Ok están en todo su derecho a decir "No ha actualizado en semanas! WTF!" y lanzarme tomates pero verán estas semanas estuve con exámenes y deberes para decir basta! y de colmo entre a estudiar japonés jaja así q he estado demasiado ocupada y mi inspiración se corto por eso... casi la mitad de este capítulo ha estado escrito por semanas pero no lo he terminado porque no podía pensar en nada que no fuera la Universidad… pero ahora q al fin estoy d vacaciones de la U vuelvo a escribir para ustedes de nuestra querida pareja :D espero me sepan entender y lo lamento de verdad...

Bleach es de Tite Kubo


Era una noche normal en la ciudad de Karakura. Bueno, casi.

En el colegio había un festival donde varias actividades se llevaban a cabo. Entre ellas una venta de hamburguesas por parte de los estudiantes... Y un adulto con cabellera rubia y sombrero.

En dicha escuela ya iban ocurriendo algunos accidentes en las últimas horas como una que otra intoxicación, (algunos comensales simplemente perdieron la sensibilidad en sus lenguas por unas horas) y un pequeño incidente que obtuvo como resultado la llegada de los bomberos.

Cuando llegaron a la cocina sin embargo, no encontraron a nadie pero varios testigos externos indicaron que la culpa era aparentemente de un joven con lentes, uno alto moreno y musculoso y uno de cabellera naranja (varios afirmaban que el cabello era naranja otros que era de un rojo intenso). Aparte de eso otros testigos aseguraban haber visto a un señor con sombrero y sandalias altas junto a ellos mientras escapaban corriendo de dicho lugar.

Lo más extraño sin embargo era que de todos quienes estaban en el comedor ese momento (tanto estudiantes, profesores y personas que estaban comiendo) nadie daba una explicación lógica de lo sucedido.

El jefe de bomberos y el rector de la institución no sabían qué hacer. Si creer que un dragón entró aparentemente a comer, estornudó y con eso ocasionó el incendio del lugar como afirmaban con vehemencia... o que la gente por alguna razón estaba loca. Se decidieron por lo último culpando a la comida e intentaron continuar con las actividades lo más normalmente posible tratando de encontrar a los sospechosos.


Ajenos a todo lo que ocurría una pareja se encontraba en las afueras de la ciudad en un lugar bastante alto pero poco visible por la oscuridad.

Sus manos y labios estaban muy ocupados acariciando la piel del otro como para importarles el resto del mundo a vísperas de su separación. Únicamente se escuchaban suspiros y uno que otro gemido.

Rukia tenía los ojos cerrados y la cabeza inclinada mientras las fuertes manos de Ichigo paseaban por su cuerpo. Se encontraba sentada en sus piernas mientras su enamorado observaba cada reacción que ocurría en su rostro grabándolo con fuego en su mente. Entonces recordó algo que lo hizo detenerse y separarse momentáneamente de ella.

"Cuántos?"

"Ah?" Rukia estaba visiblemente confundida y comenzando a extrañar la cercanía del otro comenzó a besar su cuello mordiendo ligeramente mientras sus pequeñas maños recorrían el musculoso pecho que tenía a su alcance.

Ichigo perdió un momento el hilo de sus pensamientos. Sin querer las manos de la shinigami dejaban un rastro de fuego en la piel que tocaban y ni decir sus labios. El peli naranja estaba encontrando difícil continuar con su pregunta inicial sobre todo cuando esas manos llegaron a su estómago y comenzaron a delinear la formada "V" que llegaba más abajo.

"Ah... cuántos debo...asesinar...por haberte visto"

"Ichigo casi todo el colegio me vio"

"Tú sabes a lo que me refiero enana"

La peli negra suspiró y se alejó lo suficiente para comenzar a desabrochar el hakama de su enamorado. La parte superior del traje del shinigami había desaparecido hace bastante tiempo, al igual que su corto vestido. Aunque este en realidad fue arrancado de su pequeño cuerpo de una manera un bastante entusiasta. Rukia sabía que debía sentir frío pero Ichigo la mantenía caliente cumpliendo una promesa hecha hace bastante tiempo atrás.

"En serio piensas en eso ahora?" como para recalcar su pregunta comenzó a besar su abdomen mirándolo fijamente a los ojos mientras su cabeza comenzaba a descender al igual que sus manos. Sonrió complacida cuando Ichigo jadeó audiblemente y sujetándola de los brazos la levantó y empezó a besarla de una manera que debía ser ilegal.

Solo cuando sus pulmones estaban sin nada de aire se separaron y juntaron sus frentes.

"Nunca...vuelvas...a...usar...eso"

"Idiota"

"Tonta"

"Celoso"

Ichigo sonrió "Bastante" y volvió a besarla mientras la posicionaba en el césped sin dejar de abrazarla.


"Uff eso estuvo cerca" Renji dijo riendo un poco después de mirar ambos lados de la calle y confirmar que nadie les haya seguido.

"No le encuentro lo gracioso! Casi incendiamos el colegio!" gritó un muy enojado Ishida.

"Pero Ishida-kun no es ese el sueño de todo estudiante?" Urahara estaba abanicándose como siempre hasta que el joven con lentes lo agarró del cuello y comenzó a sacudirlo.

"CLARO QUE NO! Y PEOR CON PERSONAS DENTRO!"

Chad se acercó al shinigami peli rojo mientras el Quincy intentaba ahorcar al dueño de la tienda y le preguntó en voz baja "Crees que nos expulsen por esto?"

"Bueno... Urahara usó esa cosa para cambiar la memoria de todos dentro así que lo dudo...además no hay pruebas" Abarai reconoció en su mente que no era que no hubiera pruebas sino que no quedó ninguna, al menos dentro de la cocina. También pensó que era afortunado de no quedarse en el mundo humano por mucho tiempo para ver lo que sucedía después con todo eso. Seguramente cuando el peli naranja de su amigo se enterara no iba a ser seguro estar cerca.


Flashback

"Seguro que esto es… seguro Urahara-san?"

"Claro que sí! Yo siempre uso esta técnica en casa cuando hacemos alguna parrillada"

"…"

"Parece un poco peligroso…además tiene la figura de una persona incendiándose en la cubierta"

"Y desde cuándo hacen parrilladas allá? Cuando yo me he hospedado en tu casa nunca…"

"No te quejes Abarai-kun"

"La salsa que pusiste hace un momento tampoco hizo un buen efecto Urahara-san que yo recuerde perdimos varios clientes después de eso"

"Ohh es que no confían en mí?"

"…"

"…"

"…esto…"

"Bueno que es lo peor que podría pasar?"

Fin del flashback


"Viéndolo en perspectiva no fue la mejor idea dejarlo entrar a la cocina ah?"

Chad solo negó con la cabeza al teniente de la sexta división.

"Por cierto Kurosaki tiene el mismo nivel de culpa por dejarnos con todo el trabajo como si fuéramos sus empleados. Ah dónde se metió"

"Ishida…"

"Si? Sado-kun?"

"No creo que ni Ichigo ni Rukia vuelvan sino hasta mañana honestamente"

"…Ahh…maldito"


"Achu!" el peli naranja estornudó como por quinta vez en la noche.

Rukia levantó una ceja "Ohh te resfriaste tan pronto? O alguien está hablando de ti"

"Mmm tal vez sea lo último" siguió besando el ya magullado cuello de su enamorada quien ahora se encontraba sentada dándole la espalda mientras veían la ciudad de lejos.

Aunque la noche no estaba especialmente fría Ichigo había insistido en que se volvieran a vestir para evitar resfriarse y con el propósito de poder mantener una conversación un poco seria antes de que amaneciera Rukia estaba usando encima su Gi (La chaqueta del traje de shinigami no estoy segura del nombre) que le quedaba enorme pero lograba tapar más su cuerpo que el vestido que estaba usando. Así el joven lograba controlar mejor sus hormonas un poco.

"Tal vez es Ishida enojado porque los abandonaste" Rukia se arrimó al cuerpo de Kurosaki como si fuera una silla en la que ella encajaba perfectamente mientras él la abrazaba con sus brazos. Sintió cómo levantaba y dejaba caer sus hombros.

"No se podía evitar… tenía cosas más importantes que hacer" besó la cabellera negra que tenía frente a él "Voy a ir contigo y hablar con Byakuya de una vez qué te parece"

"No Ichigo es más fácil que yo comience diciéndole al capitán Ukitake como tenía planeado y después le decimos a nii-sama…" hasta eso ella tenía planeado ir mandándole indirectas a su hermano mayor sobre cómo Ichigo era atento con ella para que cuando le diera la noticia no fuera un completo shock.

El shinigami sustituto resopló en su oreja. Detestaba la idea de separarse de ella pero no tenía opción. Rukia no dejaría que él la acompañara al menos por ahora. Esperaría como ella decía y luego hablaría con Kuchiki y le dejaría bien en claro que de ahora en adelante no se iba a separar de su hermana en absoluto a menos que ella lo quisiera. Sonrió al imaginarse la escena sobre todo la cara del frío capitán cuando le dijera eso. Seguramente no se lo tomaría nada bien pero al diablo con él y toda la sociedad de almas, si Rukia quería quedarse con él nadie se lo impediría.

El sol estaba comenzando a salir y Rukia bostezó y se frotó los ojos que comenzaban a pesarle. Después de todo no habían dormido nada en toda la noche.

Ichigo la miró y sonrió. Cómo podía alguien ser tan condenadamente sexy y dulce a la vez. "Vamos a casa debes descansar antes de ir con Urahara" la tomó en brazos y antes de comenzar a usar shunpo para transportarlos rápidamente volvió a besarla.


"Konichiwa Kurosaki-Kun! Kuchiki-san!"

"Hey Urahara" Ichigo miró a su alrededor un poco sorprendido de ver a Chad, Ishida e Inoue también allí. Saludó a todos igual que Rukia.

Después de algunas palabras entre los amigos, en los que nadie mencionó el accidente de ayer el dueño de la tienda volvió a hablar.

"Bueno ya va siendo hora ya está todo listo y no querrán hacer esperar a sus capitanes no?"

"Hai"

La pequeña Kuchiki se despidió de todos y de Inoue con un fuerte abrazo antes de volver donde Ichigo que tenía una sonrisa forzada en su rostro.

Se miraron fijamente por unos minutos sin decir nada y poco a poco la sonrisa fue desapareciendo. Sus amigos veían la escena un poco de lejos sin hacer ruido para no quebrar la despedida de la pareja.

"Rukia..yo…AH!" de la nada la pequeña shinigami pateó fuertemente el estómago de su enamorado logrando hacerlo arrodillarse del dolor frente a ella. Quienes observaban todo esto pudieron sentir una gota detrás de sus cabezas.

Cuando Ichigo logró recuperar el aire que se le había escapado por el golpe regresó a ver con furia a su agresora "Qué demonios enana!" con esto se ganó un brusco golpe en su cara "Mierda Rukia!"

"Escúchame Ichigo!" cogió un puñado de cabello naranja para hacer que el shinigami levantara la cabeza y se miraran a los ojos "Si me entero que has estado todo emo y hecho el deprimido en mi ausencia no vas a volver a tocarme en tu vida escuchaste?" todos los hombres en aquella habitación abrieron los ojos notablemente y se sonrojaron, Inoue soltó una risita "Y ni creas que no me voy a enterar porque voy a preguntar a todos acerca de tu comportamiento!"

Ichigo pestañeó un par de veces sin apartar los ojos de ese hermoso color entre violeta y azul que por mucho que tratara de ocultarlo tenía un ligero tinte de tristeza "Maldita" entonces sonrió de verdad "No te voy a dar ese lujo enana"

Ella le devolvió la sonrisa y con su mano todavía aprisionando su cabellera se acercó para besar su frente mientras Kurosaki levantaba una de sus manos para acariciar su rostro. Ambos sabían la falta que se harían pero con esos gestos más que con palabras lograban entenderse a la perfección. Se mantuvieron así escasos segundos prendados de los ojos del otro hasta que ella le dijo "Nos vemos" y se separó de manera un poco brusca "Vamos Renji"

El shinigami de cabello rojo notó que su amiga trataba de ocultar el hecho de que algunas lágrimas se le empezaban a salir. Regresó a ver a Ichigo quien seguía en el piso mirando la espalda de la chica. "Bueno, nos vemos Ichigo! Ah y suerte en el colegio" diciendo esto ambos se fueron junto a dos mariposas negras.


"Kurosaki-kun?"

El mencionado suspiró y se levantó después de un momento "Estoy bien Inoue…" ella asintió sonriendo levemente, notaba que estaba triste pero no tanto, después de todo se lo había prometido a Rukia. Se pasó la mano por su cabello mirando donde antes se encontraba una puerta hacia la sociedad de almas. Sentía una ligera opresión en el pecho, como si algo no estuviera del todo bien, pero iba a esperar lo mejor que pudiera a que ella regresara.

Cuando comenzaron a salir todos de la tienda recordó algo "Oh cierto qué quiso decir Renji con suerte en el colegio? Ustedes saben algo?... chicos?"

De la nada la tienda estaba cerrada con llave y el lugar donde Chad e Ishida se encontraban hace unos segundos estaba llena de polvo únicamente. Pestañeó Bueno, pensó ya me enteraré…


Cuando llegaron a soul society no esperaban ningún tipo de recibimiento porque al fin y al cabo no habían vuelto de ninguna misión especial ni nada por el estilo. Entonces se sorprendieron bastante cuando varios shinigamis aparecieron frente a la puerta por donde entraron. A su aparición todos ellos se inclinaron y les saludaron respetuosamente indicándoles que el capitán Kuchiki quería hablar con ellos en su oficina.

Ambos amigos intercambiaron miradas un tanto preocupadas pero decidieron seguir.

Al llegar ambos a la oficina el capitán de la sexta división se encontraba sentado y no les dedicó ni una mirada. Renji teniendo un mal presentimiento comenzó a relatar su informe sobre los acontecimientos (inventados) que lo obligaron a permanecer en el mundo humano más tiempo del previsto, así como algunas actividades que Rukia cumplía y que de forma indirecta daban a entender su necesidad de volver a la ciudad rápidamente.

Ella lejos de agradecer el gesto de su amigo de la infancia sintió un fuerte deseo de hacerlo callar. Podía sentir el cuarto tan frío que parecía que el capitán Hitsugaya se encontrara allí, pero no era así. Era por él. Por su hermano.

Cuando Renji terminó de hablar pasaron unos minutos en silencio antes que la gélida voz del capitán de la sexta división resonara en el lugar " Muy bien, puedes retirarte"ordenó. Abarai ante esto se tensó y regresó a ver a Rukia. Ella asintió sin dejar de ver a quien había hablado. Sintiendo los pies de plomo el shinigami de cabello rojo salió dejándolos solos.

Rukia se inclinó a modo de respeto para hablar "Nii-sama se que ha sido tiempo pero ruego me disculpe, debo presentarme ante mi capitán para..."

"No es necesario"

Ella volvió a levantar su cabeza "Ah?"

"Hablé con Ukitake, estos días vas a estar de permiso aquí, en ésta división... después de todo has de regresar abatida de tanto tiempo de usar el gigai"

La pequeña shinigami tragó fuertemente al escuchar entre líneas a su hermano. Lo que le estaba diciendo lejos de ser considerado unas vacaciones era un modo de encarcelamiento. Y ya que había hablado con el capitán Ukitake no tenía alternativa. Sintió que sus manos comenzaron a temblar levemente... Eso quiere decir que...

"Nii-sama yo..."

Por primera vez desde que regresaron Byakuya la miró.


Renji esperaba fuera del lugar con bastante preocupación. Sabía que algo no andaba bien y le daba temor lo que pudiese ocurrir. Quiza Ichigo debía haber venido junto con ellos. Quiza...

Entonces lo sintió, un reiatsu conocido que comenzó a expandirse dentro del lugar donde él hace poco había estado y comenzó a correr a dicho lugar tratando de llegar a tiempo.

Cuando iba a abrir las puertas que daban al despacho del capitán escuchó con terror esa inconfundible voz para él.

"Mae, Sode no Shirayuki"


Bueno aqui les dejo este capitulo de nuevo les pido mil disculpas mi laaargo retraso... jeje un abrazo enorme a quienes sigan leyendo! y a los q no tambn jeje