¡Holaaa! Volví lo más pronto que pude, las ideas se me chocan unas con otras así que estoy en la euforia porque ya tengo el otro cap De ¿amor? para mi no existe, pero lo tengo en el otro compu :S jajaj Y lo peor es que se me vinieron las ideas estando ahí y no sirven ni la A ni la Q así que imaginense, tengo mucho trabajo por hacer. Bueno, espero que les guste este cap. No pude evitar hacerlo rápido, pues ya tengo en mi cabeza el final, aunque será larga la historia, tengo cierta afición por hacer los finales primero -.-' jejej Espero que les guste y llene sus expectativas, no se confundan pues Dorea no es quien parece ser :3 Para las fanaticas de los merodeadores espero verles pronto,ya que voy a añadir a unos cuantos más a su grupo, ¡Un beso! Camille
Como ya lo saben todo pertenece a J.K y lo que no es invención mía
POLOS OPUESTOS
2. Sufriendo por igual
Lily estaba a punto de estallar, había acabado de salir de la ducha y no olvidaba como James había sido tan cínico. ¡¿Cómo se le ocurría dormir con ella y abrazarla libremente?!, aunque con este recuerdo, Lily se coloco de todos los colores; después de todo no había sido tan incomodo dormir al lado de James, se había sentido más tranquila, ya eran dos semanas después de la muerte de sus padres, aquello había pasado justo un día después de salir a vacaciones de navidad.
(flash Back)
-Lily querida, ¿ya tienes tus regalos?. -Preguntó la señora Evans al lado de su marido, el cual observaba con curiosidad una caja de música
- Si mami, solo me falta el regalo de Remus, ¿qué crees que le gustaría? Oh, también me falta el de Severus, no sé que darles.- respondió la menor de la familia colocando unos pucheros adorables.
- Evans. – Lily reconocía esa voz a miles de millas, por Merlín era peor que un cólico ese hombre siempre se lo encontraba.
- Black.- Dijo la pelirroja queriendo escupir su nombre, más no lo hizo, debía ser un poco más amable ya que al pobre debieron dejarlo caer de su cuna cuando era apenas un bebé.
- veamos Evans, ¿Comprando Regalos de navidad tan tarde?, ¡Decepcionante ! ¿Ya tienes el mío?.- Preguntó el merodeador, mientras le guiñaba un ojo a la pelirroja que estaba de un genio detonante.
- No, no acostumbro a darle regalos a idiotas.
- claro, como tu digas Liiiily .- la pelirroja oyó como el merodeador pronunciaba su nombre con un esfuerzo descomunal, iba a decirle algo al respecto, pero decidió callarse para ver si se marchaba y así lo hizo; la pelirroja había creído que Sirius Black se había marchado, para así poder seguir su lista de compras, pero cuando ella volteo hacia su dirección, él volteo la espalda mientras la miraba un poco asustado.
- Vámonos de aquí Evans.- dijo el peli negro mientras se acercaba a ella.
- ¿Contigo? Ni porque fuera idiota.- y de pronto el merodeador la había agarrado y la llevaba corriendo, Lily no entendía por que, hasta que lo noto; todo ocurrió muy rápido, en la tienda habían personas con capas negras y mascaras escondiendo sus rostros. ¡Merlín! eran ellos, los que seguían a Voldemort, nunca los había visto, sólo había oído hablar de ellos y la verdad verlos no fue de su mayor agrado.
- Espera Black.- Alcanzo a decir.- ¿Porqué están aquí?
- Mira Evans, me quedaría contigo a tomar té y contártelo pero no tengo tiempo, ¡escóndete!
- Oye tu no me das ordenes ¡Idiota!, por Merlín Sirius, ¡mis padres están ahí con Violet y Bet!
- Mierda.- mascullo el merodeador.- Y ¿porqué me llamaste Sirius?
- ¡Eso no importa idiota ! necesitamos ir.
- No puedo Evans , te quieren a ti.
- ¿Por qué? .- De pronto Lily se sintió desfallecer, todo se coloco tremendamente oscuro, comenzaron a pasar imágenes con una velocidad inverosímil, por un momento todo sé detuvo como en una cápsula y comenzó a pasar de forma lenta las cosas, en ese instante, vio como mataban a sus padres, sus amigas no estaban ahí, pensó que habían escapado, pero sus padres no fueron lo suficientemente rápidos, vio como su madre se abrazaba a su padre y como su padre intentaba protegerla con sus brazos, gritaba su nombre, si su nombre ¡Lily ! ¡Lily! ¡Lily!; vio un rayo verde, sintió como cada hueso de su cuerpo se estremecía, en ese momento pensó en todos, Potter, Remus, Lu ,Violet, Bet, Severus, Peter, Hasta en Black Y sus padres, recordó la foto en familia con petunia enfadada un día antes de ir a Hogwarts, aquel día en el cual la separaron de Severus. Cayó, sintió el suelo y de pronto …
(fin del flash back)
- Lily, ¿Lily?
- Oh, buenos días señora Potter ¿cómo se encuentra?.- preguntó Lily un poco angustiada ya que Dorea Potter había interrumpido ese frío momento en el cual habia estado recordando todo. Mientras se vestía y salia a desayunar, Lily se había distraído pero notó que Dorea estaba cerca a la mesa , había bajado mucho de peso y se le notaban bolsas grisáceas debajo de los ojos después de que su marido fuese internado en San mungo.
- Lo siento Lily, ¿ interrumpí un pensamiento importante?
- No tranquila señora Potter, sólo pensaba que tengo que regresar a Hogwarts, el profesor Dumbledore ya se a excedido al dejarme una semana más para arreglar lo de .- se quedó callada no quería decirlo y vio como la expresión de Dorea cambiaba mostrándose inquieta y triste.
- Tranquila Lily .- le tomo las manos.- Apenas han pasado dos semanas, has sido muy fuerte, agradece a Merlín que no te hicieron mucho más daño ni a ti, ni a tus compañeras.
- Si.- Respondió Lily con un suspiro, esas palabra nunca eran suficiente, nunca eran un alivio.
- Vamos, desayuna conmigo, no me gusta hacerlo sola y por favor no me llames señora Potter, así sólo le llamaban a la madre de mi marido, yo soy Dorea y llámame Dorea, me haces sentir demasiado vieja y con muchos nietos diciéndome señora.- y de pronto su expresión cambio a serena e inescrutable pero encantadora.
- Esta bien Dorea, y ¿James? ¿Él no nos acompañara a desayunar?
- No creo hija, él está durmiendo, o eso parece; será mejor que mande a Zar a que lo levanté, en un rato voy a ir a ver como sigue mi esposo.
- si, quiere la puedo acompañar, Dorea.- Lily pensó que seria lo mejor así evitaría un poco a James si estaba ella con su madre
- Claro querida, Charlus está loco por verte, dice que moriría tranquilo viendo tus ojos.
- Dorea.- Murmuró Lily, como excusándose mientras pensaba en lo mal que se sentía esa pobre mujer.
- No Lily, no te preocupes, yo sé que mi marido va a morir, me afectará y mucho, llevo más de 50 años a su lado, pero ya estamos viejos y achacosos, esta casa quedará para Jim y su familia, espero que la llenen de hijos ya que yo no lo pude hacer. Lily, yo sé que a ti te duele mucho lo de tus padres y fue muy difícil, pero todo en la vida tiene su fin; mira, así como yo acepto la muerte de mi marido; tal vez pienses que soy una vieja loca, pero es mas fácil que se vaya de este mundo el primero, se moriría más rápido y más infelizmente si yo estuviera en su lugar, pues ese viejo es mañoso y yo ya conozco .- La señora Potter carraspeo un poco pero siguió caminado hacia el comedor con esa postura y presencia que la caracterizaban como señora y ama de la casa.- No quiero ser dura contigo Lily, pero tienes que dejarlos ir, no puedes estar todos los días con sueños intranquilos, estas más delgada, no estas comiendo Lily. Eso me preocupa tanto a mi como a Jim.
- Lo si-siento.- Dijo Lily mientras se revolvía las manos.
- No te disculpes Lily, mejor acómodate y desayunemos.
- Esta bien.- Justo en el momento en que Lily se sentó a la derecha de la señora Potter en una mesa de mas de 40 invitados, apareció un rico desayuno, huevos, pan, mantequilla y toda la fruta que deseases comer; sintió que su estomago se retorcía y le pedía comida. Comenzó a comer todo a su paso, por fin recuperaba su apetito, pero antes de seguir cazando frutillas, miro de reojo a la señora Potter quien simplemente tomaba una taza de té y la observaba con dulzura; se atraganto un poco y sintió como la sangre llenaba su cara, se imagino que parecía una salvaje comiendo así, frenó y empezó a comer con los más finos modales.
- No Lily, no te preocupes por mi, come todo lo que quieras y como quieras.
- Gracias Señora Potter, perdón Dorea, pero y ¿usted?
- Oh hija, con la vejes uno pierde hasta el apetito.
- Coma algo, al menos un poco.- vio como la señora Potter sonreía melancólicamente, se paraba de su asiento y la abrazo, tanto ella como Lily empezaron a llorar, sus lagrimas sólo corrían, la una era el apoyo de la otra de una manera silenciosa, después de tantas cargas emocionales, tanto estrés, tantas cosas. Terminado el abrazo las dos se limpiaron con un pañuelo, pero antes de que Lily dijese algo, la señora Potter la sorprendió:
- Siempre quise tener una hija.- dijo sin pelos en la lengua, con el fino pañuelo colgado en sus huesudas manos.
-¿ Por qué no tuvo más hijos, Dorea ?.- le pregunto Lily un poco sorprendida, ya que era una casa gigante y James era hijo único.
- ¿Quieres que de verdad te cuente Lily?
- Si, Claro -. respondió esta separando un poco la silla de la mesa y acercándola más a Dorea Potter
- Es un poco larga la historia, pero te lo contare, vamos a ver por donde comienzo, Ven vamos al salón de té...
Jajaja Lo dejo un poco mal ¿Verdad? mmmm pero no me esperen mucho. Ok, ok, esperenme bastante, ya que mañana sere asesinada XD
¡Les cuento algo! ¡amo los cambios ! Así que cambie de look! Tenia un cabello super largo y ahora jmmm no tengo cabello jaajj no mentira, tengo pero a duras penas puedo hacerme dos coletas XD asi que mis amigas me mataran... Y remata que estoy un poco atrasada en el cole! así que no prometo volver pronto, pero yo intento hacerlo rápido. ¡Un beso! por favor que no se les olvide dejarme su Review!
