, estaba ocupada escuchando los "bip" que emitía su móvil mientras esperaba impaciente a que Kurosaki cogiera el teléfono. Era la primera vez que lo llamaba y estaba un tanto nerviosa. Unos instantes después saltó el contestador. Orihime miró decepcionada al aparato mientras colgaba.

-No contesta.. Probaré a llamarle otra v..

-No hace falta que te molestes, Inoue- dijo Ichigo apareciendo de la nada.

-¡Kurosaki!-exclamaron todos.

-Lo siento mucho chicos, me encontraba fuera de Karakura por lo que iba a coger el tren para llegar a mi casa-explicó- Pero me retrasé unos minutos y bueno, ya podéis imaginaros el resto.

-¿Qué hacías fuera de Karakura eh Kurosaki?- preguntó Keigo curioso con los brazos cruzados y mirándolo con cara de pillín.

-No es de tu incumbencia- murmuró.

-¡Seguro que habías encontrado a unas mujeres muy guapas que viven allí!. ¿Por qué no dijis..

-Ya basta Keigo- dijo Mizuiro mientras le ponía una mano sobre la boca.

-Pues, ahora tenemos que hacer cola durante una hora por lo menos…- se quejó Sheru.

Ichigo se percató de que Sheru estaba allí. Preguntó a sus amigos esta mañana si ella podía venir y nadie dijo nada en contra. Ella estaba radiante. Se había puesto unos shorts vaqueros ceñidos que enseñaban sus piernas morenas. Encima vestía una camisa de botones blanca que dejaba ver su escote. Se había recogido el pelo en una coleta y sus ojos estaban ligeramente maquillados con eye-liner.

-No pasa nada Sheru- dijo Ishida mientras se ajustaba las gafas. Abrió la mochila que se había traído consigo y sacó un mantel, unos cojines y una cesta.- Pensé que seguramente habría cola por lo que vine bien preparado- concluyó con una sonrisa mientras volvía a ajustarse las gafas.

Todos se quedaron mirándolo con la boca abierta. ¿Estaba intentando hacerse el guay? Porque así quedaba más en ridículo..

-¡Que bien Ishida! ¡Cuanta comida!Gracias- exclamó feliz Orihime mientras se sentaba en uno de los cojines azules. Empezó a comer sonriente lo que el Quincy había preparado pero paró al ver cuan serios le miraban sus amigos.

-¿Qué pasa? ¡Sentaros y comed! Esto está riquísimo- dijo con una sonrisa de oreja a oreja.

Todos suspiraron e hicieron caso de lo que decía Orihime. Cuando la situación lo requería, movían sus cojines y la comida hacia delante porque la cola avanzaba.

Cuarenta y cinco minutos después estaban en frente de la taquilla. Todos estaban muy ilusionados por el concierto, que iba a durar hasta las once de la noche. Entraron y se quedaron sorprendidos ante el gran tamaño del escenario y la cantidad de luces y gente. Estaban un poco lejos del escenario , aunque se veía bien. Entre ellos, comentaban sus gustos musicales y aprendían a conocer a Sheru.

La luz de dentro del pabellón se atenuó, y empezó a sonar un solo de batería. La gente comenzó a chillar emocionada a la vez que las luces del escenario daban vueltas. El solo paró, y de debajo del escenario salió uno de los miembros de la banda UVERworld cantando la canción: d-tecnolife. Los fans saltaban y cantaban la letra de aquella canción con el resto de la banda. Aquello era una auténtica locura, pero todo el mundo se lo estaba pasando muy bien. Kurosaki no podía dejar de mirar la fuerza de Sheru. Gritaba, cantaba, bailaba y daba todo de ella en el concierto. Sonrió al verla tan feliz. Ella y Orihime se habían hecho amigas en un instante y ahora las dos disfrutaban del concierto agarradas de las manos y chocándose los cinco. "Que bien que haya hecho una amiga tan maravillosa como Inoue" pensó Kurosaki mientras las observaba.

-…..-…-…-…-

Ya eran las once y media de la noche. Aquella noche había sido un momento para recordar por siempre. Después de tanta música, gritos y un ambiente tan agitado, parecía extraño ver las calles tan tranquilas y en silencio. Ichigo y Sheru volvían a casa juntos, cansados tras el enérgico concierto. Caminaban en silencio, vergonzosos, hablando de los mucho que habían disfrutado. Esa chica tenía algo muy especial. Era diferente, enigmática y un encanto. ¿Qué le estaba pasando a Ichigo? No, Sheru no lo atraía. Era imposible, no la conocía de nada. No podía ser..

Unos temblores interrumpieron su regreso y paseo. Ichigo se puso alerta, y su corazón se aceleró. ¿Podría ser aquello? Otras sacudidas tuvieron lugar y en el suelo empezaban a abrirse huecos. Parecía como si alguien dejara un agujero en el suelo cada vez que lo pisaba. No había ninguna duda, un Hollow. ¿Qué demonios quería un Hollow? Él no tenía reaitsu, y tampoco ella. ¿Qué carajos quería entonces?

-¿Qué.. es.. e..eso..?- preguntó Sheru asustada mientras observaba al gran monstruo que se encontraba delante de ellos.

Ichigo la miró sorprendido ¿Acaso podía verlo?

-¿Puedes verlo?

Sheru seguía mirando al ser extraño y enorme, pero consiguió formular un "Sí" a pesar de su estado de shock.

Claro. La joven tenía un poco de reaitsu, el Hollow venía a por ella.

Ichigo la cogió de la mano y empezó a correr guiándola. La chica se puso seria otra vez.

-No me has contestado, ¿qué es eso? ¿Acaso no lo ves?

Kurosaki dudó entre si mentirle o decirle la verdad.

-Son Hollows. Es difícil de explicar. Si conseguimos escapar te lo contaré. Digamos que buscan a personas con gran poder espiritual.

¿Hollows?¿Poder espiritual? Sheru no entendía nada.

-No entiendo.. pero ¿Cómo sabes tú e..

-Ya te lo he dicho, luego te explicaré.

Siguieron corriendo un tramo más cuando Sheru se paró de repente. Kurosaki la miró preguntándose por qué demonios había dejado de correr.

-¿Qué pasa? Venga, tenemos que darnos prisa. Esa cosa es muy peligrosa.

Ichigo tiró de su brazo unas cuantas veces pero ella seguía inmóvil mirando hacia el horizonte. Levantó una mano y señaló hacia delante con el dedo con la cara pálida y llena de miedo.

El joven miró hacia aquella dirección. Otra sacudida tuvo lugar y en un acto reflejo cogió a Sheru de la cintura y dio unos saltos hacia atrás. El Hollow había intentado arrojarlos con su zarpa. Kurosaki no podía verle, pero si percibía su contorno muy borrosamente.

-Sheru, no puedo verle, pero si su contorno. Necesito que tú seas mis ojos ¿comprendes?

Ella aunque estaba aterrorizada, asintió. No iba a permitir que aquello dañara a Kurosaki.

-Muy bien, vamos a correr otra vez ya que no hay otra cosa que podemos hacer-gritó- ¡Si ves que va a atacar avísame!

La cogió de la mano y huyeron. Mierda, ¿qué puedo hacer? No tengo poderes. No pueda protegerla. Soy una maldito inútil huyendo de un patético Hollow¿POR QUÉ? Se torturaba Ichigo en su mente. Además no sé que demonios hacer, no sé hacia donde huir y no será fácil esconderse del Hollow. Necesito la ayuda de alguien…

-¡Kurosaki!¡Cuidado va a atacar desde arriba!- advirtió Sheru mientras miraba al cielo.

Ichigo la cogió entre sus brazos en un acto reflejo y aceleró su paso. El suelo se rompió a unos centímetros de donde ellos estaban. Sheru se agarró al cuello del joven con fuerza, muerta de miedo. El peso de la chica disminuía su velocidad pero no podía esperar que ella esquivara los ataques tan bien como él. Necesitaba llevarla en brazos o si no podría morir.

Siguió corriendo, sin ningún sitio hacia donde ir. Había pensado en ir a su casa para pedir ayuda a su padre, aunque eso podría poner en peligro a sus hermanas. Ahora corría en dirección a casa de Chad o Ishida. Uno de ellos tendría que haber sentido la presencia del Hollow.

-¡Por la derecha desde el suelo!

Ichigo miró hacia la derecha y vio como una fuerza invisible iba rayando el suelo. Unos segundos antes de que les alcanzara saltó al aire con Sheru aun agarrándose a él. Gracias al movimiento del Hollow y a que él estaba en el aire podía deducir donde estaba la cabeza del mismo. Aprovechó y le metió una patada en la cara. Cuando su pierna chocó contra algo duro se llenó de alivio. Al menos le había herido un poco. Calló al suelo y empezó a correr otra vez. A lo mejor esto les daba unos segundos de ventaja.

-¡Kurosaki está volando encima de nosotros!

Ichigo se llenó de pánico. Este bicho gigantesco podía volar, por lo que no le era difícil alcanzarlos a los dos. Encima su patada no le había afectado. ¿Qué podía hacer?¿¡Qué podía hacer!¿QUE PODÍA HACER?

-¡Está volando en picado directo hacia nosotros! Va muy rápido, no creo que podamos esquivarlo- dijo Sheru aun con esperanza, pensando que Kurosaki la salvaría.

Ichigo intentó acelerar y correr lo más rápido posible. No podía dejar que el Hollow les hiciera daño. Pero sus piernas le flaqueaban y ya no tenía fuerza para seguir. Jadeaba y sudaba. Quería correr más rápido, aunque su cuerpo no se lo permitía. Ahora sus fuerzas estaban limitadas a las de un humano.

-¡Kurosaki no!-gritó Sheru a la vez que el Hollow le pegaba un puñetazo en la espalda de Kurosaki con sus enormes garras llenas de cuchillos.

Ichigo sintió como cuchillos atravesaban su espalda. Escupió sangre mientras caía al suelo fruto del ataque. Sherú calló de sus brazos rodando por el suelo.

-No..- intentó decir a la vez que su cara se encontró con el suelo dándose un fuerte golpe en la frente. Levantó la vista con mucho esfuerzo. Y vio borrosamente a Sheru tendida en el suelo. Tenía que levantarse, aquel Hollow iba a matarle y él no podía permitírselo. Con la poca fuerza que le quedaba apoyó sus codos en el frío asfalto mientras intentaba levantarse, pero su propio cuerpo le falló y calló otra vez. Apretó sus puños maldiciendo a todo lo que se le ocurría. ¿Por qué no podía tener sus poderes de vuelta? Sintió un líquido correr por su frente y la espalda le escocía. Aquella sustancia llegó a sus ojos y cayó al asfalto. Sangre. Poco a poco empezó a perder la conciencia. Sus ojos se iban cerrando a causa de la mucha sangre que estaba perdiendo.

-¡Kurosaki-kun!-oyó a decir a Inoue desde lejos-¡Ahora te voy a curar!

Bien, Inoue había venido. Se puso feliz al saber que podía salvar a Sheru.

-El Ho..llo…w- intentó decir.

Sintió como el reaitsu cálido de Inoue lo envolvía cariñosamente mientras él se iba durmiendo.

-Tranquilo Kurosaki-kun, Ishida-kun se está ocupando de él- dijo Orihime con voz firme mientras se concentraba en sanar las profundas heridas de la espalda de Kurosaki.

Gracias Inoue, gracias. Esto fue su último pensamiento antes de caer dormido mientras sentía el reaitsu de Inoue sanando sus heridas dulcemente.

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Ya lo dije en el otro capítulo pero lo vuelvo a repetir: confíen en mi! Sé que no parece Ichihimista el fic, pero lo va a ser en cuento desarrolle un poco más la historia. Además, nunca escribiría nada que dañara a mi podre Orihime ! Pues, espero que os haya gustado tanto o más que el anterior. El siguiente capítulo lo tendré listo dentro d semanas :D Cuidaros mucho :)

ICHIHIME 4 EVER !