Bleach no me pertenece... de lo contrario Ichigo hubiera perdido su virginidad con Rukia hace muuucho tiempo atras *Pervert-mode-on*
Kuchiki Byakuya suspiró cerrando los ojos.
Trataba de recordar el momento en el que llegó a querer tanto a la hermana de su difunta esposa. A verla de verdad como una hermana menor a quien se debía proteger y cuidar de cualquier amenaza. Eso, por supuesto incluía proteger sus sentimientos.
No era que el joven Kurosaki le desagradara del todo, tan solo a veces no lo soportaba. Además había sido él quien le había hecho entender lo que significa ser un hermano mayor.
Cuando se enteró de que ambos estaban juntos no se había sorprendido, pero si atemorizado por la prontitud de la situación. No podía dejar que Rukia volviera a correr peligro. Pero, siendo honesto consigo mismo, sabía que su unión no sería tomada tan a mal por los superiores. Tampoco le molestaba el hecho de que el chico fuera un simple humano como varios suponían. Lo que de verdad le inquietaba entonces era que a sus ojos, la shinigami debía estar con alguien único. Alguien con un nivel superior en todos los sentidos. Alguien quien diera su vida por ella. Alguien a quien la fortuna de su título le valiera. Alguien quien la amara en demasía y decidiera vivir eternamente protegiéndola.
Con un poco de alivio y pesar se dió cuenta de que esa persona era justamente el pelinaranja quien en ese momento estaba recostado con la peli negra encima en la cama de ésta. Ambos dormían plácidamente, ella arrimada en su pecho y él abrazándola con un poco de posesividad y mucho de protección. Como si con sus brazos pudiera evitar que algo le pasara, que los separaran de nuevo. Y Kuchiki Byakuya estaba seguro de que así era.
Hacían una linda pareja, totalmente opuestos como el ying yang que se complementan perfectamente.
El noble volvió a suspirar levemente colocando una cobija sobre ambos de manera silenciosa, dándose cuenta en ese momento de que en el rostro de la chica se notaba una ligera sonrisa.
Seguramente Hisana también estaba contenta en alguna parte.
Pudo sentir claramente cuando la luz del sol llegó a sus cerrados párpados, frunciendo los mismos incómodo. Cuando quiso mover su cuerpo también noto que estaba siendo ligeramente aplastado por otro pequeño cuerpo.
Sonrió aun antes de abrir los ojos y encontrarse con una cabellera negra que seguía recojida en un elegante moño.
Que raro, pensó, no recuerdo habernos cobijado de noche.
Con sus manos recorrió los brazos de la chica del kimono rojo sin evitar imaginarla en uno blanco algun día. Ella se removió sobre su cuerpo estirándose un poco y regresando a verlo con los ojos entrecerrados.
"Hey"
"Hey" dijeron ambos con una sonrisa.
Safando su cabello y enredando sus dedos en las hebras negras Ichigo la acercó a su rostro para juntar sus labios. Inmediatamente ella despertó al parecer ya que sus blancas manos se aferraron a su cuello para retenerlo ahi.
Después de succionar su labio inferior pidió entrada para profundizar el beso a lo que ella accedió enseguida cogiendo entre sus manos su rostro y dejando caer sus largas piernas quedando a horcajadas sobre él. Reprimiendo un gemido, masajeando sus lenguas con más premura, acaririó encima de la tela roja cada curva del cuerpo de la mujer deteniéndose en su cadera, empujándola hasta dejarla encima de su hombría.
Ella levantó levemente la misma y volvió a dejarse caer sobre el leve bulto que comenzaba a asomar en el uniforme del chico consiguiendo que ambos gimieran. Volvio a repertir el acto cada vez más rápido y fuerte hasta que Ichigo se separó de su boca respirando con dificultad.
"Maldición... Rukia" sonriendo la shinigami se sentó por completo sobre él moviendo ligeramente su cadera sobre él y abriendo un poco su kimono dejando ver el nacimiento de su pecho satisfecha de ver que los ojos marrones se volvían hambrientos ante lo poco que veían.
"Demonios... enana... quieres que... que me asesinen"
Levantó una ceja "Y por qué lo dices?" dejó caer la tela hasta sus hombros notando que el bulto sobre el que hacía presión ya no era tan pequeño.
Respiró con dificultad al ver la blanca piel que lo llamaba, que rogaba ser tocada por sus manos y labios. Colocó sus brazos a ambos lados en la cama "By-Byakuya"
La morena se detuvo al instante "Ohh"
Ichigo suspiró. Dios, nunca creí decirlo pero... en casa al menos el loco de mi padre no nos molesta cuando estamos solos. Al sentir que la chica se levantaba colocó uno de sus brazos sobre sus ojos, tratando de pensar en hollows, menos, el colegio... lo que sea que bajara el calor que sentía en su cuerpo en esos momentos ya que sería mas que inapropiado si su adorado cuñado lo encontrara en ese estado.
Un sonido que detecto inmediatamente como una prenda cayendo al piso movió su cabeza en dirección de la shinigami. Sip, definitivamente quería que lo mataran.
"Ru-Rukia!"
"Qué ocurre?" su rostro ya sea fingido o no, lleno de ingenuidad en contraste con el hecho de que se encontraba únicamente con unos panties encima casi causan una fuerte hemorragia en el peli naranja. Maldita enana.
"Q-que-qué crees que haces?"
Levantó una ceja "No es nada que no hayas visto...Voy a darme una ducha, llevo desde ayer con la misma ropa Ichigo. Necesito un baño, además todavía es temprano para ir a desayunar" abrió un cajón y sacó una toalla. Al menos tenía baño en su propio cuarto, vivia en un palacio después de todo. Antes de entrar sin embargo habló desde la puerta "Yo que tú también me bañaría Ichigo... a Nii-sama no le gusta madrugar y debes estar presentable para el desayuno"
Ichigo sintió cómo su cuerpo se inclinaba hacia la puerta que convenientemente había dejado abierta. Se quedó así un par de minutos hasta que de un salto estuvo fuera de la cama, caminando al lugar y quitándose la ropa al mismo tiempo con lo que casi consigue caerse un par de veces.
Al entrar aunque lo primero que ocupo si visión era la desnuda espalda de la chica ya en la gran tina, contempló el gran tamaño del lugar. Ese baño, fácilmente podía ser un cuarto más. Pero eso podía esperar. Cerrando la puerta con seguro esta vez por si acaso, entró en el agua que se encontraba tibia y con un ligero aroma a rosas. Inmediatamente su cuerpo se relajó y se dejó hundir una vez en el agua por completo para al salir quitar con sus manos su cabello que se había pegado a su rostro.
Solo entonces miró a su prometida que lo miraba fijamente. Sonrió y se acercó a ella juntando ambos cuerpos lo mas que pudo. Ichigo la abrazó.
"No crees que él venga aquí no?" susurró sobre su mentón.
"Mmm espero que no... respeta bastante mi intimidad" cogió un puñado de cabello naranja en sus manos para besarlo profundamente por largo rato mientras el sustituto comenzó a recorrer su cuerpo de nuevo explorando cada curva que encontraba ahora sin ningún obstáculo. No pudo reprimir un gemido cuando dos grandes y fuertes manos se colmaron de su pecho masajeándolo.
"Rukia" susurró con voz ronca en su boca al sentir que las aureolas de su shinigami comenzaban a sentirse en sus palmas. Las buscó con sus dedos para masajearlas también logrando que la chica se separara de su boca para jadear en su oído.
A su vez, la morena comenzó a explorar con sus manos los hombros, pecho y espalda de su amante, masajeándolo a travez del agua. Cuando la boca del chico bajó hasta su cuello, dejó caer su cabeza hacia atrás dándole total acceso. Kurosaki amaba tenerla así por él. Comenzó a succionar y morder varias partes de su cuello para luego lamerlas con parsimonía escuchándola decir su nombre una y otra vez.
Bajó su rostró aún más pero se encontró con el agua como pequeño obstáculo para seguir probándola, entonces decidió levantarla y hacer que se sentara en el filo de la tina de madera. El cuerpo desnudo de Rukia respirando agitadamente tenía varias gotas de agua escurriendo por su piel. Lamiéndose los labios ante la imagen frente a él metió un rosado pezón a su boca succionándolo tiernamente. Ella gimió en voz alta y se agarró de sus fuertes hombros dejando caer todo su torso hacia atrás en total rendición a los mimos que estaba recibiendo y que no había sentido hace varias semanas.
Aunque sus finas piernas buscaban enrollarse en él para juntar ambas caderas, Ichigo la detuvo con un simple "aún no" y comprendió que el joven quería sentirla entera primero, redordar su cuerpo en su totalidad antes de apurar las cosas. Había sido bastante tiempo el uno sin el otro y habían pasado varias cosas.
Después de pasar bastante tiempo en su pecho Ichigo volvió a subir para volver a besarla profundamente mientras bajaba una de sus manos para acariciar sus muslos. Cuando uno de sus dedos rozó con su intimidad la chica tembló aferrándose a él con fuerza. Ichigo jadeó al sentir el calor que provenía de su cavidad y la humedad que no tenía nada que ver con el baño ahora.
"Dem-demonios!" susurró en su oído. Que la shinigami que llegó a cambiar su vida por completo, que podía patear el trasero de cualquiera que se le pusiera al frente, estuviera así de húmeda, de lista para él, y solo para él, era algo que lo volvía loco. Sacaba a flote todo su orgullo y necesidad por ella. Necesidad de hacerla sentir placer hasta tenerla rendida en sus brazos. Necesidad de poseer lo que no había tenido en semanas.
Antes de darle tiempo la cargó hasta la pared a la que estaba arrimada la tina para que la shinigami pudiera apoyarse en ella cuando Ichigo abrió sus piernas y posó su rostro en su intimidad.
Con un grito complacido Rukia se dejó caer a la pared. Sus pies seguían sumergidos en el agua pero no lo sentía. Comenzaba a salir vapor pero no lo veía. Únicamente a él. A sus maravillosos labios que se movían en su parte más íntima recorriendo cada rincon que podía. Y su maravillosa lengua que lamía cada gota como un hombre sediento.
"Ichi!" su cadera se movía hacia él de manera involuntaria y su cuerpo estaba en llamas.
Definitivamente la miel que salía su prometida era lo mas adictivo que haya probado en su vida. Con cada movimiento de su boca lograba hacerla temblar, pero quería sentir más, sentirla toda. Entonces puso un poco mas de fuerza en sus actos pegándose tanto a ella que su espero aroma invadió su mente hasta que sintió como cada músculo se contraía y fluia de ella una interminable cantidad de su escencia a lo que él gruñó complacido y tomo todo.
El cuerpo de la shinigami sintiendo cada sensual movimiento de su lengua regresó de su orgasmo con tal relajación de su cuerpo que casi cae a la tina de no ser por los fuertes brazos que la sujetaron.
No supo el momento en que Ichigo volvió a levantarse tan solo sonrió complacida de verse de nuevo arrimada en su pecho mientras ligeros besos eran puestos en su cabellera de manera intermitente.
Escuchó una leve risa en su oído "Desde cuándo usas ése shampoo enana?"
Queriendo saber de qué demonios podía estar hablando en ese momento su enamorado miró en su misma dirección para encontrarse con un Shampoo y acondicionador de Chappy con grandes letras que decían "Olor a fresa". De no haber estado roja en ese momento por la pasión del momento seguramente se hubiera puesto colorada.
"Emm... yo..." no lo había pensado en realidad, pero recordaba haber comprado esos útiles de aseo desde que decidió quedarse en Soul Society después de haber sido rescatada por el chico cuyo nombre justamente significaba esa fruta. "No... no recuerdo"
"Mmm" cogió su mentón para mirarla fijamente y sonrió "Pues deberías llevarlo contigo a mi casa... me encanta" volvió a besarla posicionandose entre sus piernas.
Toc Toc Toc
Ichigo estaba seguro de que su corazón se detuvo tan de repente que casi sufre un infarto. Tanto el como la chica se detuvieron mirándose con un pánico creciente.
Oh por Kami que no sea él.
"Señorita Kuchiki?" volvieron a respirar cuando reconocieron que era una voz femenina.
Rukia puso un dedo en la boca de Ichigo, todavía estaban en una posición bastante íntima lo que no ayudaba a controlar sus nervios. Se aclaró un poco la voz "S-sí?"
"Señorita Kuchiki, el señor Byakuya me mandó a dejarle unas ropas limpias para el señor Kurosaki pero no lo encontramos en ningún lugar"
Bueno, pensó Ichigo, tal vez si se hundía en la tina en ese momento podría morir de manera menos dolorosa.
"Eto... n-no sé dónde podría estar... creo que... que salió temprano a comprar algo" cielos si alguien los encontraba así, sería el fin "Deja las cosas en mi cama yo me encargo de dárselas cuando regrese"
"... esta bien" lamentablemente o afortunadamente las paredes del lugar eran lo suficientemente gruesas para callar cualquier sonido, gracias a esto seguramente no se habían dado cuenta de que el peli naranja estaba con ella, mas tampoco les permitió a la pareja escuchar si quien les había interrumpido se alejaba o no por lo que se mantuvieron estáticos por unos minutos más.
"Creo que ya se fué" susurró la chica.
"Demonios, eso me asustó de muerte"
"No exageres, al menos no fué nii-sama"
"No me refiero a eso... me da miedo pensar en qué ropa tu nii-sama dejó para mí... " con esto se ganó una leve patada a tu pierna con lo que cayó a la tina con fuerza haciendo que bastante agua salpicara al piso "Enana estúpida"
"Sea lo que sea que te haya dejado vas a usarlo Kurosaki" susurró de manera amenazante la chica, cruzándose de piernas, dando una pose de suficiencia lo que resultaba extraño al estar sin nada de ropa encima y el cabello completamente despeinado.
Ichigo por mucho que quisiera permanecer enojado mientras se levantaba de nuevo no pudo evitar sonreír pícaramente "Uno de estos días vas a ser una Kurosaki también enana, así que no digas ese nombre con tanto odio" con sus manos en sus rodillas volvió a abrir las piernas de la chica para ponerse en medio y terminar de una buena vez.
Sin querer tampoco perder más tiempo levantó su cadera y sus manos se posaron en el pecho de su amado mirándolo a los ojos "Mmm Kurosaki Rukia... no está mal" besó el lugar donde se encontraba su corazón.
Con una mano sosteniéndola con la otra cogió su cabello para besarla mientras la penetraba lentamente. Gemidos salían de sus labios con cada centímetro que era apresado en la estrecha cavidad que lo succionaba de tal manera que con una suave embestida la llenó por completo. Cerró los ojos con fuerza para no terminar en es instante cosa que podía fácilmente ocurrir gracias a la deliciosa presión que lo rodeaba.
No se movió por un rato complacido de estar así con ella de nuevo, de su conexión. Entonces decidió moverse.
Toc Toc Toc
Se tragó varios insultos que estaba a punto de gritar al mal nacido que volvía a interrumpirlos. Rukia suspiró al parecer también molesta.
"Qué?"
"Esto... señorita, su hermano manda a decir que el desayuno va a estar listo dentro de poco" Ichigo entornó los ojos mientras la shinigami fulminaba con la mirada a la puerta. Se veía bastante sexy cuando estaba enojada con alguien que no fuera él.
Para qué perder el tiempo entonces?
"Yo sé, dile que enseguida vo-ah!" una rápida embestida la tomó por sorpresa y enseguida su mente se llenó de placer al mismo tiempo que Ichigo comenzaba a besar su cuello y volvía a salir de ella tan solo para entrar por completo. Oh por kami.
"Señorita? Esta todo bien?"
Rukia asintió con la cabeza mientras su shinigami seguía saliendo y entrando de su cavidad con sensuales movimientos.
"Señorita?"
"Contestale Rukia" la voz de Ichigo en su oído logró hacerla temblar de nuevo y casi derretirse cuando comenzó a besar el lóbulo de su oreja. Seguía moviendo su cadera contra la de ella.
"S-sí!" se mordió los labios al sentir que las embestidas se volvían más fuertes más no rápidas. Se aferraba a la musculosa espalda con todas sus fuerzas intentando controlarse y no gritar su nombre.
"Ah, bueno también me mandan a preguntar que qué se le apetece para el desayuno"
Oh por Kami como quería asesinar a esa sirvienta en ese momento! Cómo esperaba que formara una oración coherente cuando su chico gemía roncamente en su oído y la llenaba con fuerza lentamente saboreando su estrechez. Ichigo cogió la parte trasera de la chica para usarla de palanca y seguir haciéndole el amor lo más silenciosamente posible enterrándose profundamente en ella cada vez y deteniéndose un instante entre embestidas.
"Señorita?"
"Cu-cualquier... cualquier cosa... está bien" tan solo vete por favor.
"Y el señor Kurosaki qué desearía?"
El señor Kurosaki estaba perdiendo la paciencia. Quería cojer a su shinigami rápido y fuerte, quería hacerla gritar su nombre de maneras que solo él sabía cómo. Gruñó roncamente en su oído a modo de amenaza que Rukia entendió bastante bien.
Si la chica no se iba pronto Ichigo lograría su objetivo ya sea con alguien que escuche o no.
"No...mmm no sé... lo que sea esta bien"
"...Bueno, si está segura..."
"Sí! ahora sal y pon seguro en mi habitación!" el peli naranja se detuvo ante la orden de su chica mirándola divertido.
"Ha-hai señorita!" sin importarles escuchar pasos ni el sonido de alguna puerta cerrándose ambos labios chocaron con fuerza.
Al instante Ichigo comenzó a moverse más rápido y viró un poco su cadera logrando llegar al punto de placer que hizo que la morena gritara su nombre complacida. Con embestidas rápidas y fuertes topando casi siempre ese lugar no se dieron cuenta del agua que salía al piso a causa de sus movimientos ni de que sus gemidos llenaban la habitación cada vez más.
"Ohh Ichigo!" enrolló sus piernas en la espalda de su amante empujándolo a ir más adentro si era posible.
"Ng...ng... Ru-kia" aun en medio de la casi locura que lo envolvía logró recordar que los iban a esperar abajo para comer muy pronto y no sería en nada conveniente en ese punto, con la morena gimiendo su nombre, que alguien subiera a revisar que todo estaba bien.
Escondiendo su rostro en el cuello de la joven, volvió a acelerar su paso a un ritmo frenético, sus bestiales arremetidas levantaban el cuerpo de la shinigami y para mantenerla junto a él se aferró con fuerza de sus mejillas traseras. Aun con su pecho pegado al de ella lograba sentir el leve sube y baja de sus montes que causaban sus movimientos.
"Ahhh! Ichi-I-Ichi!" su mente llegó a un completo shock al sentirlo de esa manera, estaba extasiada y no podía pensar en nada más que el momento. Clavó las uñas en la espalda a la que se aferraba con fuerza sin darse cuenta. Él tampoco lo notó.
Un determinado empuje en su cuerpo logró llevarla a su esperado climax de una manera bastante arrolladora. Todo su cuerpo tembló y pudo jurar que se le viraron los ojos al sentir que su interior se contraía de manera ruda aprisionando al miembro que tenía dentro con tanta fuerza que este al instante dejó de intentar salir y en cambio se enterró aún más.
Estaba segura de que gritó pero todo le pareció lejano en ese momento que se tornó todo blanco.
Para Ichigo el detonante de su culminación fué el brutal espasmo del interior de su amante. Sus paredes internas lo sostuvieron de tal manera que su respiración se cortó y temió no poder salir más. Un leve empuje mas y se derramó en lo más profundo de su cavidad con un gruñido animalista.
Rukia, Rukia, Rukia.
Era lo único que abordaba su mente en ese interminable momento de placer mientras movía levemente su cadera ahora para seguir saboreando el momento.
Todavía con su respiración entrecortada y ambos corazones latiendo a un ritmo de infarto, Ichigo se dio cuenta de que en algún momento había caído de rodillas en la tina que ahora tenía menos agua, con su cabeza en el hombro de la shinigami, aferrado a ella con bastante fuerza. Todavía dentro de ella.
Sus suaves manos acariciaban la cabellera naranja provocando un suspiro de alegría en el chico. Ella siempre hacía eso cuando terminaban de hacer el amor y era en demasía reconfortante. Con su voz aún rasposa volvió a hablar en sustituto.
"Amo cuando me mimas así" inmediatamente se sonrojó por lo que había dicho pero se tranquilizó al escucharla reír y sintió un beso en su frente.
"Admítelo"
"No"
"Dilo"
"Nop"
"Vamos Ichigo admite que te gustó el atuendo" comentó la shinigami de cabello negro terminando de ponerse un kimono menos elegante que el del día anterior, de color turquesa oscuro y se recogía su cabello todavía mojado.
El mencionado se miraba frente al espejo, con tatuines de Chappy, y odiaba admitirlo con todo su ser pero el kimono violeta-azulado que el noble le había dado le sentaba muy bien. No era en nada ostentoso como esperaba sino bastante sencillo y cómodo. Sin contar que el color le encantaba por obvias razones.
"Está...bastante descente" con eso Rukia se sintió complacida y se puso de puntillas para darle un leve beso en los labios.
"Te sienta bien ése color"
Gracias a Dios el desayuno no se realizó en el comedor principal del palacio que era bastante... llamativo, sino que la pareja fue llevada al pequeño salón del noble capitán donde les esperaba una mesa en el piso con algunas frutas y tasas para el té.
Kuchiki Byakuya ya se encontraba allí y con un gesto les indicó que tomaran asiento.
Una vez ubicados los tres alrededor de la mesa Ichigo se puso nervioso. No tenía ni idea de cómo actuar ahora es decir, estaba preparado para el Byakuya que lo ignoraba, el Byakuya que lo odiaba, mas no sabía qué hacer con un cuñado.
Rukia se dió cuenta de que habían pasado unos minutos en completo silencio y decidió decir algo "Nii-sama, espero que no haya tenido problemas el día de ayer"
Obtuvo un movimiento de cabeza como respuesta, y pasaron otros momentos de incómodo silencio hasta que Ichigo se aburrió a muerte y decidió tomar las cosas en sus propias manos, cosa que si Rukia se hubiera enterado lo hubiera evitado a toda costa.
"Dime Byakuya, por qué encerraste a Rukia durante todo este tiempo?" decir que su prometida casi se ahoga con un sorbo de té era decir poco. Su hermano sin embargo siguió completamente normal.
"Siempre vas directo al grano no mocoso?"
"Si... sobre todo en asuntos que me interesan y todavía no me respondes Byakuya"
"Ichigo" ignoró la voz de la shinigami que lo llamaba con tono asesino.
"No te incumbe" levantó una taza de té y tomó un sorbo.
El sustituto sintió una vena en su frente "Claro que me incumbe! Encerraste a mi futura esposa sin más en un maldito cuarto por un mes!"
El capitán miró a su hermana con una ceja levantada "Aceptaste casarte con él?"
"Hai"
"No veo ningún anillo" miró al peli naranja "Acaso tus ingresos no te permiten comprar regalos a tu pareja?" Que los considerara pareja debía haber sido un gran adelanto y alivio para ambos, sin embargo Ichigo solo pudo escuchar: Mocoso pobre por qué no le compras cosas a mi hermana, y su vena saltó mas.
"Tengo los suficientes ingresos para comprarle lo que quiera! Sino pregúntale cuántos dulces, y peluches le he comprado?"
"Tal vez cuando obtengas su dote vas a poder comprarle más cosas que no sean para niños pequeños"
"Qué maldita dote? No me interesa ninguna estúpida dote! En qué estamos en la maldita época medieval?"
"..."
"..." Kuchiki tomó otro sorbo de su té "No se de qué me hablas Kurosaki"
Con un ligero tic en el ojo Ichigo tomó aire pero se detuvo al sentir una pequeña mano sobre la suya "Perdón Nii-sama, lo que ocurre es que en el mundo humano ya no se acostumbra a dar dotes. Es más bien una tradición antigua que desapareció hace bastante"
"Entiendo" miro hacia la ventana antes de volver a hablar "Rukia no puede descuidar sus deberes como shinigami de lo contrario nunca va a poder alcanzar un nivel superior"
"Lo sé" contestó Ichigo antes de que la chica hablara "Yo también quiero que ella siga subiendo de nivel en este lugar y no pienso detenerla, si ella siente que debe permanecer más tiempo aquí yo vendré a verla cada que pueda"
"Muy bien mocoso, buena respuesta"
Otra vez la vena salió en su frente "Qué quisiste decir?" un leve codazo en su costado lo hizo detener.
"Hay otra cosa" continuó el noble con toda la tranquilidad del mundo "Rukia... acaso te encuentras embarazada?"
El rostro de la chica se tornó rojo, y el sustituto se atragantó con un mordizco de manzana que acababa de dar. Tal fue el alboroto que un sirviente tuvo que entrar a realizarle la técnica de Heimilich ya que la shinigami no alcanzaba y el capitán no se movió en absoluto.
Una vez que Ichigo volvó a respirar apuntó con un dedo al shinigami "CÓMO SE TE OCURRE PREGUNTAR ESO?"
"Ohh acaso tanto te espanta la idea?"
"CLARO QUE NO! YO..."
"Oh es que acaso si ese fuera el caso pretendes huir de la responsabilidad?"
"CLARO QUE NO! CLARO QUE ME HARÍA CARGO DE MI HIJO!"
"Nii-sama! No, yo no estoy embarazada no debes preocuparte"
Todos cayeron de nuevo en silencio ante el comentario intentando dar fin al tema. Kuchiki Byakuya terminó su taza de té antes de ver a Ichigo a los ojos.
"Eres impotente muchacho?"
Entonces se armó la guerra en el lugar.
:D Ok comenten por favor! espero que les haya gustado de corazón y un abrazo a mis nuevos lectores.
Diganme que les parecio el lemmon, y... bueno pues todo jajaja
saben que intento hacer de esta una historia graciosa ademas para mí que a Byakuya le encantaría molestar a Ichigo sabiendo lo fácil que es fastidiarlo aun cuando ya lo acepto como pareja de Rukia por eso lo pongo al final de esa manera bastante diferente del inicio.
No se si el siguiente sea el ultimo cap, o el penultimo ustedes diganme q les parece o si quieren un OVA jajaja
Un abrazo!
