La historia aquí contada es de mi exclusividad. No así sus personajes que pertenecen a la grandiosa Sthephanie Meyer.

Menos Ben, él va por libre.

PLUGGED.

Su boca llegó a la mía lentamente, tragándonos nuestros jadeos de anticipación, haciendo que mi cuerpo en ese recorrido lento, sintiera todas las terminaciones nerviosas y explotaran al sentir su poderosa boca en la mía. Suspiré, gemí e incluso creo que jadeé, al abrir la boca y sentir su lengua en mí, acariciándome con delicadeza al principio y poco después con voracidad, haciendo que enroscara mis brazos en su cuello y él me apresara por la cintura, levantándome y sentándome en sus caderas estrechas y perfectas. De su boca emanaba aquel sabor amizclado de varón que me hizo enrollar con ávidez su lengua con la mía para tragarme aquella esencia. Sus manos repasaban mi espalda de arriba abajo y las mías jugaban con aquel cabello oscuro que me enloquecía tocar, faltos de respiración nos separamos y él aprovechó la ocasión para morderme el mentón y lamerlo con ferocidad. Dándome el tiempo suficiente para volver a atacarlo y alimentarme de aquella boca perfecta. Él rió haciendo que yo frunciera el ceño y separa con enfado su boca de la mía.

-Creo que no es momento de reírse .- objeté, haciendo un puchero.

Ben, repasó con su mirada mis labios y mi rostro, sonrió apretando los labios y me abrazó con fuerza.

-Estoy loco por ti, jodidamente loco.- jadeó con voz grave.

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Capitulo 22

Aquella declaración nubló mis sentidos y me despegué de su agarre para volver a abordar sus labios y comérmelo casi, literalmente. La boca de Ben, me recibió de nuevo gustosa y fuí sumergiéndome poco a poco en una espiral de deseo que era completamente nueva para mí. Ni si quiera Edward y aquel maldito día en Paris, me había hecho sentir aquello con tan solo un beso.

Yo también estaba loca por Ben, lo había estado desde la primera vez que lo ví recargado en su inmenso escritorio de caoba en el despacho de la Rectoría. Sus ojos, aquel pose innegable de masculinidad y aquella boca, al hablarme habían hecho estragos en mi cuerpo desde el minuto uno. Y ahora, estaba a horcajadas , sintiendo su miembro viril, rozando mi entrada y sofocando mis gemidos en su garganta…era tan sensual.

-Bella.- se desató de mi boca y me sentí perdida al no sentirlo.- Debemos parar.

Negué con la cabeza, como una niña pequeña y él me miró con intensidad, tratando de no sonreír.

- Te deseo Bella, es un sentimiento poderoso pero tengo que pensar con raciocinio, eres una estudiante del centro y estas bajo mi tutela. Esto que estoy haciendo contigo no está bien….y juro que he intentado no implicarme contigo…pero no tengo fuerzas para hacerlo. Te has metido bajo mi piel y no consigo sacarte de mi cabeza, eres una prioridad en mi vida, pero no quiero joderte la tuya.

-¿Joderme la mía?.- pregunté, totalmente abrumada por sus palabras.

-Si alguien se entera de…bueno….tendría que hacerlo oficial y….- Su rostro se acercó al mío y sus labios rozaron mi oreja con lentitud.-Bella.- susurró de manera ardiente.- Esta noche me he dado cuenta que no puedo obviar mis sentimientos hacia tí y quiero revelarlos. Me gustas…pero es más que eso lo que siento por tí, eres como una necesidad…un anhelo…te necesito en mi vida, te quiero en mi vida Bella, pero tenemos que ser muy cautos.

Respiré profundamente y me dejé llevar por los besos que ahora repartía por mi cuello.

-¿Porqué?.- gemí, haciendo que él se riera roncamente junto a mi piel.

-Soy tu Rector, nena. Debo de cuidar de ti; no pervertirte.- susurró de nuevo posando sus labios en mi cuello y lamiéndolo.

-¿Pervertirme?.- no podía pensar con claridad...los besos de Ben, estaban originando un calor nervioso en mi vientre y corría con intensidad para focalizarse en el centro de mis piernas y explotar.

-Si, por supuesto.- rió de nuevo separando su rostro de mi cuello y suspirando profundamente.- Bella…quiero preguntarte algo. Es personal, creo que incluso íntimo.

-Pregunta.- susurré, sin despegar los ojos de su boca.

-Edward Cullen ….¿Has tenido algún tipo de relacción con él?

-No.- espeté, sacándome de mi cielo personal…y dándome de bruces nuevamente con el puto infierno.

-Él ha afirmado con tal contundencia que eres suya, que me ha hecho pensar que vosotros…

-No, Ben. No he tenido nada con él…nada que no sea estar desnuda en una habitacion y casi tirarme a sus brazos….pero gracias a Dios, me dí cuenta rápidamente de la clase de cerdo que tenia ante mis ojos. Pero nada más…

Ben me miró por unos instantes y descansó su espalda en el sillón del auto.

-¿Y si no hubiera sido así? ¿Te hubieras entregado a él?

Quise se completamente sincera con Ben .

-Si, Ben. Estoy mas que segura de eso….

Apartó la mirada de mis ojos y sacó la cajetilla de tabaco de un bolsillo de su pantalón, haciendo que me removiera un poco sobre sus caderas, para poder alcanzarlo. Se encendió un pitillo y observó las luces del campus en un incómodo silencio.

-Ese tío te desea. Te desea de una manera casi cavernícola. Lo he visto en sus ojos.- sentenció, sin mirarme y aspirando del cigarrillo.- Va a hacer todo lo que esté en su mano para tenerte.- Ben, giró el rostro y me sonrió tímidamente.- Lo entiendo, aunque no esté de acuerdo con él. - su mano libre me recorrió los labios y me alcanzó la nuca para atraer mi cabeza hacia él y besarme con una infinita ternura.- ¿Has estado enamorado de él, Bella? He estado pensando en tu huida de Cullen Ltd. Y he atado cabos. ¿Fue por él, cierto?

Asentí, sintiendo sus dedos en mi nuca y bajando la mirada, avergonzada.

-Era insoportable estar a su lado…pero Ben.- Alcé la mano y acaricié su rostro con veneración.- No estoy enamorada de él…nunca lo he estado…no me he entregado a él. Y para tu información si hay alguien con el que quiera vivir todo eso es contigo…no hay una persona mejor.

Él sonrió y aplastó el cigarrillo en el cenicero con lentitud. Agarró mis manos y las beso con un movimiento lento.

-Bella Swan ¿Quieres ser mi novia?

Jadeé al escuchar aquello de los labios de Ben. Su mirada hipnótica me hizo suspirar y me abalancé sobre él, estrellando mis labios contra los suyos , gimiendo una afirmación de lo más sensual.

-Si…- susurré, mientras lo besaba con devoción.- Quiero ser tu novia….- La boca de Ben, se abrió mucho mas y me engulló la lengua acariciándola como si su vida dependiera de ello. Sus manos ahora , masajeaban mis caderas y el principio de mi trasero. Comencé un baile sensual, rozando su dura polla por el canal de mi sexo y pude sentir como su agarre se hizo mas enérgico y los besos mas demandantes. Jadeábamos, gemíamos….murmurábamos cosas sin sentido de lo más calientes; pero él se mantuvo en su pose de "chico bueno", sin intentar si quiera tocarme la piel que me ardía…

-Debemos parar…- jadeó, apartando las manos de mis caderas y sus labios de mi boca.- Bella…escucha, esto no está bien…

Reí ante tal comentario y mordí el lóbulo de su oreja levemente.

-Esto está genial, Ben….no te engañes.

Mis manos viajaron hacia su cuello y lo arrastré hacia mí de nuevo, sintiendo la lucha mental en la que se hallaba.

-No. Bella. No.- sus manos afianzaron mis muñecas y las depositó con ternura en su pecho, casi desnudo.- Quiero hacer las cosas bien contigo…no en este coche y en el campus…cuando te haga mía será en mi cama , sin prisas, sin tensiones…

Un estremecimiento se coló por mi llaga candente y los pezones se me pusieron como obeliscos.

-Te deseo.- busqué en sus ojos algún resquicio donde colarme, para hacerlo sucumbir; pero el maldito tenía muy claro que no iba a follarme en su coche…en el centro del campus universitario…

-Ugh…Bella.- se retorció nervioso y me apartó de sus caderas, elevándome y sentándome en el sillón del copiloto. Ví como alzaba las caderas y se tocaba el bulto firme, acho y duro de su entrepierna…¡Menuda…! Dios…comencé a hiperventilar y él rió tocándose el pelo y carraspeando casi inmediatamente.

-¿Crees que yo no lo hago? .- hizo un gesto para que mirara su enorme polla, cubierta por aquellos pantalones y casi babeé.- Lo estoy deseando…pero no así y por supuesto, no aquí.

Asentí sin dejar de mirar su rabo enorme y él se carcajeó, acercándose a mí y elevando su mano para acariciar mi pómulo.

-Eres tan transparente…..- su sonrisa desapareció y sus ojos hambrientos me consumieron.- Me muero por tocarte, Bella….- su mano bajó temblorosa y acarició mi cuello.- Por besarte en lugares en los que quizás, no lo han hecho nunca. Verte temblar, suspirar…dejarte llevar por mi deseo y estar ahí para sostenerte.

Abrí la boca para hablar…para dejarle claro que no había habido nadie que hubiese puesto una bandera en mi cuerpo…pero él llegó a mis labios en un beso cálido , completamente inocente y me urgió a marcharme hacia mi habitación.

Cuando salí del coche, el también lo hizo y avanzó hacia el maletero para ayudarme con la maleta. Antes de girarme, su mano buscó la mía y uno de sus dedos me acarició la palma de la mano con devoción.

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El despertador tocó casi reventándome los tímpanos la mañana siguiente y comencé a hacerme la remolona sobre el colchón enredando las sábanas alrededor de mis piernas.

-Bella….venga, tenemos que ir a clase…- la voz de Bree, me hizo abrir un ojo y bufé. No tenía ganas de ir a clase, estaba cansada. No había dormido apenas, pensando en Ben, en sus besos y en aquel nuevo futuro que se abría paso ante mí.

-¡Buaaaahhh!.- bostecé, irguiéndome lentamente y sacando mis pies de la cama.- Tengo demasiado sueño esta mañana, Bree.

-¿Algo que te quite el sueño, Bella?.- miré su expresión y sonreí, deslizándome de nuevo sobre la cama.

-Si.

-¿Si?.- se tiró sobre mi cama y comenzó a darme codazos en plan juguetón.- Cuenta, anda…cuenta…

Giré mi rostro levemente y miré aquellos rasgos. Bree y Ben no podían negar que eran hermanos. Los dos tan perfectos, tan bellos y humanos.

-Ay…Bree….

-¡Joder, Bella! Suéltalo de una buena vez que me va a dar un ataque….¿Qué? ¿Qué paso anoche?

Elevé una ceja.

-¿Anoche? ¿Cómo sabes que …? Espera…¿Tú qué coño sabes, Bree?

Ella rió con malicia y agarró la almohada enroscándola en su cuerpo.

-Sé lo que tú me cuentes y a partir de ahí, puede que muchas cosas más…

Abrí mucho los ojos y apoyé un codo en el colchón sujetándome la cabeza.

-Dime lo que sabes, arpía….ahora mismo.- siseé.

Ella se levantó, arrojándome la almohada a la cara y se paseó por la habitación, preparándose la ropa para ir a la ducha.

-Benjamin….- me miró seria.- Benjamin habló contigo anoche…¿Qué te dijo?

Me levanté lentamente de la cama y caminé hacia ella.

-Nos besamos. Y me pidió que fuese su novia….

-¡¿Queee?.- Bree, dió dos pasos hacia atrás y fruncí el ceño ante aquella reacción.

-¿No te agrada que sea la novia de tu hermano?

-No…bueno, si…pero….Bella.- me miró agarrando mis manos.- Ben es mi hermano y lo amo, no me gustaría que sufriera y menos por tu culpa. Somos muy buenas amigas y lo único que me separaría de ti, seria que le hicieras daño.

-No pienso hacer sufrir a Ben. ¿De dónde sacas eso?

-He podido ver como miras a Ben, pero también como lo miras a él. A Edward Cullen…sigues sintiendo algo por él, aunque te lo niegues a ti misma. Y lo que es peor, ese hombre es una pesadilla…si , una pesadilla que esta como un queso, pero una pesadilla. La pelea…es sólo el principio, Bella. Ese hombre quiere tenerte.

-No siento nada por él, Bree. ¿No lo entiendes? ¡Me estoy enamorando de tu hermano! ¿Por qué todo el mundo piensa que siento algo por Edward Cullen? ¡No lo amo, nunca lo he amado! En cambio, Ben…Ben me hace suspirar y sentir mariposas en el estómago cada vez que lo miro...y ayer cuando nos besamos, creí que iba a estallar en sus brazos…nunca he sentido nada parecido Bree, puedes creerme….y si no lo haces, es tu problema.

-Bella, entiéndeme. Es mi hermano…

-Y tú entiéndeme a mí, Bree. Estoy loca por Ben…en todos los sentidos.

Bree me miró a los ojos con intensidad, intentando ver algo más, de lo que mis palabras decían. Al cabo de unos segundos sus manos se deshicieron de las mías y me abrazó con efusividad.

-Si es así, estoy feliz…muy feliz, Bella. Te amo y amo a Ben, sois las dos personas más importantes en mi vida. Imaginaros juntos…es para mí un sueño…un sueño hecho en realidad, desde que supe de los sentimientos de mi hermano hacia ti.

-¿Tú…sabias?.- susurré.

-Si. Bueno…Ben nunca me dijo nada, pero yo lo supuse. ¿Recuerdas la fotografía que os saqué en "Caprice"?.- Asentí y ella continuó.- Ben me pidió la cámara para pasarlas a su pc e imprimirlas. Al ver las copias no ví esa foto y fui a pedirle explicaciones, el muy gilipollas me habló con indiferencia y me dijo que no sabía que había sido de ella. Cuando me llevó hacia casa de tu abuelo, bajó en un área de servicio y yo me quedé en el coche, su cartera estaba a mi alcance y no pude reprimir abrirla para chafardear….ví la fotografía, estaba allí y en una esquina una de carnet, también había una fotografía mía…- Bree, se separó de mi y caminó hacia una esquina de la habitación cabizbaja.- Ben es un tonto plagado de sentimentalismos y le gusta escribir notitas alrededor de las fotos, en esa también lo había hecho.- Alzó la mirada y me miró con los ojos vidriosos.- Con esa caligrafía que envídio, se podía leer " Mi Diosa Bella".

Jadeé, llevándome una mano a la boca y corrí hacia ella para consolarla…

-Bella, Ben te ama..no sé desde cuando, pero te ama….el jodido cabrón ha tenido tias a tiro de piedra durante toda su vida y nunca miró a ninguna…no es que mi hermano sea un remilgado y no haya tenido sus escarceos, pero nunca ha amado a nadie, nunca hemos sabido de novias ni si quiera de amigas…tengo miedo, Bella. Tengo miedo por Ben.

La estreché mas entre mis brazos y comencé a llorar yo también…

… Estaba enamorándome como una loca de Benjamin Thomas Tunner.

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Pov de uno de nuestros chicos….

Mi apartamento.

Mi olor, mi único olor. Respiro fuertemente y suelto las llaves en la mesita del recibidor.

Deseo desnudarme y pasear por mi pequeño mundo, un mundo que no concibo sin ella.

Ella…

mi vida de un azul oscuro casi negro, tiene ahora mismo diversos tonos de marrón; como sus espectaculares ojos, esos ojos que me hacen hincarme de rodillas y rogarle que me bese…que me bese hasta que no sienta los labios.

Me desnudo, trazando un camino con mis prendas hasta mi cuarto. Y allí reviso aquella cama, aquel santuario donde nadie ha pisado más que yo.

De repente oigo el sonido del celular y miro hacia atrás, conteniendo las ganas de meterme en la cama y soñar con ella, pero soy consciente que puede ser una llamada importante y voy hacia los pantalones tirados encima de mi gran sofá de cuero negro.

-¿Si?.- Miro el reloj. Las doce y media de la noche, sin duda la llamada es importante, pero la persona que está al otro lado de la línea telefónica no habla…- ¿Si?

-…..

Miro el teléfono con el ceño fruncido y cuelgo maldiciendo a quien quiera que fuese.

Me llevo conmigo el celular y lo dejo en la mesita de noche en modo silencio. No puedo evitar gemir al volver a pensar en ella . Miro mi polla y elevo una ceja. "Esto es nuevo para ti, muchacho", me digo a mi mismo, riéndome de mi mismo y masajeando mis bolas.

Camino hacia el baño y me miro el rostro… El maldito me ha dejado el rostro hinchado, pero él no ha quedado mucho mejor que yo….pero mi mente vuelve a ella, y cierro los ojos completamente extasiado. Estoy loco por ella, no. Mentira. Estoy enamorado de ella.

Mi polla tira de mí y ruega un poco de atención. ¿Desde cuándo no haces esto, chico? ¿Catorce o quince años? Mi mano la acaricia y pienso que es ella, que son sus dulces manos la que se apoderan de mi falo y lo masturban. Farfullo entre dientes, palabras que solo decía cuando era un crio y con cuatro movimientos más, me corro como un poseso gritando su nombre y deseando morder aquellos labios perfectos y deliciosos.

Me río de mi mismo, de nuevo y alcanzo una toallita, limpio los restos de mi semen y me marcho de nuevo a la cama. El celular se está moviendo encima de la mesa de noche y lo agarro con una fúria ciega.

-¿Si?.- Mi voz es ronca y carraspeo levemente antes de contestar.

-No la toques. Si lo haces, te destrozo la vida.

La voz colgó, sin poder dar réplica ante aquella amenaza. Me siento en la cama y miro el celular como si pudiera hablarme.

-Aún si así fuera, no me importaría.

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Otro Pov….

Ya está. Ya lo he hecho. Si el maldito se atreve a tocarla le destrozo la carrera y la vida…

Suelto el móbil como si quemara y me encuentro con la mirada de mis esposa.

-¿A quién has llamado a estas horas, Edward?.- pregunta caminando hacia mí, con un neglillé transparente en color rojo y su cabellera ondulando hasta su firme trasero.

-Hum…a nadie, no tiene importancia.- sonrío como un autentico cabrón y hago un puchero para que me bese. Estoy cachondo…y todo es por culpa de la zorra de Bella que estaba vestida para empalarla con fúria desde el minuto uno.

Mi esposa llega hasta mí y me besa, yo comienzo a masajear su culo y ella se sienta a horcajadas en mis caderas. No lleva bragas y puedo acariciarle el coño con plena libertad…esta tan mojada la maldita, que la embisto con dos dedos haciendo que se arquee de placer.

Cierro los ojos e imagino que es ella la que estoy follando con los dedos y la fantasía comienza a hacer vibrar mi polla con un placer infinito. Aparto a Victoria de mí y la empujo hacia el suelo, bajando mis pantalones junto con los bóxers, haciendo que mi polla salte . Me tiendo encima de ella y agarro la polla entre una de mis manos, empujo en su entrada y comienzo a follármela sin tregua, agarrando su cabello y tirando de él, haciéndola gemir como la maldita perra que era. Yo no abro los ojos, pienso en ella, imagino que es Bella, la zorra que me estoy tirando , pero eso hace que me ponga aún mas cachondo y que casi me corra…..la cabrona tiene un tipo de poder en mí, que me da puto miedo…estoy cagado con todo lo que siento…cuando la pequeña perra gime yo no puedo mas y me corro, dando fuertes estocadas dentro de aquel coño de terciopelo.

-Edward…- la voz de Victoria hace que salga de mi ensoñación y me echo hacia atrás, como si me repugnara.

-Has gritado Bella.- susurró ella con los ojos empañados en putas lágrimas de mierda.

Me levanto del suelo y la dejo allí tirada. Desnudo con la polla saltando y buscando como un tarado mental una caja de cigarrillos, rebusco entre mis pantalones y pongo un pitillo en mis labios, lo enciendo y camino hacia el gran ventanal en el que se puede observar la gran ciudad .

Continuará…

Chicas..que les pareció?¿?¿?¿

Por fa…decidme ok? Super importante para actualizar rapidito…

Besos y millones de gracias por esos reviews tan maravilloso. Os quieroooooooo!