Este capítulo será algo corto ya que tuve que quitar un par de escenas porque una lectora (Valkiria Thrud) me informo que los administradores se habían puesto algo exigentes y estaban borrando historias que no fueran adecuadas, así que prefiero evitarme problemas que dejarlo a la suerte, y sería una lástima que borraran esta historia sobre todo porque aun no esta terminada, aquí les dejo el capitulo, disfrútenlo.

-¿Te gustaría una última copa?- se acerco al bar y saco una botella.
-No, gracias, iré a ver a Midori y luego a acostarme- de repente recordó que todas sus cosas estaban en el dormitorio principal junto con las de Sasuke. Y el solo hecho de pensar en esa cama llena de pétalos de rosa hizo que se le encogiera el corazón-. ¡Ah, olvide decírtelo!- intento mantener la voz ligera-. Creo que podemos llegar a tener problemas para dormir-.
-¿Qué clase de problemas?- la miro divertido.
-El personal del hotel ha dejado mis cosas con las tuyas… Yo las habría sacado- se apresuro a indicarle- Pero no parece que haya otra recamara en la suite-.
-Entiendo…- comento despreocupado.
Al ver que no decía nada más ni que le indicaba donde quería que ella durmiera, añadió:
-Bueno…, iré a ver como esta Midori-.
Esperaba que al regresar el hubiera arreglado esa situación, pero no daba la impresión de que hubiera hecho algo. Se encontraba, bebiendo whisky de espaldas a ella, viendo hacia la terraza.
-¿Cómo esta Midori?- giro cuando Naruko regreso.
-Profundamente dormida-.
-Bien-.
Ella no pudo evitar que la vista se dirigiera hacia la puerta abierta de la habitación principal.
-¿Has visto la habitación? El personal del hotel se confundió- le recordó.
-Mmm…- bebió un trago.
¿Era lo único que pensaba decir? La ira comenzó a crecer en su interior.
-Podrías llamar a recepción para preguntar si tienen otra habitación, ¿no?- replico-. Tiene que haber un montón de habitaciones vacías en un hotel de este tamaño-.
-Espero que no- dijo relajado-. Sería muy malo para el negocio-.
-Bueno, si…supongo que lo seria, entonces… ¿Qué piensas hacer?-.
-Interesante pregunta… ¿o ha sido una oferta?- inquirió con tono travieso.
-¡No!- se le encendieron las mejillas-. ¡Claro que no! Estas demasiado loco, Sasuke Uchiha-.
- ¿Tú crees?- pareció más divertido que nunca.
- ¡Si, claro que lo estas! ¡Y….y deja que te diga que no querría dormir contigo ni…ni aunque mi vida dependiera de ello!- alzo el mentón con gesto de desafío.
-Vaya- dejo su copa con una sonrisa.
- ¡Si!- lo miro furiosa-. Y ahora me voy a la cama…sola…en la recamara-.
-Oh, no estoy tan seguro de eso- la detuvo antes de que pudiera pasar junto a él.
-No, Sasuke- susurro, entre agitada y dominada por el miedo.
- ¿No, que?- le acaricio la curva del mentón con suavidad.
-No juegues conmigo-.
La suplica susurrada lo desgarro.
De pronto, la mujer segura de esa noche se había desvanecido y en su lugar se volvía la joven vulnerable que había conocido al principio y que lo había mirado con ojos tan frágiles.
-No debería provocarte de esta manera… ¿verdad?-.
-No…- ya no pudo mantener la furia-. No queremos complicar las cosas, Sasuke. Sería un desastre total-.
-Claro- dijo con los ojos clavados en los labios de ella-. Después de todo, esto no forma parte del trato-.
- ¡No!- la voz le tembló. El modo en que la miraba la provocaba de una forma extraña-. Y pronto cada uno seguirá su propio camino-.
-Ese es el acuerdo…- el dedo había pasado a trazar la curva de su labio.
La caricia le provoco un escalofrió y desesperada trato de apartarse de el, pero su cuerpo no quiso obedecer.
-A...además, no es la gran cosa-.
Con eso consiguió toda su atención.
-Dime, ¿Cuántos amantes has tenido, Naruko?-.
- ¡No…es asunto tuyo!- de repente sintió la piel en llamas.
Paso un dedo por la piel suave de su hombro y la sensación de ese contacto le pareció tan exquisita que hizo que todo el cuerpo le hormigueara.
- ¿Así que no te gusta nada el sexo?-.
En ese instante sentía que la sangre le hervía en las venas.
-He dijo que no es la gran cosa, nada más. Y no quiero tener esta discusión contigo, Sasuke- murmuro, ansiosa por abandonar el tema.
-Quizá no te acostaste con el hombre indicado… ¿has pensado en eso alguna vez?- continuo como si ella no hubiera hablado.
-Y tu eres muy atrevido- replico-. ¿Lo has pensado alguna vez?-.
Sonrió, despreocupado por la acusación.
-La cuestión es que tú representas todo un desafío, Naruko Uchiha- murmuro.
-¡Pues no es mi intención!-.
-Pero, ahora siento mucha curiosidad-.
-Obviamente, no quiero que la sientas- sus ojos lanzaron fuego.
-Pero no puedo evitarlo- sonrió-. Me has hecho pensar…- se inclino y poso los labios en su hombro-. Quizá necesites al hombre adecuado y que lleve las cosas un poco más despacio contigo-.
-No quiero llevar las cosas despacio ni de ninguna otra manera…- sentía que le costaba trabajo respirar.
-¿Qué me dices del modo en que me besaste antes?-.
-Ese beso fue un momento de locura, ¡Pensé que habíamos dicho que era mejor olvidarlo!-.
-¿Dijimos eso?-.
-Si. Dijimos que no hablaríamos más del tema-.
-Entonces, si no podemos hablarlo, tendré que volver a vivirlo…porque no dejo de preguntarme si me estoy imaginando que me correspondes…y no me queda otra opción más que descubrir por mi mismo la verdad-.
-Sasuke…pero…-
El resto de la frase se perdió cuando él se inclino para tomar posesión de sus labios. La sensación fue tan maravillosa como antes, y con desesperación ella intento luchar contra las emociones que la inundaron, pero los labios de Sasuke eran hambrientos y demandaban una reacción urgente.
Y antes de saber lo que hacía, le rodeo el cuello con los brazos y le devolvió el beso.
La situó exactamente donde la quería, besándola, experimentando una sensación de triunfo al darse cuenta de que Naruko era suya para hacer con ella lo que quisiera.

Al despertar, Sasuke seguía durmiendo a su lado. Amanecía y la noche pasada juntos había sido la noche más maravillosa que alguna vez había vivido y no la lamentaba. Nunca la lamentaría… sin importar lo que sucediera a partir de ese momento. Porque le había mostrado lo verdaderamente asombroso que podía ser hacer el amor. Se había mostrado apasionado y cariñoso y se había protegido para evitar sorpresas. Esa noche había sido perfecta.
A regañadientes, dejo de mirarlo y se dio vuelta en busca del vestido.
-¿A dónde vas?- pregunto él con tono somnoliento.
-Midori esta apunto de despertar y querrá desayunar- lo miro con timidez y sintió que se ruborizaba cuando él la miro ya que aun seguía desnuda.
-De acuerdo…supongo que, en ese caso, te dejare ir- sonrió adormilado-. Pero te advierto que te voy a querer de vuelta un rato después… mi apetito necesita mucho más para quedar satisfecho- rio al ver que el rubor que se formaba en las mejillas de Naruko. Luego, cuando fue a ponerse el vestido, le rodeo la cintura con un brazo y la acerco contra el-. Te olvidas de una cosa…-.
-¿Si?- miro a su alrededor-. ¿Qué?-.
-Esto- se inclino y la beso de forma prolongada y seductora que la derritió por completo-. Mi beso de buenos días- dijo, soltándola-. Me gustaría otro a medio día y un par más por la tarde-.
-Eso se podría arreglar- sonrió.
-Bien, ahora ve y ocúpate de Midori- se reclino sobre la almohada-. Oh, y dale un vistazo al menú para llamar y pedir el desayuno-.
-¿Qué se te antoja?-.
-Cualquier cosa- dijo riendo-Estoy hambriento-.
Al quedarse solo, permaneció un momento en la cama y luego fue a darse una ducha.
Se dijo que no tenía sentido analizar lo que había pasado. Habían tenido relaciones y había sido muy bueno.
Una vez duchado y vestido, fue a la suite.
Reinaba una mañana soleada y Naruko se hallaba en la terraza. Le daba de comer a Midori, sentada a su lado en una sillita alta.
Las observo sin ser visto. Ella estaba hermosa, con el cabello cayendo sobre el azul de su bata y concentrada en su hija.
Midori movía las piernas con impaciencia e intentaba arrebatarle la cuchara de la mano.
Cuando salió, ella lo miro distraída. Se veía muy diferente, llevaba solo unos jeans y una camisa azul marino abierta al cuello. ¿De verdad ese italiano atractivo había pasado la noche con ella mientras le decía lo hermosa que era? Los recuerdos le convirtieron el interior en gelatina. No parecía real… era como si se hallara en un sueño.
-Déjame intentarlo- se inclino y le quito la cuchara de la mano-. Midori, come un poco… y luego te llevaremos a la feria-.
La pequeña lo miro con los ojos muy abiertos.
-Y si te portas bien, podrás subirte al carrusel-.
-¡Eso es soborno!- Naruko movió la cabeza.
-Cierto, pero funciona- rio cuando Midori abrió la boca y acepto la comida-. Esa es mi chica- le sonrió-. ¿Por qué no vas a vestirte mientras yo me encargo de esto?- musito.
-¿Estas seguro?- frunció el ceño-. Sakura se ha ido de compras-.
-Si, le di la tarde libre. Así que date prisa-.
-¿A dónde vamos?-.
-Te lo acabo de decir… a la feria-.
-¡Oh! Pensé que solo era…una excusa-.
-Rara vez digo cosas que no pienso hacer- enarco una ceja-. Así que será mejor que vayas a cambiarte-.
Ella asintió y se levanto despacio de la mesa.
-¿O sea que…hoy no trabajas?-.
-No, es mi día libre-.
-Oh…-.
-Si dices oh una vez más, voy a tirarte este cereal encima-.
-Por favor, no. Ese es el trabajo de Midori- sonriendo se levanto y beso a su hija en la frente-. Se una chica buena…no tardare-.

Eso es todo por ahora, y viene una buena…o mala noticia, no sé cómo lo vayan a tomar, solo quedan dos capítulos más y probablemente un epilogo, el cual lo dejare a decisión de ustedes, así que déjenme un review diciéndome que quieren ver al final, y lo agregare a lo que ya tengo en mente. Gracias por sus reviews. No olviden agregar esta historia a favoritos si aun no lo han hecho.
Gracias a todos los que han seguido fieles esta historia y a los que se acaban de unir también.
Aquí les dejo una frase que realmente me ayudo
"La vida siempre esta dando vueltas pero se tiene que seguir viviendo, a veces es duro y parece que no tiene sentido seguir, solo tienes que frenar un segundo, respirar, ver a tu alrededor y seguir caminando"