De acuerdo, no tengo excusa, es obvio que querrán asesinarme por tardar tanto tiempo en actualizar, así que en vez de contarles mi triste historia, les dejo el capitulo nuevo, disfrútenlo! Y de nuevo perdón por desaparecerme tanto tiempo.
Naruko estaba en el jardín con Midori. Las dos habían disfrutado del almuerzo bajo el limonero y en ese momento su hija chapoteaba en la pequeña piscina inflable que le había comprado Sasuke.
Miro su reloj de pulsera. Eran casi las dos. Con emoción pensó que él no tardaría en llegar.
En esas últimas semanas desde su viaje a Venecia, entre ellos se había establecido una rutina hermosa.
Como Sasuke no estaba muy ocupado en la oficina, habían podido pasar bastante tiempo juntos. Se había puesto al día con el papeleo y la situación se había tranquilizado, haciendo que llegara cada vez más temprano a casa.
A veces llegaba cuando Midori dormía y se aprovechaban de esa situación para disfrutar también ellos de una siesta. [Si claro, siesta]
Otros días los llevaba a hacer turismo. El día anterior habían ido a un pueblo a las orillas del Lago Garda a caminar y poder apreciar el paisaje.
Naruko no creía haber sido más feliz alguna vez en su vida.
Y a Midori le sucedía lo mismo. Ya que había llegado a adorar a Sasuke hasta el punto de amarlo como si fuera su padre.
Oyó el clic de una puerta cuando alguien rodeo la parte frontal de la casa y alzo la vista con la esperanza de que fuera él.
Pero no fue así. Frente a ella se encontraba un joven mayor con un traje ligero, y el cabello largo en una coleta que dejaba caer por su espalda.
-Buscaba a Sasuke- murmuro con un ingles de acento muy marcado.
Aturdida, se dio cuenta de que era el hermano de Sasuke y la invadieron los recuerdos de aquella terrible noche cuando habían ido a su casa.
Con algo de nerviosismo logro ponerse de pie sin que las piernas le fallaran.
-Aun no ha llegado…-.
Itachi Uchiha noto lo distinta que se veía. Aun había un aire de miedo en su expresión, pero su aspecto era relajado y su vestimenta era demasiado femenina a comparación de la última vez. Llevaba el cabello suelto y unas elegantes gafas de sol que le daban el toque perfecto. No le extraño que todos los que la habían visto en público con su hermano le hubieran dicho que era hermosa.
-Tu hija parece estar divirtiéndose- comento con una sonrisa.
Reino un momento de silencio incomodo. Naruko no tenía idea de que decirle.
-Bueno, lamento haberte sorprendido- el asintió con cortesía y se giro para marcharse-. Dile a Sasuke que he venido, por favor-.
-No debería tardar mucho en llegar- dijo ella en un impulso-. ¿Quiere sentarse y esperarlo?-.
Despacio, el joven giro y la miro.
Al principio Naruko pensó que no aceptaría, pero luego inclino la cabeza.
-Gracias, realmente hace muy buen clima para estar afuera-.
Al acercarse y sentarse a la mesa, Naruko noto que parecía cansado.
-¿Le ofrezco algo señor? En el refrigerador hay jugo de naranja recién exprimido-.
-Eres muy amable, gracias, pero por favor, no me llames así, me haces sentir viejo, llámame Itachi y no tienes que hablarme de tu, después de todo somos familia-.
-… Claro- dijo algo extrañada ante ese comentario- ¿Te importaría cuidar a Midori por mi?- cuando regreso un rato más tarde con una bandeja de jugos y fruta, descubrió que Midori había salido del agua y le mostraba a Itachi su colección de juguetes inflables-. ¡No Midori! ¡Están mojados!- con rapidez dejo la bandeja en la mesa, aunque era demasiado tarde. Midori había dejado caer la goteante pelota roja sobre las piernas de Itachi.
-¡No pasa nada! De verdad- Itachi rio un poco cuando ella se apresuro a quitársela-. Es solo agua, se secara rápido-.
-Ven a comer un poco de fruta Midori, y ya no avientes juguetes-.
-No pasa nada, enserio- acepto el vaso que ella le había servido y luego vio como Midori se acomodaba en su rodilla-. Creo que serás tu quien quedara empapada- comento.
Sonrió al bajar la vista a su falda café y su blusa blanca de manga corta.
-De todos modos, ya me había salpicado mucho-.
Itachi noto los ojos oscuros de Midori y el cabello tan sedoso y negro.
-Es muy linda- dijo pensativo.
-Si, aunque se parece más a su padre-.
-Se parece a Sasuke…Dijiste que no era hijo de él, ¿verdad?- la miro a los ojos.
-No- respondió, sintiendo que se ruborizaba-. No, no lo es-.
-Lo siento, no debería haber preguntado. Sasuke bien me dejo en claro que no era suyo cuando te llevo a mi casa-. Se encogió de no puedo evitar pensar que se parecen…-.
-Los mismos ojos y cabello obscuro, eso es todo- alzo un plato con fruta y le ofreció. Pero el negó con la cabeza.
-Tengo que disculparme contigo por mi comportamiento tan grosero de aquella noche-.
-Creo que es mejor olvidarlo- le lanzo una mirada nerviosa. Ella, desde luego, no quería pensar en aquello. De hecho, quería cerrar todo ese capítulo de su vida y, simplemente, empezar sus recuerdos en Italia con Sasuke en la gala en Venecia.
-Bueno, es más de lo que merezco- le sonrió-. Estaba tan enfadado. Le había prometido a Sasuke que le daría mis acciones de la empresa si se casaba y tenía un hijo. Quería dar a entender que queria que fuera su propio hijo, para asegurar la descendencia Uchiha. Pero no lo exprese de esa manera en mi carta-.
Las palabras cayeron en el calor del día como una bomba.
-Así que Sasuke nos tuvo a nosotras- musito a medida que las últimas piezas de esa platica encajaban.
Recordó las palabras de Sasuke cuando le dijo que la quería por esposa.
Necesito una familia ya formada por un corto tiempo, sin ataduras ni complicaciones.
Se paso una mano nerviosa por el cabello, tratando de desterrar el recuerdo. No quería recordar las palabras de él. Llevaba semanas tratando de eliminar de su cabeza lo que había pasado.
-No debería haber descargado mi coraje sobre ti- susurro Itachi-. Pero cuando Sasuke me dijo que jamás tendría su propio hijo y que nunca debería presionarlo para establecer esa clase de compromiso, me quede….frustrado-.
-Entiendo- no quería hacerlo; quería taparse los oídos y bloquear la verdad. Pero sabía que eso sería una estupidez…tal como lo había sido intentar borrar la verdad sobre su matrimonio durante esas ultimas semanas.
-Bueno…así es la vida- volvió a mirar a Midori-. Tengo un montón de abogados molestos conmigo por haber actuado por mi cuenta, pero, para ser sincero, no quería hacerlo-.
-La verdad es que a veces los abogados pueden empeorar las cosas- murmuro Naruko-. Creo que Sasuke y tu estarían mejor si hablaran sinceramente-.
-Tienes razón. Pero, por desgracia, hemos estado distanciados demasiado tiempo, y todo por mi culpa, lo admito- Itachi movió la cabeza-. Pero cuando le dije que quería que sentara cabeza y tuviera una familia, lo decía con la mano en el corazón. Y bueno… Sasuke aun no lo sabe, pero no estoy bien de salud. Ese tipo de cosas hacer que realmente aprecies las cosas que son importantes. He pensado en todo lo que he hecho, y no me ha gustado nada-.
-Deberías contarle esto a Sasuke…- aconsejo ella.
-Ya es demasiado tarde. No debería haberlo forzado a actuar en contra de sus deseos. Siempre he sido igual… he hecho cosas que me convenían a mi sin pensar en nada más. Puedo ser demasiado obsesivo y determinado-.
-Se parecen demasiado…- murmuro, logrando que Itachi soltara un gruñido que se convirtió en una carcajada.
-¡No se lo digas! A Sasuke no le asusta nada más que parecerse a mí- movió la cabeza-. Y no lo culpo-.
-Insisto en que deberías intentar hablar con él- comento después de un momento –La gente comente errores-.
Itachi suspiro.
-Bueno, he venido a avisarle que he transferido todas las acciones a su nombre. Lo hice esta mañana-.
Naruko se quedo muda. Si Sasuke conseguía las acciones, eso significaba que ya no la necesitaba allí.
Había sido absolutamente sincero al respecto desde el principio.
Itachi frunció el ceño.
-¿Estas bien? Te pusiste pálida-.
Asintió e intento recomponerse.
Dio la impresión de que Itachi quería decir algo mas, pero el sonido de la puerta al abrirse hizo que ambos se giraran.
Era Sasuke y se odio así misma al sentir como su pulso se aceleraba con solo verlo.
Noto la expresión de sorpresa al ver a su hermano sentado en la mesa….sorpresa e irritación. Pero antes de que pudiera hablar, Midori había salido de la piscina y corría hacia él, gritando emocionada.
Sin prestarle atención al hecho de que su traje se mojara, la alzo en brazos.
-Midori! ¿Me extrañaste?- pregunto mientras la niña sonreía y asentía con la cabeza.
Los observo confundida y se dijo que no debería haber dejado que Midori se encariñara tanto con Sasuke…. y tampoco yo
-¿Qué esta pasando?- pregunto él con voz seca, mirando a Itachi.
-Tu hermano ha venido a disculparse por…la otra noche, y a hablar contigo- se puso de pie y con una sonrisa hacia Itachi, fue a recoger a su hija de los brazos de Sasuke,
Midori lloro todo el trayecto hasta su habitación, y Naruko sintió ganas de hacer lo mismo.
Era hora de irse a casa.
El nuevo restaurante estaba terminado. La inauguración seria la semana siguiente.
-Midori, por favor, deja de llorar- le dijo mientras le quitaba el traje mojado.
Miro por la ventana hacia el jardín. Sasuke no se había sentado. Su lenguaje corporal era agresivo.
Espero que al menos escuchara a su hermano.
Baño y cambio a Midori y, agotada como estaba, no tardo en quedarse dormida en cuanto la acostó para su siesta.
Luego fue a la habitación de Sasuke y encendió el ordenador.
No supo lo que hacía hasta que se encontró mirando vuelos a Australia. Quedaba uno para esa tarde a las ocho y media, pero tendría que ser vía Roma.
No pudo seguir mirando el itinerario porque los ojos se le llenaron de lágrimas. ¡No quería irse! Se los froto al tiempo que intentaba recuperar el control de sus pensamientos.
La puerta del dormitorio se abrió de repente y entro Sasuke.
Con rapidez, ella apretó la tecla de sleep para que se apagara la pantalla y se puso de pie.
-¿Se ha ido tu hermano?-.
-Me alegra decir que si-.
Lo observo dejar la chaqueta sobre la cama y deshacer el nudo de la corbata.
Molesta se dijo que ningún hombre tenía derecho a ser tan apuesto. Deseo no sentir esa atracción, que su cuerpo dejara de traicionarla.
-¿Cómo ha ido todo?- pregunto.
La miro con curiosidad.
-Como casi siempre con él. Hablo en acertijos-.
-Cuando hablo conmigo fue perfectamente claro. Y creo que no se encuentra muy bien-.
-¿Por qué, que le sucede?- la miro fijamente.
-No lo sé, no lo dijo-.
El movió la cabeza.
-Su especialidad son los juegos, Naruko. Siempre ha sido así…no te dejes engañar-.
-O sea que cuando me hablo del acuerdo para darte sus acciones de la empresa si te casabas y tenias un hijo, ¿eran mentiras?-.
Dejo de desabotonarse la camisa.
-¿Te hablo de eso?- ella asintió-. ¡No tenía derecho a hacerlo!- sonó muy enfadado de pronto.
-¿Porque? ¿Por qué no es verdad?-.
-Es verdad…-.
-Oh, es porque consideras que no es asunto mío, ¿cierto?- corto molesta, recordando que una vez se lo había dicho.
-No. ¡No debería haberlo dicho porque no le correspondía a el hacerlo!- la miro con ojos entrecerrados-. Como acabo de decirte, es un experto en los juegos, intenta causar problemas, obligar a la gente a inclinarse a su manera de pensar-.
Ella se encogió de hombros.
-Bueno, fuera cual fuera su intención, ya tienes tus preciadas acciones, así que supongo que es lo único que cuenta-.
Sasuke se pregunto si era eso todo lo que importaba.
Pero de repente sentía como si se hallara en territorio desconocido, y la sensación no le gustaba nada.
-He estado mirando vuelos a Australia por internet- comento ella.
-¡No has perdido el tiempo!-.
-Bueno, ¿Qué esperabas que hiciera? Ahora que tienes lo que quieres, nuestro acuerdo ha llegado a su fin…. ¿no?-.
-Supongo que sí- continúo despacio.
Su respuesta le dolió. Pero, de algún modo, mantuvo la cabeza levantada.
-He encontrado un vuelo que sale a las ocho y media de hoy- trago saliva, queriendo que él le pidiera que no se fuera, que se diera cuenta de que no podía vivir sin ella y que deseaba que la relación saliera bien.
-¿Esta noche?-.
Pareció molesto y Naruko sintió un aguijonazo de esperanza.
-Si. Es el primero que he podido encontrar-.
-No creo que sea una buena idea- dijo-. Además, no tienes que irte con tanta prisa-.
-¿No?- lo miro a los ojos- ¿Hay alguna razón?-.
Era lo más cerca que podía llegar para averiguar que sentía por ella sin pronunciar las palabras.
-Las cosas funcionan bien tal como están- Antonio se encogió de hombros-. Creo que podríamos dejar que la situación siga así durante un tiempo-.
¿Es lo mejor que se te ocurre?, pensó indignada.
Pues ella creía que se merecía más que eso.
-No creo que sea buena idea, Sasuke- la voz le tembló-. La próxima semana se inaugura mi restaurante y me gustaría estar allí- fue a darse la vuelta para irse, pero él la sujeto por la muñeca y la acerco.
-El personal puede ocuparse de eso. No necesitas estar ahí-.
El contacto de su mano hizo que le dolieran los sentidos. Quería perderse en sus brazos. Quería decirle: Si, me quedare aquí contigo.
-La estamos pasando bien, ¿no? ¿Por qué ponerle este final tan brusco?- pregunto él con voz ronca.
Se miraron a los ojos. Los dos estaban pensando en lo mismo.
Pero entonces recordó a Midori y el modo en que lo había mirado y corrido a sus brazos. Cuanto más tiempo se quedara, más cariño sentiría la pequeña hacia Sasuke. No sería justo, para ninguna de las dos. Todavía era una pequeña y olvidaría a Sasuke fácilmente. Después seria más difícil.
-Si…tienes razón- dijo sin dejar de mirarlo a los ojos-. Pero pasarla bien no es suficiente para mi, Sasuke. Tengo una hija…necesito pensar bien hacia dónde vamos….por el bien de los dos-.
El frunció el ceño y le soltó la muñeca.
-Sabes que no puedo hacerte promesas, Naruko…-.
-Lo sé- desvió la mirada y contuvo las lagrimas que querían salir-. Por eso mismo tengo que volver-.
Bueno, pues el final esta a solo un capitulo mas, Naruko prefirió esconder sus sentimientos en lugar de admitirle a Sasuke que no podría vivir sin él. Así es el orgullo de las personas, pero tiene que hacerse responsable de Midori, así que no puede actuar de manera egoísta.
No se preocupen, antes de que se asusten y digan que cuando subiré el final, lo hare hoy mismo, para no atrasar mas esta historia. Muchísimas gracias a todos los que siguieron este fic desde el principio, y a los que se acaban de unir también, muchas gracias por sus reviews, y nos vemos hasta el siguiente capitulo.
