¿Anthony, Albert o Terry? Una historia con tres finales, elijan con cual se quedarán.


capítulo 4

FINAL CANDY &TERRY

La puerta se había cerrado minutos antes, Anthony tenía que estar saliendo ya del edificio dejando a Candy con una sonrisa de niña en el rostro. Había sido un gran día, se la había pasado muy bien pero había llegado el momento de tomar una decisión, las más importante de su vida, la que cambiaría todo en su mundo.

Fue a su recamara a cambiarse de ropa, se recogió el cabello para que sus rizos no le estorbaran la cara, regresó a la sala y, frente a una pared había un pequeño escritorio donde notó cierto bulto que no debería estar ahí, se acercó a la mesa y tomo ese bulto en sus manos; William Shakespeare. Candy sonrió preguntándose cómo Terry había puesto ese libro ahí, ya que sin duda había sido él. Tal vez había sido el día que se vieron cuando ella fue por sus cosas a su habitación, o tal vez cuando llegaron y ella estaba en la cocina para servir un poco de té. Ella no encontraba la respuesta y no era algo que le preocupara sino que la hizo sentir "bien"

Después de un rato de leer algunos actos sus ojos comenzaron a cerrársele poco a poco hasta que acostada en el sofá y con el libro entre sus manos se quedó dormida hasta las dos de la mañana cuando sintió frío y a tientas fue a su habitación y se dejó caer en la cama. "buenas noches Terry" dijo, tal vez despierta o tal vez entre sueños. "buenas noches Pecosa" escuchó una voz y abrió los ojos rápidamente, se enderezó en la cama y encendió la lámpara de noche, miró por todos lados pero no vio nada ni a nadie. "estaba soñando" se dijo recostándose de nuevo, pero dejó la luz encendida y el sueño huyó de su ser, tomó un libro que tenía en la mesa de noche y lo abrió en la primera página que encontró: No rechaces tus sueños. ¿Sin la ilusión el mundo que sería? Ramón de Campoamor (1817-1901) poeta español. Solo esta frase le bastó para darse cuenta de todo. Las primeras cuatro palabras eran casi una orden, una manera de señalar lo obvio y ¿qué era lo obvio?, simplemente que amaba a una persona; una persona que era todo un torrente de emociones, actitudes, sueños, metas, virtudes y defectos, eso era él y ella amaba todo eso. "pareciera que te gusta sufrir Candy" se dijo pasando su mano por su cabello "pero ¡vamos! Con él ya nada malo puede pasar, y el destino quiere que estemos juntos porque de cualquier manera siempre volvemos a encontrarnos y siempre será así, a menos que no me vuelva a separar de él y… ¡eso es! No me separaré de él NUNCA mas"

El resto de la madrugada Candy se sumergió en un profundo sueño que no la trajo a este mundo hasta las once de la mañana cuando el sol se colaba por su ventana. Muy relajada se levantó y tomó un baño, se puso un lindo vestido, elimino las coletas de su cabello que aunque todavía le resultaban cómodas decidió que era el momento de dejarlas aunque así tuviera que pelear por las mañanas aún más con él.

Una hora después salió de su casa con un rumbo en específico al que no tardó en llegar gracias a la ayuda de un taxi. Iba a entrar al hotel pero justo antes de poner un pie dentro se topó con la persona que esperaba ver.

-¡Candy!-exclamó sorprendido

-¡Terry!-dijo ella imitando su voz para después sonreírle de una manera especial

-¿qué haces aquí?-preguntó el joven actor ocultando sus manos tras su espalda para que ella no notara los nervios que de un instante a otro se habían apoderado de él

-venía a verte-respondió-quería invitarte a desayunar, pero creo que es un poco tarde ya-

-para nada, de hecho iba a desayunar en este momento. ¿Vamos?-Candy asintió y aceptó el brazo que Terry le ofrecía-

-¿qué planes tienes para hoy?-preguntó mientras caminaban

-pensaba ir a verte y después ver qué se nos ocurría pero te adelantaste

-ah si, es que…-estaba de repente tan nerviosa que no supo qué decir

-¿es que qué?-preguntó Terry deteniéndose frente a ella. La miró unos segundos e hipnotizado por sus ojos se le ocurrió preguntar:-¿ya pensaste sobre nosotros?-todo fue cuestión de un segundo, había hecho la pregunta y se había reprochado por hacerlo tan abruptamente creyendo que ella evadiría el tema pero no lo hizo y asintió con la cabeza. Sorprendido enarcó una ceja-¿y bien…

-caminemos hacia allá, estamos impidiendo el paso-dijo señalando la otra calle donde había un gran espacio para que todo mundo pasara libremente. Cruzaron la calle y Terry estaba ya impaciente por que ella dijera algo, pero no lo hizo, solo llevó su mirada a un enorme lugar que era un iglesia-"feliz plegaria a todos los inocentes"-dijo sonriendo

-¿qué?-preguntó confundido

-eso fue lo que dijiste cuando entraste una vez a la misa del San Pablo

-Candy, de todas mis frases celebres tienes que recordar esas-dijo con algo de ironía que hizo reír a la rubia de buena gana

-"frases celebres" sí claro- se burló Candy

-lo son. Dime quién más ha dicho eso

-solo tú-respondió mirándolo a los ojos y al momento en que lo hacia respiraba profundamente quedándose ambos callados solo mirándose el uno al otro hasta que se dieron cuenta que estaban tomados de las manos, y, al notarlo ninguno se movió solo volvieron a mirarse y a sonreír como si las palabras no existieran y la comunicación solo la realizaran sus ojos.

-te amo-dijo él sin miedo, sin pensar, sin titubear

-y yo a ti-respondió ella de la misma manera

-Terry hay algo que tengo que decirte-habló Candy seria después de una hora

-¿qué pasa?-dijo él rozando su mejilla con su mano

-es sobre Albert…

-¿qué hay con él?- Candy tomó una enorme bocanada de aire y comenzó a relatarle como había llegado Albert unos días antes y que le había confesado su amor, supo también que salió con él y que tuvo la opción de estar con Albert, pero no lo había hecho y en ese momento estaba a su lado-no lo culpo, habría sido muy tonto si no se hubiera enamorado de ti

-¿no estás molesto?

-claro que no Candy, confió en ti y en él; lo conozco y sé que entenderá y aceptará tu decisión.

-entonces acompáñame a hablar con él

-cuando tú digas

-debe estar en su oficina en este momento y esta como a quince minutos de aquí.

Seguros de sí mismos llegaron a las oficinas de los Andley. Candy dio su nombre y la dejaron subir junto con su acompañante. Al llegar al último piso habló con la secretaria de Albert y después de dos minutos hizo que entraran.

-¡Candy!-dijo sorprendido poniéndose de pie-¡Terry!-exclamó aun mas sorprendido-¿estoy viendo bien?-saludó a los dos como a sus grandes amigos que eran. No había necesidad de explicaciones, tener a Candy y Terry juntos frente a él decía todo lo que necesitaba-¿cómo has estado Terry?

-bien Albert, gracias-respondió-vinimos a…

-disculpen que no les ofrezca nada pero estoy de salida- tocó el hombro de cada uno y sonrió-recordé cuando me fueron a ver al zoológico en Londres donde trabajaba, creo que tuve que salir ver algo y ustedes recorrieron el lugar. Me alegra que estén juntos, se lo merecen-

-Albert yo…

-calma Candy, ya entendí todo y no se preocupen que yo los apoyaré en todo como siempre lo he hecho, no quiero que haya malos entendidos entre nosotros, ni que sientan pena de quererse, eso nunca lo hagan- la voz de Albert sonaba tan tranquila, serena y cuerda que Candy y Terry creyeron estar locos pero no era así. Habían tardado dos minutos para que les permitieran entrar; dos minutos en los que Albert cuestionó a su secretaria sobre sus visitas y al escuchar la descripción del caballero que acompañaba a la rubia todo había estado claro. Él siempre había querido que Candy fuera feliz, si era a su lado mejor, pero no era así, Candy amaba a una sola persona con todo su corazón y esa persona no era él, pero no lamentaba esto, no sentía ningún pesar o desilusión, al contrario, sabía que Candy iba a ser feliz al lado de Terry- antes que nada eres como una hermana para mí Candy y quiero lo mejor para ti y para ti también Terry

-¡gracias Albert!-dijo Candy abrazándolo con cariño

-gracias amigo-fue el turno de hablar de Terry-gracias por todo

Los tres salieron del edificio con rumbos diferentes. Albert fue hasta su auto y manejó hasta el banco donde tenía que hablar con el gerente y nuestra pareja pasó todo el día juntos hasta que el sol se fue ocultando y la luna comenzaba a resplandecer Terry dejó a Candy en su departamento y depositando un beso en sus labios.

-buenas noches Candy-

-buenas noches Terry-

Pasó media hora cuando Candy escuchó que llamaban a su puerta, fue hasta ella y abrió:

-hola Candy-saludó Anthony con una forzada media sonrisa

-Anthony…hola…pasa

-gracias-entró y una vez sentado comenzó a hablar-mañana regreso a Washington, tengo una oferta de trabajo mu buena que dice mi padre llegó ayer

-¿te vas?

-sí Candy, no hay nada a lo que deba quedarme. Solo vine a despedirme y darte las gracias por el día de ayer, me hizo mucho bien recordar cosas tal alegres de mi infancia, recordar a veces es una buena terapia pero una mejor es seguir con la vida ¿no?-Candy asintió y una lágrima brotó de su ojo-no llores Candy, no quiero que tu novio vaya a regresar y me golpee por hacerte llorar

-¡mi novio!-exclamó ella

-fue casualidad, un par de calles atrás me topé con un caballero que llevaba una cara de felicidad que no podía con ella, nos estrellamos y se disculpó con que era y estoy citando "el hombre más feliz del mundo…y más distraído" le dije que no había problema y me interrumpió diciendo: "si la conociera…esos ojos verdes…esas pecas que todavía se le notan, su cabello, su sonrisa, su fortaleza y su carácter" en fin, sé que eres tú

-lo siento Anthony

-¿lo sientes? No Candy, no lo hagas, nunca lo hagas-besó su frente y caminó hasta la puerta- si algún día necesitas algo escribe a Washington que yo estaré ahí.

Doce meses, trece días y diecisiete horas habían pasado desde ese día. Una pareja de recién casados partía en un barco con rumbo a Escocia para pasar unos días para su luna de miel.

-¿eres feliz?-preguntó Terry al oído de su esposa cuando la rodeaba con sus brazos por la cintura

-como nunca lo había sido-respondió ella posando sus labios en los de él, que siguieron el juego que ella comenzaba y, en la cubierta del barco, ocultos por la neblina en un beso demostraban todo ese amor que llevaban en su corazones.


AQUI EL SEGUNDO FINAL, ESPERO LES HAYA GUSTADO, EL ÚLTIMO SERÁ EL FINAL DE ANTHONY.

GRACIAS A:

keilanot2, lupita1797, Val rod, PaolaCornwell-Burgess-Weasley, dajannae8, Amparo de Grandchester, KattieAndrew, Mazy Vampire.