Los personajes de esta historia no me pertenecen. La trama es mía y estoy medio poseída por ella. Jejejjejej!

PLUGGED

-¿Qué ocurre aquí?.- preguntó mirándome intensamente.

-Señor.- dije carraspeando .- Este fin de semana abandonaré las instalaciones, me marcho.

Él frunció el ceño y se mojó el labio con detenimiento.

-Esta bien señorita Swan. ¿Puedo preguntar donde se marcha?

-a Vancouver.- dije solemne.

-¿A Vancouver?.- su ceja se elevó y su mirada se posó en Bree.- ¿A Vancouver, Bree?

Bree sonrió con petulancia.

-A Vancouver señor.

-¿Has informado ya a …?

-¿Quién me habla ahora, Ben? ¿El rector o mi hermano?

Abrí mucho los ojos y los miré a ambos. No estaba preparada para eso…

Capitulo 18.

-¡No me jodas! ¿Sois hermanos?.- no pude evitarlo, mi lengüeta se soltó y no pidió permiso a mi cerebro para soltar aquello. Me gané una mirada iracunda del señor Rector y otra de alegría de parte de Bree.

-Es un secreto a voces…pero no me había planteado decírtelo. No hasta que no fuese irremediable.- se justificó Bree, acariciándose el cabello y sacándose una broza de él.

-Deberías de haberme avisado antes, Bree. Yo soy en el encargado de ti, este fin de semana…papá y mamá no están.

Pude ver los ojos de desilusión de mi pequeña compañera. Aunque Bree no deseaba pasar un fin de semana sus padres, se notaba a la legua que ellos no la tenían en cuenta para nada.

-Llevas mas de tres meses sin ir a casa. Te mereces salir de aquí de vez en cuando.-

Miré al hombre que tenia frente a mí, sus ojos oscuros miraban a su hermana con condescendencia y en sus facciones se veía claramente que sufría por ella.

-Iré si me llevo a Bella conmigo.- sentí como su mano se enrolló en mi codo y sonreí como una imbécil al rector.

El sujeto me miró de arriba abajo y siseó algo entre dientes antes de darse la vuelta y marcharse. Bree rió por lo bajo y me instó a marcharnos a nuestra habitación.

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Cuando salimos del aeropuerto de Washington D. C hacia Vancouver, todavía no había amanecido. Era viernes de madrugada.

Aquel día nos saltaríamos las clases, ya que el hermano de Bree debía asistir a una serie de reuniones y no lo podía prorrogar.

Cada vez que miraba a Bree, podía ver como su rostro se iluminaba de alegría, estaba contenta por tenerme a su lado y yo estaba encantada, porque gracias a ella me había escapado de ver a Edward aquel fin de semana... ¿cómo podía existir un ser tan enfermo? Después de todo lo que pasó en Paris , aún tenía el santo rostro de pararse delante mío…¡Oh Dios, me daban ganas de arrastrarlo boca abajo y rasparle aquellos cojones hasta que se le saliesen de las bolsas!

-¿Qué susurras?.- La voz de el rector me devolvió a mi lugar y sonreí, sintiendo como la sangre me inundaba el rostro.

-Cosas mías.- contesté sin perder la sonrisa.

-Juraría que has maldecido.

Estábamos sentados en el avión. Yo estaba junto a Bree y su hermano estaba en la fila de al lado, pero muy cerca de mí.

-Nahhhh.- dije como una imbécil arrugando el ceño.

Cuando ví como su mano se agarraba a mi reposabrazos y su cabeza se pegaba a la mía, casi me da un infarto. Sentí sus labios cerca de mi oído y pude oírlo suspirar perfectamente.

-¿De quién has huido este fin de semana?.- susurró.

Giré mi rostro completamente sorprendida y miré a Bree, la muy capulla se había quedado como una sopa y roncaba….¿Podía haber maldecido a Edward en voz alta y no me había dado cuenta? ¡Joder…si, seguro que lo había hecho!

-Yo…no sé lo que quiere decir señor Thomas….- carraspeé.

Él volvió a su lugar y rió de manera sensual. Noté como mi corazón latía desmesuradamente y casi me pateo el culo a mí misma. ¡Gilipollas!

-Me puedes llamar Benjamin, Bella. Fuera de la universidad no soy el rector. No tienen porque haber formalismos, ya estamos lo suficientemente encorsetados. ¿No crees?

Lo miré de nuevo y dejé escapar el aire levemente de mis pulmones.

-¿Benjamin?...

Él se acomodó bien el cabello; pues le caía sobre un ojo y le hacía ver terriblemente sexy, casi solté un aullido de disconformidad cuando lo puso en su lugar y me sonrió.

-Ben estaría mejor.

No parpadeé, seguro….

-Ben.- dije sonriendo.

-Exacto.

Nos habíamos perdido el uno en la mirada del otro. Podía sentirlo. La voz nasal de una azafata nos hizo volver a ponernos derechos en nuestros asientos. Pude oír como Ben volvía a suspirar y también como susurró mas para mí que para si mismo. " Suena jodidamente en tus labios, Bella Swan".

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Al llegar al aeropuerto internacional de Vancouver, Bree y yo estábamos literalmente en brazos de Morfeo. Noté como alguien soplaba en mi rostro suavemente y cuando al fin logré separar mis parpados, me encontré con la mirada oscura del hermano de Bree.

-Al fin despiertas.- me dijo sin separar su rostro del mío.- Eres muy interesante cuando duermes, Bella.

Alargó su cuerpo hacia Bree y pude sentir sus fuertes brazos rozando mi pecho, intenté no respirar y bajé la mirada. Ben susurraba palabras tranquilizantes a su hermana y la llamaba cariñosamente mientras ésta se desperezaba.

-Ya estamos en en casa, Bree.- dijo finalmente Ben, mientras se erguía y nos miraba con aprobación. -¿Listas?

Ambas asentimos y nos dirigimos a la salida.

Cuando salimos de la terminal una lujosa limousina nos estaba esperando.

Atravesamos una gran extensión de terreno casi virgen y miré a hurtadillas a el hermano de Bree. Había cerrado los ojos y su cabello rebelde le tapaba de nuevo la mitad del rostro. Junto a la ventanilla lo oí suspirar y me fijé en aquella boca sensual que parecía susurrar algo. Casi podía sentir como las babas se resbalaban de mis labios. Si Bree no hubiese estado en medio de nosotros me hubiera caído redonda a sus pies. ¡El jodido hijo de puta estaba como quería!

Trastornada por aquel hombre, me froté los ojos , victima todavía del sueño que llevaba sobre mis hombros. Recosté mi cabeza en el sillón y me dispuse a dormir nuevamente. No tenía ni idea a que lugar de Vancouver nos dirigíamos.

-Bella. ¡Shhhh! Bella….- La voz de Bree me despertó.- sonreí como agilipollada, pues juraría que mi cuerpo había estado reposando en algo cómodo y duro. – Dormilona…no había manera de despertarte y Ben tuvo que traerte en brazos…- Bree rió con malicia.- Creo que tenemos que hablar….

Mierda….

Seguro que había hablado en sueños de nuevo…¡ojala y no hubiera dicho incongruencias con Ben Thomas Tunner, a la cabeza….

Observé donde me hallaba. Era una habitación ostentosa y la cama parecía hecha para una princesa.

-¿Dónde estoy?.- pregunté confundida.

-Estas en casa; más concretamente en el barrio residencial de Shaughess. En el numero 8. La Mansion Tunner.

-Guauuu ¿Y es así de genial como suena?,- dije arrastrándome a cuatro patas hasta Bree y sentándome a su lado.

-Genial no sé, pero lleno de ricos pestilentes con dinero hasta las cejas, si.- Bree giró los ojos y se levantó formándose una sonrisa picara en sus labios.- Oye Bella….¿Somos amigas, no?

La miré parpadeando un par de veces.

-Por puesto.

-¿Tienes confianza conmigo, no?

-Si…¿Qué ocurre Bree?.- fruncí el ceño y me levanté , los dedos de los pies se me encogieron de lo frio que estaba el suelo.

-Cuando dormías….llamó Edward Cullen…

Mi boca se abrió y comencé a soltar improperios a diestro y siniestro. Bree me contemplaba muda y con una expresión insondable.

-Bella, cálmate. Me has dicho que Edward Cullen es tu jefe o lo era…pero creo que ha sido algo más que eso….

-No. No ha sido nada. Eso te lo puedo jurar delante de la biblia.- enfaticé rotunda y con claro gesto de mala ostia en mi rostro

-¿Y entonces porque ha llamado como un energúmeno pidiendo saber dónde te encontrabas?

-¿Qué?.- mi voz sonó cansada y asombrada a la misma vez.

- Fue al rato de subirte Ben a la habitación. Subió todo su equipaje aquí , salvo tu bandolera que dejamos abajo. Tu móbil comenzó a sonar y fue mi hermano quien cogió el teléfono.

-¿Y?.- estaba desesperada por oír mas.

-Pues como puedes imaginar no sé que le preguntó a Ben, pero éste le dijo que te encontrabas en Vancouver con una amiga. Por lo que pude deducir preguntó quien era él y Ben le dijo que mi hermano. Tambien pude oir como mi hermano decía su nombre completo y…

-¡Joder Bree! ¿Y qué? Me vas a matar con tantas pausas….

-Pues que comenzaron a discutir y pude oír como mi hermano lo mandaba a tomar por culo de manera no muy formal.

Alcé las cejas y paseé mi mano sobre la cabeza.

-No sé porque me ha llamado. No tiene ningún derecho...no lo tiene.- Bree se acercó a mí y me abrazó con fuerza.- Te puedo asegurar que es el hombre mas ruin y déspota del mundo, Bree y que logré escapar de él antes de ser demasiado tarde…creo.

-Pero…¿Tuviste una relación con él?

-No.

-Entonces…no entiendo nada.

Me dejé caer sobre ella y sentí mi pecho arder.

-Yo tampoco.

EL cálido abrazo de Bree se fue enfriando y me alzó el rostro con un dedo, para enfrentarme con aquellos ojos negros, tan parecidos a los de su hermano.

-Ben está algo mosqueado con todo esto. – tragó en seco antes de volver a hablar.- Quiere hablar contigo ..mira mi hermano no es una persona que se involucre en la vida de los demás ,Bella ; pero nunca lo he visto dar la cara por nadie así….

-Tendré que agradecérselo, entonces. Me levanté y anduve varios pasos para observarme en un esplendoroso espejo de cuerpo entero.- ¡Dios mío soy Medusa! Que pelos!-

-Has dormido mucho Bella, debes de estar hambrienta. Ben nos llevará a cenar a un Restaurant muy famoso…creo que he de quitarme los piercings.

Me giré en redondo.

-Ni se te ocurra.- le dije terriblemente seria.

-¿Qué?.- su voz sonó algo mal entonado; como si no se creyera lo que estaba diciendo.

-Tú eres Bree Tunner, con todos tus piercings; quien no te admita como eres que mire hacia otro lado, seguro que en cuanto vean la tarjeta Plus Oro se arrastran por el suelo como babosas. No intentes ser algo que no eres Bree, porque lo autentico es lo genuino. Siempre.

Ella sonrió y corrió hacia a mí para abrazarme.

-No tengo hermanas Bella, pero si alguna vez tuviese alguna me gustaría que fueras tú.

Alcé las cejas; aquella respuesta no era válida ¡Meeeeeckkkkk! Por la edad de Benjamin los padres de ambos debían de estar en una edad bastante avanzada como para ir teniendo hijos…

-Bueno…puedes considerarme oficialmente tu hermana. Yo tampoco tengo hermanos así que….¿hermanas?

Ella se carcajeó y bailó hasta un enorme armario ropero.

-¡Hermanísimas!

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Ben nos pasó a buscar en su propio coche. Al subir al automóvil, sentí sus ojos negros observándome serio y quise evaporarme…probé a mover mi nariz como "Embrujada"; pero no hubo suerte.

-¿Has descansado bien, Bella?.- su voz me hizo saltar y miré el retrovisor. Sus ojos y cejas me observaban insondables. Bree me dio un codazo y soltó una risita.

-Si. Hem….si.- Bufff, patética…lástima de chica…un tio te pregunta si has descansado bien y le sueltas monosílabos como si hubieses recién salido de la guardería. ¡Madura Bella!

-¿Dónde nos llevaras, Ben?.- la voz de Bree, me salvó. Pudo ser la campana, pero a falta de ésta, tenía a mi pequeña Bree.

-Iremos a "Caprice"….

-¿A "Caprice"? ¡Esto es todo un acontecimiento Bella! ¡"Caprice"! Allí solo dejan entrar a personas mayores de 25 años. ¡Ben qué coño has hecho!

La mirada que le lanzó Ben a su hermana por el retrovisor era una amonestación en toda regla.

-Lo siento, Ben…sabes que esto es ¡Guauuuu!.- Miré a Bree con una ceja alzada, se me apareció la imagen de los Loony Toonnes, ella con los ojos sobresaliendo de las órbitas y con la lengua salivando como un puto perro animado.

-¿Qué mierda es "Caprice"?.- pregunté buscando la mirada de Ben.

-No me extraña que mi hermana hable como lo hace….

-¡Tu hermana venia mal hablada de casa!.- le respondí rápidamente. Él cerró los ojos un momento y se puso a reír como un trastornado. Cuando se cansó, nos miró a ambas.- ¡Que Dios me ampare esta noche!

-¿Cómo nos vas a colar en "Caprice"? Allí solamente entran las personas que son mayores de 25 años, Ben. ¿Cómo lo harás?

-Tengo mis contactos, Bree.

Por supuesto que los tenía. Aquel tio tenía que tener unos contactos con las tetas muy gordas y piernas largas. Melenas largas y bocas gordas… más de lo mismo ¡Hum!…

Hice mohín de disgusto.

-Cenaremos en una sala vip. He llamado esta tarde para que lo preparen los del catering. Todo está controlado…

-¿Se vale ligar?.- Miré a Bree como si le hubiera salido un tercer ojo. ¿Aquella muchacha era estúpida o le faltaba un tornillo?.

-Se vale pasárselo bien, Bree. – Paró en seco en la boca de un parquing y las puertas se elevaron para darnos paso.

Cuando bajamos del auto, casi me doy un traspiés con un bordillo y me dejo los dientes en el pavimento. Gracias a Dios el brazo de Bree estaba allí y por poco la mato a ella también.

Ben nos miraba y reía. Estaba fantástico así de relajado. Se ajustó la americana blanca y el suéter color tizón se pegó a su pecho de infarto. Joder...era un pecado divino y estaba allí ,delante de mí casi, casi rozándome….

-Bella estás imponente.- escuché…era él. Ben había hablado …como si hubiese hablado Dios me observé y dí gracias al cielo por aquellos jeans negros ajustados, los tacones de vértigo y el top atado a la espalda sin tirantes del mismo color que el pantalón…mi cabello ligeramente ondulado y mi rostro levemente maquillado, nada fuera de lo normal…

Parpadeé un par de veces y escuché la risita nerviosa de Bree.

-Gra..gracias.- dije, por fin…¡Imbécil, no me salían ni las palabras!

Puso sus brazos en jarras y nos acomodamos una a cada lado. Su aroma me aturdió un poco; recordándome a Edward. Deseché aquel pensamiento automáticamente y cuando Ben volvió su rostro hacia mí, lo miré a los ojos.

Conectamos; lo sé. Enarcó una ceja y antes de caminar hacia la entrada de "Caprice" me susurró suavemente, rozando mi mejilla con sus labios.

-Edward Cullen. Huías de Edward Cullen.

Continuará…

Para el próximo tengo pensado una….¡Os vais a cagar! Jajajajajajjaaj!

Espero emocionada los reviews de esta historia, si tengo bastantes actualizaré mas seguido que de costumbre ok?

Hoy podeis darle las gracias a Mentxu; por ella esta escrito este capi. Ejjejejejej!

Besos mis fieles amigas!