Bleach es de Tite Kubo.


La pequeña shinigami tragó fuertemente al escuchar entre líneas a su hermano. Lo que le estaba diciendo lejos de ser considerado unas vacaciones era un modo de encarcelamiento. Y ya que había hablado con el capitán Ukitake no tenía alternativa. Sintió que sus manos comenzaron a temblar levemente... Eso quiere decir que... "Nii-sama yo..."

Por primera vez desde que regresaron Byakuya la miró.


"Nii-sama"

Los fríos ojos de su hermano la miraban fijamente y pudo sentir ira en su voz "Rukia no hagas que repita lo mismo"

Rukia sintió que sus manos seguían temblando más fuerte. ¿Qué podía hacer?, aclaró lo mejor que pudo su voz "Y... por cuánto tiempo?"

"Indeterminado"

No... Ichigo...

"Nii-sama yo... yo debo... debo regresar... como Renji dijo, mis deberes allá todavía no han concluido. Mi presencia es necesaria para..."

"Para Kurosaki Ichigo?"

Entonces la chica lo confirmó. Su hermano sabía, de un modo u otro su relación con el shinigami sustituto. Ambos intercambiaron ese conocimiento con sus miradas antes que el capitán hablara de nuevo levantándose de su asiento.

"Rukia tienes dos opciones: o te quedas aquí hasta que este capricho tuyo desaparezca o vuelves al mundo y terminas todo lo que tengas con ese muchacho. Cualquiera de las opciones son válidas y no aceptaré una tercera"

La joven Kuchiki se paralizó. No podía ser cierto lo que estaba escuchando, ambas opciones dadas eran horribles. Simplemente no podía escoger algo que significara alejarse de Ichigo. No después de todo lo que habían pasado... pero era su hermano quien se lo ordenaba y ella siempre le hacía caso no solo por respeto sino por gratitud. De no haber sido por él ella seguramente no se encontraría en donde estaba ahora. Le debía bastante ya que la cuidó y adoptó en su familia sin que fuera su obligación y lo sabía pero...

Te amo enana

Cerró sus ojos con fuerza mientras imagenes de quien le dijo esas palabras aparecían en su mente. Ichigo. Su Ichigo. El tonto ese había ganado un gran lugar en su corazón que ahora era imposible de borrar. Su forma de ser, la manera en la que siempre la protegía, le hablaba, la besaba, la acariciaba, la hacían sentir hermosa y especial. El simple hecho de cómo sus miradas se cruzaban y lograba ver un brillo especial en sus marrones ojos era suficiente para ella. Él había dado tanto desde que la conoció. Y cuando decidieron tener una relación todo prejuicio de su parte había desaparecido y actuaba con ella como no lo hacía con nadie más.

"No"

No podía quedarse de brazos cruzados. Ichigo no lo haría, él pelearía por ella, por ambos. Ahora era su turno. Con esto en mente su corazón se decidió y pudo volver a articular con más fuerza un sonoro "No" ante su hermano sin bajar su cabeza.

El noble arqueó una ceja visiblemente "Disculpa?"

"No, nii-sama, no acepto esas opciones. No puedo hacerlo" Rukia se sorprendió ella misma de que su tono de voz estuviera tan tranquilo y alto aunque su interior estaba temblando.

El capitán trato de no mostrar el gran asombro que en realidad sentía "Creí haberte dicho que no aceptaba otra opción a las que te dí Rukia"

"Y yo te estoy diciendo que no voy a escoger ninguna, hermano"

Por un instante Rukia vio la cara del capitán transformarse con el asombro. Sus cejas se arquearon visiblemente y su boca no pudo evitar abrirse. Pero tan solo fue un segundo. Al siguiente Byakuya tenía su poker face de siempre aunque se notaba más alterado. Sin bajar ni un milímetro su cabeza y mirándolo fijamente Rukias sabía que no podía dejarse ganar y se estaba preparando mentalmente para lo que pudiera escuchar.

"Sabes que lo que estas haciendo está prohibido Rukia pensé que tendrías eso claro para ahora."

"Qué exactamente es lo que esta prohibido?"

"Las relaciones humano-shinigami"

"Ichigo no es un simple humano, es, después de todo el shinigami sustituto de su ciudad"

"No quita el hecho de que está vivo"

"Ni de que sea medio shinigami también"

El Kuchiki suspiró controlando la ira que sentía. No pensó que ella se lo pondría tan dificil después de todo lo que pasó cuando la encarcelaron, según él Rukia debería ser quien quisiera seguir con las reglas en vez de incumplirlas. Decidió usar otra táctica.

"Kurosaki sigue estando vivo y debe vivir su vida, crecer, envejecer, ser feliz. No es eso lo que siempre has querido para él?"

Los ojos de Rukia se oscurecieron un poco. Tenía razón, ella lo único que quería era verlo feliz y que llevara una vida normal. Pero ya había conversado con Ichigo sobre eso justo antes de volver al Seretei.


"Rukia?... Enana despierta" una mano la estaba sacudiendo para lograr despertarla. Con un gruñido la Kuchiki se negaba a hacerlo. El idiota al parecer no se había contentado con tenerla en el césped y no dejarla dormir, aunque en parte había sido su culpa, sino que ahora que al fin se encontraba en una cómoda cama tenía el atrevimiento de querer despertarla. Qué hora era por cierto?

"Enanaaa depierta. Despierta. Despierta. Despierta. Despierta" cada palabra iba acompañada de un fuerte piqueteo en su espalda. Perdiendo la paciencia y sabiendo que Ichigo es bastante testarudo se levantó fulminándolo con su mirada.

"Al fin! Oye no pensé que te había agotado tanto" su auto-suficiente sonrisa la hizo tener ganas de golpearlo a morir pero primero veria qué quería.

"Qué demonios quieres idiota"

"Rukia" tanto su tono de voz como su rostro se volvieron serios por lo que ella trató de prestarle atención aún con el sueño que sentía "Honestamente crees que van a dejar que estemos juntos?"

Lo pensó por unos minutos, analizando las posibles reacciones de los capitanes y de su hermano "La verdad no lo sé Ichigo. Las relaicones entre vivos y muertos están prohibidas"

"Pero yo no soy únicamente humano"

"Lo se" suspiró "De verdad lo sé y espero que eso sea suficiente para ellos pero..."

"Pero?"

"Pero nosotros siempre buscamos lo mejor para los vivos, todas nuestras desiciones deben basarse en eso. Y tu estas vivo Ichigo, yo como shinigami debería ver lo mejor para tí" ella no quiso decirlo pero también sentía que era lo correcto. Era muy dificil imaginarse un futuro con él a menos que alguno sacrificara su vida actual por el otro. Jamás pediría que él hiciera algo así.

"Y lo mejor para mí segun ustedes sería alejarte de mí no?" ambos estaban ahora sentados frente al otro e Ichigo habló enojado. Por qué todo era tan complicado para los shinigamis?

"Si, sería lo mejor" la seriedad en la voz de la shinigami hizo que el joven sintiera una repentina punzada en el estómago y en su pecho. Sin pensalo dos veces se lanzó sobre la chica haciéndola caer en la cama nuevamente aprisionando sus pequeñas manos sobre su cabeza y poniendo sus rostros a la misma altura. En un inicio el de ella estaba asombrado pero luego lo observó fijamente. Aunque la cara del chico estaba seria Rukia pudo ver en sus marrones ojos miedo ya que comprendió que de ser necesario ella lo dejaría.

"No te atrevas Kuchiki Rukia... no te atrevas a dejarme por estupideces" sin querer apretó sus manos que sostenían las muñecas de Rukia con más fuerza, pero ella no se quejó ni dijo nada "Yo... comprendo en parte sus reglas pero en nuestro caso no aplican... no pueden... para mí lo mejor es que te quedes conmigo...no dejes que nos separen con eso Rukia!" la soltó y movió sus manos a su espalda mientras su rostro se acercaba al de ella sin soltar sus ojos. "No me dejes enana" suplicó.

"No" fué lo único que ella dijo antes de lanzarse a sus labios y abrazarlo con sus piernas y brazos para juntar sus cuerpos. Sus lenguas se encontraron con un deseo desatado al igual que sus manos acariciaban y apretaban con desenfreno tratando de sacar al otro de sus escasas pero incómodas ropas con rapidez.

El sueño pasó a un segundo plano en Rukia y decidió aprovechar al máximo las horas que quedaban antes de ir con Urahara. Ichigo no se quejó.


Sus labios dibujaron una leve sonrisa "No, Byakuya, no vas a convencerme con ese argumento. Él me necesita al igual que yo a él. Ademas es nuestra relación, nosotros decidiremos que ocurre a continuación y cómo resolver los problemas que se presenten a futuro. No pienso separarme de él a menos que me lo pida" Y dudo que lo haga.

El capitán suspiró "No me dejas alternativa entonces." Al menos una docena de shinigamis rodearon a Rukia en un abrir y cerrar de ojos con el objetivo de llevarla a lo que sería su hogar desde ahora. Sus ojos violeta recorrieron a quienes la rodeban. Eran bastantes y no se veían débiles.

No me dejes.

"Mae Sode No Shirayuki"


Renji entró de una patada a la oficina de su capitán y con los ojos bien abiertos observó a una Rukia peleando con al menos seis shinigamis de su división. Los demás no habían podido escapar de su Zanpaktou y estaban congelados en el lugar. Gracias a Kami la oficina era grande. Byakuya no se había movido en absoluto.

"Capitán? Qué... qué demonios?"

"No te metas Renji... te lo advierto"

"Pero Rukia..." en ese momento de escuchó una gran explosión proveniente del lugar donde la shinigami estaba luchando. Adios pared de izquierda de la oficina, al menos con eso los restantes invluidos Rukia lograron salir para continuar su encuentro. El peli rojo no pudo evitar sorprenderse al ver a su amiga de la infancia así. Nunca la había visto moverse tan rápido o con tanta destreza. Era como si bailara entre sus agresores quienes no podían atraparla ni tocarla por su agilidad. Su tamaño en ese caso la ayudo bastante.

El capitán Kuchiki por otro lado comenzó a meditar en lo que estaba sucediendo. La ferocidad en la mirada de su hermana le recordó a su esposa cuando ésta fué presentada al resto del clan quienes obviamente desaprobaban su unión. Enfrentarse a los demás por su felicidad, aunque fuera algo prohibido y mal visto al parecer era que Rukia había tanto heredado como aprendido en esos años. Cerró sus ojos por algunos minutos.

Solo uno, solo faltaba un shinigami, se recordó la peli negra viendo a su último "enemigo". Con el rabillo de sus ojos vió a los demás que se encontraban congelados creca. No se había roto el hielo, tan solo era para detenerlos, su intención no era matar. Pero no dudaría en hacerlo de ser necesario. El movimiento del otro la distrajo y logró esquivar la punta de la espada usando shunpou para terminar apareciendo tras él. Le sorpendía que su hermano no haya hecho ningún movimiento hasta entonces.

"Hakuren" una fuerte ola de hielo dejó inmóvil al shinigami de la sexta división.

"Bakudō 61, Rikujōkōrō" Antes de poder darse cuenta de lo que pasaba Rukia se hallaba inmovilizada. Moviendo su cabeza vió a su hermano tras ella con un dedo extendido.

"Capitán!"

La pequeña Kuchiki juntó sus dientes. Se había descuidado y ahora no podía moverse. Demonios. Posó sus enojados ojos en su hermano mayor.

"Byakuya"

Aparecieron más subordinados del mismo "Llévenla a la habitación que designé"

Rukia intentó moverse, o hacer algo pero fué en vano. Ichigo. Ichigo. Ichigo. En un segundo el capitán estuvo a su lado y le habló en el oído lo suficientemente bajo para que nadie más escuchara.

"Es por tu bien Rukia... y por el de Kurosaki"


"Que habrá pasado allá taichou?" una rubia con una parte delantera bastante prominente preguntaba a su capitán de cabello blanco cuando dejaron de sentir el reiatsu de la joven Kuchiki en estado de pelea en la sexta división.

"Quién sabe"

"Pelea de hermanos?"

"Acaso sentiste en algun momento el reiatsu de Kuchiki desatarse Matsumoto?"

"Mmm pero entonces qué..."

"Sea lo que sea no nos interesa" Hitsugaya comenzó a alejarse de su ventana "Regresa a tu trabajo Matsumoto"

La teniente poniendo oídos sordos a su capitán se mantuvo viendo a la ventana.

Qué habrá pasado? Kuchiki jamás atacaría a su hermano no?

"Matsumoto"

Mmm me pregunto... esta vez ella estuvo bastante tiempo en el mundo humano...

"Matsumoto!"

Ichigo Kurosaki tendrá algo que ver?

"Hey! Matsumoto no me ignores!"

Voy a hablar con Renji, seguro él sabe algo.

"Maldita sea Matsumoto! hazme ca..." el pobre capitán no pudo terminar ya que había intentado acercarse a su teniente mientras esta pensaba y la misma con bastante fuerza se dió la vuelta golpeando al chico con sus "dotes" delanteras logrando tirarlo al piso.

"Si! eso es lo que voy a hacer!" la rubia subió uno de sus puños en señal de victoria al decidirse llegar al final del asunto que la intrigaba sin notar al peli blanco en el piso "Taichouuuu" canturreó "Voy a salir un momento si?"

"Qué! NO!"

"Nos vemos!" con una sonrisa en su rostro salió corriendo dejando al otro a medio levantarse y con bastantes papeles en su escritorio. Sin contar con una vena resaltada de la ira que sentía.


"Ken-chan ya dejaron de pelear"

"Ch, si a eso llamas pelear" contestó el capitán de la onceava división sumamente aburrido de que no se haya derramado sangre, ni roto nada. En serio qué tipo de pelea era esa?

"De todas maneras me parece raro en Kuchiki-san" dijo uno de sus subalternos calvos... perdón, pelado.

"No muy hermoso de su parte teniendo en cuenta que se dejó vencer al final" comentó el quinto del escuadrón sacudiendo su hermosa cabellera.

"Mmm" la pequeña peli rosa tuvo una idea "Voy a ir a averiguar Ken-chan!"

"Muy bien teniente! al fin una buena idea de su...Ag!" Ikkaku no terminó su frase al sentir que una bola de baba aterrizaba en su cabeza sin nada de pelo.

"Calladito cabeza de canica!"

"Qué?"

"Bueno, si quieres anda... no me interesa" el capitán comenzó a alejarse de ellos.

"Sip, entonces ya vuelvo con las noticias Ken-chan!"

Una vez ida su pequeña teniente Yumichika murmuró a su amigo quien seguía limpiándose la cabeza "Oye Ikkaku? no sientes que Ichigo tiene algo que ver con esto?"

"Ah?"

"Bueno tu sabes que tan bien se lleva con Kuchiki-san y pues... que ahora ella haya atacado a la división de Kuchiki-taichou justo después de haber vuelto del mundo humano... me parece raro"

"... veamos qué noticias nos trae la teniente... ya veremos después"

"Si..."


En el mundo humano un chico de cabellera naranja y despeinada se detuvo de su caminata (después de haber estornudado varias veces) y sintió una ligera opresión en su pecho. Alzó la vista al cielo que tenía un leve color violeta con el atardecer. Su ceño se frunció aún más.

"Rukia..."


Eso es todo por ahora comenten! :D