15. La familia Granger
-Draco apúrate, ya casi es hora –Mi madre me hablaba, ellos estaban en la sala
Era verano se sentía un ligero calor, pero yo sentía que estaba dentro de un volcán, las manos me sudaban, la camisa se pegaba a mi cuerpo y sentía correr algunas gotas de sudor en mi nuca
-Tranquilo hijo, no es nada del otro mundo, relájate o arruinaras tu vestimenta –Mi Padre se me acerco poniéndome una mano en mi hombro, aquel día llevaba un pantalón negro, con una camisa negra y un jersey blanco
Mi padre llevaba un traje gris perla, la camisa blanca, corbata negra y la capa negra, mi madre traía un vestido verde botella era holgado y le llegaba a las rodillas, su cabello recogido en moño y uno aretes discretos, se veía muy guapa.
-La varita no creo que la necesitemos –Mi padre me dijo mientras mi madre asentía, aun así yo la guarde en el bolso de mi pantalón, uno nunca sabe.
-Vamos ya es la hora –Me comento mi padre, entre a la chimenea
Al salir me encontré a Hermione, tenia un vestido rosa suelto con un escote cuadrado, unas zapatillas blanca, su cabello suelto, se veía muy linda, aun lado una señora de mediana estatura con cabello ondulado negro azabache, le llegaba a los hombros, sus ojos eran color avellana igual a los de mi Ángel, su piel era morena con algunas pecas en su cara, tenía una sonrisa en su cara, vestía un traje sastre blanco y blusa negra, zapatillas negras, del otro lado el señor era alto delgado, tenía el cabello castaño y lacio, sus ojos azules tenían una mirada severa, su piel era blanca como la porcelana, traía un traje café obscuro.
-Mamá, papá, les presento a Draco, su mamá Narcissa y el señor Lucius Malfoy –La señora se acercó a mí y me dio un abrazo, el señor solo se me quedo mirando aunque escaneando era la palabra
Dirigió la mirada a mis padres y bajo un poco la intensidad en su mirada, nos ofreció la mano, después nos invitaron a sentar, mientras su mamá y Hermione iban por unas tazas de té, en ese momento pude apreciar un poco la casa, se veía que era grande, la sala era amplia, tenia sillones blancos estaban esparcido alrededor de la chimenea sobre esta había un cuadro, su marco era negro y el fondo igual, sin chiste, lo peor abarcaba una gran parte de la pared, las paredes estaban pintadas en color crema, la chimenea tenía dos plantas a sus costados, la mesa de centro era de roble, sobre una alfombra blanca, las cortinas eran naranjas, era de buen gusto la habitación
No podía ver más sentía, la mirada del señor sobre mí en todo momento de reojo vi a mis padres y se veían igual de impresionados que yo, había varias cosas que no conocíamos, mi padre observaba la mesita que estaba aun lado del sillón, donde había un palo largo y encima tenía un sombrero pero sin el ala, era un raro perchero, mi madre miraba hacia el frente donde podíamos ver lo que emitía la luz, pero no se veían las velas, tal vez era un hechizo, necesitaba preguntarle a mi Ángel, para usarlo, me agradaba como alumbraba, era mejor que las velas, aun así intentábamos ser discretos, eran muchas cosas raras.
-Gustan café o té –Casi todos tomamos Té, solo su papá tomo café, después de unos pequeños sorbos al té, ya que no me entraba nada por la garganta, ni cuando jugué por primera vez contra Potter me sentía así, o cuando me presente frente a Voldemort para que me cicatrizara la marca de mortifagos, era un manojo de nervios
-Señor Draco –Empezó el señor Granger
-Mi hija me dice que usted es el novio de ella –Solo asentí con la cabeza, la maldita voz, no sé donde se había quedado –Me agrada el que usted formalice un noviazgo, pero no entiendo ¿que hacen sus papas aquí? –La última palabra la remarco, voltee a ver a Hermione, estaba en medio de sus padres igual que yo, tenía la mirada agachada y sus mejillas eran rojas, con eso me dijo que no había dicho nada sobre la boda, en su mano no estaba el anillo, desee que Merlín me desapareciera
-Señor Granger –Mi bendita voz, no sé donde estaba, porque lo que yo decía parecía casi susurro –Hermione y yo nos queremos mucho –Empezar por algo –A ella y a mí nos gustaría seguir juntos
-El tiempo lo dirá Joven, apenas empiezan –Me espeto su padre, mientras tomaba un sorbo de su café -tiempo no hay–, fue lo que pensé
-Señor yo quiero mucho a su hija –ahí va la misma frase, mi cerebro que también se fue de paseo –Por lo que me gustaría estar con ella toda mi vida
-Son jóvenes hay mucho por cual vivir –Esta vez fue su mamá quien hablo
-Señores yo amo a su hija –Como decirlo
-Esa parte ya me la se –Su padre me miraba de reojo, tomo la taza e intentaba dar un sorbo, porque demonios mis papas no decían algo
-Draco y yo nos vamos a casar –Soltó de golpe mi Ángel, su madre tenía una mirada de horror y se empezó a poner muy pálida, la sonrisa se había desvanecido.
Su padre se paró de golpe tirando el café, me miraba con odio -Prefería irme a jugar con mi tía Bella a los crucios-, que seguir sintiendo la mirada del señor Granger
-No te parece una decisión muy apresurada, acabas de salir del colegio y todavía no tienes una profesión, ¿como pretenden mantenerse? son unos niños –El señor Granger miraba a su hija, mientras le gritaba, Hermione no dejo de mirar a su padre y nuevamente mi maldita voz no sé dónde demonios se había largado.
-Señores Granger por ese motivo estábamos aquí, nosotros apoyaremos a mi hijo en esta decisión que están tomando, mientras ellos terminan la carrera mágica –Mi padre hablaba de manera tranquila, el señor Granger lo miraba como queriendo fulminarlo, claro mi padre no se espanta tan fácil
-No creo que sea necesario su apoyo señores, esta señorita es inteligente, me ha mostrado sus notas y he recibido cartas de parte de sus profesores donde me hacen saber que ellas es muy buena en su escuela –Le espetaba el señor Granger a mi padre
-Eso no lo discuto, ella me ha mostrado de diferentes maneras que es una bruja sobresaliente –Eso me dejo sin aire, y yo sin decir nada, bueno mi cerebro no estaba
-Ella podrá terminar una profesión en "su" mundo o en el nuestro y será capaz de mantenerse, y viendo que mi hija escogió a su hijo, me imagino que también es bueno en la escuela o mi hija no se fijaría en él –Huyyy que digan muy inteligente la verdad no, pero si muy bueno en otras cositas que le hacía a su hija, por eso se quedo conmigo, haaa… ya regresaste cerebro, ponte a trabajar para decir algo y algo bueno.
-Conocemos las capacidades de nuestros hijos, Draco al ser hijo único heredara la fortuna Malfoy, por lo que desde hace unos años, ha tenido que preocuparse por su fortuna y trabajar en ella –Mi madre les decía
-También Hermy es hija única y nos heredara, pero lo quiero es que ella se mantenga sola, que tenga una profesión –El señor Granger decía, mientras apretaba el tabique de su nariz, se veia abrumado
-Hermy, tu padre y yo no nos oponemos a tu noviazgo, pueden durar unos años, después vivir juntos, y si siguen con gusto los apoyaremos para la boda –Su madre hablaba suave y miraba de manera tierna a mi Ángel, mientras tomaba sus manos
-Madre –Mi Ángel intentaba decir algo, pero solo suspiro
Me levante del sillón, acercándome a ella, le extendí mi mano ella la tomo levantándose y acercándose a mí, con una mano la abrace por la cintura y la otra la entrelace entre sus dedos, mire a sus padres
-Hermione y yo vamos a ser papas –Lo dije que una voz fuerte, sin gritar
-Te mato –El señor Granger se me acercaba, mi padre se interpuso y le puso una mano en su pecho deteniéndolo, la otra la tenia hacia abajo, alcance a ver que dentro de la capa estaba su varita, de reojo busque a mi madre, tenía su bolso abierto y se asomaba ligeramente su varita, no era el único paranoico
-Señor Granger cálmese –Dijo mi padre, uso un tono de voz más fuerte, sin gritarle o que sintiera que lo ofendía –Tanto ustedes como nosotros, teníamos pensado otro futuro para nuestros hijos, pero no va a ser así, en nuestro caso solo queremos apoyarlos, su hija merece mi respeto es una bruja que se lo ha ganado y sé que también pronto puede ganarse nuestro cariño
-¿Pero como Hermy?, ¿tu mi niña como fue que paso?, desde niña te hablamos de esos temas, te enseñamos los anticonceptivos ¿como es posible? –Su madre la miraba
-Disculpe señora, pero no veo ya la necesidad de responder, el bebé viene en camino –Mi madre respondió, acercándose a nosotros, tomo la mano de Hermione y le daba una tierna mirada
-Este nieto será muy bien recibido con mucho amor, por nosotros – Mi padre contestaba mientras miraba el vientre de Hermione
-Nieta –Dijo el padre de Hermy, mientras miraba a su hija
-¿Nieta? –Mi padre pregunto mientras miraba al señor – eso todavía no lo sabemos Hermione solo tiene tres meses y aun no se sabe
-Sera una niña, en mi familia las mujeres no hacen mucha pancita cuando es niña, pero si es niño, parecen balón y desde el primer mes se nota –Mis padres miraban con desconcierto al señor Granger
-¿Cuándo la señora Granger espero a su hija, fue igual? –Le preguntaba mi madre –Porque puede ser que sea igual a su madre
-Hice una pequeña pancita, que a los 2 meses se notaba –se levanto la mamá de Hermy y toco el vientre de su hija
-Pero Hermy es más parecida a mí y sé que será una niña –Refutaba el señor Granger
-Bueno aun así puede que sea un varón –Seguía diciendo mi padre, mientras miraba el vientre de Hermy –Cuando mi esposa esperaba a Draco no se notaba mucho su embarazo
-Sera niña –El señor Granger seguía diciendo mientras se acercaba a mi Ángel
-No sabemos, puede ser varón –Mi padre seguía muy insistente
-No, no, no –El señor Granger meneaba su cabeza, mientras toco el vientre de su hija –Es una niña y no se haga ilusiones con un varón
-mmmm… -Se cruzo de brazos mi padre, seguía mirando a Hermy, lo señores Granger tenían cada uno, una mano sobre el vientre de su hija, yo seguía abrazándola, no quería alejarme de ella, mi madre al igual que mi papá seguían viendo el vientre de Hermione
-Si es así tendremos que pintar su cuarto de Beige –Al fin contesto mi papá
-Rosa, me gusta más ese color para la niña –El señor Granger decía
-Beige
-Rosa
-Beige
-Beige para que combine con el verde –Contesto mi mamá
-Rosa con lila –Dijo la señora Granger
-Beige –Mi padre seguía diciendo
-Rosa –El señor Granger le siguió
-Es mi casa y se pinta de Beige –Mi padre dijo mientras se cruzaba de brazos
-Ellos vivirán aquí, así que será rosa –El señor Granger lo decía mientras se cruzo de brazos
-No, vivirán con nosotros, hay mucho espacio en la mansión –Refuto mi padre
-La casa es muy grande y vivirán aquí –Contesto el señor Granger
Mi madre, la señora Granger y nosotros solo los mirábamos mientras discutían, a nosotros nadie nos preguntaba
-Déjenlos ¿gusta más té señora? –La señora Granger le pregunto a mi madre
-Claro, llámame Cissy –Le decía mientras la seguía al comedor
Mi Ángel y yo nos separamos un poco para platicar
-Te he extrañado mucho – le decía mientras le daba un pequeño besos en los labios
-Yo a ti –Dijo en un susurro
-Cissy , ayúdame –escuchamos a mi padre decir, mientras se acercaba al comedor donde estaba las señoras platicando
-A mí ni me metas –Contesto mi madre levantado su mano, en señal de alto
-Entonces que sea la boda en un salón, como el señor Granger quiere –Dijo mi padre mirándola a los ojos
-Eso sí que no, un Malfoy siempre ha celebrado sus compromisos en la mansión –Hablo fuerte mi madre
-No, Hermy es una única hija y celebraremos la boda en un salón –La señora Granger empezó
-Será en la mansión –siguió mi madre
-Y nosotros pagaremos –Contesto mi padre
-No yo pagare –Empezó el señor Granger
-Y será en un salón lujoso –Continuo la señora Granger, mire a mí Ángel en ese momento, meneaba la cabeza de un lado a otro
-Oye puedo hacerte una pregunta mi Ángel –Volteo a verme, esperando –¿Para qué comprar un cuadro sin nada? y esta horrible –Puso una cara de incredulidad, así que le señale el cuadro que se encontraba arriba de la chimenea, cuando vio a que me refería, comenzó a carcajearse, tardo un rato en calmarse
-Hay Draco, casi haces que me haga pipi –La mire, mientras levantaba mi ceja yo no le veía lo gracioso, tomo mi mano y camino hacia la chimenea
-Es una Televisión mi vida –Me decía mientras de la chimenea tomaba una cajita rectangular con números y signos
De pronto apretó un signo de la cajita y en el cuadro empecé a ver muchas imágenes, como una obra de teatro, acerque mi mano y sentí algo que me impedía tocar a las personas
-No puedes tocar, ni oler, solo lo puedes ver y escuchar, es como ver una obra de teatro, pero más de cerca –Con la cajita empezó a tocar otros signos, las obras iban cambiando, eso me agrado mucho así que me quede un buen rato viendo al cuadro y tocando todos los signos o números de la cajita
-Es una forma de diversión para los muggles –Hermy me decía, mientras me enseñaba a usar el control que es como se llamaba, al menos eso ella me dijo y empezando a saciar mi curiosidad le pregunte por el sombrero raro, comenzó nuevamente a reírse, pero tardo menos en controlarse, al final con su mano recogió las pocas lagrimas que habían salido mientras reía, después me dijo que era una lámpara, y que tenia luz
Me encanto la lámpara, jalaba una cadenita y prendía, otra vez la jalaba y se apagaba era mejor que la varita, no decías ningún hechizo, me quede un rato, mi Ángel solo me veía, mientras tenía una hermosa sonrisa en su carita, también me explico cómo funcionaba la luz.
-Creo que usted señorita tiene muchas cosas que enseñarme a usar, ahora que estaremos en los dos mundos, necesito que me enseñe muchas, muchas cosas –Ella sonreía, tenía una mirada tan bella era maravillosa, tome su cintura acercándola a mí y comencé un beso, subí mi mano a su nuca para tenerla más cerca, ella me rodeo con sus manos, cuando oímos
-¡Hermy, Draco! - nuestros padres nos gritaban desde el comedor, me separe de ella, la bese en su frente, tome su mano y nos dirigimos hacia el comedor
