Es imposible, ya lo sé
Cuando llegue a mi casa, mi madre comenzó a los gritos, no escuche ni una sola de las palabras que había dicho, ni recuerdo que dije para justificarme o si siquiera pronuncie palabras, solo recuerdo que subí las escaleras y me acosté en mi cama a llorar desesperadamente, fue allí donde me quede dormida. Al otro día desperté, me parecía increíble que ayer haya dormido todo el día, sentía una presión en el pecho, tenía los ojos hinchados de tanto llorar y el rostro enrojecido, me dije a mi misma que no me podía poner así por un hombre que vi una sola vez en la vida, me lo tenía que sacar de la cabeza, olvidarlo como seguramente él haría conmigo, tenía 20 años, todavía me faltaban muchos hombres por conocer, además tenía a Edward que si bien, no éramos novios, nos estábamos conociendo, y yo lo quería mucho, quizás no de la misma forma que él a mí, pero lo intentaría. Me levante de la cama, cambie mi ropa, y me fui al trabajo temporal que tenía en la pequeña biblioteca de Forks.
POV JACOB
Al momento que la vi sentada en esa silla, mirando detenidamente con sus grandes ojos marrones ese vaso de cerveza, perdida en sus pensamientos, supe que era ella la mujer que yo quería para mí, no sé cómo, pero lo supe, ella tenía que ser mía. Cuando estuvimos en la habitación de Embry la bese con pasión, deseo y amor, ella me beso de la misma manera, y quiso ser mía, yo acepte gustoso, mas porque vi seguridad en sus ojos, la trate con suavidad y cuidado porque ella era frágil, diferente a cualquier mujer con la que haya estado. Me hubiera gustado que se quede más tiempo, o que nos volvamos a ver, pero ella me dio un NO rotundo, y no pude hacer otra cosa que aceptar, aunque por dentro me este muriendo, aunque la necesite entre mis brazos, aunque no pueda sacármela de la cabeza. Agarre las llaves de mi coche, mi bolso y me dirigí a casa de mis padres del corazón, mis padres adoptivos.
Esme me recibió con los ojos húmedos, hacía años que no venía a verlos.
-¡hijo!
Con sus pequeños brazos quiso abrazarme, yo la levante por los aires y la abrase fuertemente, la había extrañado mucho.
-me has hecho mucha falta, ma.
-y tu a mi también, pero me estas asfixiando, no puedo… respirar.
La baje al suelo
-uuu, perdón
-jajajajajajaajaja
La risa de toda mi familia me hizo que yo también riera, salude a uno por uno, Carlisle, Alice, Jasper, Emmet, Rosalie y…
-¿Y Edward?
-trabajando en la biblioteca
Respondió Alice con una gran sonría en el rostro.
-¿trabaja en una biblioteca?
-sí, es que anda loco por una de sus compañeras, ya sabes cómo es él.
-pero y ¿Tanya?
Alice agacho la mirada, triste.
-no volvimos a saber de ella, dicen sus hermanas que se ha ido a Italia y no tienen mucho contacto. No la nombres delante de Edward, todavía no lo supero, pero esta tan entusiasmado con esta chica que de a ratos se le olvida.
-aaaa, bueno, ok!
Nos sentamos en el living y me pusieron al corriente de todo lo que había pasado estos años que yo estuve ausente. Yo les conté sobre mi vida en Canadá, con mis 26 años al fin había podido poner mi propio taller y afortunadamente me iba bien, hace poco pude comprar una casa mas grande, así que el mes que viene me mudo. Ellos me miraban con orgullo, yo era el mayor de todos mis hermanos, así también el único adoptado, Carlisle y Esme me adoptaron antes de que Esme quede embarazada de Edward que tiene 25 años y es el que sigue después de mi, luego sigue Emmet con 23 años y Alice con 20 años. Los gemelos Hale tienen 22 años, Rose es novia de Emmet y Jasper de Alice.
-y novia? Mujer? Cuando nos vas a traer a una chica para presentarnos?
En ese mismo momento el rostro de Bella se cruzo por mi mente, inconscientemente agache la mirada.
-no es algo de lo que desee hablar.
Todos me miraron extrañados pero cambiaron rápidamente el tema, nunca me había caracterizado por andar de enamorado y mucho menos triste por una mujer, ni hablar si es una mujer que solo vi una vez en la vida, pero ella era diferente, yo lo sabía. Subí a mi vieja habitación, deje el bolso en el piso y me recosté en la cama donde me quede dormido.
El ruido de unos nudillos golpeando mi puerta me despertó.
-hijo ya esta servid el almuerzo, Edward llegara en unos momentos a comer, para que lo puedas saludar.
-bueno mamá, en un segundo bajo.
Baje al comedor, justo en ese momento Edward entraba por la puerta.
-Jackee!
-Ed
Lo abrase, de todos mis hermanos es con el que mejor me llevaba, quizás sea por la poca diferencia de edad que nos separaba.
-al fin te has dignado a venir a visitarnos, ya íbamos a pensar que te habías olvidado de nosotros.
-jaja ustedes también pueden ir a visitarme así que no te quejes que yo no me quejo.
Le di un codazo juguetón en la costilla y nos sentamos a almorzar.
-no era que estabas trabajando?
-si, tengo horario cortado. Trabajo de 9 a 12 y de 14 a 17 hs. Horrible, pero bueno, no me quejo. Por lo menos puedo venir a almorzar en casa.
-y porque no te consigues otro trabajo?
-es que ese me gusta.
-a sí? Y porque? Tiene algo que ver alguna mujer?
-Alice! Ya le has contado!
-jajajajaj
Todos en la mesa se rieron y Alice puso ojos de perrito abandonado bajo la lluvia. Cuando terminamos de comer nos tiramos en el sillón a jugar a la PlayStation.
-así que, no me vas a contar?
-si, bueno, es una mujer, es sencillamente perfecta, delicada, frágil, femenina, bien educada, inteligente, es lo que necesito, me fascina, sus ojos, su boca, todo.
-por ella estas trabajando en la biblioteca?
-si, la vi una vez caminando por el parque, sus ojos me cautivaron, me acerque a charlarle, y todo en ella me cautivo, me conto que trabajaba temporalmente en la biblioteca, entonces yo le dije que también necesitaba trabajo, ella se ofreció a hablar con el dueño de la biblioteca, al otro día ya estábamos trabajando juntos.
-entonces ahora están de novios?
Edward agacho la mirada, me causo gracia verlo así pero no me reí, me contuve.
-la verdad, es que no. Ella sabe que yo la quiero, se lo dije muchas veces, pero siempre me dice que nos estamos conociendo, que le dé tiempo.
-y tú la esperas?
Edward quito la vista del televisor y me miro a los ojos,
-se que sueno estúpido, ni yo mismo me reconozco, pero es ella, tiene que ser ella, solo con ella puedo olvidar momentáneamente a Tanya, la necesito.
Puse mi mano en su hombro en señal de apoyo, mi hermano había sufrido mucho cuando Tanya lo dejo, las cosas entre ellos iba bien, nunca se peleaban, eran felices, pero de un momento a otro se fue, sin decir nada, solo desapareció, Edward quedo destrozado.
-te entiendo hermano, y si la quieres debes insistir, en algún momento dirá que si, nadie se puede resistir a un Cullen.
-jajajaja tienes razón. Hoy volveré a hablar con ella y si me dice que si la traeré para que la conozcas.
-como se llama?
-Isabella.
Pase toda mi tarde jugando a los videos juegos, más solo que una planta, Emmet estaba con Rosalie haciendo sus cochinadas, Alice se fue de compras con Jasper, Carlisle trabajando en el hospital, Esme se había ido a hacer las compras, Edward trabajando en la biblioteca y yo aquí, solo, haciendo todo lo posible para pensar en otra cosa que no sea en el rostro de Bella, en su piel, en sus besos.
Mi celular sonó, era un mensaje de Edward.
"Me dijo que sí. Estamos yendo."
Sonreí y me alegre por él, por lo menos a alguien le iba bien. No pasaron ni 10 minutos cuando la puerta se abrió de par en par.
-hay alguien en esta casa?
La voz de Edward retumbo por toda la casa, se escuchaba nervioso, ansioso y contento, me contuve la risa.
-sí, están haciendo sus cochinadas.
Le dije sin quitar la vista de televisor, presionando mas fuere los botones del jostynk para que los jugadores corran más rápido. Edward se paro delante del televisor y lo apago.
-pero que haces? Estaba ganando?
Puse los ojos en blancos, y me pare del sillón, camine tras él, cuando estábamos llegando al recibidor pude notar un pequeño cuerpo escondido detrás de Edward, sonreí por lo cómico de la situación, Edward puso los ojos en blancos.
-hermano, te presento a mi novia.
Edward corrió su cuerpo, y ahí estaba ella, mirando al suelo, sentí como mi corazón se detenía.
-Bella, él es Jacob, mi hermano.
Ella levanto rápidamente el rostro, sus ojos se abrieron como plato y por un instante se puso pálida, creo que la expresión de mi rostro fue igual a la de ella, no lo podía creer, no me podía pasar esto. La novia de mi hermano?
