Bleach no me pertenece... pero esta historia si buahahaha


"Tu vienes conmigo preciosa"

Rukia intentó voltearse del fuerte abrazo que la aprisionaba pero solo consiguió mirar un poco de cabello negro y nada del rostro por la oscuridad de la noche.

"Disculpa?" dijo en tono irritado.

Le molestaba no solo el hecho de que el extraño no la había soltado aun cuando ya estaban en el piso de nuevo sino que en parte ella no quería ser soltada. Su corazón comenzó a latir con bastante fuerza y estaba segura que el otro se había dado cuenta y sin soltarla del todo le dio la vuelta quedando frente a frente aún entre sus brazos.

Antes de que ella pudiera vislumbrar algo de su rostro este lo escondió enterrándolo en su cuello.

"Perdón" susurró y aunque una oleada de alivio recorrió su cuerpo Rukia no pudo decir nada "Apenas me entere que Byakuya te encerró yo... te juro que quise entrar a asesinarlo pero Urahara, Yoruichi y ese Club de mujeres shinigamis o como se llamen me dijeron que tenían un plan y pues..." besó levemente el cuello de la shinigami "Lo siento... debí haber venido mucho antes... de verdad lo siento enana"

Después de pestañear rápidamente por un par de veces la chica suspiró lentamente y comenzó a reír.

Todas las dudas que había sentido en un inicio eran completamente absurdas. Su tontito no la dejaría así de fácil y desde un inicio se había dado cuenta que al que vió en la fiesta no era su Ichigo. Simplemente su mirada estaba mal y cuando la dejó para pelear con Byakuya le había molestado bastante... pero ella en su corazón siempre supo que no era él.

Rodeó con sus brazos a su enamorado y supo que de un modo u otro todo iría bien entre ellos. Justamente ese era el sentimiento de protección y fuerza que ambos se transmitían al estar juntos y que les hacía tanto bien. Rukia volvió a respirar hondamente después de bastante tiempo.

Después de un rato se separaron lo justo para ver sus rostros y juntaron sus frentes.

"Entonces... no estás enojada?" aunque sonreía los ojos del chico se mostraban bastante preocupados.

Ahora que al fin la tenía entre sus brazos de nuevo sabía que de ser necesario pelearía contra todos, pero ella había pasado por lo peor y él sentía que falló al cuidarla desde un inicio de nuevo. Un gran terror invadía al chico al pensar que Rukia lo rechazaría por haberla abandonado durante ese tiempo. Lo aceptaría porque se creía merecedor de eso y se iría, pero demonios si que dolería y honestamente Ichigo no creía poder soportarlo.

Ella comenzó a alejarse levemente de su abrazo y el pánico inundó al joven. Involuntariamente sus manos se aferraron a la cintura de la chica por un segundo pero controlándose la soltó. Inmediatamente su cuerpo se tensó y en su garganta se formó un terrible nudo.

Rukia notó el cambio producido en el rostro y postura del shinigami y comprendió al instante los pensamientos del mismo. Pensó en golpearlo por pensar algo tan bobo pero honestamente el rostro del chico, aunque tratara de esconderlo tras un semejo de sonrisa, se veía miserable. Tomó aire de nuevo y le dedico una tierna sonrisa.

"Sabes... no me gusta esa peluca" dicho esto saltó a él y agradeció sus buenos reflejos ya que al tiempo que sus brazos rodearon su cuello Ichigo la agarró como pudo con sus manos y pegándola a él quedando la peli negra ligeramente mas alta. "El cabello negro no te queda fresa"

Ichigo se relajó un poco "Qué fresa, enana?"

Comenzó a pasar sus manos por la peluca del chico jalándola levemente para ver poco a poco el color naranja que conocía y adoraba "Mi fresa" comenzó a esparcir besos en la frente del chico bajando ligeramente por sus párpados y nariz, luego a sus mejillas mientras sentía cómo Ichigo dejaba de estar tenso.

"Ya estas aquí... con eso me basta" juntó sus labios con los de él levemente pero esta vez él alejó unos milímetros sus rostros.

"Te amo enana" le dijo mirándola fijamente a los ojos y la besó.


"Quién eres?" el noble shinigami, aunque se negaba a mostrarlo estaba bastante enfadado de haber caído en una trampa tan sucia. Sin contar que se encontraba atado con un kidou lo que le imposibilitaba cortar la cabeza del impostor que se había hecho pasar por Ichigo Kurosaki mientras Rukia escapaba del lugar a quiensabedónde.

"Ohh eso no es de importancia ahora pequeño Byakuya" el noble entrecerró sus ojos. Por qué no se sorprendía?

"Yoruichi"

"La misma" contestó el cuerpo de Ichigo sonriendo de manera graciosa a su detenido "Me sorprendiste sabes? Pensé que nos lo pondrías más dificil el sacar a Rukia de ese lugar, ya hasta teníamos un plan B muy bueno. Sabías que la dichosa fiesta era una mentira y aun así la dejaste asistir..."

"..."

"Muy bien... dime algo por qué todo esto entre ellos te molesta tanto?" puso una expresión seria, que concordaba mejor con el rostro de Ichigo, sentándose frente al Kuchiki "No te parece un poco hipócrita de tu parte?"

"En absoluto" no pensaba dar más explicaciones y ella se dio cuenta en seguida entornando sus ojos.

"Como sea, ya no importa hagas lo que hagas ese par no van a hacerte caso"

"Tal vez a mí no, pero con lo de ahora Rukia únicamente ha logrado ponerse ella misma la soga al cuello, a ella y a Kurosaki. Esto va a llamar la atención del capitán Yamamoto y..."

"Te dije que no nos subestimaras... en realidad que no subestimaras a Ichigo"

"A qué te refieres?"

"A dónde crees que ese par se esta dirigiendo en este mismo momento?" para recalcar su pregunta y volverlo más dramático la morena señaló con sus labios y ojos la dirección que Rukia había tomado hace poco. Byakuya levantó un poco sus cejas "Oh si... fue idea de Ichigo sabías? Dijo, para qué esperar ser atrapado si puedes ir a la boca del lobo y salir ganando... bueno no fueron sus palabras exactas pero..."

"Están locos! cómo se les ocurre que el capitán va a aprobar algo así?"

"Y qué te hace pensar que no?"


Había sido tiempo, pero seguía siendo igual de maravilloso, igual de intenso, si no lo era aún más. Ichigo sabía que sin importar las maneras, nunca se cansaría de besar a Rukia Kuchiki. La muchacha era demasiado besable en su opinión. Incluso ahora mientras compartían una tierna unión de sus labios a modo de encuentro, podía sentir claramente un fuego recorrer su alma y esa conocida necesidad de nunca dejarla ir, de abrazarla más a él.

Con bastante esfuerzo se separó de ella. Su peluca yacía tirada en el piso desde unos momentos atrás "Debemos seguir"

La shinigami juntó sus cejas aunque en su tono de voz se podía adivinar que no estaba enojada "Me podrías explicar qué es este plan? En serio vamos a la primera división?" Ichigo la depositó nuevamente en el piso admirando por un instante la tela roja con estampados de flores que abrazaba cada curva.

"Así es... puedes correr con eso?"

Como respuesta la chica levantó el kimono hasta un poco más arriba de sus rodillas con ambas manos y comenzó a correr con agilidad "Todavia no me respondes Ichigo"

Alcanzándola y evitando a toda costa mirar sus expuestas blancas, largas piernas el shinigami contestó "Pues, el plan era sacarte de ese lugar a como de lugar, solo que tratando de que el verdadero yo no apareciera..."

"Por cierto quién es el otro tú?"

"Yoruichi"

"Oh..." casi se siente mal por su hermano en ese momento.

"Si, entonces de un modo u otro distraerían a Byakuya y tu y yo iríamos donde el capitán Yamamoto para hablar"

"Hablar?" qué pretendía el peli naranja? Que él los recibiera con galletitas y leche? "Sabes quién es el capitán Yamamoto no?" debía estar segura.

"Por favor..." entornó sus ojos "Debes confiar más en mí enana"

"Lo hago... pero esto es muy extraño" saltaron al mismo tiempo y sin ningún esfuerzo una pared para acortar distancia y no tener que recorrer más pasillos "Por cierto Ichigo, no te sentí"

Ichigo le sonrió "Bueno estoy tratando de controlarme sabes? Primero debemos terminar con esto Rukia... Cielos espera por lo menos que estemos solos" esquivó una patada que de seguro hubiera caído en su trasero.

"Eres un pervertido Kurosaki!"

"Y tu no Kuchiki?" Rukia no pudo evitar recordar cuando la teniente de pelo rosa la visitó durante su confinamiento y se sonrojó levemente "Lo sabía... pervertida"

"Es tú culpa! He pasado demasiado tiempo contigo! Has corrompido mi mente"

"Y tú la mía preciosa así que estamos a mano" Rukia lo fulminó con la mirada y él solo le sacó la lengua mientras seguían corriendo.

"A lo que me refería es que no he sentido tu reiatsu"

"Debiste decirlo así antes" volvió a sonreír al escucharla gruñir "Urahara" dicho eso no fueron necesarias más palabras para ninguno. El antiguo capitán de la doceava división había logrado una pastilla que escondía el poder espiritual por un par de horas. Esto también explicaba el bastante convencible "disfraz" de Yoruichi.

Al fin llegaron a su objetivo y sin detenerse lograron entrar al escuadrón. No se les hizo dificil ubicar el lugar exacto donde se encontraba el poderoso shinigami, sin embargo allí sí había guardias.

Casi sin desacelerar su paso ambos intercambiaron una mirada y Rukia dejó que Ichigo le pasara mientras este sacaba a Zangetsu justo cuando quienes resguardaban el lugar se daban cuenta de su llegada.


El capitán superior de los trece escuadrones era, aunque no lo pareciera, un shinigami bastante ocupado. Y no era de esperar menos de su cargo. En ese mismo instante por ejemplo, se encontraba revisando los perfiles de varios aspirantes que querian entrar y formar parte de alguna de sus trece divisiones. Al mismo tiempo estaba pendiente de los reiatsus que se acercaban.

Entonces la puerta de su oficina se abrió de golpe y varios guardias volaron hacia dentro cayendo al piso uno encima del otro.

El capitán regresó a ver cansadamente la puerta justo cuando el shinigami de cabello naranja entraba con su zanpaktou encima de sus hombros y una pequeña shinigami con kimono entró después de él.

"Tsk! A estos se les llama guardianes?" dijo Ichigo mirando a Rukia "Hasta mis hermanas hubieran podido con ellos sabes?"

"Primero; tus hermanas, sobre todo Yuzu, no hubieran hecho tanto alboroto ni casi roto la puerta y segundo; no les diste la oportunidad ni siquiera de desenvainar del todo"

"Crees que no hubiera podido con ellos?" ahora ambos se miraban de frente, el un poco agachado y ella en puntas.

"No lo se! Solo digo que no deberías ir por allí cortando y rompiendo cosas Ichigo después Nanao-san se estresa por que no hay presupuesto para reparaciones y todo sube de precio por acá!"

"Ése no es mi problema! Ademas si suben las cosas tanto de precio por qué sigues comprando cosas de ese Chyppi?"

"Chappy!"

"Como sea"

"Pues por que es hermoso!"

"Oh por favor"

"Qué quieres decir con eso!"

Genryūsai respiró hondamente mientras era ignorado por completo por la pareja que irrumpió su oficina. Carraspeó levemente para llamar su atención.

"Eso no es verdad!"

"Sí es verdad! tú lo dijiste aquella vez!"

"Yo nunca diría que ese conejo es lindo!"

"Dijiste que se veía lindo en mí"

"Bueno eso es muy diferente además tan solo era porque su rostro estaba estampado justo en..."

Un carraspeo más fuerte al fin logró captar su atención y ambos miraron al capitán enrojeciendo enseguida. Ichigo hizo ademán de hablar pero Rukia lo cogió de la nuca y bruscamente agachó ambos torsos.

"Yamamoto taichou"

"Niños... qué creen que hacen en mi oficina?"

"Bueno pues... nosotros..."

"Niños?" Rukia trató de callar a su enamorado con la mirada pero él no le hizo caso "Niños?, perdón pero no somos en nada niños capitán" su padre, hermanas, vecinos y todo el maldito colegio podían asegurar que no eran en nada niños.

"Si... se nota..." se levantó y rodeó su escritorio hasta quedar frente a ellos "Muy bien tienen cinco minutos para decirme qué esta ocurriendo, sobre todo tu Kurosaki Ichigo. Cada vez que vienes terminas causando un gran alboroto"

Ichigo tomó aire "Vengo a oficializar mi unión con Rukia Kuchiki"

La nombrada abrió los ojos como platos. Decir eso era una formalidad en Sociedad de Almas únicamente entre parejas que pensaran casarse a futuro. Era su manera de comprometerse de y la tradición dictaba que se lo comunicase al capitán mayor para obtener su permiso.

"Eres un humano, joven no puedes..."

"En realidad si puedo. Soy un shinigami sustituto, tengo a mi cargo una ciudad que proteger, todos han sido testigos de mi poder como shinigami... únicamente vine a pedirle que nos dejen en paz"

"Ichigo..." Rukia lo miraba sorprendida y a la vez emocionada.

Yamamoto levantó una ceja "Quién te asesoró en todo esto?"

"Urahara"

"No me sorprende... miren jóvenes en realidad no tengo tiempo ni paciencia para ponerme a revisar su situación" regresó a a ver a la chica "Cometiste una grave infracción al estar con él y lo sabes"

"S-si"

"El involucrarse con un humano es una falta que tiene una gran sanción pequeña Kuchiki, y no sería la primera vez que pones tu vida en juego por el mismo chico"

"Y-yo lo sé capitán pero... no... no me arrepiento"

"Entonces estarías dispuesta a recibir un castigo sin nada de remordimiento?"

"Espera un momento!" el grito de Ichigo fue detenido por la repentina caída del reiatsu del capitán sobre él. Se asombró de lo verdaderamente fuerte y espantoso era, lo estaba aplastando, y todo empeoró cuando lo miró a los ojos. Ichigo sentía sus gotas de sudor caer con pesadez y sus piernas comenzaban a querer fallar. Escuchó como a lo lejos la voz de Rukia diciendo su nombre y regresó a verla. Estaba espantada.

"Ichigo!" quería moverse, sonreír de algún modo para tratar de calmarla, odiaba verla en ese estado tan alterado por su culpa pero su cuerpo no respondía ante la fuerza que el capitán emitía sobre él en esos momentos. No se suponía que iba a ser así, Urahara nunca le dijo que esto pudiera ocurrir, pero debía seguir atento, sin importar lo que ocurriera ella no podía ser lastimada.

"Estarías dispuesta a que él recibiera el castigo?"

"No! Claro que no!" gritó ella en respuesta "Basta! Yo..."

"Ru-Ruki..."

"Basta! Yamamoto-taichou por favor!" Ichigo estaba de rodillas en el piso tratando de no ser completamente aplastado "Yo soy la culpable! Yo debo recibir cualquier castigo no él!"

"Por qué..."

"Él únicamente es un joven humano yo tuve la culpa... por favor!"

"Así que admites que es humano"

"Sí! ya basta por favor!" quiso acercarse al joven pero este la detuvo mirándola, si ella se acercaba la fuerza la aplastaría también.

"N-no...te...a-acer-ques"

"Ichigo"

"Entonces no puedes estar con él, como dices es un simple humano pequeña Kuchiki. Ustedes lograron de alguna manera evadir el sistema varias veces pero no puedo permitir que lo sigan haciendo, son una mala influencia para los demás y si les dejo pasar esto en el seretei no va a ser fácil de mantener la disciplina" golpeó el piso con el bastón "Deben servir de ejemplo de que si alguien no cumple las reglas será castigado... uno de los dos debe ser eliminado"


Oh por Kami no se de donde salio eso jajaja hasta yo me sorprendi... mis dedos cobran vida y unicamente escriben y escriben...

De nuevo mil disculpas por la tardanza y gracias a mis fieles :D los adoro!

Sigan leyendo! en el proximo cap... una visita sorpresa? qué decía en esa carta? Byakuya recordo malos momentos de su infancia por culpa de Yoruichi? Rukia tiene interiores de Chappy que a Ichigo le gusta? y por q la seguridad del seretei es espantosa?