Los personajes son de la saga crepúsculo
La Casa de Hombres
Bella (POV):
Llegué a la pequeña casa de un alegre color amarillo, conté hasta tres antes de tocar la puerta de madera. Pasado unos largos segundos una rubia escultural me abrió la puerta.
-Buenas tardes-saludé algo vergonzosa a la chica de ojos azules.
-Hola- contestó ella alegremente-¿Buscabas a alguien?
-¿Jessica Stanley?- pregunté con una sonrisa para romper el hielo, la rubia me hizo un movimiento para que ingresara a la pequeña entrada decorada por un simple póster.
-¡Jessica!- gritó con una potente voz-¡una chica te busca!- la voz de Jessica se oyó vagamente respondiendo que salía de la ducha.
La rubia me dirigió al salón donde otra joven se pintaba las uñas.
La mujer que me había abierto la puerta me indico que me sentara en uno de los sillones mientras ella hacía lo mismo.
-Yo soy Rosalie Hale- se presentó ante la tardanza de Jessica y el incómodo silencio que se había impuesto en el pequeño salón- y esa chica que se está destrozando las uñas es Tanya Denali- la chica nombrada taladró a Rose con la mirada.
-Métete en tus asuntos- dijo Tanya volviendo a su atareada faena de pintarse.
-Bella Swan- me presenté ante la incómoda situación, Rose y yo nos sonreímos sin saber que decir, internamente rezaba para que Jessica bajara pronto.
Tuvieron que pasar diez tortuosos minutos oyendo como Rose y Tanya se peleaban por el pintauñas ignorándome completamente.
-Ya estoy aquí- dijo una Jessica con el pelo mojado- Bella- me sonrío- ¿Habíamos quedado hoy?-preguntó parándose abruptamente, yo negué con la cabeza con bastante efusividad mientras me levantaba.
-Necesitaba hablar con alguien- contesté bajando la mirada, de repente una mano se poso en mis hombros mientras que la otra me levantaba la cabeza.
-¿Qué ha pasado?- preguntó con preocupación, muy dentro de mí me cuestionaba que pensaba que había ocurrido para ponerse tan melodramática.
Deje unos segundos pensar para evadir el nerviosismo que invadía mi sistema nervioso poco a poco.
-Uno de mis compañeros de casa- empecé a explicarle pero pronto llegó el maldito rubor-él y yo nosotros- y al instante mi pensamientos se convirtieron en lío- nosotros- gemí de impotencia, ¿Por qué siempre me pasaba lo mismo?
-Haber Bella respira- dijo Jessica, le hice caso y respiré lentamente- vamos a sentarnos, ahora explícame de nuevo lo que ha pasado-miré a las dos rubias, que observaban la escena con gran interés.
-Te prometemos que no saldrá nada de aquí, somos unas tumbas- dijo Tanya levantando las dos manos al aire.
-Y cuatro cabezas piensan más que dos- apuntó Rose a su favor mientras sonreía.
Conociendo a Jessica se lo contaría cuando me hubiera ido así que ¿qué me importaba contarles mi pequeña aventura?
-Me bese con uno de mi compañeros de casa- dije rápidamente ante la expectación de las tres chicas- fue mi primer beso-aclare a las tres que me miraban con decepción.
-No me digas que eres de las que creen que si un chico la besa es como si le hubiera prometido el cielo- me interrumpió Rose.
-No, no soy de esa clase de chicas. Lo que pasa es que Jacob es Jacob, quiero decir éramos digo somos amigos… no sé si podría clasificarnos como amigos, la cuestión…-
-la cuestión es fácil novata- me interrumpió Tanya antes de guiñarme-
Seguramente es solo una revolución de tus hormonas-se encogió de hombros- relájate chica eres joven, todavía te faltan numerosos besos inesperados y mucho más-
-Bueno ya que hemos terminado con la crisis ¿podemos ahogarnos en helado?- berreó Rose levantándose del sofá, Jessica y Tanya asintieron mientras que yo me intentaba recomponer de la corta conversación de chicas que acababa de tener.
…...
Al día siguiente me levanté de mejor humor, las tres con las cuales había pasado hasta hora altas de la noche, me contaron lo que según ellas era lo que una tenía que saber de un hombre (claro que tampoco debería tenerlo muy en cuenta ya que en esos momentos se habían tomado un par de botellas de vino).
Primero, que es lo que le gusta a los hombres: bien durante estas últimas semanas he descubierto que mayoritariamente hablan de sexo, comida y coches por lo que como aquellos son sus únicos temas de conversación deduciré que eso es lo que le gustan.
Y segundo que es lo que más odian: (mi opinión) las facturas y tener calzoncillos rosas.
Según Tanya a partir de saber esas simples cosas, podía manejar a cualquier chico.
Algo que a mí me parecía realmente ridículo, esas tres debían de estar demasiado borrachas.
Cuando salí de la ducha ya vestida me tropecé accidentalmente con Jacob, le di los buenos días a lo que él no me contestó y baje a desayunar.
Solo estaba Jasper leyendo el periódico cuando entré a la cocina y me ignoró completamente durante el tiempo que me tomaba un tazón de cereales.
Salí tranquilamente de casa y llegué puntual a la universidad. Cuando vi a Jessica tenía sus manos manejándose las sienes.
-Júrame Bella que la próxima vez no dejaras que beba alcohol como esas chicas- Jessica se sentó al lado mía con la cara desbastada tras la noche pasada.
-Os lo dije pero vosotras me tachasteis como una chica aburrida y sin juventud-contesté mientras habría mi cuadernos de apuntes- míralo por la parte buena la próxima vez os lo pensaréis dos veces antes de beber como si el mundo se acabará-Jessica se contentó negando con la cabeza ya puesto que el profesor entró en clase.
Tres horas después salíamos dirección a la cafetería. Jessica se había puesto unas grandes gafas de sol, según ella porque la luz le producía jaqueca, pero el día era nublado, no tenía ningún sentido.
Pasamos delante de unos chicos y Jessica los miró disimuladamente a cada uno de ellos.
-¡Qué hombres!- resaltó cuando los perdimos de vista-No me mires así, esos chicos que hemos pasado estaban para comérselos- dijo interponiéndose en mi paso.
-Lo que quiere decir- dijo Rosalie apoyando unos de sus brazos en mis hombros- es que Mike Newton está para comérselo- dijo con la intención de meterse con Jessica, pero la susodicha no lo vio de ese modo.
-A qué si- suspiró Jessica, una de sus manos empezó a darse aire- es tan guapo, tan musculoso ¿y qué me decís de sus ojos?- de nuevo suspiró- me gustaría ahogarme en ese azul tan oscuro.
-El amor es ciego- citó Rosalie con la misma expresión de burla- pero gracias a Dios dentro de una semana alabará a otro chico-me comentó Rosalie mientras Jessica miraba hacía donde Mike había desaparecido.
….
Eran las ocho de la tarde y volvía ía pasado la tarde con Jessica mirando ropa, así que lo único que deseaba era meterme en la cama y dormir.
Era lunes por lo que me extrañó ver un coche negro aparcado delante de mi casa, dudaba de que fuera alguna admiradora de los chicos.
Abrí la puerta con cuidado, las luces del salón eran las únicas que estaban encendidas y eso era bastante raro. Normalmente cuando había una visita dejaban todas las luces encendidas a no ser que hubiera una chica.
Con cuidado e intentando molestar lo menos posible. Cerré la puerta de la entrada y me dirigí hacía las escaleras pero las voces masculinas que se aglomeraban en el salón me hicieron detenerme.
-Así que James se ha ido- dijo una voz áspera que no reconocí -Y vosotros no teníais ni idea de lo que hacía -
-exacto- contestó neutralmente una voz que reconocí como la de Jasper.
-¿Y se supone qué me tengo qué tragar eso?- preguntó la voz áspera, un ruido sordo se hoyo.
-Alex tranquilízate- dijo Jacob.
-Una mierda…- unos fuertes brazos me inmovilizaron no antes sin taparme la boca, paleteé todo lo que pude e intenté gritar pero las grandes manos me lo impidieron, y luego me llego en volandas a otro lugar.
Me soltó en mi cama y pude dar la cara a la persona que me había cargado como una niña hasta mi cuarto.
-¿Se puede saber qué haces?- grité a Edward el cual me miraba seriamente.
-Creo que eso debería preguntártelo yo- contestó mientras se sentaba en mi cama.
Miré fijamente al chico el cual se encontraba bastante serio-¿Qué ocurre?- le pregunté esquivando su pregunta.
-Nada- contestó- nada que tenga que ver contigo- terminó de decir antes de levantarse de la cama- no intentes bajar te estoy vigilando-y salió de mi cuarto con un gran portazo.
-No intentes bajar te estoy vigilando- le imité con una desastrosa voz masculina- y yo, me lo voy a creer- murmuré, esperé diez minutos antes de salir de nuevo.
De puntillas llegué hasta la escalera pero cuando hacía un amago de bajar unos brazos me lo impidieron.
-¿A dónde crees que vas?- preguntó con tono serio, yo tragué saliva.
-¿A por un vaso de agua?- pero mi fantástica respuesta salió más como una débil pregunta.
-Si tanta sed tienes ve al cuarto de baño- asentí derrotada con el rabo entre las piernas.
-Demonio de mala muerte siempre tiene que ir fastidiando-refunfuñe en un suspiro.
-Isabella, tus pensamientos a tu cabeza- hice un gesto obsceno con mi mano antes de desaparecer de su vista.
(N/A): Por fin pude subir este capítulo... sé que es bastante aburrido pero es bastante importante para lo que viene en continuacion.
Sobre mi lenta actualización ¡el que avisa no es traidor!, me quedé sin Beta y hasta que una amiga de una amiga me ha hecho el gran favor de corregirlo no he podido subirlo.
Dar gracias a todos los RR y los favoritos y muchas gracias a Paula por haberme corregido las faltas.
Por cierto ¡sigo buscando Beta! y el próximo capítulo es sobre Seth.
Lucy
