Los personajes no me pertenecen, son de la saga crepúsculo.


Casa de hombres

Bella POV

Tenía muy claro que algo pasaba pero no había tenido el suficiente valor para plantarle cara a Seth. Una voz interna me recordaba continuamente que no era asunto mío.

Llegué hasta mi cuarto, después de una tarde en la biblioteca, directamente me tiré a la cama y mi cara se hundió en las finas sabanas que olían ligeramente a ¿rosas?, mis ojos miraron furtivamente el ramo de rosas que se encontraba delante mía.

Gemí recordando que no era la primera vez que me enviaban un ramo durante esta semana y tampoco la primera vez que me lo encontraba sobre mi cama, otro ramo a la basura.

Cogí la tarjeta que contenía el ramo: "Soy tu siervo" citaba la nota con una letra bastante elegante, una risa se escapó de mis labios, había que estar demasiado desesperado para aplastar tanto su orgullo.

Dos días después, estaba con Jessica estudiando uno de los tantos exámenes que se avecinaban.

-Este profesor es un cabronazo ¿cómo puede hacernos esto?- gritó Jessica en una de sus muchas crisis estudiantiles.

-Es su trabajo Jessica, no todos los profesores viven para amargarte la existencia-murmuré tranquilamente ojeando mis apuntes.

-Éste si, el muy… me tiene manía-mordió su lápiz nerviosamente. Suspiré dejando a un lado mis notas de clase y me levanté para coger un vaso de agua.

-Si no te durmieras en sus clases a lo mejor verías la lógica que se te escapa entre los dedos por tanto dormir-alguien llamó a la puerta mientras le respondía a la aburrida amiga que estaba espatarrada por el sofá.

Fui a abrir la puerta con el vaso de agua en mano, suponiendo que serían las pizzas que habíamos pedido para cenar. Pero cuál fue mi sorpresa al encontrar en el rellano un ramo de rosas con una caja al lado.

Cogí ambas cosas no antes sin echar una mirada furtiva a mi alrededor y me dirigí de nuevo al salón.

-¿Qué es eso?-Preguntó Jessica incorporándose del sofá- No sabía que tuvieras tanta fama- exclamó al ver la pequeña tarjeta que había entre las flores- "Querida Bella cada día eres más hermosa"-leyó en voz alta con un toque burlesco-El chico es bastante romántico.

-Tanto que me va a producir diabetes como vuelva a mandar otra tarjeta de este tipo- gruñí, el anónimo volvía al ataque.

-¿Y la caja qué contiene?- preguntó Jessica. Encogí de hombros y la abrí imaginando que dentro habría bombones, qué típico- rectifico este hombre es un pervertido-exclamó Jessica. Mis ojos estaban como platos y mis mejillas empezaban a requerir aquel color tan vergonzoso.

-Dime que no es lo que creo que es-dije con los nervios a flor de piel, la caja resbaló de mis temblorosas manos y con ello el gran consolador que había dentro de ella.

-Mira si te viene hasta con lubricante- señaló Jessica el bote que había empezado a rodar por el suelo.

Rápidamente hice amago de recoger todo aquello, pero alguien llamó a la puerta. Le pedí, bueno más bien le ordené a Jessica que se encargara ella de recoger aquella cosa mientras que yo abría la puerta.

-¿Edward? - pregunté sorprendida al ver a mi compañero de ojos verdes a esas horas.

-¿Has pedido una pizza mediana de pepperoni?- asentí con la cabeza y miré sus brazos donde reposaba la pizza- Son 15 dólares.

-¿trabajas?- nunca podría haberme imaginado a Edward con un uniforme de un ridículo color amarillo y dos tallas más chico. Pero sin embargo ahí estaba.

-Son 15 dólares- volvió a repetir mecánicamente con aquellos par de ojos tan fríos como la nieve.

-¿Qué quieres que haga con esto? ¿Lo tiro? Parece que está roto- me volví hacía aquella voz aguda que tan bien conocía.

Reposando tranquilamente su mirada en mí, Jessica sostenía en sus manos sin ningún pudor el consolador que se había roto en dos, la sangre acudió rápidamente a mi rostro, no sé si era por la vergüenza o por el profundo odio que estaba brotando en mi interior ante mi compañera de apuntes - no me mires así no es mi culpa que tengas manos de trapo- protestó Jessica ante mi mirada.

- Vaya Isabella nunca pude imaginarme que tu desesperación llegara a tanto- Dijo un Edward con una sonrisa socarrona la cual daba ganas de meterle el consolador por el culo- Aunque bien sabes que no necesitas ese tipo de cosas- murmuró mientras escondía su cara en la gorra pollo amarillo, pero no lo suficiente para que no viese aquella sonrisa torcida que me ponía de los nervios- Seguro que uno de los chicos estaría encantado de ser tu propio consolador-

Arranqué de entre sus manos la pizza y le di con todas mis fuerzas una patada en sus partes no tan nobles. Con una sonrisa de satisfacción deje caer el dinero correspondiente de la pizza al chico que se retorcía de dolor en el suelo, en esos momentos agradecía enormemente aquellos clases de defensa propia que me obligó mi madre a cursar durante mi preadolescencia.

Cerré la puerta ignorando los gritos de Edward, ¿pero qué se creía ese idiota, creído e ignorante?

-Bella no crees qué te has pasado con el chiquillo, seguramente era una bromilla sin mala intención- murmuró Jessica mientras entrábamos en la cocina y empezábamos a comer nuestra cena.

-¿Una bromilla sin mala intención? No Jessica ese chico- tragué el trozo de pizza que tenía en la boca- más bien estos chicos siempre están buscando algo con lo que divertirse a costa mía ¡Parezco su puñetero bufón!- grité desesperada por aquel martirio de casa.

Tres horas después Me senté en la mesa junto con los demás chicos. La noche de tacos, una noche en la que desearía tener una mascarilla a mano y un par de tapones para aquel concierto de eructos de mis queridos compañeros.

-Emmett, deja de echar salsa. ¿Es que te propones asfixiarnos cuando vayas al baño?

-Deberías de estar acostumbrada. Ese es el olor de un verdadero macho...

-Si, un macho. Pero de un macho muerto- las risas de alrededor de la mesa no tardaron en llegar.

-Hablando de machos muertos. Mirad quien viene por aquí. ¡Pero si es Piolín!- exclamó el rubio que sentaba en una de las sillas

-Ja, ja, qué gracioso Jasper- respondió un Edward malhumorado.

-Qué campeón, ¿aún sigues intentando arreglar eso que tú llamas coche?-le preguntó Jacob con la boca llena de guacamole.

-Por lo menos yo tengo coche.

-Por favor, pero si hasta un niño con triciclo va más rápido.

-Ya ríete mientras puedas. Ya te comerás tus palabras cuando me pidas que te lleve a algún sitio.

-¿En ese cacharro? Antes dejaría que me llevase Bella en bici- Le fulminé con la mirada. No era ningún secreto que fuera patosa pero no tenían que recordármelo a cada dos por tres. Todos rompieron a reír y asquerosos trocitos de carne de ternera viajaron ante mis ojos.

-Hablando de Bella...- dijo el de los ojos verdes- toma- sacó un paquete largo de su chaqueta amarilla- sé que me he comportado mal esta tarde y quería recompensártelo.

- gracias- puede que Jessica tuviera razón y A lo mejor no debería de haberle dado la patada.

Abrí descuidadamente el papel de regalo, solo para encontrarme con una caja de colores extraños que me resultaba ligeramente familiar. A lo mejor debí de haberle extirpado su amiguito cuando tuve ocasión.

-Sabía que habías roto el otro, así que he decidí comprarte uno nuevo. Y esta vez intenta tener más cuidado... ejem, ejem... cuando lo utilices- taladré con la mirada al sinvergüenza que tenía delante.

Pero antes de que me diese tiempo a reaccionar a mí o algunos de los chicos un fuerte ruido se escuchó, todos corrimos al salón sin imaginarnos lo que íbamos a encontrar.


N/A: ¡Lucy volvio de entre los muertos!, o mejor dicho de una procesion de exámenes para dormirse.

Quiero pedir perdón por haceros esperar tanto tiempo y espero que comprendais que estoy en pleno bachillerato y mis hormonas se encuentran en plena revolución, también deseo pediros mil y un gracias por los RR y favoritos que he recibido con gran alegría durante mi lenta agonía de época de exámenes.

Por último y sin que se me olvide por ningún momento dar gracias a mi temporal Beta que no es ni más ni menos que la chica del pozo ( I love chica del pozo, soy la presidenta de tu club de fan), espero recuperar pronto la conección con mi verdadera beta reader.

Y sin más se despide esta servidora.

Lucy

PD: El próximo fin de semana subiré otro capítulo y esta vez es verdad, si miento que la chica del pozo me lleve con ella.