Buenas . Estuve un poco enferma (casi me muero jaja)pero yerba mala nunca muere ,no? En fin tenía este fic hace tiempo pero estaba en papel así que como estuve una semana y media sin poder ni moverme no podía pasarlo pero aquí está para su disfrute. Me contrariaba un poco al escribir sobre Manigoldo pero decidí al final despues de un monton de cambios de historia, ponerlo con Yuzuriha. Porqué? No sé jaja me gustó la pareja.

Antes , las aclaraciones de siempre ;

Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen a mi sino a Masami Kurumada,este relato contiene literatura erótica y de sexo explícito, así que menores NO LEAN.

Ahora si los dejo con este lemon de Yuzuriha x Manigoldo. Espero les guste

Viejos amigos

-Aldebaran, es un hombre muy fuerte - soltó tranquila Yuzuriha -Tenma tienes que esforzarse más la próxima vez.

El pegaso se encogió de hombros-Podría haber ganado pero estábamos practicando...-la muchacha le pegó en la cabeza-auch

-No seas irrespetuoso Tenma

Yato se acercó corriendo hacia ellos , golpeando unas piedras con la pierna y sonrió - Tenma, prepárate- tiro mientras le procuraba unos golpes al pegaso.

-Yato.. ..-suspiró Yuzuriha- Dejen de estar haciendo tonterías.

-Deja que se diviertan un poco- le sonrió Hakurei

-Es que tienen que estar más atentos maestro -se encogió de hombros la grulla.

-Deja de ser tan severa Yuzuriha, de todos modos debo encargarte que vayas a ver a Manigoldo

Yato pegó una patada que paso en medio de Yuzuriha y Hakurei provocando que la grulla los mire con cara de pocos amigos.

- Iré a ver a Manigoldo antes que logren de alguna manera que alguien nos mate-se encaminó por las escaleras hacia primer casa del santuario para ir al encuentro del caballero de cáncer .

-Que le pasa? -se rasco la cabeza Yato

-Estará nerviosa por Manigoldo...

Yato le pegó con el puño bien cerrado en el rostro al muchacho aprovechando su distracción- Eres un tonto Tenma ...- se mofo de pegaso aunque el muchacho le devolvió el golpe.

-No debes ser tan severa...- dijo casi por lo bajo imitando a su maestro - Pero a veces son exasperantes, son tan niñitos...-Se quejó con los ojos en blanco cuando se topó con Shion de golpe. Su brazo cubierto por la armadura dorada de aries se entendía dejando ondular la capa blanca por detrás , la rubia dio un paso atrás y le sonrió. Se veía todavía mas majestuoso. Las hombreras doradas cubrían sus hombros desde donde sobresalían unos cuernos dorados que le hacían cerrar un ojo a la grulla por el brillo del sol en ellos. -Shion...

El ariano la observaba casi examinándola, esto la hacia poner ansiosa, pero seguía mirando los ojos avellana del santo . La armadura repiqueteo cuando Shion se movió- A dónde vas Yuzuriha? -Le dijo serio. La chica bajo la mirada sin saber bien porqué, probablemente porque al mirarlo tan profundamente recordó lo que había sucedido hacia un tiempo en las montañas, se ruborizó porque si bien no habían hablando nunca más de eso ni se había vuelto a repetir le daba un poco de pudor - Tengo que hablar con Manigoldo, aunque- se animó a mirarlo a los ojos- Le confieso que no tengo la menor idea de qué querría hablar conmigo.

-Manigoldo quiere hablar contigo dices?- se extrañó - que tendría para decirte a ti que no pueda decirle a alguno de nosotros?

La rubia se encogió de hombros- me pregunto lo mismo

-Yuzuriha, sabes que no puedes mentirme, verdad? -se acerco más a ella haciendo que sus cabellos rozaran su rostro .

La grulla se mordió el labio de los nervios al tenerlo tan cerca. Si bien se habían visto antes, al estar solos después de tanto tiempo y en la oscuridad le provocaba ansiedad- Lo sé, e igual no lo hago.

-Cómo no vas a saber para que quiere verte?- elevó una ceja el ariano

-Me ha enviado Hakurei

Shion tensó su cuerpo, lo cual extrañó a la grulla-Qué pasa Shion?

-No me mentirías, verdad Yuzuriha? -Se acercó a su rostro con una mirada extraña , que no solía utilizar para con ella

La grulla negó con la cabeza-Bien, pero de todos modos primero.. ..-se acercó a ella casi rozándole los labios-tendrás que pasar por aquí y para ello tienes que vencerme porque de otro modo no te dejaré pasar-la miro seriamente.

Yuzuriha se sorprendió ante lo que estaba sucediendo, porque Shion pelearía con ella? No había un motivo pero ahí estaba impidiéndole el paso y retandola. Por un momento la rubia se enojó, que diablos intentaba hacer el Santo de aries? Cerró su puño y extendió su brazo para golpearlo aunque el caballero lo esquivó fácilmente, y la aprisiono contra él entre sus brazos -Yuzuriha...-se rió al verla de esa forma.

-Pero qué le causa tanta gracia? Suelteme o lo haré que me suelte- lo miró seria y le pegó una patada que una vez más el caballero esquivó

Shion rió de vuelta- eres combativa, me gusta eso de ti además resulta muy gracioso como te ves enojada en este momento

La grulla suspiro- Así que se ríe a costa mía maestro?-elevó una ceja

-No, sólo estaba probándote pero de todas formas no quisiera pelear contigo- El ariano acarició su cintura suavemente-aunque eres muy fuerte no creo que puedas ganarme todavía, hay posibilidades pero como te dije no quisiera pelear

De repente la rubia se sintió "debil" ante la dulce mirada de Shion y esas palabras con llevaban muchísimas cosas detrás que le llenaban el corazón- yo tampoco quisiera pelear contigo Shion

Los brazos del caballero rodeaban su cintura, y su pecho estaba apoyado sobre el de ella. La chica apoyó sus manos en su torso, subiendo lentamente por donde estaba la armadura hasta sus brazos que estaban descubiertos para tocar su piel, suave, un escalofrío pasó por su cuerpo. Lo miró a los ojos y sin pensarlo dos veces lo beso en los labios. Noto una leve tensión en el cuerpo de Shion, no sabía si por el lugar, por el beso, porque podrían verlos o por todo lo dicho. Sin embargo el Santo de aries tomó su barbilla, mientras sus labios se movían al compás. Sus lenguas se mezclaban en un vaivén de saliva aunque el beso era dulce y profundo. Un beso de cariño, que demostraba el ansia que tenían de hacerlo hacia un tiempo. La rubia suspiró y Shion la separó desde su mentón- Vete, antes que no pueda detenerme.

Y aunque la grulla quería quedarse sabía que no era el momento ni el lugar. Debía irse, así que se limitó a asentir y darse la vuelta hacia la casa de tauro- Nos vemos Shion.

La segunda casa estaba vacía claro, Aldebaran se encontraba en el Coliseo, se sentía extraño estar sola en ese lugar, incluso parecía más grande que cuando entró pero también había cierta calidez aunque muy distinta a la que se sentía en Aries. Entonces la rubia pensó que debía ser porque en cierto punto cada casa "tomaba " cierta parte de la personalidad de quien la cuidaba. Por ende había un poco de Shion en Aries,un poco de Aldebaran en Tauro, trataba de imaginar cómo se sentirían las otras pero su mente no llegaba a tanto o quizás era porque se distrajo pensando en el Santo de aries . Tenía que parar de hacer esto que estaba siendo, fuera lo que fuera no sentía que estuviera bien. A este punto traía más contrariedades de las que esperaba pero del dicho al hecho hay un largo trecho y era una tarea que se le complicaba cuando lo veía pero, al verlo con la armadura dorada le hizo ver la realidad. Ellos eran caballeros de Athena, no podían distraerse con nimiedades como estás, y tampoco podía ponerlo a él en ese lugar tan incómodo de frenar la situación. Ella tenía que hacerse

lo más fácil, de todos modos también era su amigo, su contención, su maestro, no caben sentimientos egoístas en los corazones de los caballeros. Así que concluyó, y muy tristemente...que está había sido la última vez que pasaba por algo así. No podía volver a suceder. Tan absorta estaba en sus pensamientos que al elevar la mirada ya había pasado las escaleras hasta las columnas acanaladas de la casa de cáncer. Apenas entro notó la diferencia con las otras casas, un olor a putrefacción penetró en sus fosas nasales y le hizo respingar la nariz. Antes que pudiera hacer otra cosa una mano tomó su bufanda roja desde la oscuridad, la chica tiró de ella y la recuperó casi al instante. Alguien se rió en las sombras dejando ver una sonrisa burlona a la luz mientras salía de allí Manigoldo.

... continuará...