Deseo a la Luna

El gran día llego, mi madre, tía Andrómeda, la señora Granger y la señora Weasley, estaban gritando a todo mundo, querían que todo saliera perfecto, había pasado un mes desde la pedida de mano, en casa de los Granger

-Por Merlín Draco, apúrate, tienes que recibir a los invitados –Mi madre me gritaba, sobre mi cama estaba un traje negro, camisa blanca el corbatín y la faja eran rojas y sobre la solapa del traje una rosa plata, al terminar de vestirme, mire en el espejo y me veía muy bien, me dirigí a la puerta, pero mejor quise acercarme a la ventana, desde ahí se veía la carpa blanca, el lago tenía muchos lirios Blancos, Rojos, Plata y Oro, alrededor de este tulipanes blancos, en el caían mágicamente pétalos blancos de rosas, el calamar jugaba con algunas flores

Ninguno de nuestros padres cedía, así que Hermy tuvo la idea

Tuve que mandar la carta a la directora para que nos permitiera realizar en el colegio la boda, la carta regreso en seguida, la directora estaba encantada de que ahí se hiciera la boda, después de eso juntamos a nuestros padres para informarles, fue un poco difícil al principio pero al final se resignaron, salí de la habitación que hace unos meses me pertenecía, ahora solo me la había prestado para arreglarme, bueno a casi todo el colegio, ya que no pudimos evitar el invitarlos, por lo que teníamos las mismas habitaciones antes de irnos.

Al frente estaba el juez, a mi lado mis padres, mire hacia atrás todos mi amigos, la escuela y maestros estaba sentados en las sillas blancas con moños verdes, la flores que adornaban la entrada y el camino, era rojas y blancas, de pronto empezaron a desfilar Ginny y Harry, ellas tenían un vestido rojo en la cintura con una cinta plata la cual terminaba en un moño por detrás, ellos un traje negro, camisa blanca y corbata verde esmeralda, en la solapa del traje una rosa roja

Siguió Zabini y su novia, no podía faltar mi amigo el pobre se puso pálido cuando le dije que me casaba, por lo que le ofrecí una bebida –fue muy mala idea-, casi se ahoga con la aceituna al enterarse quienes eran las damas de honor y sus acompañantes, así que preferí que se sentara y no tomara nada hasta que le dijera quien sería mi futura esposa… Se desmayo

Al final lo acepto, aunque lo sentía raro en medio de todos ellos, atrás de él entro Nott con Pansy, Ron y Daphne, por ultimo Luna y Neville, ellas se veían muy lindas y ellos guapos

Después el señor Granger con mi Ángel, el aliento se me fue, olvide como respirar por unos segundos, el señor traía un traje negro, camisa blanca y corbata roja

Hemione tenía un vestido perla sin mangas, el escote era en forma de corazón, debajo del busto una cinta roja, de ahí hacia abajo era suelto no se veía su pancita de 4 meses, entre sus manos sostenía un ramo con rosas plata y verde, en su dedo corazón el anillo de los Malfoy, sobre su cabello estaba una tiara, eran pequeñas flores de tres hojas, todas de diamantes blancos, en el centro de la tiara una piedra verde en forma de corazón, alrededor de esta pequeños rubís, su cabello estaba recogido en moño, algunos mechones sueltos, de su cuello pendía la rosa donde aparecían nuestras iniciales entrelazadas, caminaba despacio mientras un fénix sobrevolaba sobre el lago cantando una bella canción, al llegar su padre me extendió la mano de ella, entregándomela y pidiéndome en un susurro que era lo más importante en su vida.

Al verla a mi lado me sentía el hombre más maravilloso del mundo, sentía que no me merecía tan bello regalo, la mejor parte fue cuando nos pidieron unir nuestras varitas y salió una luz formando un corazón rojo, daba un brillo muy fuerte, al final cuando le di un beso, las flores que estaban sobre el lago se convirtieron en mariposas y los pétalos nos envolvieron en un pequeños remolino

Nuestros familiares, amigos y maestro nos felicitaban, las sillas se reacomodaron y aparecieron algunas mesas, en su centro había un ramo de flores blancas, verdes y rojas, tenían pequeñas mariposas doradas volando alrededor de estos, en un momento se abrió una pista de baile, donde no quería soltarla, pero ni modo, no me quedo de otra que compartirla

-¿Oye Daphne, como que estas más gordita desde que te vi? –Le preguntaba a mi amiga mientras bailábamos

-Heeee… -Se puso muy roja, por instinto mire la mano que tenia agarrada, en su dedo corazón había un anillo tenía tres piedras las de las orillas eran verde y la del centro tenia forma de corazón, su piedra era blanca

-¿Cuánto, cuando? –le mire asombrado por lo que veía

-2 meses y en un mes es la boda –Nos detuvimos estaba que no le creía

-Felicidades, creo que hay que decirle a Hermy –Le decía mientras la abrazaba

-Creo que Ron esta en eso –Voltee a verlos, ellos también estaban quietos, su cara de él estaba más roja que su cabello, no pude evitar reírme

Al final mi Ángel se fue a cambiar, en medio de la fiesta me quite el corbatín y faja, desabroche los primeros botones de mi camisa, así que solo espere a que ella llegara, traía un vestido azul algo holgado, esa mujer lo que se pusiera era muy hermosa

Un Thestral jalaba del carruaje, llegamos al hotel, estábamos en Francia, queríamos una linda luna de miel, nos registramos, al entrar a la habitación era tan grande como un departamento, tenía una pequeña sala, desde ahí había un cancel donde salías a una pequeña terraza, a su derecha estaba el cuarto

Cargue a Hermione entre mis brazos mientras entrabamos a la habitación, estaba adornado con orquídeas, en medio estaba una gran cama con dosel era blanca con cojines rojos, el medio de esta había una rosa roja

La deposite en la cama mientras la besaba, no quería separarme de ella, lentamente fui despojándola de su ropa, me encantaba besar su cuello y seguir bajando hasta sus pechos, mis manos la acariciaban con mucha suavidad por sus brazos, sentía quemar mi piel donde la tocara, me sentía en otro mundo estando solo con ella, seguí bajando con mis besos hasta su vientre donde me detuve un rato acariciándolo, me fascinaba la idea de saber que ahí estaba mi bebé, seguí mi camino de besos, hasta que encontré lo que sabía ella le encantaba que hiciera, primero acariciaba con mis dedos sus piernas, subiendo poco a poco sin tocar su centro solo rozando con mis dedos, escuchaba sus jadeos, sabía que estaba excitada

-Draco, hazlo por favor –Me suplicaba con voz ronca, no pude resistir más y empecé a meter un dedo, después dos, cada vez sus gemidos aumentaban, tome sus dos piernas las abrí, metí mi lengua en esa cueva, que era una delicia, jugué hasta que escuche mi nombre gritar más de una vez

Subí dando pequeños besos en todo su cuerpo, me deleite con sus pechos, la sentía gemir cada vez más, la bese en su boca era un beso voraz, ella me permitía entrar, jugar mi lengua contra la suya, mientras la penetraba en un principio lo hacía suave, tenía que aguantar las ganas de hacerlo más fuerte no quería lastimarlos, ella acariciaba mi cabello, mi espalda, mi pecho, esas manos encendía cada célula de mi cuerpo, sus besos al recorre mi cuerpo despertaba la bestia que había en mi, ella me enloquecía en deseo

-Draco, quiero más –Dijo en un susurro cerca de mi oído, no pude evitar un gemido de mi parte al sentir como sus paredes vaginales apretaban mi aparato, deje de pensar y comencé unas embestidas más fuertes, más rápidas, al final ella dio un grito, su cuerpo se contraía, haciéndome terminar en un éxtasis, caí a su lado, escuchaba su respiración agitada, su pecho subía y bajaba, sus ojos cerrados, su boca entreabierta, la hacían verse tan sensual, abrace su cuerpo acercándolo a mí, mientras acurrucaba mi cabeza entre su cuello y cabello, ese aroma que despedía, me relaja, quede dormido a los pocos minutos

Desperté estire mis brazos para seguir acariciando a mi Ángel, pero no sentí nada, me levante de golpe, mire a todos lados, no la veía, entre al baño y no estaba, una angustia empezó a apoderarse de mí, me puse solo mi pantalón y salí de la habitación, iba hacia la puerta de salida, cuando vi que las cortinas del cancel se movían, las observe con mayor detenimiento, vi que estaba ligeramente abierto el cancel, corrí la cortina despacio

Estaba parada a un lado del barandal, mirando la luna, tapada por la colcha de la cama, su cabello ondulado caía sobre su espalda, la luz de la luna se reflejaba en su piel dándole un brillo especial, sus labios rojos pequeños y sensuales, esa nariz tan perfecta, sus ojos avellana parecían dos zafiros, era tan hermosa, de su mejilla rodaba una lagrima, me acerque a ella y con mi pulgar retire la lagrima, me miro y sonrió

-Recuerdas el día en que me encontraste en el aula llorando –Me decía

-Claro –Me acerque a ella abrazándola

-Aquel día había llorado por un amor, mal correspondido –Emití un pequeño gruñido

-Ese día –Se fue acurrucando en mi pecho y yo abrazándola más fuerte contra mí –Le pedía a la luna que me concediera el deseo de encontrar el amor, que muchos sufrimientos creía haber pasado, así que solo pedía un poco de amor y claro mi sueño se vino abajo cuando de la puerta apareció un hurón albino- Sonreí mientras seguía escuchándola –Pero la luna si me concedió el deseo que le pedí, me dio al hombre más maravilloso del mundo, me dejo conocer un amor más allá de lo inimaginable, una familia con amigos incluidos, así que esta noche quise salir a darle las gracias por tan gran deseo darme –De sus ojos rodo otra lagrima, ella no fue la única que pidió un deseo aquel día, también mi deseo se había cumplido, la tenía a ella y me daba la paz que desde ese beso robado me hizo sentir

-Te amo Hermione Malfoy –Le susurre mientras depositaba un beso sobre su cabello

-Yo te amo a ti mi querido esposo –Se acurruco en mi pecho