Bleach no me pertenece... pero esta historia si buahahaha

Estoy de vacaciones "supuestamente" estos dias pero los profesores piensan q es una escusa para mandar deberes como locos asi que ando igual de atareada pero me tomo mi tiempo porq sencillamente estoy harta de no escribir y quiero escribir! jaja tengo tantas ideas en mente y no puedo desarrollarlas por falta d tiempo! y eso me vuelve loca!

Asi que espero que sepan entender y que comenten eso me anima bastante :D no tienen idea lo mucho q me gustan sus comentarios queridos mios!


"Rukia" susurró "Vine a arreglar las cosas para que podamos estar juntos, pero me tienes que ayudar, tienes que..." la chica escuchaba atenta lo que él le estaba diciendo y asintió cuando termino. Lo miró a los ojos e iba a decir algo cuando Byakuya se materializó detrás de él.

"Kurosaki qué haces aquí"

El chico se dió la vuelta guiñándole un ojo a la pequeña shinigami quien se puso pálida, y enfrentó a su adversario "Vine a pelear contigo Byakuya"


"... no me esperaba menos de tí Kurosaki" El noble cerró los ojos decepcionado del joven. Al menos se esperaba que intentara hablar como muestra de madurez, pero era demasiado esperar de un mocoso como él. Qué veía Rukia en él de todas maneras?

"Bien, pero vamos fuera no quiero terminar destruyendo este lugar" el tono del peli naranja era bastante arrogante y por un momento Rukia pensó que había perdido la cabeza por completo durante su auscencia. "Espera aquí Rukia cuando termine con él vengo a verte" ella viró los ojos ante el comentario. El noble asintió y con un gesto indicó a los guardias de su hermana que no la perdieran de vista, quienes inmediatamente la rodearon.

En lo que dura un pestañéo ambos habían desaparecido dejando a Rukia rodeada de sus queridos guardaespaldas. "Idiotas" murmuró.

"Ruuukia!" la nombrada vio con un poco de alivio a la teniente de la décima división acercársele. Matsumoto usaba un lindo y escotado vestido rojo. Logró pasar entre los hombres que rodeaban a la noble quienes se maravillaron de su apariencia "Hey Rukia te ves muy linda hoy"

"...gracias?"

"Aunque no creo que ese traje sea muy cómodo para correr"

"Me las puedo arreglar teniente"

Sus miradas se encontraron por unos segundos y ambas sonrieron "Muy bien entonces... lista?"

La peli negra asintió y se agachó ante las miradas atónitas de sus guardias pero antes de que estos reaccionaran varias shinigamis los habían rodeado y al mismo tiempo levantando sus manos dijeron.

"¡Desintégrate, perro negro de Rondanini! ¡Mírate a ti mismo con terror y después perfora tu propia garganta! Geki!"

Una luz roja envolvió a los shinigamis quienes no pudieron moverse.

Rukia se levantó y se alejó de ellos acercándose a las demás.

"Enana-san qué esperas?" miró a la pequeña teniente quien le hablaba bastante sonriente "Nosotras nos encargamos de ellos corre"

"Necesito que salgas de aquí, nos encontramos en la primera división. Corre hacia allá lo más rápido que puedas. Matsumoto te va a ayudar. Confía en mí"

"Ha-hai" levantó su alrgo kimono hasta sus rodillas y comenzó a correr saliendo por la ventana del lugar, hacia la primera división como el peli naranja le había dicho que haga. No estaba del todo segura de lo que ocurría pero su instinto le indicaba que no dudara al menos por ahora.


Dos espadas chocaron con fuerza. Byakuya se preguntaba por qué no podía sentir la fuerza espiritual del sustituto todavía, pero este se veía metido de lleno en atacarlo así que decidió no preguntar. Ambos pusieron su peso en las espadas y se separaron con brusquedad quedando al menos dos metros el uno del otro.

"Vamos, eso es todo lo que puedes hacer Byakuya?" gritó el joven volviendo a poner su zanpaktou en modo de ataque "Acaso no recuerdas que ya te vencí una vez? Y creo que fué mas o menos por la misma razón no?" una sonrisa apareció en su rostro.

"No trates de estirar tu suerte mocoso" el noble trató de hablar un poco más calmado para preguntar "Kurosaki, por qué insistes en estar con Rukia?"

"Y tu por qué insistes en separarnos?"

"Por su bien"

"En serio es por eso? o acaso te averguenza que en tu familia se meta un ryoka como yo?... admítelo te duele"

Bueno, lo intenté pensó Byakuya perdiendo la poca paciencia que tenía. Usó shunpou para aparecer detrás de su contrincante y lastimarlo por la espalda ahora que estaba distraído.

Su zanpaktou cortó unicamente aire. Ichigo ya no estaba.

"Oh, acaso estás más lento?" la voz provino de su espalda, burlona. Byakuya se dio la vuelta justo a tiempo antes de que la espada de su contrincante cayera cortando parte de su manga

"Agradece que no fue el brazo" dijo con una media sonrisa atacando de nuevo.


Nota mental: Nunca usar kimono y sandalias con tacos para correr se dijo a si misma Rukia mientras el frío viento le azotaba el rostro.

"Rukia!" regresó a ver a la voz que la llamaba desde arriba y que saltaba para ponerse a su lado.

"Renji! Estas bien?"

"Si" ambos se sonrieron, hacía algun tiempo que no se veían. "Hey, Rukia...Ahhh!" la chica se las había arreglado para saltar y patear el trasero de su amigo mandándolo lejos.

"Idiota! Todo este tiempo has estado bien y yo muerta de la preocupación por tí? Pensé que Byakuya te había hecho algo tambien por todo esto!"

"Lo siento si? pero estuve ocupado!"

"Ocupado? en qué!"

"En recuperar esto!" le lanzó una espada ante lo que Rukia abrió bastante los ojos.

"Sode..." se amarró su zanpaktou en su kimono y corrió a abrazar a su amigo. En todo este tiempo el no la había olvidado, había estado ayudándola a su manera "Gracias Renji..."

Él le devolvió el abrazo. Estaba aliviado de verla bien después de tanto tiempo. Hace un par de días Ikkaku le había contado del plan que tenían pero Renji seguía ocupado en conseguir de nuevo a Sode para Rukia. Byakuya no le había confiado el lugar donde la tenía resguardada por lo que le tomo más tiempo del que penso en un inicio. "Hey, enana desde cuándo estás tan sentimental?"

"No lo estoy tonto... es que... he pasado bastante tiempo encerrada sabes?" el pelirojo le revolvió un poco el cabello a lo que ella frunció sus cejas.

"Lo se... lo lamento... pensé que Ichigo vendría antes"

"Si..." el tono de la chica le dejo en claro que no quería hablar más al respecto.

"... en fín dónde ibas?"

"A la primera división, me dijeron que vaya para allá"

"A la primera división? Qué demonios habrías de hacer allí?"

"Y yo que se! Me dijeron que vaya"

"Vaya hasta estás más sumisa"

"Claro que no! Unicamente intento alejarme de mi hermano y los estúpidos guarda espaldas que no me dejan en paz"

"Por qué simplemente no vas al mundo humano de una vez? Si quieres abro el portal para tí..."

"No... no quiero ir por ahora..."

"Rukia? Qué..." una explosión cerca de ellos los alteró y distrajo.

"Demonios!" gritó la chica "Me encontraron! Corre Renji!" se alejo lo mas que pudo del peli rojo corriendo con todas sus fuerzas. No quería involucrarlo mas en esto.


Byakuya miraba inmóvil a los por lo menos veinte Ichigos que lo rodeaban. El joven estaba usando shunpo sin estar en su estado de Ban-kai cosa que lo sorprendió, pero no disminuyo en nada su enojo. No ayudaba que cada imagen de Kurosaki lo mirara divertido a modo de burla.

"Vamos Byakuya! Esto no esta siendo divertido! Al menos pretende atacar!"

El noble respiró hondo "Kurosaki, sabes que aunque me derrotaras únicamente hundirías más a Rukia... es eso lo que quieres?"

"No... pero vaya que me encanta la idea de derrotarte"

"Veo que mis predicciones son correctas... no mereces a Rukia" puso a su espada frente a él "Espárcete Senbonzakura" miles de hojas rosas lo envolvieron antes de todas tomar una misma direccion y llegar donde el joven de manera precisa lanzándolo contra un edificio cercano y causando una explosión con el impacto.


Son varios... maldición. Después de haber estado tanto tiempo encerrada no podía evitar sentirse cansada y no quería arriesgarse a usar su zanpaktou ya que tan solo llamaría más la atención. Asi que Rukia corria con todo lo que tenía mientras escuchaba a sus perseguidores acercarse.

Dio la vuelta en un callejón y al momento de darse cuenta de que no tenía salida se impulsó para saltar al techo del lugar y seguir corriendo. La primera división ya no estaba tan lejos pero Rukia sabía que llegar no era en sí lo complicado.

"Señorita Kuchiki!" al parecer su hermano había entrenado bien a sus subalternos ya que la estaban alcanzando aun no en el piso "Por favor deténgase!"

Resistiendo la tentación de sacarles la lengua la noble comenzó a ir en zig zag tratando de perderlos y funciono en parte pero los más listos no se dejaron engañar así y no eran menos de diez segun lo que contó.

Entonces una sombra apareció delante de ella a unos cinco metros. Se paró en seco por la sorpresa y cuando quiso cambiar de dirección se encontró rodeada.


"Capitán... lamento importunarlo a estas horas pero hay notificaciones de que una pelea esta ocurriendo, y el capitán de la sexta división es el involucrado"

"Sabes contra quién?"

"Afirman que el contrincante tiene cabello naranja"

"..." el capitán Yamamoto volvió a doblar el papel que tenía en sus manos para guardarlo. Ya lo había leído varias veces durante los últimos días "Por qué no me sorprende..."


Todavía no salía del lugar del impacto. De todas maneras Kuchiku Byakuya decidió retirar los pétalos y acercarse un poco a revisar. Sus ojos se enfocaron en una figura que estaba tirada en el lugar y logró reconocer un poco del colorido cabello.

"Fue tu arrogancia la que te provocó esto Kurosaki... Desde un inicio actuaste como un niño mostrándome tu desmerecimiento de tenerla junto a tí" el polvo se estaba discipando y puso a Senbonzakura en alerta por si acaso fuera alguna trampa, sin embargo el chico trataba de moverse con poca convicción "Aunque yo hubiera terminado aprovando su relación... el capitán Yamamoto jamás hubiera dado su consentimiento... No podía permitir que Rukia volviera a correr ese peligro"

"Oh... sigues siendo igual de sentimental ah?" aunque la voz sonaba tranquila el chico seguía sin levantarse.

"A qué te refieres?"

Ignoró su pregunta "Y si el capitán aprovara nuestra unión?"

"Eso no va a..."

"Quieres apostar?" unas carcajadas inundaron el lugar "Vas a ver que consigo el permiso del capitán"

Byakuya frunció su ceño levemente "Imposible, después de tu actuación de ahora no voy a permitir tal cosa Kurosaki"

"Oh pues allí es donde te equivocas pequeño Byakuya" las últimas palabras lograron sacar un leve temblor en el noble quien abrió los ojos.

"Cómo me llamaste?"

De nuevo ignorándolo siguió hablando "Oh querido cometiste un grave error al subestimarnos de esa manera" una sonrisa felina comenzó a distorsionar la cara del joven ante el espanto del capitán.


Se volteó para encarar a quienes la seguían desde hace rato y trató de no mostrarse sorprendida de ver que eran tantos!

"Señorita debe venir con nosotros... son órdenes del capitán"

"Lo siento pero me niego a regresar"

Desenvainaron sus espadas y se acercaron a ella "Entonces tendremos que usar la fuerza señorita"

Rukia abrió su boca para hablar de nuevo cuando un shinigami de cabello negro, al parecer el mismo que vió hace un momento, se materializó entre ella y los otros y un segundo después el piso tembló mientras la casa sobre la que estaban parados se partía en la mitad. Literalmente.

La shinigami casi corre la misma fortuna que sus seguidores quienes cayeron entre escombros, de no ser que el otro shinigami materializandose de nuevo detrás de ella rodeó con sus brazos su cintura y se impulsó alejándose del lugar en el aire con ella en brazos.

Cuando un ataque de pánico comenzó a querer mostrarse y quiso safarze un cálido aliento en su oído la detuvo en seco.

"Tu vienes conmigo preciosa"


Si lo se jajaja algunos me odiaran pero lo tomare si les gusta el cap jajaja

Un abrazo a todos!