Uff Despues de dos semanas ausente, regreso con éste Monstruo. Espero que les guste.

Disclaimer: Ni la canción ni Harry Potter me pertenecen, o nadaría en oro.


Monstruos

I can't believe what you said to me

Last night when we were alone

You threw your hands up

Baby you gave up, you gave up

(En Español)

No puedo creer lo que me dijiste

Anoche cuando estábamos solos

Levantaste las manos

Baby, te rendiste, te rendiste

Speechless – El Monstruo De La Soledad

1997

Hermione no podía creer lo que estaba sucediendo ante sus ojos.

-¡Mis padres están muertos! –Harry bramó.

-¡Y los míos podrían ir por el mismo camino! –gritó Ron.

-¡Entonces VETE! –Rugió Harry –Regresa con ellos, pretende que te aliviaste de tu spattergroit y Mami podrá alimentarte y…

Ron hizo ademán de sacar la varita, y Harry también, pero antes de que estuvieran fuera, Hermione levantó la suya y gritó ¡Protego! Una barrera transparente se levantó y ambos fueron forzados a retroceder. Hermione reprimió el impulso de llorar por tercera vez. Algo se había roto no sólo entre Harry y Ron, si no entre los tres.

-Deja el Horcrux –dijo Harry. Ron hizo lo pedido y se giró hacia ella.

-¿Qué haces?

-¿Qué quieres decir?

-¿Te quedas, o qué? –Hermione tragó saliva. No podía ser que Ron tuviera intención de irse y aún de llevarla consigo.

-Yo… -se lo había prometido a Harry, y estaría con él hasta el final, costase lo que costase. –Si… si, me quedo. Ron, dijimos que iríamos con Harry, dijimos que lo ayudaríamos…

-Lo entiendo. Lo escoges a él. –Hermione sintió como si algo la hubiera golpeado fuertemente en el estómago. No podía estar sucediendo. No.

-Ron, no, por favor –Ron se dio media vuelta, y ante la mirada dolida y llena de odio de Harry, y la de ella misma, salió de la tienda. –regresa, ¡Regresa!

Trató de salir, pero el escudo se lo impidió, y en cuanto lo quitó, salió disparada. Ron se acercaba ya al borde de la protección. Hermione corrió y gritó su nombre varias veces con todas sus fuerzas. Pero fue inútil.

Ron se había ido.

Hermione miró fijamente el punto donde Ron se desapareció. ¿Por qué? ¿Por qué se fue? Ese no era el Ron que conocía. Tuvo la esperanza de que de un momento a otro regresaría, arrepentido, y bajo la lluvia, esperó, mirando aún el punto.

Sabía que Ron pronto se arrepentiría de todas las cosas horribles que dijo y que regresaría. Por favor, Ron…

Y bajo la fría lluvia esperó. Y esperó, y esperó. Y al final, tuvo la certeza de que Ron se había ido definitivamente, de que la había dejado sola. Y nada le había dolido tanto.


Hermione abrió un poco los ojos. Y pronto vio el motivo por el que despertó, un rayo intenso de sol se metió por la entrada de la tienda.

Y de golpe vinieron a su mente los sucesos del día de ayer.

Volteó lentamente a la litera de Ron, deseando que todo fuera sólo una pesadilla.

Pero cuando vio que la litera estaba vacía, supo que realmente todo era una pesadilla. Una pesadilla real.

Reprimió el impulso de llorar y se dirigió a la cocineta a preparar un poco de té.

No podía realmente creer que Ron se hubiera ido, y más aún, que no hubiera regresado. El Ron que ella conocía podría haberse ido, pero enseguida habría regresado. Recordó cuando los tres estaban juntos, hablando, jugando ajedrez, planeando como salvar el día.

Hermione notó al pasar del día y de los demás, que Harry no parecía el mismo tampoco. Era mucho más silencioso, pues solo hablaba de lo básico. Y también parecía medio ido, siempre mirando a un punto con la mirada perdida.

Y Hermione nunca se había sentido tan sola. Totalmente sola. Ni siquiera en tercer curso, pues tenía a Ginny, tenía a sus padres. Pero no había manera de contactar a Ginny, y sus papás estaban en Australia, con la memoria perdida.

Sin quererlo, derramó una lágrima.

Día con día, sol con sol, ambos se transportaban de un lugar a otro, de manera cada vez más frecuente, pues ambos notaban que cuando los días estaban por terminar, oían pasos y susurros. Incluso una vez sintieron que los llamaban por sus nombres.

Hermione tuvo el (loco, se dijo) pensamiento de que era Ron quien hacía todo eso. Pero es imposible. Ron nunca podría encontrarlos. Debía de ser alguien con prodigiosas habilidades oscuras para rastrearlos. Y por eso, con la esperanza de perder a quien quiera que fuese, se mudaban cada vez más. Pero siempre, al final del día, volvían a oír los mismos ruidos.

Terminaron de acomodar todo en su lugar, y se dispusieron a descansar. Hermione había adquirido el hábito de encender la radio, pues así sentía que llenaba un poco toda esa soledad.

Empezó a leer 'El Mago y el Caldero Saltarín'. Le encantaba ese cuento.

Y entonces empezó a sonar una melodía entre melancólica y alegre. 'O Children'.

Harry se levantó y le tendió una mano. Ella la miró extrañada. Harry sonrió. Hermione la tomó y se levantó.

Torpemente, Harry tomó su cintura y la atrajo más hacia sí. Y comenzaron a moverse al ritmo de la melodía. Hermione recostó su cabeza en su hombro. Y se permitió sentir, dejar salir sus sentimientos. Comenzó a sollozar. Harry la estrechó más.

Ambos se acostumbraron a la melodía y se movieron con más sutileza. Harry la llevaba suavemente. Y cuando se dieron los últimos acordes, ambos se sentaron en el sillón.

-Lo extraño –dijo Hermione, sollozando aún.

-Yo también. Mucho –la voz de Harry sonaba extrañamente estrangulada y quebrada, como si reprimiera unos intensos deseos de llorar. Hermione volvió a colocar su cabeza en el hombro de él, y éste la abrazó.

-Estamos solos –dijo la castaña, mirando al suelo.

-Lo sé… Pero nos tenemos –Harry la miró –siento no haber estado ahí para ti en estos días… Yo…

-Yo también lo siento Harry… Pero ahora, nos tenemos ¿No? –Harry le sonrió débilmente.

-Va a regresar. No sé cómo, pero lo siento.

Hermione lo miró.

-Yo también, Harry, yo también siento que regresará… Y ya no estaremos solos.

Y ambos, se permitieron no vigilar por esta noche, abrazando al hermano que nunca tuvieron. Con la certeza de que siempre se tendrían.

De que nunca iban a tener soledad.


Bueno. Ahí está. Personalmente me gustó mucho. Adoro demasiado la relación de hermanos que tienen Harry y Hermione, ¡es tan linda! Me encantan esos pequeños momentos de amistad/hermandad que hay en los libros sobre ellos. Y aparte, quería reflejar un poco, la soledad que sintió Hermione cuando Ron los abandonó.

Bueno, sin más, me despido, ¡nos vemos en el siguiente monstruo! El Monstruo de la Muerte.

Au Revoir!