Bleach es de Tite Kubo (y espero q haya pensado correctamente al permitir que Warner haga una pelicula Live-Action sino va a tener BASTANTES fans enojado/as y va a arder Troya!)
La teniente de la décima división se encontraba en una misión que había sido encomendada por la Sociedad de Mujeres Shinigamis.
En un inicio había querido únicamente sacar información del teniente de la sexta división para poder pasar el chisme a sus compañeras y a su capitán, aunque él diga que no le interesa el tema. Lamentablemente no resultó tan fácil. El peli rojo lleno de tatuajes se había negado a hablar y, según lo que la rubia confirmó después, la sexta división tenía la orden de su capitán de mantener la boca cerrada tanto sobre lo sucedido como el paradero de la joven Kuchiki.
Obviamente esto provocó la convocación de una reunión urgente a las demás shinigamis de alto rango ya que no era una situación normal en absoluto y el tema era simplemente demasiado interesante para dejarlo pasar. Su sexto sentido le gritaba que el shinigami sustituto de cabellera naranja tenía bastante que ver en todo esto. Las demás habían coincidido con eso y aunque al inicio se rehusaban a tomar acción habían concluido que únicamente se informarían del tema ya que nada interesante había pasado últimamente y necesitaban un tema que tratar.
Entonces se dividieron las consignias. En esos momentos la capitan del segundo escuadrón trataba de comunicarse con su antigua capitan aunque era bastante difícil. Kiyone sacaba información a su capitán tratando de ser discreta y fallando desastrosamente. La pequeña peli rosa había sido escogida por unanimidad para que investigara dentro del sexto cuartel el lugar en el que se encontraba Rukia y de ser posible intentar hablar con ella. Ninguna se sentía culpable por aquella desición ya que la teniente era bastante ágil y nadie con un dedo de inteligencia le pondría un dedo encima gracias a su capitán.
Matsumoto por su cuenta trataba de sacar información a unos subalternos del noble Kuchiki, ya que Abarai no se asomaba para nada, por lo que decidió usar el método más fácil y rápido que conocía. Su escote era más bajo de lo normal y tenía unas botellas de sake. Seguro lograría sacar todo lo que quería saber antes de la noche.
Por su lado Yachiru caminaba tranquilamente por el patio del palacio de Kuchiki.
Un guardia, después de un comentario sobre lo mucho que a Ken-chan le gustaría saber esa información, le había dicho que allí estaba la pequeña noble, pero que no sabía la ubicación exacta y que le disculpara con su vida.
Después de haber deambulado bastante encontró un cuarto bastante alejado del palacio en sí y saltanto fué hasta allá. No podía sentir ningún reiatsu dentro pero dislumbró una ventana con barrotes. Asomándose efectivamente encontró lo que estaba buscando.
"Enana-chan! Hasta que te encontre!" su tono era tan alegre que retumbó en la habitación sobresaltando a la peli negra quien estaba sentada en su cama como era costumbre desde hace un par de semanas.
Abrió sus ojos con sorpresa al ver a su visitante "Te-teniente Yachiru!"
"Enana-chan puedo entrar?" trató de encontrar alguna señal de puerta pero no lo logró y eso la desconcertaba "Qué haces encerrada aquí? De nuevo diste tus poderes a alguien?"
Acercándose a la ventana enrejada Rukia respondió con un suspiro "No... esta vez no"
"Hiciste algo malo?"
"Dicen que si"
"Mmm... enana-chan... Ichi tiene algo que ver?"
"..."
"Nosotras creemos que sí, por eso vine a verte"
"Nosotras?"
"Ajap... las demás shinigamis mujeres y yo"
Eso sorprendió bastante a la shinigami y honestamente no supo qué contestar. Desde que Byakuya le había llevado a su nuevo cuarto, que convenientemente tenía aislante de reiatsu como la prisión en la que estuvo alguna vez pero menos fuerte, había tratado de pensar con todas sus fuerzas en algo que hacer pasa salir. Pero no encontraba ninguna solución, no tenía contacto con nadie, ni con Renji. Se rehusaba a comer y beber pero eso no resultaba del todo peligroso para los shinigamis. Ahora, de la nada aparecía la teniente del onceavo escuadrón en su ventana. Trató de aclarar un poco su mente.
"Me prohíben ir al mundo humano... estoy aquí para que no intente escapar por mi cuenta" su derrotado y triste tono no pasó desapercibido por la alegre teniente quien se puso seria al instante comprendiendo algo importante para ella.
"Pero Ichi te esta esperando no?"
Su comentario desató un fuerte nudo en la garganta de Rukia. Cada vez le costaba más y más pensar en Ichigo, lo extrañaba más de lo que creyó posible y el pensar que no podría verlo de nuevo la dejaba sin fuerza. Habían pasado un poco más de dos semanas y en su mente resonaba cada vez más su voz pidiéndole que no le deje. Y para completar las cosas lo que más le quitaba el sueño era que conocía a su idiota. Sabía que si el se enteraba de su situación volvería a arremeter contra la sociedad de almas sin pensarlo dos veces. Pensar en que volviera a correr peligro por su culpa simplemente no era una opción para ella.
"Si... me está esperando... pero no puedo salir teniente"
Una sonrisa se dibujó en el rostro de la niña "Eso es fácil! Le digo a Ken-chan que venga y corte este lugar y listo"
Con una gota tras su cabeza la Kuchiki se imaginó al fuerte capitán entrando en su cuarto y prefirió quedarse como estaba "Esto... no creo que sea buena idea"
"Entonces hablamos con tu hermano para que te deje salir a jugar con Ichi de nuevo!"
La gota se volvió más grande. No solo su hermano y Kenpachi se cortarían con gusto sus gargantas si algo así pasaba, sino que Byakuya lo último que permitiría era que ella volviera a jugar con Ichigo, es más, seguramente de eso todavía no sabía nada por lo que Ichigo seguía vivo. Tragó con fuerza y agradeció la inocencia de la teniente e insultó a su novio por haberla convertido en una pervertida aún a la distancia.
"Ohh te pusiste toda roja... estás bien enana?"
"...enana?"
"Ajap... así es como Ichi te llama siempre no?"
Otro insulto a Ichigo en su mente.
"De todas maneras teniente no es necesario que ustedes..."
"Pero Ken-chan estaría feliz de ayudar! Ichi es su amigo! Además si se entera que estás así seguro viene de nuevo por aquí y ellos podrían pasarla bien de nuevo!"
Traduccion: Kenpachi volvería a pelear alegremente con Ichigo hasta la muerte.
"Si... bueno... pero... mi hermano no lo permitiría" agradeció su capacidad de encontrar una respuesta cierta y entendible para la teniente.
"Ohh... entonces espera un poco más enana hoy vamos a conversar con las demás y veremos cómo sacarte de aquí para que vuelvas a jugar con Ichi y su gran espada como siempre! Nos vemos!" con esto la pequeña teniente salió corriendo sin alcanzar a ver cómo Rukia se atrancaba con su propia saliva y su rostro se tornaba del mismo color que el cabello de Renji. Vaya elección de palabras.
"Me debes una sabías quincy?" dijo un peli naranja bastante enojado mientras limpiaba las ventanas del curso como llevaba haciendo por semanas ahora. Había sido su castigo por aquel incidente del festival. Ichigo casi los mata cuando se enteró pero no había nada que hacer. Si se enteraban que se había fugado entonces su castigo sería peor que el de ahora.
"Por qué habría de hacerlo shinigami... si con alguien debes estar enojado es contigo mismo por preferir ir con tu novia a nosedonde a hacer nosequé y dejarnos con Urahara-san" respondió dicho quincy barriendo el piso.
"Ja no creerías que prefería quedarme cocinando que estar con Rukia no?"
"... Animal..."
"Qué dijiste?"
"Ichigo" el mestizo movía las sillas para poder limpiar mejor. Su amigo dejó de fulminar con la mirada al quincy para prestarle atención. "Rukia ya va algunas semanas alla no?"
Kurosaki suspiró "Un poco más de dos semanas" Dos semanas, cuatro días y 15 horas como él bien sabía, pero no lo diría en voz alta. "Debe estar ocupada... Urahara me dijo que no me sorprenda si se tarda dos semanas más" todo su cuerpo de repente le pesó al pensar en esa posibilidad... pero lo superaría una vez que ella volviera... entonces todo valdría la pena... las noches sin dormir, la falta de hambre, el sentimiento de vacío que tenía... esa enana le hacía demasiada falta.
"Y... se lo dijiste?"
El shinigami supo de inmediato de lo que Chad le preguntaba "Si... ésa noche...por eso no regresé..." se sonrojó levemente.
"Como... necesitaste de horas para decírselo?" un silencio inundó la habitación tras el comentario de Ishida quien se dió cuenta de su error y un leve rubor asomó en sus mejillas "Demonios Kurosaki!"
"Pero eso fué de noche y... ambos llegaron con ojeras donde Urahara..." comentó Chad como reflexionando con pesar.
Otro incómodo silencio inundó el lugar y solo fué quebrantado por el chico de lentes de nuevo.
"Por el amor de Dios! Pareces perro en celo Kurosaki!"
"Oye!"
"Demasiada información" se lamentó el mestizo cubriendo su rostro.
"No quiero ni imaginarme lo horrible que debe ser para tu pobre familia tener que haber vivido con ustedes... actuando de esa manera!"
"Muy bien ya basta maldita sea!" Ichigo estaba rojo hasta las orejas "Dejen de sacar comentarios... simplemente dejen de hablar de eso quieren? Y para tú información Ishida esa noche hablé bastante con Rukia tambien si?"
"Que.. una media hora?"
"Que te calles!"
"Cambiemos de tema... por favor"
"Si" coincidieron ambos ante el moreno.
"Y... Kuchiki-san está bien?"
"...Por qué lo dices?" una naranja ceja se levantó.
"... por nada..."
Ichigo refunfuñó a la ventana. Desde que Rukia se fué había tenido un extraño sentimiento y cada vez era más fuerte. Cada vez sentía más y más la necesidad de ir a verificar que su shinigami se encontrara bien pero ella había dejado bien en claro que esperara a su regreso pacientemente. De todas maneras pensaba pasar por donde Urahara al día siguiente por si acaso.
Todo lo demás había transcurrido con normalidad, ir al colegio, matar hollows, soportar a su padre, deberes, etc, etc. Sin embargo extrañaba a la enana. Se había acostumbrado a tenerla cerca para abrazarla, besarla o simplemente conversar por horas como solían hacerlo y ser el mismo.
Ella le había prometido que regresaría lo más antes posible, y no estaba sola, Renji estaba con ella y la cuidaría, pero algo en él seguía diciéndole que algo no estaba del todo bien.
No me hagas esperar demasiado enana.
"Mmm, entonces las sospechas de Matsumoto eran ciertas" la teniente con lentes junto a las demás habían terminado de escuchar los informes de las demás respectivamente. Kiyone contó que su capitán no sabía muy bien lo ocurrido pero que Byakuya le había pedido unos días libres para su hermana. No había especificado cuántos.
Matsumoto había logrado sacar bastante información de los completamente ebrios hombres de la sexta división acerca del ataque de la joven Kuchiki. No sabían mucho pero les había quedado en claro que su capitán estaba enojado y que a la chica se le había prohibido mediante la fuerza que regresara al mundo humano.
La teniente Yachiru también había aportado bastante contándoles sobre su conversación con la pequeña shinigami. Ataron cabos y llegaron a la conclusión de que definitivamente Kurosaki era la pieza faltante en el rompecabezas. Eso daba un toque romántico a la situación ya que parecía todo un Romeo y Julieta modernos y varias sonrieron imaginando a los involucrados con ropa de ésa época.
"Ahora qué vamos a hacer?"
"No debemos hacer nada, primeramente estan prohibidas las relaciones humano-shinigami" Soi Fong estaba mal humorada por que no se había podido contactar con Yoruichi como esperaba.
"La capitana tiene razón Rangiku... no deberíamos involucrarnos"
"Pero Nanao eso no es justo! Ichigo es más shinigami que varios de aca que yo conozco"
"Ese no es el punto"
"Pero Ichi se lo merece!" todas se callaron y miraron a la teniente de cabello rosa quien hablaba seriemente "Si Ichi es feliz con enana-chan por qué no puede estar con ella?"
"Yo coincido con la teniente!, si enana... digo Rukia-san es feliz con Kurosaki... es decir, ella ha pasado por mucho al igual que el no?" Kiyone apreciaba bastante a su compañera y sabía muy bien todo lo de Kaien-dono. "Si el capitán supiera seguro hablaría con el capitán Kuchiki y..."
"No es tan fácil Kiyone-san" la capitán del cuarto escuadrón había permanecido callada durante todo ese tiempo así que todas se sorprendieron al escucharla "Convencer a Kuchiki-san no es lo más complicado, es más estoy segura que hace esto para proteger a su hermana mas que nada. Lo peligroso es cómo el capitán Yamamoto"
"Entonces... no hay nada que podamos hacer?"
Una tierna sonrisa apareció en el rostro de la capitán "Tal vez"
"Llegué!" Ichigo se lanzó al piso mientras su padre volaba encima de él hacia la pared con una patada que hubiera llegado justo a su cara. Gracias a Kami por sus reflejos.
"Hola Ichi-nii"
"Nii-san ya mismo está la comida!"
"Si, si enseguida bajo" al llegar a su habitación dejó su maleta a un lado y se lanzó a su cama sin prender las luces. Abrazó la almohada que tenía más cerca sabiendo muy bien que era la que Rukia usaba para dormir y aspiró el leve aroma que todavía seguía impregnado en la tela. Su aroma. Hundio aún más su rostro en el material mientras el rostro de la joven invadía su mente. Dios como la extrañaba.
"Rukia..."
"No exactamente"
"Ahhhh!" Ichigo cayó al piso por la sorpresa, no había sentido a nadie llegar, menos esperaba encontrar a alguien en su ventana "U-Urahara-san!"
"Kurosaki-kun... me pidieron que te llamara, hay alguien que quiere verte" por un momento el rostro del joven se iluminó "No... no es ella, pero se trata de Rukia-san, es mejor que vengas a la tienda pronto"
Dios de ahora en adelante tenganme mas paciencia aun jaja ya entra a clases y tengo de 7am a 8pm clases asi q actualizare los fines de semana ;)
Comenten! por cierto no le falta mucho a esta historia :'( pero espero q el final le agrade a todos jeje diganme sus opiniones o si hay algo q les gustaria q pase de aqui en adelante.
Un besito!
