Antes de leer..
Los personajes de Naruto no me pertenecen.
La historia es completamente mía.
Advertencia: lemom, lenguaje vulgar
.
o*o*o*o*
.
—¿Estás segura que no necesitas nada más?—Le dijo la chica rubía con las manos en las caderas.
—No te preocupes, estoy bien...—Dijo otra chica pelirrosa terminado de abrir aquella caja, sacó algunos electrodomésticos y los colocó en su cocina.
—Mmmm... Bueno, supongo que es agradable...¿no?—Dijo la chica rubia observando el departamento. Era amplio, poseía dos cuartos, un baño una amplia cocina y lo mejor de todo es que tenía un pequeño ventanal para apreciar la ciudad.
—Yo no me quejó. Está en una buena zona céntrica y la renta no es tan alta—dijo Sakura con una sonrisa.
—Si... aunque si cambias de parecer, aún te puedes quedar conmigo —Dijo ino abrazándola con fuerza.
—Ehm...no, sabes lo mejor de estár en New York es que puedes aprovechar tu independencia. Y aunque me divierto mucho contigo ino siempre quise tener mi propio espacio —Dijo la pelirrosa caminando hasta el ventanal.
—Me alegra saku...¿mañana empiezas en el hospital?—le dijo la joven siguiéndola hasta el ventanal.
—Asi es...—Dijo Sakura deteniéndose a mirar en el edificio de enfrente. A diferencia de el suyo, este si era más elegante.
También tenía un gran ventanal que se podía apreciar gran parte de la vivienda, cómo la sala cocina e incluso los cuartos.
—A eso le llamó exhibicionismo—Dijo la rubía con una ceja alzada.
—Ya sabes. Deben vivir unos ricos allí...Voy a colocar unas cortinas aquí, aunque no es tan grande cómo el de mis vecinos tampoco quiero que me vean si salgo en calzones a la sala —Dijo divertida.
—Bueno...ya me tengo que ir... suerte chica.—Dijo ino dándole un abrazo de despedida.
Sakura observó su nuevo departamento, estába feliz de haber podido conseguir algo de acuerdo a su presupuesto y aunque no se comparaba con el lujoso departamento de en frente estaba muy contenta con su nuevo espacio.
Además de que eso no era su único motivo de estar feliz, mañana comenzaría a trabajar en uno de los mejores hospitales de la ciudad cómo doctora, estaba un poco nerviosa pero Muy Muy emociona.
La chica a pesar de ser muy joven pues a penas contaba con 26 años era muy inteligente, había conseguido terminar su carrera unos años antes, sus maestros decían que era una prodigio de la medicina, cosa que era bastante cierto. Lo único que le preocupaba es que era nueva en la ciudad, pero por lo demás estába muy contenta.
.
.
Habían transcurrido unas horas desde que había llegado a su nuevo departamento, entre limpiar, arreglar y guardar sus cosas se le pasó un poco la hora y ya eran las 9 de la noche, ella se encontraba descansando en su sofá, pequeño pero cómodo en su sala.
—Tal vez una película...—dijo entendiendo la tele.
Así estuvo durante una hora en la que prácticamente el sueño la estaba venciendo, se frotó sus ojos y se levantó del sofá para ir a su habitación, pero algo inmediatamente llamó su atención, precisamente en el departamento de enfrente.
—¿Que?—Dijo Sakura entrecerrado sus ojos.
Las luces estaban encendidas en la sala, Sakura poco a poco se acercó al ventanal para observar más detalladamente, allí se encontraban dos figuras una masculina y la otra femenina.
El hombre era alto, de piel nivea y cabello rojizo, se podía apreciar su musculatura, mientras qué la joven era morena, cabello castaño a medía espalda, delgada y un poco más baja que él.
—¿Son...mis vecinos?—dijo Sakura mirando.
El hombre tomó la iniciativa y se quitó su camisa, revelando su escultural cuerpo, se notaba que tenía tiempo para ir al gimnasio. La chica sin esperar permiso corrió a él y comenzó a besar su pecho, haciendo caminos de saliva por toda su piel... El hombre tomó a la mujer de sus largos cabellos en una coleta, alzando su cuello para poder atacarlo a besos, suave y al vez salvaje...la joven se dejaba hacer sin ninguna objeción, deseosa por las caricias.
—Oh...Creo que esto se está volviendo un poco... indebido—dijo Sakura tragando grueso. Su corazón se aceleró y deseó haber colocado las cortinas en su ventanal.
—Sera...será mejor que...vaya—Se dijo con dificultad, a pensas podía articular una palabra coherente.
Aún con sus ojos fijos en el otro edificio pudo apreciar cómo ambas figuras ya no poseían sus ropas, solamente el hombre guardaba su miembro en su bóxer de licra.
La chica estaba desnuda, dejando que el hombre masajeara sus senos, los estrujaba mientras se comía su boca con desesperó, de un momento a otro, la empujó al enorme sofá de su sala, acarició sus piernas y le abrió para llegar a su centro.
—¡espera!...¿el va...?...¿lo hará?—dijo Sakura con el corazón en la boca. Tomando su pecho de la impresión.
La temperatura de su cuerpo comenzó ascender, haciendo que la piel de su rostro se enrojeciera completamente, sus piernas temblaban incapaz de sostenerse por si mismas.
—¡C-cielos!—Dijo sujetándose de los bordes de la ventana.
¿Dios que me pasa?...¿por que no me puedo mover?
Sin despegar sus ojos pudo apreciar cómo el hombre hundía su cabeza en las piernas de la mujer, utilizando en gran parte su lengua y sus dedos para darle placer. La mujer se retorcía en el sofá, gimiendo y mordiéndose los labios, y la vez con su mano desordenaba sus cabellos, jalandolos y acercando su cabeza más a su zona íntima.
Después de unos minutos en los que aquel hombre degustó a la mujer se levantó y sacó la única prenda que poseía, dejando ver su miembro erecto, listo para la acción.
—Sakura...¡Sakura!... reacciona—Se dijo sintiendo cómo la parte íntima de ella comenzaba a humedecer se.
El hombre llevó su miembro al rostro de la mujer, ella aún estaba acostada, abrió su boca introduciéndose por completo aquel pedazo de carne palpitante, salía y entraba de su húmeda cavidad salvajemente .El hombre la sujeto detrás de su cabeza impulsando sus penetraciones, haciendo que su miembro saliera completamente mojado, con una punta brillosa y lubricada.
En cuestiones de segundos salió de su boca, colocó un condón en su pene de manera ansiosa, la chica abrió sus piernas dejando que el entrará en su cavidad estrecha, hundiéndose en ella con fuerza. Las penetraciones eran salvajes y tortuosas, mientras qué el hombre saboreaba sus senos y los apretaba hasta ponerlos rojos.
—¡Ah!...—
Ambos cuerpos estaban sudados, al pelirrojo se le marcaban los músculos de su espalda, tenía un trasero firme envidiable, unos brazos fuertes y unas piernas esbeltas.
Sakura suspiró y al mismo tiempo tragó grueso.
Después de unos largos minutos entre jadeos y suspiros la figura del hombre cayó rendido entre los pechos de la mujer. Habían llegado al orgasmo.
Sakura no podía creer lo que acababa de ver y sobretodo...¿por qué lo hizo?...¿por qué se quedó paralizada observando?
—Esto...—Dijo paralizada. El hombre fue completamente desnudo hasta su cocina, sacó una copa y se la entrego a la chica. La joven la acepto risueña.
—Uhmm...no puedo quedarme aquí... pueden verme—Dijo aún con las piernas temblando.
Aún así con la curiosidad matandola se quedó en el ventanal, la joven pareja ya se había vestido, mejor dicho la chica estaba lista. Había tomado sus cosas, y se encaminaba a la salida del departamento, el chico la acompaño a la puerta y se despidió de ella con un seco beso.
—¿No viven juntos?—Dijo sakura.
El chico con sólo un boxer se encaminó a su cuarto... dispuesto a tomar un baño. No prestaba atención a su alrededor, simplemente se concentraba en llegar a su destino.
—Uff...—Dijo sakura cayendo al suelo.
No es mi culpa que no tengan cortinas en su ventanal.
.
.
A la mañana siguiente Sakura despertó más temprano de lo normal, no había podido dormir muy bien desde lo que presenció anoche.
Gracias a mi querido vecino
Fue directamente a la cocina a preparar su desayuno, comprobando al pasar por el ventanal que si vecino aún continuaba durmiendo en su cuarto.
—¿Por qué alguien decidiría que quiere mostrar toda su vida?—Se dijo sentada en el mesa comenzó a comer su fruta picada.
Rápidamente fue a darse una ducha para irse al hospital. Miró por última vez al ventanal observando cómo el hombre salía preparaba su propia desayuno.
—Parece que vive solo...—Dijo saliendo del departamento rumbo a su destino.
Hospital Central
—Disculpe que me retrasé unos minutos...es que no sabía dónde estaba la estación del metro —Dijo Sakura a Tsunade la directora del hospital.
—No te preocupes Sakura...Me alegro de que estés aquí, hace un par de días nuestro médico cirujano ha salido de vacaciones y regresa en un mes... cómo ves necesitamos personal en el área de emergencias —Dijo la mujer con seriedad.
—Ah claro por supuesto —Dijo la pelirrosa.
—Ven...te daré un recorrido por el hospital para que conozcas a los demás doctores...—dijo la mujer.
—Por supuesto —Dijo Sakura acompañando a la chica.
Después de unos minutos por las instalaciones la rubía dejó a Sakura en la sala de urgencias.
—Estos son los doctores, Uzumaki, Hyuga, sabakuno—dijo la mujer.
—Es un placer a todos, soy sakura —dijo la chica.
—Un placer Sakura...Soy Naruto —Dijo un rubio alegre.
—Yo soy Hinata y ella es Temari —dijo una pelinegra.
—Muy bien chicos pónganse a trabajar —Dijo la rubía.
5 horas después.
—¿Y como te va en la ciudad?—le preguntó Temari.
—muy bien... estoy feliz acá —Dijo la pelirrosa con una bandeja de comida.
Los chicos se sentaban en una mesa para poder disfrutar de su almuerzo.
—Sabes que es lo mejor de la ciudad...—le dijo Naruto.
—¿que es?—
—Las fiestas—Exageró su sonrisa.
—disculpame...pero cómo doctores no creo que eso sea una opción para nosotros —dijo Temari.
—Tambien pienso lo mismo...Por nuestros horarios y eso—dijo Hinata.
—¿Y ustedes tienen tiempo aquí?—Dijo Sakura curiosa.
—Yo unos meses, Temari un año y Hinata unos días —Dijo el rubio.
—Ah que bien...el doctor cirujano...¿lo han visto?—dijo Sakura.
Temari y Hinata se miraron entre sí
—¿Por qué la pregunta?—Dijo Temari.
—No se... bueno simplemente curiosidad —dijo la chica encogiéndose de hombros.
—Es muy estricto, una persona realmente perfeccionista —dijo está vez Naruto.
—Escuche que será nombrado jefe de urgencias—Dijo Temari.
—¿Nuestro jefe?—Dijo Hinata.
—Me temo... que si—Dijo la rubia.
.
.
Después de una larga jornada de trabajo en el hospital Sakura regresaba a casa a descansar, entro en el departamento y lo primero que hizo fue ir a su cuarto a darse una larga ducha, salió con una bata un poco corta y transparente pero no importaba pues estaba sola en casa.
—Mañana otra vez a madrugar —Se dijo preparandose un sándwich de jamón con queso y un vaso de leche.
Después de cenar caminó a la sala a tratar de ver algo de las noticias pero de nuevo hubo algo que llamó su atención, caminó al ventanal y observó a su vecino tallar alguna figura en madera, lo podía saber por las proporciones de la madera, parecía una especie de mujer.
—Eso...es muy extraño —Se dijo frunciendo el ceño.
El hombre estaba realmente relajado, su rostro inspiraba paz y se concentraba a detallar aquella figura en la comodidad de su sala.
—Tal vez por eso vive solo...es muy extraño —dijo mirándolo fijamente.
De pronto el hombre alzó la mirada encontrándose con los jades de ella que estában muy muy abiertos.
—Oh—Dijo en voz baja.
Sus ojos no se despegaron ni un segundo de ella, observándola fijamente.
C-cielos...¿que hago?
Sakura tragó grueso, por fin había visto su rostro de frente, una apariencia juvenil y hermosa además de unos ojos claros como el caramelo.
El hombre estába serio sin demostrar ninguna emoción.
La chica realmente incomoda parpadeó y corrió hasta su habitación, prometiendo se así misma, comprar unas cortinas cuando tuviera tiempo.
0*0*0*0*0*0*
Algunos días pasaron y ella estába sumamente contenta con su trabajo, había echo amigos además de que todo parecía irle bien, al menos eso pensaba.
—¿Por qué ino?...¿por qué aquí?—dijo Sakura al teléfono mientras se preparaba para salir.
—sakura...sabes que en mi departamento está prohibido, por eso es que te pido el favor... vamos en el tuyo no existe esa regla —le dijo la rubia incistente.
—Si pero...—
—ademas es sábado...mañana domingo estarás libre... Vamos —Dijo ino.
—Supongo que si...pero con la condición que tú lo organices todo... estoy Muy ocupada en el hospital cómo para ocuparme de una fiesta de Halloween —Dijo la chica frunciendo el ceño.
—Asi será... déjame la llave en la alfombras de la puerta que yo paso hoy mismo a organizar todo para cuando vuelvas—dijo emocionada.
—De acuerdo...—dijo la chica colgando.
Se colocó su chaqueta y antes de salir echó un vistazo al departamento del hombre, se estaba levantando a pensas y sólo tenía un boxer para dormir.
—Desde aquella vez ya no ha morado hacia acá...¿pero si sabe que hay una mujer en frente de él de vecina porque aún sigue saliendo casi desnudo?—se dijo sakura.
Tal vez porque piensa que puede hacer lo que quiera dentro de su casa...
Sakura salió del departamento dejando la llave en la alfombra, corrió al tren y fue directamente al hospital.
—¿Con que tendras una fiesta eh?—Dijo temari al lado de ella suturando a una mujer.
—Si...mi amiga me convenció, si tienes tiempo date una pasada—dijo Sakura colocándole anestesia en el brazo de un hombre para suturar.
—por supuesto que si...—Dijo la rubia.
—Pero...te advierto...que será de disfraces así que asegúrate de llevar una máscara —Dijo la pelirrosa.
—Eso... será divertido —gritó emocionada.
Ya pasadas las horas Sakura y sus nuevos amigos se dirigían al departamento de la chica, muy emocionados por todo. Temari consiguió un disfraz de gatúbela, no pregunten de dónde lo consiguió, Naruto un disfraz de doctor...que sorpresa, y Hinata el de una sexy monja.
—Supongo que me pondré algo en mi habitación —Se dijo entrando en el departamento, llevándose una sorpresa. Si amiga había transformado todo en un antro, las luces neon, había movido todos sus muebles dejando una pista de baile, había un bar con algunas bebidas y botanas, y todos absolutamente todos estában disfrazados.
—Ya te estabas tardando Sakura, en tu cuarto de deje tu disfraz —le Dijo ino apareciendo con una disfraz de Harley Quinn y al lado de ella estaba un pelinegro vestido de mimo.
—el es sai Sakura...el chico del que te hable—le dijo.
—Un gusto...ellos son Hinata, Naruto y Temari —Dijo Sakura.
—Un placer a todos —Dijo sai con una gran sonrisa.
—Ve a cambiarte yo me ocupo de que tus amigos se diviertan—Dijo ino.
—De acuerdo —Dijo Sakura intentando ir hasta su habitación pero había mucha gente que la empujó y la llevo hasta el ventanal.
—¿que?...ah, no hay nadie allá —Dijo Sakura viendo todo apagado.
Cómo pudo se Safo y a empujones llegó a su cuarto. Se metió en su ducha y se baño de prisa.
—¿Cuál será el dichoso disfraz?—Dijo Sakura saliendo a la recámara, se colocó unas bragas negras y un sostén también.
—¿Queee?...esa ino la voy a matar —Dijo mirando el traje de una diminuta falda y un corpiño.
—¿Se supone que la mujer maravilla es así?—Dijo la chica mirando todos los accesorios. Quitó su sostén para poder colocarse el corpiño pero de pronto la luz de su habitación se había extinguido.
—¿Que?...no veo nada—dijo Sakura extrañada. Sin embargo la música en la sala le decía que la fiesta continúaba.
Caminó intentando encontrar el interruptor en la pared pero no lo hallaba.
—Shuuu—Dijo la voz de un hombre sujetándola de la cintura.
—¿ah...que está pasando?—Dijo la chica temblando por el contacto.
—Que piel tan suave tienes, además hueles exquisita—Le dijo susurrándole al oído.
—¿Espera?...te lo suplico, quién quiera que seas... déjame por favor...—Dijo Sakura con el corazón acelerado.
—Tranquila...no te haré nada...malo —Le dijo comenzando a tocar sus desnudos senos.
—Por favor...—dijo inquieta.
—Eres preciosa...y única —le dijo mientras mordía su lóbulo de la oreja.
—Voy a gritar fuertemente —Dijo la chica ya al borde de la desesperación.
—No quería llegar a éstos extremos, pero tú haz Sido la causante —Le dijo girandola para que la chica se estuviera frente a él.
—Ve lo que has causado —Le dijo llevando una mano a su pantalón, obligándola a tocar su entrepierna.
—Ahh—grito la chica.
—Me muero por enterarme en ti y escucharte gemir... Esto...ya tiene dueño —Le dijo llevando su mano a la zona íntima de Sakura.
—Por favor...—dijo la chica entre lágrimas.
—Shuuu.. volveré —Dijo dándole un beso en la boca.
Se separó de ella y rápidamente la luz fue encendidas, revelando que estaba sola en su cuarto.
Sakura no tenía el valor de siquiera levantarse... cayó al piso y comenzó a llorar.
—¿Sakura puedo pasar?—Dijo ino.
—I...ino...pasa—Dijo Sakura al borde del colapso.
—¿Que pasó?...¿porqué estás así?—dijo la rubía arrodilladose a su lado.
—alguien... alguien entro a mi cuarto...e intento violarme—dijo ella llorando.
—¿Que?... Pero cómo —dijo la rubia sobresaltada.
—Si...se ha ido...no se dónde está —Dijo la chica en pánico.
—¡Espera!...Vi a un hombre vestido de la muerte, traía una máscara de calavera y una túnica, me lo encontré de paso cuando venía hacia acá —dijo ino recordando.
—de...be ser el...—dijo Sakura.
—Le diré a sai que lo busquemos...la fiesta se acabó —dijo la rubía enojada.
—Por favor...ten cuidado —Dijo la chica temblando.
—Ese imbécil no se quedará con la suya —dijo la rubía.
La fiesta terminó temprano, algunos estaban desilusionados, Sakura no salió de su cuarto en todo momento, tenía mucho miedo.
—No lo encontramos saku, sai dice que miró a un hombre salir del departamento prácticamente corriendo pero no lo pudo alcanzar —Dijo ino.
—Me siento tan mal —Dijo Sakura.
—me quedaré contigo está noche...no te dejare sola—dijo la chica a abrazándola.
Sakura e ino dormían en la misma habitación, la pelirrosa tenía ganas un vaso con agua así salió silenciosamente a la cocina, disfrutó de su agua y cuando estaba de regreso se fijó en que su vecino se encontraba en su sala de nuevo tallando en madera, estába completamente desnudo, y se podía ver cómo en sus ojos se reflejaba un indescriptible deseo, cuando tocaba parte de aquella figura su miembro se erectaba.
—¿que..que le sucede?—dijo Sakura secándosele la garganta.
De un momento a otro el hombre dejo la figura de madera en el suelo, concentrándose en su erección, masajeando, estirando aquél pedazo de carne.
—creo que le gusta demasiado el sexo —Dijo la chica.
El hombre continuo dándose placer, su labio temblaba ligeramente mientras echaba su cabeza hacia atrás.
Está vez no trajo una mujer a casa
Y por primera después de tanto tiempo llevó una mano a su entrepierna, descubriendo que estaba excitada y húmeda.
0*0*0*0*0*0*0*0*0*0*
Déjeme sus REVIEWS
Curiosidades:
voyeurismo consiste en obtener excitación sexual mientras se observa a alguien desprevenido que se está desvistiendo, que está desnudo o en plena actividad sexual.
