Bleach no me pertenece! (Todas las fans de Byakuya debemos reunirnos, ir a Japón y secuestrar a Kubo)
Pero esta historia que esta a punto de terminar si... :( estoy triste y emocionada al respecto, es, después de todo, mi primer bebé por así decirlo jejeje creo que por eso me demore tanto en escribir este capitulo... en serio he estado escribiendolo poco a poco por semanas!
Mil gracias a todos quienes han estado conmigo en este trayecto y mil gracias por tenerme paciencia en las actualizaciones.
Abajo nombrare a todos como agradecimiento y ustedes saben que les mando un abrazo enorme!
No les demoro más y aquí esta el esperado final
*suenan los tambores*
"En serio están aquí?" susurró Ichigo, no del todo convencido.
"Estoy segura" respondió Rukia fijándose con detenimiento en una de las paredes de la casa de su hermano "Tan solo... no recuerdo exactamente cómo entrar..." pasaba sus manos por la pared intentando recordar el punto exacto que abriría una puerta para entrar al cuartel de mujeres shinigamis.
Ichigo, por su lado, al verla tan concentrada decidió intentar ayudar y comenzó a hacer lo mismo.
"No deberían mandarse mano ustedes y no a las paredes?" preguntó una voz desde sus espaldas asustándolos "Oh... tal vez es algún tipo de complejo?..." la teniente rubia de grandes pechos los miraba con tinte de asombro. Detrás de ella se encontraban el resto de mujeres pertenecientes al conocido club.
"Qué demonios!" replicó el peli naranja sonrojándose levemente "Estábamos buscando... ag olvídenlo"
"Buenas tardes capitanes... tenientes..." Rukia sonrió con delicadeza para que le escusaran de no decir el nombre de todas "Justamente las estábamos buscando para agradecerles por todo" se inclinó y lanzó una mirada a su prometido para indicarle que haga lo mismo. Gruñendo levemente Ichigo accedió.
"Si... gracias por todo" no pudo evitar una sonrisa en su rostro "Sin su ayuda hubiera resultado aún más difícil regresar con ella" puso su mano en el hombro de la chica agradeciendo en su interior de corazón la ayuda de los shinigamis en esta ocasión.
"Aww no son lindos?" se regocijó la teniente más alta, y varias aprovaron su comentario al ver a la pareja, sobre todo al chico y el color de su kimono.
"Mandarina" murmuró por lo bajo alguien, pero el sustituto escuchó y comenzó a ver a todas con el ceño aun más fruncido, e irritado.
"Quién fué!" Rukia lo agarró del brazo antes de que desidiera sacar su zanpaktou.
"Como sea... queríamos darles las gracias por toda su ayuda"
La capitán Unohana sonrió con ternura a la pareja "Dime Kuchiki-san, ahora qué piensan hacer?"
"Bueno, yo debo quedarme una semana para terminar unos papeles... cuando concluya tengo que volver al mundo humano ya que mi capitán me ha designado como encargada allá"
"Oh, me alegro" comentó la capitana mientras el joven de cabello naranja y la teniente de grandes pechos se sacaban la lengua. Al parecer Ichigo había reconocido su voz del comentario de antes. "Bueno, espero que todo les vaya bien de ahora en adelante" comentó a modo de despedida para evitar una pelea innecesaria.
"Si nos disculpan" Nanao se abrió paso y abrió una puerta escondida en la pared de la mansión.
Tanto Ichigo como Rukia se miraron sorprendidos mientras las mujeres entraban en lo que parecía ser una gran alcohoba llena de las cosas necesarias para estar cómodas.
"Oi Rukia, Byakuya sabe de esto?"
"Así es. Es más no se cómo lo consiguen pero suelen ir cambiando de lugares en la mansión ya que cada escondite que nii-sama encuentra lo destruye" se encogió de hombros "a sido así por bastante tiempo ya... supongo que aprovechan que no habitamos muchos en el lugar"
Ichigo se tensionó levemente a su lado al recordar la razón por la que la mansión estaba sin todos sus ocupantes.
"Rukia" dijo en voz seria.
"Ah?"
"Prométeme algo" sabía que ella lo estaba mirando pero él decidió no hacerlo.
"...Si?"
Entonces la vió y pensó que la información que Byakuya le había dado tal vez debería mantenerse en secreto hasta que ella misma decidiera contárselo. Esperaría hasta entonces.
"... Cuando nos casemos... que únicamente vaya gente importante para nosotros" sabía que tarde o temprano terminaría conociendo al resto del clan Kuchiki pero no estaba del todo seguro de poder contenerse y probablemente a Byakuya no le haría gracia verlo saltar y bailar alrededor de los cadáveres de su familia. Probablemente.
Ella lo miró escéptica "Oookay... aunque todavía falta algún tiempo para eso no?"
"Sip, todavía tenemos tiempo"
"Bueno Kurosaki, hablé con el capitán Yamamoto y todo está arreglado. Mañana puedes volver al mundo humano y Rukia te acompañará cuando su capitán lo disponga hasta que te hayas graduado" el noble miró a la pareja sentada frente a él "Rukia, obviamente no puede descuidar sus obligaciones en su escuadrón así que van a haber períodos en los que deberá permanecer aquí, y tú tienes tus propias obligaciones hacia tu familia de allá todavia" intentó divisar algo diferente en los ojos de su hermana pero, aparte de un poco de cansancio, pudo distinguir que estaba muy contenta con como las cosas habían llegado a un acuerdo. Eso bastaba. Ella estaba feliz.
"Oi Byakuya" el sustituto levantó la mano para pedir la palabra ante lo que el otro sintió un leve tic en el ojo "Pregunta: cuando venga a vivir acá dónde demonios voy a vivir?"
Mocoso...
"Obviamente cuando seas el esposo de Rukia se les dispondrá de una casa propia... hasta eso puedo disponerte de un cuarto en este lugar para tus... visitas si así te es más cómodo" Un cuarto con seguridad afuera de ser posible.
Ichigo levantó una ceja "Osea que esta noche voy a dormir en..." dejó la frase incompleta.
"Un cuarto de invitados" el tono de Byakuya había dejado en claro que estaba terminada la discusión. Hasta Ichigo entendió eso, sin embargo Rukia parecía no muy convencida al respecto.
El capitán se levantó y los otros dos lo siguieron hasta el cuarto de huéspedes, al que llegaron después de muchas gradas y pasillos después.
El peli naranja suspiró ante la gran habitación (era un poco más pequeña que la de Rukia pero igual superaba a la suya en el mundo humano), pero sabía que no tenía opción esta vez. No le agradaba mucho la idea de dormir separados antes que él tuviera que volver pero después de todo no era su casa y ya se habían arriesgado bastante en la mañana.
Se dió la vuelta para despedirse de Rukia mas ésta pareció sorprenderse de algo y aferrándose a su hermano mayor le susurró en su oído con bastante preocupación. Byakuya la vió a los ojos al parecer un poco perplejo durante unos segundos antes de suspirar y desaparecer.
Ichigo vió por todos lados en busca del shinigami y al no encontrarlo se volvió a su prometida
"Esta todo bien?"
Esta se metió en el cuarto sin nisiquiera verlo y comenzó a destender la cama. Acto seguido metió todas las almohadas que encontró y las volvió a tapar por completo. Salió cerrando la puerta y cogió a Ichigo de su mano para correr por los pasillos.
"Qué está pasando enana! Está todo bien?" si había algún tipo de atacante debía saberlo no?
"Calláte! Tan solo apúrate!" le contestó un poco irritada la shinigami.
"Qué? A dónde vamos!"
"A mi cuarto!" Las palabras demoraron en ser asimiladas por completo por el naranja pero una vez comprendido el mensaje fue él quien uso shunpo con la chica en brazos.
Un gruñido salió de su boca al sentir su espalda caer en el colchón con fuerza, pero fué rápidamente callado cuando la boca de la chica se posó sobre la suya, besándolo con ansia.
Ichigo no pudo evitar sonreír.
Hubiera hecho una broma al respecto cuando entraron en el cuarto, de no ser que la enana se había lanzado literalmente a besarlo con desenfreno, distrayéndolo lo suficiente. Sus suaves manos lograron, después de un poco de lucha, soltar el kimono que tenia puesto dejándo al chico únicamente en su interior. Sin dejar de besarlo. Todavía de pie y en medio de la gran habitación Rukia enrolló sus piernas en su cadera y comenzó a enredar sus dedos en su cabellera mientras una frenética pelea se batallaba en sus bocas.
Intentando recuperar el control de la situación Ichigo intentó moverse, pero había perdido el equilibrio lo que provocó su caída en la cama de la heredera.
Las manos de la chica recorrían su torso de una manera bastante sensual, sintiendo cada músculo y el calor que emitía su cuerpo. Se separó de sus labios para comenzar a pasar su boca por su quijada y llegar a su oído. El sustituto frenó un gemido de su garganta y comenzó a tratar de desvestirla de igual manera.
Talvez no era lo más apropiado teniendo en cuenta de que Byakuya podía aparecer en cualquier momento, seguramente con miles de pétalos rosa para matarlo. Quizá deberían primero esperar a que el noble se encontrara dormido... además qué le había dicho Rukia antes de salir corriendo?...
Cualquier otro pensamiento desapareció de su mente en el momento en que logró safar el kimono de la chica.
Se incorporó levemente con ella ha horcajadas sobre él para despojarla de su ropa. Rukia seguía besando las partes que alcanzaba, en ese momento era su cuello donde parecía bastante entretenida por lo que Ichigo aprovechó para lanzar la prenda en algún lugar de la habitación y comenzar a safar su sostén sin embargo unas manos lo detuvieron. Volvió a gruñir pero la shinigami susurró en su oído logrando con eso que su espalda se tensionara.
"Mi cuarto, mis reglas"
Ichigo controló su instinto de darse la vuelta y dejarla bajo él para poseerla de maneras que la harían gritar tan fuerte que toda la Sociedad de Almas escucharía. En vez de eso tragó audiblemente y se dejó caer de nuevo en el colchón. Ya habría otra ocasión, se prometió.
Siseó cuando unos dientes se clavarón en su cuello con fuerza. Que él supiera la enana no era ningún vampiro... hasta ahora... entonces fue reconfortado con unas sensuales lamidas en el mismo lugar.
Aunque se encontraban en la misma condición de ropa al sustituto se le hacía casi doloroso el no estar besando la blanca piel que se frotaba contra la suya. Trataba de conformarse con solo acariciar... por ahora.
No siempre Rukia tomaba el control de la situación porque honestamente Ichigo no le dejaba. El chico no se consideraba machista en absoluto, lo que ocurría era que le fascinaba el cuerpo de la shinigami, no mentía cuando decía que tomarlo se había vuelo una adicción para él, y a decir verdad el efecto que ella producía en él era devastador.
Cuando él estaba a cargo, todo su ser se enfocaba en dar placer y disfrutar a través de eso, saberse el respondable de causar esas expresiones y sonidos en ella... tan solo recordándolo sus pantalones se encogían. Sin embargo cuando ella tomaba el cargo... Dios, estaba perdido. Honestamente le asustaba y excitaba tanto que hubiera caído en su primer instinto de darse la vuelta cuando una pequeña boca acarició uno de sus pezones.
Estaba jodidamente perdido.
"Unnn... Rukia" sus manos buscaron el sedoso cabello negro para acariciarlo a modo de apreciación mientras la shinigami exploraba su pecho ahora no solo con sus manos sino con su boca. Un par de gemidos roncos lograron escapar de su garganta y aun sin verla podía jurar que la shinigami estaba sonriendo mientras lamía y pasaba sus uñas por sus músculos. Jaló con precaución el cabello que seguia sosteniendo para levantarla a su altura de nuevo y besarla con tanta fuerza como le era posible.
Cuando al fin se separó de ella ambos respiraban con dificultad y aprovechando el momento logró deshacerse del brassier tirándolo junto al kimono en algún lugar de la habitación. En ese mismo instante sintió unos finos dedos comenzar a bajar su bóxer.
"Banzai!"
Las capitanas y tenientes shinigamis celebraban su, como Yoruichi había llamado, "Misión Ichiruki" hacia la joven pareja. Y como celebración es celebración no podía faltar el sake.
"Ahora, vamos con las apuestas!" Matsumoto se acercó a una pizarra donde estaban anotados los nombres de todas en un cuadro "Veamos, quienes apuestan a que Rukia se embaraza este año?" más de la mitad levantaron sus brazos.
"Pues yo creo que podría ser el siguiente año tomando en cuenta que ya van unos meses juntos y todavía no ha pasado nada"
"Eso es por Urahara y el padre de Ichigo"
"Según lo que Yoruichi nos contó ese par tienen asustados a los vecinos así que yo creo que no pasa de este año... y que Byakuya lo mata" varias asintieron ante esa idea.
"Nop, no creo que lo mate... quién se haría cargo del bebé?"
"Buen punto"
"Es más! estoy casi segura de que están haciéndolo mientras hablamos" casi todas se sonrojaron al darse cuenta de que probablemente era cierto.
"Haciendo qué?" preguntó la teniente de cabello rosa.
Oh Cielos... pensarón todas. Se habían olvidado de la presencia de la pequeña teniente, y aunque estaba acostumbrada a sus conversaciones de siempre, tal vez el tema de ahora estaba un poco adelantado para ella. Nanao trató de ocultar su pánico.
"Este... nos referimos a... a que están... jugando?" una gota de sudor recorrió su rostro pero pensó que había logrado con su objetivo.
"Jugando?" entonces su rostro se iluminó "Oh! voy a llamar a Kenchan para ir a jugar con ellos!" varios pares de ojos se abrieron más de lo normal.
Rangiku puso una mano en el hombro de la temblorosa Nanao y trató de arreglar la situación "Me temo que no es posible teniente... verás es un... tipo de juego sólo para dos personas"
"No siempre" intervino seriamente Nemu.
"Es verdad... una vez escuché hasta de cinco jugadores!" replicó Kiyone sonrojada lo que provocó unos 'vaya' y 'wows' en sus compañeras.
"El punto es!" gritó Rangiku tratando de volver al tema "El punto es presidenta que no podemos ir a jugar con ellos porque no hemos sido invitadas" se felicitó en su mente por tan apropiada respuesta y vio que las demás también lo aprobaban.
"Ohh" Yachiru se quedó pensativa unos momentos. Entonces tendría pedirles que la invitaran no?
Antes de poder presentar su idea un fuerte sonido las distrajo.
"Qué fue eso?" preguntó Ichigo dejando de besar el cuello de la shinigami con bastante pesar para poder verla. Ahora se encontraba sentado aún con ella encima pero al menos podía participar de nuevo. También, ahora estaba él completamente desnudo mientras Rukia únicamente tenía puesto su interior. Aunque no por mucho si era por él.
"Nada" contestó cogiendo su rostro entre sus manos para volver a besarlo. Funcionó por un momento la distraccioón hasta que sintió un pellizco en su muslo que la hizo saltar y separarse del sustituto mirándolo con asombro e ira.
"Perdón" le dijo dulcemente sobando con su mano la parte que pellizcó "Ahora por qué no me dices qué está pasando?"
La shinigami lo fulminó con la mirada "Sabes cómo arruinar el momento no?" intentó levantarse para irse pero fue impedida inmediatamente por unos brazos de acero que la retuvieron pegada a su cuerpo.
"De verdad crees que vas a poder irte y dejarme así?"
"Sí... como dije es mi cuarto no?" gruñó la chica golpeándo su pecho con un puño.
"Si, si, tú cuarto, tus reglas" posó una mano en un pecho acariciándolo mientras con la otra retenía a la shinigami "Me lo dejaste en claro enana, solo quiero saber qué está pasando... si alguien va a atacar o algo no creo que sería conveniente encontrarnos así" aunque quería verla a los ojos directamente no pudo evitar bajar su mirada a su mano y su quijada se tensó al ver sus adorados botones rosas completamente expuestos para él.
Escuchó el suspiro de Rukia "Debe ser nii-sama" la volvió a mirar esperando una aclaración mas amplia "Es que... yo le dije que las shinigamis mujeres estaban aquí, en el palacio de nuevo"
Ichigo frunció sus cejas más de lo normal "Le dijiste eso?" no le gustaba la idea ya que eso significaba que habían traicionado de un modo u otro a las shinigamis quienes les habían ayudado antes "Por qué lo hiciste?"
La shinigami puso los mejores ojos tristes que pudo y hasta hizo un puchero al responder "No es obvio? Quería estar contigo así a solas... si no distraía a nii-sama no hubieramos podido... además no le dije dónde estaban exactamente tan solo que habían vuelto" vió con satisfacción, aunque sin demostrarla, los ojos bien abiertos del chico y su rostro volverse completamente rojo. Sabía muy bien cómo usar sus cartas con él.
Efectivamente el chico tragó audiblemente viendola así y pestañeó varias veces antes de poder volver a hablar "Oh... bueno, fue una buena idea... supongo"
Rukia se levantó levemente dejando la cara del chico en su cuello, juntando sus pechos, pasando sus dedos por su cabello "Mmm... talvez fue buena idea... pero no creo que tengamos mucho tiempo" sintió como las respiraciones del chico eran más y más agitadas y sonrió "Y... no me gustaría que nos interrumpieran ahora..."
"N-no" su mente se puso en sobrecarga no solo por la proximidad de la shinigami sino por el hecho de que ella había mentido a su querido nii-sama para estar con él. Y ese puchero lo había desecho. Maldita enana.
Complacida hizo que levantara su rostro para verla a los ojos, y encontró allí el mismo fuego que ella estaba sintiendo en esos momentos. Se dejó hipnotizar de esos ojos marrones que estaban llenos de lujuria y adoración hacia ella. Sin soltarlo afirmó en un susurro "Eres mío"
"Sí" contestó el sustituto embriagado con su mirada y gruñó con satisfacción cuando con una gran sonrisa la chica volvió a besarlo dejándose caer nuevamente en la cama enrollado a ella.
No perderían más tiempo.
"Oh Kami, nos está buscando a nosotras... de nuevo" se lamentó Nanao.
"Al parecer no nos encuentra"
"Todavía"
"Creo que deberíamos irnos antes de que nos encuentre y destruya el lugar... de nuevo... quienes estén a favor"
Todas dijeron un "Hai" al unísono. Abrieron la puerta para salir lo más rápido posible por el patio. Después de todo no querían que su lugar de encuentro fuera destruído de nuevo para tener que hacer otro en la mansión de nuevo... No valía terminar el presupuesto de esa manera.
Revisando ambos lados para ver si estaba el camino libre comenzaron a salir una a una rápidamente y lo más silenciosas que podían. Por suerte todas sabían utilizar shumpo aunque no querían dejar ningún rastro de sus reiatsus.
Una vez fuera del territorio Kuchiki se volvieron a reunir con un suspiro de alivio y decidieron volver a reunirse cuando el noble dejara de buscar. Seguramente en un par de días más.
Se estaban despidiendo cuando Nanao volvió a palidecer "Oh. Kami. Dónde está la presidenta?"
Byakuya podía sentir un pequeño tic en su ojo pero como un noble no podía dejarse delatar de esa manera.
"Más!" gritó la teniente que estaba sentada actualmente a su lado comiendo unos pedazos de pastel que sus sirvientes seguían trayendo. Al parecer la Asociación de Mujeres si se reunía en su palacio como siempre, pero esta vez únicamente encontro a la peli rosada quien inmediatamente, y aún estando en su palacio, le exigió dulces.
"Por cierto Bya-kun has visto a Ichi?" preguntó Yachiru un poco seria.
"No..."
"Mmm pensé que a tí si te habían invitado a su juego"
El shinigami levantó una ceja "Juego?"
"Ajap, el resto dijo que estaban jugando ahorita pero que solo podían participar dos"
Byakuya respiró hondo y cerró los ojos.
Claro... eso explicaba...
"Te gustaría jugar conmigo Bya-kun?"
Con el mejor rostro serio que pudo regresó a ver a la shinigami y agradeció mentalmente su inocencia. Aunque si ese tipo de historias salían a su escuadrón podría poner en riesgo la imagen de los Kuchiki. Sospesó en su cabeza las posibilidades que tenía y con un poco de pesar de su parte decidió ceder.
"Esta bien teniente, juguemos" mandó a sacar unos naipes "Alguna vez ha jugado póquer?"
Rukia... Rukia...
Estaba seguro de que su mente debería poder procesar más información teniendo en cuenta el calor que recorría su cuerpo, el calor que rodeaba su cuerpo y los sonidos que salían de su garganta con cada movimiento de la chica. Pero esa única palabra era lo que retumbaba en su ser mientras la shinigami se movía lenta pero deliciosamente con él dentro.
Podía sentir sus músculos tensos, lo que no era muy lógico ya que su esfuerzo era mínimo en esos momentos, pero de todas maneras su respiración era agitada y su corazón latía como loco.
Otra caída de su cadera sobre él de manera un poco circular junto a la visión de la mujer sentada completamente expuesta sobre él lo hizo tensionarse aún más. Sus manos apretaron aún más la cadera de la chica en una silenciosa manera de decirle que lo que hacía lo estaba volviendo loco. Si ella no se había enterado ya tan solo viéndolo.
Un gemido de la shinigami lo trajo de vuelta un poco a la realidad. Lo suficiente al menos para saber lo que ambos querían. Una de sus manos la agachó hacía él e inmediatamente puso su boca en uno de sus senos. Sin dejar de moverse la shinigami gimió de nuevo.
Instintivamente Ichigo levantó su cadera para encontrarse con la de ella y esta vez fue un pequeño grito lo que salió de la boca de Rukia. Había encontrado ese punto. Comenzó a succionar con fervor el botón rosa para silenciar sus propios gemidos mientras seguía moviendo su cadera. Quería escucharla de nuevo.
"Ohhh Dios... Ichigooo" sus movimientos se volvieron más fuertes y rápidos buscando siempre tocar aquel punto que la hacía sentirse tan bien. En ese momento no le importaba el ruido que hicieran o dónde estaban. Únicamente le importaba él. Ellos.
Movió su boca al otro pezón y comenzó a succionar con el mismo fervor mientras con sus manos apretaba la parte trasera de la chica aumentando la intensidad de sus movimientos.
El calor se estaba haciendo insoportable, sobre todo en su espalda, por lo que decidió levantarse hasta estar los dos sentados sin dejar su paso y usando músculos que no sabía que tenía. Puso su rostro en el cuello de la chica gimiendo roncamente su nombre una y otra vez tratando de sentirla junto a él de todas las maneras posibles. Los dedos que se clavaban en su espalda y brazos le dieron a entender que ella quería lo mismo.
Rukia se mordía los labios en un intento de no hacer más ruido del conveniente, pero por Kami que no podía parar ahora. Aún si alguien entrara en ése momento ella sabía que no podía detenerse. Se sentía demasiado bien la fricción de sus cuerpos, la fuerza con que él la sostenía, hasta su cálido aliento llamándola en su cuello la volvía loca.
Nunca lo había hecho con nadie antes. Ichigo fue el primero, sin embargo no cabía en su mente que alguien más pudiera hacerle el amor de las maneras que él lo hacía. Por muy mojigato que pudiera parecer ante los demás en ese tema, junto a ella Ichigo no tenía inniviciones, era él mismo y eso le encantaba. Sin contar con el placer que sentía sabiendo las reacciones que podía unicamente ella provocar en él como en esos momentos.
Por eso cuando escuchó al chico tragar aire bruscamente y lo sintió tensionarse fue suficiente para ella.
El sustituto se aferró a su cuerpo con brusquedad mientras un prolongado gemido salía de su garganta y sin poder controlarse depositaba carga tras carga de su ser lo más profundo que podía en ella.
El calor que la llenó desde adentro de su ser hizo que la shinigami también llegara a un placentero orgasmo mientras seguían con movimientos más lentos para prolongar el momento todo lo que pudieran y ella recibía todo lo que él tenía que ofrecer, que era bastante.
Con un gemido mutuo terminaron las oleadas de placer mas ambos cuerpos seguían aferrados y temblando. Ichigo sentía que si la soltaba algo malo podría ocurrir, no tenía mucho sentido pero no quería separarse de ella, al menos no mientras su respiración dejara de ser vergonzosamente ruidosa. El perfecto cuerpo tembloroso que tenía aprisionado entre sus brazos y piernas eran su soporte ese momento para la realidad después de la intensidad que sintió en su culminación.
Permanecieron abrazados en esa posición hasta que pudieron volver a respirar normal y sus corazones se calmaron.
Rukia sonrió al recordar lo sucedido de mañana y acarició el cabello naranja del chico con ternura y no pudo evitar una carcajada al escuchar un ronroneo de su parte. Entonces las manos del sustituto comenzaron a subir por su costado moviendo los dedos a modo de venganza y no pudo evitar reir.
"Ba-basta! jajajajajaja" el chico la miro con una tierna sonrisa mientras seguía haciéndole cosquillas "Ichigo! ahh jajajaja" se dejó caer hacia atrás riendo ampliamente e intentando escapar pero el shinigami la siguió y no dejó de hacerle cosquillas hasta que unas lágrimas se asomaron en sus ojos.
Todavía riendo levemente y con una amplia sonrisa Rukia miraba al chico que estaba encima de ella y la observaba con una adoración que se veía reflejado en sus propios ojos. Levantó una mano y acarició con ternura su rostro. Él besó su mano también sonriendo y cogió su rostro entre sus manos para besarla dulcemente como si temiera hacerle daño. Ella suspiró feliz.
"Te amo shinigami"
A ella le habría encantado que se quedaran así, no solo esa noche, sino por siempre. Todo parecía tan perfecto... sin embargo...
"Ya es tarde" con toda la convicción que pudo hizo al chico a un lado y se levantó rápidamente buscando una bata con la que taparse. Escuchó el "Uh?" detrás de ella y regresó a ver al peli naranja completamente perdido "Es tarde, debes volver a tu cuarto antes de que Nii-sama se de cuenta"
"Hablas en serio?" su kimono aterrizó en su rostro a modo de respuesta. Miró seriamente a su prometida quien ya estaba con una bata encima mientras se vestia el también "Agh, no puedo creerlo" se puso su kimono como pudo y se disponía a salir cuando sintió que jalaban de su manga. Regresó a ver a esas orbes violetas que lo miraban con un poco de pesar.
"Lo lamento... no podemos arriesgarnos así de nuevo" él entendía así que suspiró con resignación y volvió a sonreír para darle un beso de buenas noches. Los brazos de la chica se enrollaron en su cintura y habló sobre sus labios "Te amo Kurosaki Ichigo" juntaron sus frentes mirándose fijamente por un rato "Que no te descubran"
"No"
"Ichigo?"
El nombrado sintió un semi-infarto ante el susto que le pegó escuchar alguien decir su nombre entre las penumbras del corredor por donde caminaba. Se arrimó a una pared respirando con dificultad rogando que no fuera Byakuya quien lo había encontrado. Hasta que vio un cabello rojo.
"Demonios Renji! Casi me matas del susto!"
"Perdón... oye y qué haces por aquí?"
"Voy a mi cuarto asignado" el teniente levantó una ceja pero enseguida entendió. Entonces Ichigo recordó algo "Ah cierto... gracias Renji por... bueno todo" se rascó la parte de atrás de su cabelo.
"Bueno... en realidad no hice mucho..."
"No, Rukia me contó de que recuperaste a Sode para ella...eso es bastante"
Renji sonrió "No es nada, tú sabes que haría más por ella" Ichigo le devolvió la sonrisa. Ambos amaban a la chica y eso los unía bastante, sin embargo el peli rojo sabía a quién ella había escogido y lo respetaba.
"Gracias" volvió a decir el naranja intentando abarcar también su agradecimiento por su comprensión y apoyo hacia ellos.
El teniente lo miró divertido "Creo que deberías correr a tu cuarto, no te gustaría que el capitán te encontrara no? Puedo olerte a Rukia desde aquí" frunció un poco la nariz.
"Mierda!" Ichigo comenzó a correr de nuevo hacia su habitación.
Kuchiki Byakuya suspiró por enésima vez en la noche. Al fin la teniente se había ido a practicar el juego que había aprendido con los de su división. No sentía ni una pisca de lástima por los desgraciados que iban a ser levantados a esa hora por una hiperactiva Yachiru (comió varios dulces).
Abrió levemente el cuarto del mocoso y lo encontró completamente dormido boca abajo.
Entornó los ojos al sentir todavía un poco del reiatsu de Rukia en el sustituto. Entonces cerró la puerta. Talvez debía haber dejado a la teniente para que jugara con el mocoso. Sonrió imaginándolo mientras se alejaba.
En el mundo humano en una tienda que aparentaba ser normal, el dueño y una atractiva mujer conversaban sobre su más recientes actividades como cupidos.
"Te dije que terminaríamos de padrinos Urahara"
"Oh si... me alegro de saber que al fin todo se puso bien"
Entonces una mariposa negra apareció y ambos escucharon con atención cuando una voz conocida comenzó a hablar.
"Yo, Urahara-san, Yoruichi-san... primero quería agradecerles por todo su apoyo en esto y... bueno de una manera u otra gracias a ustedes Rukia y yo estamos juntos así que... gracias" la voz de Ichigo se detuvo un momento antes de volver a hablar "Segundo; sé que tienen fotos y videos de nosotros o algo así" la grabación se detuvo de nuevo un momento "No voy a decirles cómo nos enteramos pero sí que lo mejor sería que no salieran a la luz a no ser que quieran que ciertas fotos comprometedoras sean pegadas por toda Soul Society... ya saben... esas con aquel vestido rosa... o las esposas y látigos... vaya hasta nosotros nos sorprendimos de verlas! Ni Rukia ni yo pensábamos que fueran tan... bueno que tuvieran la mente tan abierta... aunque nos reimos bastante" de nuevo otra pausa "Así que ése es el trato, espero que comprendan... Oh y si se preguntaban cómo las conseguimos, pues tan solo digamos que jamás sería permitido que alguien se burlara de un Kuchiki... creo que eso sería todo... bye!"
La mariposa negra se alejó y ambos se quedaron en silencio por unos minutos.
"Entonces... cómo vamos a vengarnos"
Ahhh se acabó!
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Lu
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ShiroChan
BangKeny
Dark-Kuchiki17
RukiaKuran
De no ser por sus comentarios créanme que nunca habría terminado esta historia...
Gracias por aguantarme y leer mis locuras jajaja prometo mejorar en otras historias de ahora en adelante ;)
Por cierto esperen el OVA que tendrá (como pidieron) lemon incluído. Dios soy tan pervert... pero solo porq ustedes me lo piden jajaja
Un abrazo enorme! y que viva el Ichiruki y el embajador de Algas!
