Ok en el capitulo anterior me olvide de comentar q la ropa que puse q usaban ambos la saque de una imagen en la que salen así informales y pues me encanto y presenti q a Ichigo le gustaria ver a Rukia vestida asi jajaaja. Tambien el alcohol NO debe ser dado a menores de edad, fue culpa de Yoruichi, sus malas influencias llegaron a mi jajaja. Mmm sera q en este capitulo hay accion al fin? Se le cumplira el deseo al shinigami sustituto que todas adoramos? Ishiin y las gemelas van a poder dormir? me estoy volviendo demasiado romantica? jaja pues veanlo por ustedes mismas.
Recuerden que al ser mi primer fanfic esta tambien es la primera vez q escribo un lemon asi q con el futuro espero mejorar tan solo espero que les guste :D Mil gracias por sus comentarios me dan ánimo de seguir escribiendo
Los personajes no son míos son de Bleach ;)
Cuando Inoue se acercó a Yoruichi y le comentó que se sentía un poco mareada decidieron que era hora de irse. Mizuiro salió con el número telefónico de al menos 3 chicas que conoció. Keigo salió en la espalda de Chad. Tatsuki y Yoruichi llevaban abrazada a Inoue, la adulta con una cara de preocupación que ni Ichigo ni Urahra se la creían en absoluto.
El shinigami sustituto sabía que tendría que hablar con la diosa de la velocidad sobre lo que había hecho. Cuando había preguntado que qué les había dado de beber Rukia le respondió que margaritas a lo que él solo pudo respirar hondamente antes de asesinar a Yoruichi por su imprudencia.
Sin embargo estaba contento de salir e irse a casa. Se lanzaban miradas con la shinigami tan intensas y juguetonas que si alguien mas se hubiera dado cuenta hubiera sospechado inmediatamente.
En el carro el tiempo pasó rápido y antes de darse cuenta Yoruichi ya había parqueado en su casa. Ichigo alzó una ceja.
"Pensé que me dejarias al último, ahora te tienes que dar la vuelta para ir a dejar a los demás"
"Pues te ves medio urgido de llegar a casa Ichiguito" le guiñó el ojo "además debes aprovechar las horas de sueño que te quedan" estaba tratando de aguantar la risa. Chad e Ishida en la parte de atrás no entendían nada pero decidieron no hablar. Ichigo se despidió sin regresarlos a ver (iba de copiloto) y salió corriendo del carro. Yoruichi ya no aguantó la risa "ay los jóvenes"
Urahara no tardó mucho en llegar para dejar a Rukia. Ésta antes de bajar del carro pidió a Tatsuki que le avisara cualquier cosa sobre Inoue, quien ya se había dormido, y ya una vez fuera del carro el conductor sonrió y le dijo "Buena suerte Kuchiki-san" a lo que ella no pudo evitar sonreír de vuelta.
No se atrevía a entrar a la casa aún, veía todas las luces apagadas.
Y si ya se durmió? sacudió la cabeza, por la mirada de Ichigo cuando se fueron a los diferentes carros su intuición le decía que no, que estaría despierto esperándola. Seguro ya sintió mi reiatsu pensó, ella podía sentir el suyo aún desde fuera de la casa, o desde soul society. Sin importar lo mucho que cambiara el reiatsu de Ichigo era tán fácil de reconocer. Abrió los ojos (a qué hora los había cerrado?) y miró la ventana del chico.
Nunca había sentido tal necesidad antes, de estar con alguien. La asustaba un poco el hecho de mostrarse vulnerable y así de expuesta. Nunca lo había hecho y ahora pensar en esa posibilidad tan cercana de que sucediera hizo que sintiera mariposas en el estómago mas su cuerpo se moría por vivir la experiencia... con él.
"No piensas entrar?" sintió una voz en su oído haciendo que se sobresaltara. Nunca había escuchado a nadie acercarse, pero no fué eso lo que le dió escalofríos sino esa voz, que ella reconocería siempre. Ichigo tenía las manos metidas en los bolsillos de su pantalón y la observaba un poco sonrojado pero fíjamente. El corazón de Rukia dió un vuelco.
"I-Ichigo yo..." bajó la mirada.
"Rukia" volvió a poner su boca a la altura del oído de la shinigami para que sólo ella lo pudiera escuchar y susurró "No tenemos que hacer nada si no quieres pero entra por favor, esta haciendo frío"
Aquellas palabras fueron suficientes para que Rukia tomara una desición. La manera en que él hablo. Ella podía palpar su sinceridad. Él se preocupaba por ella, nunca le haría daño, o por lo menos no esa noche. Era el chico que ella conoció desde hace mucho tiempo, quien la había salvado incontables veces. Era Ichigo.
Se dió la vuelta mirando a sus ojos, hundiéndose en ellos antes de estirarse lo más que podía para alcanzar sus labios con una sonrisa en su rostro.
Cuando Ichigo sintió sus labios contuvo un gemido en su garganta. Le estaba costando mantener las manos en sus bolsillos pero no quería obligarla a nada por mucho que él la quisiera tener. El beso se hizo más profundo cuando él bajó para que ella ya no se estirara. Las manos de la shinigami se enredaron en el cabello naranja del chico apretando más sus rostros. Dejándose llevar por su instinto comenzó a besar el lóbulo de la oreja del chico lograndó así sacar un jadeo del mismo y que sacara sus manos de los bolsillos para abrazarla. Rukia comenzó a besar su cuello mordiendo con suavidad de vez en cuando riéndo cuando Ichigo gruñó y sujetó su cabeza para poder besarla de nuevo en los labios, ahora con pasión y necesidad.
Cuando sus lenguas se encontraron Ichigo volvió a bajar sus manos hasta las caderas de Rukia levantándola pegada a su cuerpo para que estuvieran a la misma altura. Estaba comenzando a perder el control. Si alguien no llegaba y los detenía pronto... bajó sus labios hasta el cuello de Rukia besándolo con fuerza ahora sin miedo de dejarle alguna señal. Ella dejó caer su cabeza hacia atrás dándole mejor acceso. Quería dejar marcada su piel, escucharla gritar su nombre.
Respiró con fuerza en el cuello de la shinigami tratando de controlar sus pensamientos antes de perder la poca cordura que le quedaba. Ella se dió cuenta y antes de que él tuviera tiempo de actuar envolvió sus piernas en la cadera del muchacho juntando sus partes más íntimas que rozaron aún con la ropa puesta.
Ichigo gimió fuertemente y sintió que sus piernas podrían fallar en cualquier momento. Maldita pensó con una sonrisa. Volvió a besar su boca fuertemente y la escuchó gemir. Ichigo estuvo a punto de dejarse caer en el cemento, que en ese momento no se veía tan incómodo, hasta que decidió pegarla a la pared externa de la casa. Con la espalda de Rukia contra la pared sus cuerpos se juntaron aún más, e Ichigo aprovechó para masajear sus muslos causando que ella moviera sus caderas haciendo fricción en ambas partes íntimas que estaban juntas. Ambos jadearon ante la sensación. El shinigami sustituto cuando recobró un poco la movilidad comenzó a besar los hombros de Rukia.
"I-chigo..pense que... hacía...mucho frío...afuera"
"Mmm yo no siento frío" una de sus manos se posó en un pecho de la chica por encima de la ropa provocando que ella jadeara fuertemente. "Puedo mantenerte caliente, te lo aseguro" besándo el lóbulo de su oreja pronunció con pasión "Rukia".
La shinigami tuvo que usar todo el poco control de su cuerpo que le quedaba para decir "No... vamos adentro...en tu cama..."
Ichigo rió un poco pero sabía que ella tenía razón. Debían subir alli estarían más cómodos.
El pelinaranja subió las gradas tratando de no hacer ruido para no despertar a su padre y de ser lo más rápido que pudiera con Rukia siguiéndole de cerca. Cuando entraron a su cuarto e Ichigo puso seguro en su puerta no pudieron contener la risa. Habían pasado por tantas cosas antes y ahora les preocupaba entrar a la casa sin ser escuchados. De verdad estaban actuando como adolescentes.
Rukia abrazó a Ichigo suspirándo cuando dejaron de reír. Él le devolvió el abrazo con ternura oliendo su cabello.
"Hey Rukia... estás segura de esto?"
"Ichigo... yo... yo de verdad deseo..." escondió la cabeza en el pecho del chico tratando de que no viera lo sonrojada que estaba " te deseo"
Ichigo sonrió. De todos a los que conocía ella lo deseaba a él. Y él planeaba hacer de esa la mejor noche que ambos pudieran tener. La cogió del mentón para que ella lo mirara. Que hermosa que se veía así de sonrojada y tímida. Desde que la conoció se había ganado un lugar en su corazón. En ése momento sentía lo importante que ella era para él más que nunca. La quería demasiado y no solo físicamente.
Ichigo cerró los ojos, no podía negarlo más, estaba perdidamente enamorado de su pequeña shinigami. Y se lo demostraría desde esa noche, se prometió.
Juntó sus labios mientras decía "Déjame mostrarte... cuánto yo te deseo a ti corazón" ahora el beso de Ichigo era más lento pero mucho más profunto. A Rukia nunca la habían besado así. Ichigo ya no le mostraba con sus labios lujuria adolescente sino un deseo de verdad, deseo de poseerla de hacerla suya. No de tener sexo sino de hacerle el amor. Volvió a abrazarla y la depositó en su cama con cuidado sin dejar de besarla con él encima sin aplastarla con su peso.
Rukia sentía que el calor en su cuerpo se estaba volviendo insoportable y quería sacarse la ropa rápidamente. Una de sus manos comenzó a buscar desabrocharse el short que llevaba puesto pero la mano de Ichigo la detuvo.
"Permíteme" con rapidéz desabrocho y comenzó a bajar la pequeña prenda así mismo con su otra mano alzaba a su vez la blusa y el top de Rukia para por fín sacárselo por completo. Trataba de no apartar sus labios de su cuerpo ya sea en su boca, cuello u hombros acariciando cada centímetro de ella.
"I-Ichigo tu ropa" Rukia no pensaba ser la única en prendas íntimas en esa habitación. Ichigo sonrió y levantándose se quitó la ropa rápidamente ya que a él también el calor le estaba sofocando. Cuando estaba sólo con su bóxer regresó a ver a Rukia acostada en su cama. Llevaba puesto un sostén y un interior de color negro que contrastaba perfecto con su blanca piel e Ichigo pensó que era lo más erótico que haya visto jamás. Ella se dió cuenta del escrutinio al que estaba siendo sometida y también sonrió un poco avergonzada.
"Te gusta?" preguntó arrimándose en sus codos.
Ichigo con una rapidez parecida al Shunpo estaba encima de ella besándo su hombro y tratando de juntar ambos cuerpos lo más que podía "Que si me gusta?... me estas volviendo loco... si planeas detenerme hazlo ahora enana" ella sin embargo comenzó a acariciar su espalda disfrutando su cuerpo, bajando hasta el inicio del bóxer y metiendo sus manos en el mismo comenzó a masajear el bien formado trasero de Ichigo desvergonzadamente.
El cuerpo del shinigami sustituto se tensó ante ese contacto que estaba mandando corrientes eléctricas por todo su cuerpo y llenando de calor a una parte en específico. Ya sin control alguno soltó el brasier de Rukia por delante y contempló sus redondos pechos completamente descubiertos por un segundo antes de meterse uno a la boca.
"AH!" Rukia no pudo callar el grito que salió de su boca al sentir que Ichigo besaba uno de sus senos. No habría pensado que reaccionaría así pero el placer que sentía había sido demasiado y de improviso. Se tapó la boca con una mano ahora nerviosa de haber despertado a alguien de la casa. Ichigo también se había sobresaltado ante su reacción, levantando la cabeza. Sonrió acercándose a la cara de Rukia.
"Lo lamento creo que fui muy rápido" ella comenzó a negar con la cabeza.
"No yo... yo... tan solo me tomaste por sorpresa" Rukia cogió la cara de Ichigo con ambas manos para besarlo. Las manos del mismo de nuevo comenzaron a subir llegando otra vez a sus pechos y comenzaron a palparlos al principio con calma maravillado de lo bien que se sentian en sus manos, luego con un poco mas de fuerza haciendo que separaran sus labios para respirar con dificultad.
"Corazón... avísame si es demasiado" los dedos de Ichigo ahora comenzaron a jugar con los pezones de Rukia haciéndola jadear y tragar aire con fuerza. Sus dedos eran suaves pero la sujetaban con la fuerza necesaria para volverla loca. El shinigami poco a poco fué bajando su cabeza besando cada centímetro de piel que podía y dejando a su paso varias marcas de pasión. Cuando llegó de nuevo al pecho de Rukia ella ya estaba preparada o al menos eso pensó. Ichigo mordió suavemente uno de los pezones haciéndola usar todas sus fuerzas para no volver a gritar, en vez de eso arqueó su espalda cerrando los ojos y cogio el cabello del muchacho que la estaba haciendo sentir tan viva.
A Ichigo le encantaba el sabor de su piel, era deliciosa como su aroma y tan suave. Sus pechos no eran grandes sin embargo para él eran perfectos, redondos, suaves, podía y los estaba devorando excitándose más cuando la escuchaba gemir su nombre y enredar sus dedos en su cabello pidiéndole de esa forma más de su atención en su perfecto pecho. Se separó levemente de ella admirando el hecho de que sus aureolas estaban completamente erectas gracias a su trato.
Tenía que sentirla toda. Volviendo a unir su boca en su piel comenzó a bajar más besándole el ombligo. Adoraba sentirla removerse bajo él aferrándose ahora a las cobijas con fuerza tratando con todo su ser de no hacer tanto ruido.
El joven de pelo anaranjado llegó hasta sus muslos y procedió a besarlos y acariciarlos cuando sintió el aroma proveniente del sexo de la shinigami invadirlo y despertar otro deseo en él.
Rukia abrió los ojos y vió con una mezcla de placer y terror como Ichigo la levantaba para sacarle la última prenda que tenía puesta y viéndola fijamente a los ojos comenzaba a agacharse para besar su parte más íntima. Si antes no había reaccionado muy bien ahora peor pero no le importaba. Gritó al sentir la boca de Ichigo allí y sus gemidos eran tan fuertes que cualquiera que hubiera pasado debajo de esa ventana los escucharía con lo silenciosa que era a esas horas la ciudad.
"Rukia...mmm tranquilízate un poco... " aunque a Ichigo le preocupaba lo fuerte de los gemidos de Rukia, le fascinaba. Quería tenerla así gritando por él desde esa mañana después de haber dormido juntos cuando ella se había enfermado, y era un placer indescriptible para él poder estar probando lo que nunca nadie habia provado. Y que nadie más lo haría, el no lo permitiría. Su boca exploraba, lamiendo y succionando levemente todo lo que encontraba, la intimidad de Rukia como si fuera el mejor plato del mundo. Y eso era exactamente lo que el peli naranja sentía.
"Dios Rukia... sabes tan bien" Cuando metio su lengua en donde otra parte de su cuerpo se moria por entrar Rukia comenzó a temblar con fuerza y jaló suavemente sus anaranjados cabellos hacia arriba más él no se detuvo.
"I-Ichigo! Ya! por favor!"
Aunque él quería seguir el bulto en sus bóxers le pedía a súplicas estar dentro de ella. Se levantó saboreando aún los jugos de Rukia en sus labios. Cuando se retiró su última prenda se acercó a ella con cautela.
Rukia abrió aun más las piernas desesperada y juntó sus caderas. Ichigo sujetándo sus glúteos poco a poco fué introduciendo su miembro dentro de las apretadas paredes internas de su amante preguntándose internamente si podría entrar por completo ya que en ese momento notó la gran diferencia de tamaños entre ambas partes.
Ella sintió dolor al principio y se mordió los labios. Luego él entró completo de un solo golpe juntando sus labios para callar el grito que a ambos se les iba a escapar y sintiendo con una secreta satisfacción cómo rompía algo dentro de ella. Comenzó a besar a Rukia de nuevo con deseo sin moverse en absoluto esperando que ella se acostumbrara a tenerlo adentro. Se sentía bien...demasiado bien pero no quería lastimarla más y fue paciente.
Ella dejó caer unas lágrimas de dolor, después de todo era su primera vez e Ichigo no era en nada pequeño. Poco a poco la molestia comenzó a transformarse en necesidad. Una vez que la sintió moviendo las caderas supo que estaba lista.
Sonidos guturales escapaban de Ichigo cuando comenzó a salir y entrar de ella creando un ritmo. Aunque se lo había imaginado jamás pensó que sería tan placentero. Sentía a su shinigami con todos sus sentidos embriagándolo por completo. Su aroma, su sabor, su tacto, su vista. Y ahora estaba dentro de ella. Eran uno solo y ella lo apretaba como tratando de retenerlo dentro lo que le encantaba. Las piernas de Rukia se abrieron aún más permitiéndole estar más profundo en ella.
"Ichigo"
"Rukia"
Ambos pronunciaban el nombre del otro como un mantra. Los movimientos de Ichigo se estaban haciendo más rápidos y fuertes. Sintió la cama sonar un poco pero no le importó.
Rukia clavó sus uñas en la espalda de su amante sacándole un poco de sangre pero ninguno de los dos lo sintió. El shinigami apoyó sus manos en la cama a cada lado de ella para poder moverse con más rapidez y dureza. Ella ayudaba moviendo su cadera junto con la de él. Habían cogido el ritmo del otro de manera natural, como si estuvieran entrenados para eso.
Ichigo no sabía que tuviera la fuerza para entrar y salir de ella así. Escuchaban los sonidos de sus miembros cuando el entraba y la cama comenzó a moverse junto con ellos. Ambos gemían y jadeaban con fuerza en cada embestida.
Ichigo pronto llegaría a su límite... era su primera vez y no duraría tanto...se sentía tan cerca, y la presión y calor que lo envolvía tentaba a llevarlo al paraíso rápidamente. "Mierda... Rukia" Se negaba a llegar antes de ella, simplemente no era una opción para él. Bajó una de sus manos para acariciar el punto de placer de la chica logrando que ella abrazara sus piernas en su cintura para acercarlo más y más.
"I-Ichigo! ahh" la mente de Rukia estaba en sobre carga y todo su cuerpo se preparaba para una descarga que sabía que la terminaría de llevar al delirio por lo que se abrazaba al chico con todo su ser para tener algo que la devolviera a la realidad.
El joven volvió a besar uno de los pezones de Rukia y con eso consiguió llevarla a un fuerte y poderoso orgasmo que tomó a ambos por sorpresa. De repente todo su cuerpo se estremeció con fuerza y arqueó su espalda mientras sentía que su interior comenzaba a palpitar con fuerza y aprisionaba a Ichigo dentro de ella de tal manera que pensó que no podría volver a salir. Gritó una vez más cuando la sensación no se fué de inmediato sino que parecía ganar intensidad cada vez más logrando hacerla ver blanco mientras oleadas de placer invadieron cada fibra de su ser.
Ichigo al sentirse aprisionado de esa manera no pudo contener su inminente eyaculación y con una fuerte embestida se vació dentro de ella gritando roncamente sintiendo las mismas oleadas de placer invadirlo.
"AHHH! RUKIAA" su pélvis siguió moviéndose dentro de su amante y se sorprendió que con cada movimiento dejaba más y más de su ser dentro de la estrecha cavidad hasta que estaba seguro que no tenía más que dar y todos sus músculos se relajaron placenteramente.
Sin poder evitarlo cayó encima de ella jadeando como nunca. Ninguno podía hablar pero Rukia abrazó a Ichigo mientras ambos intentaban recuperar el aire que habían perdido y sentían todavia pequeños espasmos que lograban hacerlos temblar. Sus corazones latían como tambores al unísono.
No supieron cuánto tiempo pasó hasta que volvieron a sentir que podían moverse.
Lo primero que hizo el pelinaranja aunque de mala gana fué salir de ella provocando otro gemido en ambos. Luego, con algo de dificultad abrazó a Rukia llevándola a la cabecera de la cama para que pudiera arrimar la cabeza y no estuviera incómoda. Aún repiraban con dificultad. Ichigo se acostó a su lado acercándola a él y acobijó ambos cuerpos con lo que encontró. Una vez juntos y en los brazos del otro de nuevo el sueño comenzó a invadirles rápidamente. El sol estaba comenzando a salir.
Ichigo besó su cabellera con una pacífica sonrisa en su rostro.
"Te adoro Kuchiki Rukia"
ok el capitulo me salio mas largo q los otros :O jaja espero q les guste! y quiero muchos comentarios. El sol comienza a salir por q de la discoteca supongo q salieron tipo una por allí. Si tienen alguna duda me dicen nomas...
Que verguenza mi primer lemon... espero q me haya salido bien jeje nuestro querido Ichigo esta enamorado pero Rukia aun duda de sus sentimientos en el siguiente capitulo hablaran seriamente al respecto... espero que no rompan la cama la siguiente vez. Sip en el siguiente capítulo hay otro lemon y pasan otras cosas más así que ha de ser largo. Si no lo subo mañana máximo pasado mañana, tengo clases hasta de tarde y depende de q deberes me manden pero ya con la idea en la cabeza escribiendo no me demoro tanto.
Los quiero fans del Ichiruki! :D
