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Title: Shutter
Ship: Adrinette. (Porque soy básica :v)
Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.
Word Count: 50,100
Word Count per Chapter: 2,700
Rating: NC-17
Chapters: 1/8
Beta: Unbetated
Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal... o bueno, no podría decirlo en voz alta :v
Music:
Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.
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A pesar de la incesante alarma sonando al lado de su cama, Adrien se encontró a sí mismo lentamente despertando con el mundo sacudiéndose de súbito. Sus ojos se abrieron y empezó a preguntarse si era un terremoto.
Mientras veía el techo moviéndose sobre él, un familiar rostro apareció y bloqueó su vista.
—¡Adrien, despierta!
De entre todos los intentos y formas, Marinette Dupain-Cheng saltó sobre la cama de Adrien como si fuera una niña, después de haber consumido azúcar tras despertar a tiempo y rápidamente ir a la habitación de su mejor amigo.
Esto se había vuelto una rutina entre ellos, y Adrien aprendió a no echar a Marinette de su habitación como solía hacerlo hace 5 años.
—Vamos, Gatito tonto. ¡Arriba, arriba, arriba!
—Vete, — Adrien gruñó mientras la chica jalaba su brazo, obligándolo a sentarse.
La azabache saltó una vez más antes de dejarse caer en la cama, sentada, con el cabello desordenado.
—¡Tenemos un shoot en un par de horas, así que sal de la cama!
Cuando Adrien jaló los cobertores sobre él para volver a dormir, Marinette subió sobre él, aferrándose a su cuerpo como una koala gigante.
—¡Quítate!
—¡No!
Adrien se revolvió, tratando con desesperación quitarse a la chica de encima. Se movió tanto que Marinette terminó cayendo de la cama y golpeándose la cabeza con la mesa de noche.
—Qué... —El rostro de Adrien se asomó por los cobertores tan pronto como escuchó el nada ligero golpe y el grito de Marinette. —¡Marinette!
—¡Auch! — la pobre azabache estaba ahora en el suelo, frotando el lugar adolorido. —¡Cielos, Gato tonto! Trataba de ser la alarma más amable que hayas tenido ¿y así me agradeces? —estaba enojada y Adrien de súbito retrocedió en su cama.
Frotando su rostro y quitándose los remanentes de sueño, Adrien salió de la cama y ayudó a la menor a erguirse.
—Lo siento, sabes lo mucho que odio cuando me despiertas así.
En respuesta, recibió un golpe en el abdomen.
—¡Si no hiciera eso, no despertarías a tiempo para la reunión, tonto!
—Bueno, es que anoche bebimos, ¡¿recuerdas?!
—Bueno, ¿quién fue el que hizo que bebamos como vagabundos?
—¡Por favor! ¡Tu tolerancia es horrenda! — se burló.
—¡Cállate! ¡Y mira lo que le hiciste a mi frente!
—Aw, pobrecita~ —aun burlándose, Adrien tomó la cabeza de la menor y revisó el ahora visible bulto en su frente. —Lo siento. — Bajó la mirada encontrándose con las pestañas de Marinette, sus enojados ojos azules y sus bonitos labios.
No cualquiera podía mirar a la bonita chica así de cerca. Y no cualquiera obtenía simpatía de Adrien Agreste solo por hacer pucheros.
Solo Marinette Dupain-Cheng podía.
Recordó el primer día que se vieron.
Flashback
Adrien era algo nuevo en el rubro, era un aprendiz ansioso por probar de todo, sin importar sus limitaciones y demás. Era admirado por ser arriesgado y por capturar las fotografías en el momento adecuado, atrapando la hermosa imagen.
Era su primera vez lidiando con moda y fotografía comercial ya que él era un fotógrafo más de estilo libre.
Estaba a mitad de cambiar las lentes cuando la modelo entró. El momento en que su mirada subió y reparó en el rostro más hermoso que había visto, Adrien casi olvidó respirar.
Marinette Dupain-Cheng estaba en la cúspide a los 18 años. Ella había empezado a modelar a la edad de 14, siempre siendo alabada por sus bonitos rasgos y profesionalismo. Sus ojos eran hermosos al igual que sus labios. La química entre ella y la cámara era definida como indescriptible.
—Hola, — Adrien dejó su cámara y se acercó, ofreciendo su mano para un apretón. —Soy Adrien Agreste. Tu fotógrafo.
Hubo un cierto brillo en sus ojos cuando Marinette le sonrió y tomó su mano.
—Marinette Dupain-Cheng. Tu trabajo.
Adrien rió.
—No es difícil adivinarlo. —Sus ojos recorrieron la ropa de la chica –quien tenía una blusa roja, con manga larga de transparencia y una falda hasta la rodilla, color rosa con flores llena de tul para hacerla esponjosa, su bonito (en ese entonces corto) cabello estaba atado en media coleta, agarrado con un listón y zapatos negros —Te ves increíble.
Para ser alguien que ha estado modelando durante años, Marinette tenía que haber aprendido a no sonrojarse cuando recibía halagos. Pero por raro que fuera, las mejillas de Marinette se sonrojaron al escuchar lo que el atractivo fotógrafo dijo.
—Gracias. —Musitó antes de alejarse, fingiendo estar ocupada en la utilería que usaría para la sesión.
Tal como se esperaba, la sesión de fotos de ese día terminó siendo la mejor que Adrien había tenido.
Mirando por la cámara a la bonita azabache, perdiéndose en sus profundos ojos azules, en los sensuales movimientos de su cuerpo y sus incitadores labios, su musa despertó. Ella sabía cómo usar la luz a su favor. Atendía, e incluso daba sugerencias de cuando en cuando.
Tuvieron dificultades escogiendo las mejores fotos, y le sorprendió que Marinette participara incluso en la elección. La modelo había estado estudiando postproducción digital y diseño de modas por casi dos años y medio. Tenía buen ojo para las tomas más creativas, y la mayoría de las fotos que había escogido sorprendían a todos.
Fin del Flashback
Fue después de toda una serie de trabajos juntos que desarrollaron un inusual lazo. Poco después, Marinette escogió dejar de modelar y enfocarse más en sus estudios, todo mientras desarrollaba su arte con Adrien.
Ambos crecieron profesionalmente y las personas se referían a ellos como el mejor dúo de la generación.
Vivían y viajaban juntos a todos lados. Cinco años de relación..., de increíble y platónica amistad. Tras vivir tanto tiempo juntos, uno pensaría que en algún punto se harían pareja.
Pero ese no era el caso. Adrien salía con chicas – modelos – insistiendo que no eran más que amigos, mientras que Marinette admitía completamente que no tenia sentimientos por Adrien, además cuando tuvo 20 salió con uno o dos chicos.
La idea de estar en una relación con el otro nunca había cruzado sus mentes.
Aparentemente.
Por mucho que sus vidas actuales sonaran buenas, no significaba que el dúo no había experimentado problemas en su extensa amistad.
Adrien era conocido por ser un buen fotógrafo. Exigía respeto y sus opiniones y direcciones eran tomadas en cuenta la mayor parte del tiempo. En el estudio, su palabra era ley. Si quería que él o la modelo se pararan en una pendiente, dicha persona debía mantener esa posición durante horas a pesar del miedo que pudiera tener.
De cualquier forma, Marinette, era su contraparte calmada. Pero eso no significaba que seguía a ciegas las órdenes de Adrien.
La mayor parte del tiempo, no estaban de acuerdo con el otro, de ahí que discutieran muchas veces al trabajar. A ojos de los nuevos clientes, podría parecer que querían matarse. A ojos del staff con el que habían estado trabajando durante años, sus discusiones eran solo disputas intelectuales entre dos personas talentosas y artísticas.
Alya Cesaire, la manager de donde trabajaban, decía que era una disputa entre amantes.
—¡Adrien!
Parpadeando lentamente, los ojos de Adrien se enfocaron en una muy enojada Marinette.
—¿Qué?
—¡Llegaremos tarde si no te mueves! —Marinette lo empujó y regresó a su habitación. —¡Más vale que estés vestido en 15 minutos!— gritó, seguido del audible click de su puerta.
Adrien se quedó de pie un momento, confundido sobre qué haría ahora. Rascándose la cabeza, fue al baño y se duchó rápidamente, mientras ella entraba y salía sin problemas del baño.
En minutos, estuvo vestido y con el bolso de su cámara pendiendo en su hombro. Ya sea que tuvieran una sesión de fotos o no, él nunca salía sin su cámara.
Marinette salió de la cocina con una tostada en la boca y dos termos de café en sus manos. Le extendió uno al mayor y luego tomó sus propias cosas, lista para irse, saliendo del departamento y desayunando de camino al trabajo.
Así es como había sido su típica mañana y ninguno se quejaba. Incapaz de desayunar como las personas normales, era un pequeño precio por el tipo de trabajo que tenían y el actual departamento de solteros que compartían.
—Espero que no llueva hoy. — Adrien musitó mientras observaba el oscuro cielo. El clima en París había estado algo mal los últimos días y él estaba horrorizado ante la idea de realizar el shoot con ese clima otra vez.
—Si lo piensas mucho, sucederá. Todo está en la mente. — Marinette le dio una corta pero dulce sonrisa antes de girar para detener un taxi.
Adrien colocó sus manos en sus bolsillos y se alzó de hombros.
—Y ahora voy a pensarlo todo el día. — Vio en silencio cuando su amiga detuvo con éxito un taxi en el primer intento.
La cantidad de suerte que Marinette tenía era increíble..., así que lo mejor era hacerle caso si quería algo de su suerte. Dios sabía cuánto lo necesitaba.
〈 〉
Cuando la puerta se cerró tras ellos, Marinette saludó a todos en la oficina con una sonrisa.
'Encandilar a las personas nada más empezando el trabajo,' Adrien pensó al verla. Él no era una persona que le gustara despertar por las mañanas.
Su manager, Alya Cesaire envolvió sus brazos alrededor de Marinette y la apretó en un abrazo. Siempre actuaba como si no hubiera visto a la bonita fotógrafa desde hace años.
—Mariiii~ —Riendo, Marinette palmeó su espalda.
—Buenos días a ti también, Alya
Aclarándose la garganta, Adrien atrapó la atención de la otra y por fin recibió su saludo.
—Parece que aún no se te quita la resaca. —Un chico con una camiseta azul, audífonos enormes y un par de jeans llegó al lado de Adrien, envolviendo su brazo alrededor de sus hombros.
Bueno, aparte de Marinette, había otro chico que podía tratarlo informalmente. Su amistad con Nino Lahiffe tenía más de una década. Él era conocido por ser un estilista en moda y creador de escena, y se había convertido en uno de los más influyentes en su rubro.
Sus diseños aparecían en revistas famosas y en artículos. Nino había trabajado con Adrien casi desde sus primeros días de carrera, y Adrien quería que siguiera siendo así.
—Solo he tomado una aspirina y macchiato. Y no le he dado la oportunidad a la medicina de hacer efecto en mí. — Adrien respondió con un pequeño alce de hombros.
—¿Qué? — Nino arqueó una ceja. —¿No conseguiste nada de Mari hoy? — preguntó burlonamente.
—Ni en un millón de años, — Adrien gruñó y le pellizcó el brazo antes de ir con el resto del equipo a la sala de reuniones.
〈 〉
—Entonces, ¿qué haremos? — Marinette se sentó en el sofá al lado de Nino y no fue sorpresa que Adrien automáticamente se sentara a su lado con una mínima distancia entre ellos.
Solo para molestar al par, Nino se apretujó al lado de Adrien para presionarlo más contra Marinette, ignorando la mirada enojada del mayor.
Con la atención puesta en el manager, Alya brevemente revisó sus archivos y repasó la lista de todos los clientes que tenían para la semana siguiente.
—Tenemos que cubrir muchas cosas, — empezó a decir. —Tendremos dos shoots en Londres. No tenemos mucho tiempo pero pienso que será grandioso. — Mientras explicaba, les extendía a cada uno un folder que contenía detalles importantes que debían revisar. —Una sesión es para una revista americana, la cual contendrá varios de sus trabajos... y ustedes dos estarán en la portada.
Marinette no pudo contener la emoción ante la idea de estar en una famosa revista internacional – la cual era una de las comentadas entre los fotógrafos. Y estar en la portada era todo un honor.
—¡¿En serio?! — preguntó incrédula, y sonrió al sentir los brazos de Adrien rodeando su cintura y dándole un ligero abrazo.
—Ahora, la modelo para ese trabajo es Ishida Nicole. — Los ojos de Alya se fijaron en todos ellos, como si tratara de transmitir algo escondido.
—Bueno, es una gran oportunidad. — Adrien se aclaró la garganta; claramente nada afectado por la modelo con la que debían trabajar.
Ishida Nicole era una de las modelos más difíciles con las que alguien había trabajado. No solo era famosa por ser una de las mejores modelos, sino que era alguien con quien resultaba difícil trabajar. Adrien, de cualquier forma, no estaba aterrado con la idea de trabajar con menuda diva. Había trabajado con docenas de divas y esta no sería la primera vez que lidiaría con alguien de pésimo comportamiento.
Marinette lucia pensativa mientras revisaba el informe de Ishida.
—Va a ser un gran reto. — Dijo Adrien
Marinette dejó salir un sonido de entendimiento.
—Ella se verá bien con ropa de cuero. — En su cabeza Nino, ya estaba creando el set para la ropa que la chica usaría en el shoot.
—Sí, tiene esa mirada fiera en su rostro. — Adrien giró otra página, admirando lo que parecía ser una de las fotos más bizarras que había visto. Bueno, al menos Ishida Nicole aceptaba los retos. Eso le gustaba en una modelo. —¿Puedo llevar a Kagami conmigo? — Adrien preguntó de la nada. Kagami era la chica con la que estaba saliendo desde hace algunas semanas; eran casi inseparables.
Aunque no debía sorprenderle, Marinette no encontraba agradable la idea. Era molesto cómo es que Adrien quería llevarla cuando se supone que debía trabajar.
—¿Por qué? Tenemos mucho trabajo que hacer y muy poco tiempo.
Alya y Nino compartieron una conocedora mirada pero decidieron callar.
—Lo sé, — Adrien respondió, haciendo un gesto cuando Marinette retiró su mano de su cintura y se alejó. —Pero creo que será una gran oportunidad para ella.
Adrien había conocido a Kagami durante el after party del Tokyo Fashion Week y habían charlado con más ímpetu después de unos shots de tequila.
Aunque ya tenía poco más de 20, Kagami todavía no era una modelo de renombre, pero Adrien estaba convencido de poder cambiar eso. Ella solo necesitaba un pequeño empujón en su opinión.
De cualquier forma, la mirada de Marinette no era muy complacida. Kagami era una chica dulce, pero Marinette nunca había hecho el intento de ser su amiga.
Los dos – Adrien y ella – hicieron un pacto de nunca meterse en la relación del otro y eso incluía no estar en términos amicales con dicha persona. Pero Marinette parecía particularmente enojada con Kagami y por mucho que Adrien quería saber por qué, no podía cuestionar tal comportamiento.
Alya había tenido suficiente de la tensión y por ello, se aclaró la garganta audiblemente.
—Como sea, sobre el otro photo shoot, haremos la sesión para el álbum de Luka Couffaine. — La reunión siguió y por los siguientes 45 minutos, Marinette lucía hastiada mientras que su contraparte daba lo mejor de sí para lucir interesado en el concepto que quería el cantante.
—Buginette — Adrien rápidamente detuvo a la azabache mientras salían del edificio. —Espera! — sujetó el brazo de Marinette, jalándola a su lado.
Marinette casi tropezó y miró enojada al mayor.
—¿Qué quieres?
—Vamos, no puedes estar tan enojada.
—Sabes lo mucho que aprecio el trabajo. No me gusta cómo mezclas el trabajo y placer, así que demándame por estar enojada. — El frunce en su rostro se profundizó cuando Adrien le sonrió, inclinándose para sujetar su rostro.
—Primero, sabes cómo soy. Nunca mezclaría trabajo y placer. Ok, no del todo. —
Marinette resopló pero luego hizo un gesto cuando Adrien presionó sus mejillas. —Y segundo, ella y yo solo salimos. Aun no es serio.
—¡Como sea, ya suéltame! ¡Estás poniendo feo mi rostro! — Marinette gruñó y peleó por soltarse.
—Por favor, es ilegal decirte fea. — Adrien murmuró. —Entonces..., ¿puedo llevar a Kagami conmigo?
La hermosa chica viró los ojos y asintió rígidamente. De cualquier forma, se sorprendió cuando Adrien la cargó, girándola.
—¿Qué te pasa, Adrien? ¡Bájame! — el agudo grito resonó con entusiasmo traicionando su enojo. Se sintió tonta al ser girada así en la calle, pero aun así, lo disfrutaba. Adrien podía ser tan adorable a veces, que estar enojada con él por mucho tiempo parecía ser imposible.
Adrien la bajó pero la mantuvo cerca, enterrando el rostro en la curva de su cuello.
—Gracias, Buginette. Te invitaré a comer.
—¡Más te vale!
Dándole un poco de crédito por pedirle permiso primero, Marinette sonrió cuando un torpe beso llegó a su frente.
Continuará...
Uno de mis fics favoritos en toooodo el maldito mundo va a volver a salir (ya bonito) y estoy que reviento de felicidad!!!
No saben cuanto AMO este fics, en serio es PRECIOSO, y lo amo más porque fue el primer fic de capítulos que subí a Wattpad y fue con el que muuuuuchos me conocieron y me dieron una oportunidad~
En serio lo amo muchísimo~
Espero lo disfruten tanto como yo y vuelva a tener sus 20k vistas como alguna vez tuvo, se lo merece mucho la vdd.
Nos leemos pronto~
Besitos de murciélago para todos~
