Un ángel y varias amenazas
Hola Linda
Sé que nunca te había escrito, sentí que con la rosa te decía todo, que una bella flor, siempre se merecía una bella mujer, una flor que despide un aroma en particular, tanto como tú, que no logro encontrar en otra un aroma igual al tuyo, eres única y me gustaría que aceptaras ir conmigo al baile
¿Me aceptas?
Di la respuesta cerca de la rosa, si tu respuesta es NO la flor seguirá siendo roja
Si tu respuesta es un SI, el cual yo espero la flor será blanca
Se sincera con tu repuesta no te preocupes, si tu quieres ir con otra persona, yo entenderé, aun así seguiré mandándote flores, pues para mi seguirás siendo bella de cualquier manera
No lo podía creer estaba en shock, mire la rosa y la tome entre mis manos, no podía creer que fuera blanca, en verdad estaba feliz
Al otro día le mande una bella rosa, un collar (solo tenia un diamante en forma de corazón) y un pequeño brazalete, todo era de oro blanco, era liso y de el también colgaba un pequeño diamante en forma de corazón
Hola linda
Me has hecho el hombre más feliz del mundo, quiero regalarte este pequeño presente, llévalo el día del baile, cuando estés lista, toca el diamante del brazalete y aparecerá mi nombre
No se vale hacer trampa, solo hasta el día del baile, podrás saber
Espero con ansias el día
-Oye Draco ¿a quién llevaras? Mira que muchas chicas no dejan de mirarte –Pregunto Nott
-Ya tengo pareja Theo, así que lo demás no me importa
-¿Quién es? –Preguntaba con ansias
-Hasta ese día lo sabrás
-Vamos dime… bueno pronto me enterare, de seguro no tardara en andar diciendo que el gran Malfoy la invito al baile –Mientras me lo decía hacia caravanas con sus manos
-Déjate de payasadas Theo y no sabrás a quien he de llevar, hasta ese día –Lo deje y me fui a mi habitación
Durante toda la semana estuvo hostigando, para que le contara, pero no quería arruinar la sorpresa
El gran día llego, después de la comida todas las chicas desaparecieron, no había ninguna, todas estaban preparándose, nosotros estuvimos en el campo de quiddicht, haciendo varios equipos, para jugar todos contra todos, desde hace un tiempo con Potter me llevo muy bien, lo respete como mi capitán y eso él supo apreciarlo así que pronto empezamos a llevarnos bien, con Weasley tarde un poco más pero aun así después del último partido en el que vio que de verdad me esforcé para que ganáramos, nos llevamos bien, no tanto como Nott y Zabini, pero al menos ya había cordialidad con ellos dos, tal vez algún día en verdad olvidemos nuestras rencillas y nos demos una oportunidad y la verdad hoy se decidían muchas cosas, si ella me daba esa oportunidad no dudaría en aceptar a Potter y Weasley, todo dependía de ella
El baile comenzaría a las ocho, así que todos quedamos con nuestras parejas a esa hora, claro que yo tendría que estar antes, por si ella me llamaba, aun así tenía miedo que al final se arrepintiera, solo desee que no fuera así, casi todos al mismo tiempo, salimos corriendo a los baños para prepararnos
Cuando iba entrando varios hechizos están volando, los chicos traban de ganar los baños, así que intentaban de alguna manera ganar tiempo y empezaron a mandarse hechizos para bloquear, me fui directo al comedor, los profesores estaban muy ocupados arreglando el salón por lo que no vieron como volaban los rayos, entre a la chimenea y me fui a mi sala, al llegar cayó sobre mi Potter, después Weasley, cuando intentábamos pararnos MacMillan nos tiro nuevamente
Al final logramos pararnos, todos se disculpaban decían que solo querían evitar que algún hechizo les tocara y entraban corriendo a la primera chimenea que veían por eso todos salimos casi juntos, cayendo unos sobre otros, alcance a moverme cuando los chicos de Hufflepuff corrían con la misma suerte que nosotros, me alegre que tuviera baño privado, aunque los demás contaban con buen espacio y podían arreglarse sin problemas
Eran las 7:40 cuando estaba listo, mire el espejo, traía una camisa negra, un traje negro y solo la corbata era plata, me veía bien el color negro resalta el color de mi piel y con esa corbata mis ojos se veían más, no quise peinarme solo deje mi pelo suelto, estaba un poco largo y algunas mechas se posaban sobre mi cara, no me molestaba, así que tome la rosa y me acerque a la chimenea, me alegre que todavía siguieran arreglándose, por lo que salí sin ser visto.
Entre a la chimenea y pedí la sala de honores mujeres, al llegar oía un griterío dentro de los cuartos, desde donde esta mi pendiente, mi zapato, el color de sombra, barniz y no sé que más, fui a una de las esquinas lejos de la chimenea, estaba una maceta con un pequeño árbol, cerca de una ventana me puse detrás de esta, nadie me veía a simple vista la cortina ayudaba a estar un tanto más oculto, miraba por la ventana, aquella noche había luna llena, recordé el día en que la encontré en esa aula vacía, ella era un ángel, esperaba nuevamente verla a la luz de la luna pero sin una lagrima derramada.
Después de unos minutos una puerta se abrió, mire de inmediato y eran las chicas de Hufflepuff, quienes estaban lindas, se encaminaron hacia la chimenea, ni siquiera dieron una mirada atrás, después por la chimenea salía Neville quien toco la puerta de las Ravenclaw, salió Luna esa mujer era linda sin tantas cosas encima, Logbottom se veía muy contento, detrás de ellos salieron todas las Ravenclaw, al poco tiempo vi llegar a Theo quien toco en la puerta de Slytherin, salió Pansy se veía muy linda con un vestido verde Botella, Theo se quedo sin palabras, tenía una sonrisa radiante la tomo del brazo y se dirigieron a la chimenea juntos, solo faltaba ella, me puse nervioso y si ella no salía ¿que haría? estaba con esos pensamientos, cuando su puerta se abrió era un diosa
Traía un vestido palabra de honor color blanco, en la parte de arriba y en el final de la falda una cinta en plata, el vestido se le amoldaba muy bien, la parte de abajo era una falda amplia le llegaba arriba de la rodilla tenia el pelo recogido en un moño, con algunos mechones sueltos le sentaba de maravilla, en su cuello traía el collar con el corazón, en su mano derecha el brazalete la vi acercarse a la chimenea unos pasos antes se detuvo y alzo su mano derecha, con mucha delicadeza toco el diamante, se quedo observando el brazalete, mi anillo brillo, solo roce la piedra verde vi como su brazalete brillaba y poco a poco mi nombre tomo forma
-¿Malfoy? –En su voz se notaba la duda, me acerque despacio a ella, tome mi varita, hice levitar la rosa y que esta llegara a su lado al verla la tomo, me quede a su espalda
-¿Desilusionada? –Le susurre en su oído, la tome por la cintura volteándola para ver su ojos
-No, al contrario desee con el alma que fueras tú –Me tomo por sorpresa esa declaración
-¿De verdad? entonces ¿porque huías? –La acerque a mí, no dejaba de mirar sus ojos
-No me di cuenta pero empecé a sentir algo por ti y no sabía si tu solo jugabas conmigo, tuve miedo –Vi en sus ojos esa pequeña tristeza, no me agradaba verla así
La abrace a mí y comencé a besarla despacio, disfrutaba su sabor y aroma, estaba a punto de nuevamente perderme, cuando preferí separarme de ella, tome su mano entrelazamos los dedos, la lleve a la chimenea, donde bajamos al comedor, al aparecer ahí todos ya estaban por lo que nuestra llegada no paso desapercibida, con gran orgullo la tome de la cintura llevándola a la pista de baile, donde empezamos a bailar un vals, era una perfecta compañera, me era fácil guiarla, todos nos miraban, algunos con asombro, otros con desprecio, al voltear a ver a mis amigos, ellos sonreían, aun lado de ellos estaban Potter, Ron, Ginny, Luna, Neville y Lavander, todos sus amigos, su cara era de total incredulidad, veía que no salían de su asombro, por lo que tome su rostro y le di un gran beso, beso que ella correspondió, se abrazó a mi cuello, yo solo tome su cintura, después de unos momentos terminamos el beso, si antes era incredulidad, ahora sus caras denotaban de todo, el comedor completo tenia la misma cara, excepto por una persona, la directora tenía una gran sonrisa en los labios, en un momento alguien tocaba mi hombro, al voltear a ver era Potter
-¿Me permites? –Señalaba a Hermione, no quería soltarme de ella, me resigne y le di su mano para que siguiera bailando, aun lado de Potter estaba Ginevra, tome su mano y comencé a bailar con ella
-Donde la hagas sufrir en lo más mínimo, te juro que te arranco aquello que te hace creer que eres ¡hombre! –Me lo dijo de una manera tan sutil, pero al mismo tiempo tan amenazante que en verdad temí por ello
Después llego Neville, se acerco a Harry pidiendo bailar con Hermione, Ginny se fue con Harry y se me acerco Luna
-Dicen que soy rara y un tanto soñadora, pero te digo en serio Malfoy, donde ella derrame una lagrima por ti, yo mismo te traeré un hipogrifo para que acabe con lo que hace tiempo se quedo inconcluso –al oírla recordé aquella vez en que me pateo el hipogrifo de el guardabosque, creo que en ese momento temía por mi vida
Después llego Ron, le pidió a luna que necesitaba hablar conmigo, salimos del comedor y en el lobby ya estaba Potter, al poco rato llego Neville y entre los tres me amenazaron de que un crucio seria poca cosa a lado de lo que ellos me harían si algo le hacia a ella
¡Vaya! ni Voldemort me había amenazado tanto y de tan variadas formas, antes de llegar al comedor las gemelas me pararon, para hacer de igual manera una bastante amplia amenaza a tan bonito rostro, como ellas me dijeron
Entre rápido al comedor, no quería saber de que otras maneras podían torturarme, al llegar ella corrió a abrazarme, en ese momento olvide a todos y sus variadas formas de hacerme ver que querían a este bello Ángel que estaba en mis brazos.
-¿Te han hecho algo? –Pregunto, se notaba preocupada
-No mi Ángel, todavía no- Le dedique una sonrisa
-¿Cómo, que todavía no?
-Bueno solo me han hecho saber de una manera algo grafica como puedo sufrir, si algo a ti te pasa –Me miraba con asombro, poco a poco en su cara vi que se estaba enojando
La bese y abrace tan fuerte como podía sin lastimarla
-Lo que ellos no saben es que te amo y no podría hacerte daño, cuando lo que más deseo es verte feliz –Sonrió y esos bellos ojos nuevamente se iluminaron, sabía que era el Ángel más bello, pero dentro de mí ese era mi Ángel y no lo perdería por nada de mundo
Después de eso bailamos y empezamos a disfrutar la fiesta, estaba feliz de estar a su lado, ya no deje que nadie bailara con ella, en todo momento tenía mi mano a un lado de su cintura, ella era mía.
Se que no tengo perdon por haber descuidado esta historia, en verdad he andado como loca, entre mi trabajo y casa apenas si he tenido tiempo para escribir la otra historia, mil disculpas, prometo actualizar más rapido, sorry...
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