Más que problemas
Capitulo IV
La luz del Sol ya se colaba por la ventana, Mayonaka al percatarse de tanta luz, con mucho esfuerzo se levanta a cerrar las cortinas pero se tropieza con una imagen que a él le pareció linda. Erik y Kinana estaban algo alejados pero les unía sus manos entrelazadas. Mayonaka al ver semejante vista, suelta una leve sonrisa y sin mas cierra las cortinas, retomando su sueño…
Luego del cumpleaños de Cobra, conforme los días fueron pasando, la relación entre el joven de piel canela y la pequeña de ojos esmeralda se fue estrechando más, mas que amigos ya eran novios, lo trataban de mantener en secreto, para evitar las malas lenguas. Kinana no se lo quiso decir a su mama debido a que pensó que no lo toleraría y podría causar problemas, así que dejaría pasar el tiempo hasta tener más edad para decírselo. Por su parte, Cobra, se sentía realizado, ya se le había confesado y sus amigos le apoyaban, estando más unidos que nunca. La típica rutina del pelirrojo se vio interrumpida, por un suceso que mas adelante traería problemas que jamás habría pensado. Mientras caminaba de regreso a casa luego de salir del trabajo, observo a una persona tirada al otro lado de la acera. Al verle, él se acerca en su ayuda, se queda perplejo al reconocer a la persona, era Racer que estaba golpeado. Observo que sus heridas no eran la gran cosa, se lo monta a sus espaldas y lo lleva a casa para atender sus leves heridas y obtener una explicación a esto.
Llegaron a casa y recuesta a Racer en el sofá y con algunas gasas, alcohol y hielo atiende las heridas de su amigo, al percatarse del dolor provocado por el tacto de Cobra, Racer despierta.
Ahhh, duele – Dice el herido.
Cállate – Dice el pelirrojo en forma de regaño.
Dime que coño te ah pasado? – Pregunta el pelirrojo en total seriedad y autoridad.
Buehhh… es que yo – Se escucha decir a Racer, como si no quisiese decir nada relacionado con lo sucedido.
Como tú quieras – Le responde enojado Cobra, notando el tartamudeo de Racer.
Racer nota el enojo, pero a la vez la preocupación de Cobra y decide contarle lo que sucedió. Resulta que Racer había apostado dinero en una carrera de motocicletas, mucho dinero, cuya carrera el pierde y debido al exorbitante monto apostado, Racer tuvo que dar su preciada motocicleta la cual no fue suficiente para cubrir la deuda, así que le habían dado una gran golpiza y que debía pagar la deuda en una semana. Cobra la da un gran regaño al perdedor, por haber hecho semejante estupidez, ahora solo podía pensar en como conseguir el dinero para ayudar a ese idiota.
Cuanto te falta por pagar? – Pregunta el pelirrojo enojado.
Como unos 450.000 yenes – Dice el perdedor.
Joder, ni con todos mis ahorros llego a la mitad – Proclama el pelirrojo pensativo.
Tomando en cuanto ya la hora, deciden descansar y discutir el tema con los demás chicos a ver que dicen y así ver como darle solución al problema de Racer.
Al día siguiente, como es de costumbre el grupo se reúne en el almuerzo, Kinana nota a Cobra mas serio de lo normal y con inquietud al ver el mal estado de Racer se empieza a preocupar. Mayonaka y Ángel, terminan de llegar. Después del extenso sermón de Ángel, Racer se disculpa por haberlos preocupado y por el esfuerzo que estaban haciendo por ayudarle. Kinana, como siempre trata de amenizar las cosas, los demás discuten como conseguir el dinero, ya que era demasiado dinero para que unos estudiantes de preparatoria pudieran conseguir en una semana.
Déjenmelo a mí – Dice Mayonaka, mientras se va a hacer una llamada.
Cierto, Mayonaka es hijo de Brain, el dueño de Oración Seis, una empresa de publicidad muy exitosa, tal ves él pueda conseguir el dinero – Dijo Ángel con alegría.
Pero aun así, sigue siendo mucho dinero – Dice Cobra.
Es la única opción que tenemos por ahora – Dice Kinana, interrumpiendo su frustración.
Mayonaka regresa, debido a la muy buena relación que el mantenía con su padre, efectivamente consigue que se le preste el dinero, pero había que esperar cuatro días que Brain regresase de viaje, debido a que aun faltaba una semana, no vieron ningún problema. El problema ya parecía estar resuelto. Los días continuaron con total normalidad, faltando cuatro días para la fecha acordada.
El grupo toma un día para salir pero se tropiezan con los sujetos que buscan a Racer, amenazando que el jefe ya no quería esperar, quería el dinero ya. Racer y Cobra intenta convencerles de que esperen, que obtendrán el dinero pero los sujetos hacen caso omiso y sin más agreden a los chicos. Racer y Cobra intentan distraer a los agresores mientras le encargan a Mayonaka, que cuide de Ángel y Kinana. Se enfrentaban a tres personas, uno saca una navaja.
Esto no da buena punta – Dice Cobra mientras retrocede unos pasos.
Ni que lo digas – Refunfuña Racer.
Los agresores sin vacilar se abalanzan sobre Racer y Cobra, Racer con rapidez se aparta y esquiva los golpes, mientras que Cobra tenia que lidiar con el que estaba armado. Uno de los gritos de desesperación de Kinana lo distraen, el gira a verle y observa que esta en camino la policía. Pero ese descuido le costaría, pues al girar de nuevo a la lucha el sujeto armado, con un leve corte le da en el ojo derecho. Los sujetos al percatarse de los policías intentan escapar pero ya era tarde, ya estaban rodeados, los policías habían arrestado a todos los presentes para interrogarlos.
Los policías, les llevan a la comisaría. En la celda, luego de que atendieran la herida de Cobra.
Como esta tu ojo? – Pregunta el dormilón.
El corte alcanzo mi ojo – Responde Cobra, algo deprimido.
Eso significa? – Pregunta Ángel preocupada.
QUE PERDI EL OJO – Grita Cobra.
Cobra, cálmate por favor – Dice Kinana intentando calmarlo.
La conversación se ve interrumpida por la llegada de un oficial, acompañado de la madre de Kinana. El oficial abre la celda para que Kinana salga.
Disculpe este inconveniente señora – Dice Cobra, dirigiéndose a la madre de Kinana.
Cállate, no les quiero mas cerca de mi hija – Exclama la madre de Kinana, mientras la toma por un brazo y la saca de allí.
La pequeña Kinana observa a Cobra mientras se aleja, Cobra desvía la mirada, se sentía culpable por lo sucedido, el que la pequeña se viera involucrada en esto.
