¿Dividirse?
Cuando bajaron del carro todos los miraron, ¿Era cierto lo que veían?, ¿Estaban juntos un Potter, una Weasley y un Malfoy?
-Todo el mundo nos mira. Os dije que era mejor que no fuésemos amigos.
-Da igual, vamos, hay que sentarse. Rose, tu y Scorpious iros sentándoos yo acompañare a Hope, ¿Vale?
-Vale-contestó Rose.
-Yo prefiero ir solo- acto seguido cruzo la puerta y se dirigió hacia su mesa.
-Es imposible hablar con él.
-No te rindas Rose, de lo poco que hemos hablado en el tren a sido muy amable conmigo.
-Supongo que tendré que volver a intentarlo, bueno os dejo que como buena prefecta que soy no puedo llegar tarde.
Acto seguido Rose entró por las misma puerta que hace unos minutos había cruzado Scorpious. Albus y Hope esperaron unos segundos antes de ir a buscar a la directora. Por el camino varias miradas los seguían, nadie podía apartar la mirada de Hope.
-Vaya-dijo Albus algo celoso, siempre había sido él el centro de las miradas y cuchicheos y no era para menos, era el hijo del chico que sobrevivió, pero no era eso lo que le molestaba, lo que de verdad le dolía era ver cuanta gente intentaría ganarse el corazón de Hope- Nadie puede quitarte los ojos de encima.
-Si…-Hope se encontraba bastante incomoda, siempre había tenido ese efecto en la gente pero con Albus al lado de ella era todavía más incomodo- Bueno es normal al fin y al cabo soy nueva y no es que vaya a primer curso, eso es una novedad.
-No creo que sea por eso, es más bien que tienes alguna especie de magnetismo que hace que la gente no pueda parar de mírate- nada más decirlo Albus se arrepintió, cómo pudo decir algo semejante, seguramente sería por culpa del efecto de Hope- Lo… siento…
-No pasa nada-aunque Hope sonrió aunque en realidad la invadía una mezcla de felicidad y vergüenza.
-Ya hemos llegado- La directora estaba esperándolos junto con el resto de nuevos alumnos- Bueno profesora aquí le dejó a Hope, que tenga un buen día. Suerte Hope- después de guiñarle el ojo a Hope sin poder evitarlo emprendió el camino de vuelta y se sentó con el resto de los Slytherins. Deseaba con todas sus fuerza que Hope fuese uno de ellos.
-Gra…gracias-dijo Hope mientras Albus se alejaba por el pasillo. Estaba roja, ¿era su imaginación o le acaba de guiñar un ojo? Y si es cierto, por qué estaba tan sonrojada.
-Buenos días señorita Miller, veo que ya a conocido a alguien. Y a un buen chico la verdad, me alegro.
-Buenos días, si la verdad es que es bastante majo…
-Si no le importa me gustaría que me acompañase hasta el taburete de enfrente de la mesa de los profesores para que al fin sepamos a que casa pertenece después de ello se sentara en la mesa correspondiente y el profesor Longbottom dirigirá a los alumnos de primero por el mismo camino.
-Bien-acto seguido siguió a Mcgonagall por el pasillo y entraron por la puerta del gran comedor.
Como podía ser aquello tan grande, tan maravilloso, tan… mágico, no había nada parecido a aquello. En el techo se podían ver las estrellas y también como el viento azotaba los arboles pero ni una pizca de corriente entró al colegio.
-¿Nerviosa?-Dijo la directora mientras en su rostro mostraba una sonrisa de complicidad.
-Un poco-Hope se dio cuenta de todas las miradas, todos y cada uno de los allí presentes la miraban pero eso no era lo que le inquietaba, no, para nada. Lo que mas nerviosa le ponía y mas le gustaba era que los ojos de Albus Potter estuviesen haciendo contacto con los suyos. Se llegó a preguntar si él tenía la misma característica que ella pero eso era imposible, no, Albus simplemente era atractivo.
-¡Muy bien, silencio todo el mundo!- La voz de la directora sonó por todo el comedor y en ese mismo instante se hizo el silencio.- Bueno este año Hogwarts ha decidido hacer una excepción y ha admitido a una alumna que cursara quinto año sin a ver estudiado magia en un colegio antes. Así pues pasaremos a la ceremonia del sombrero seleccionador.
En el taburete se encontraba un sombrero que de pronto comenzó a cantar, Hope ya conocía la canción su padre se la había enseñado. Todos los años era la misma salvo que algún acontecimiento fuera de lo normal fuese a suceder. Y así fue, el sombrero modifico la letra y añadió: "Puede que este año tierra, aire, fuego y agua se embarquen en un viaje en el cual el destino decidirá si unidos seguirán". Una vez acabo Mcgonagall posó el sombrero en la cabeza de Hope.
En la cabeza de Hope resonó una voz
-Conque tu eres Hope, vaya, vaya, una chica fuerte ¡y lista!, con verdadero deseo de aprender, gran corazón, leal y justa. Pero puedo ver que sobretodo tienes miedo, miedo de no ser aceptada, de que alguien descubra tú gran secreto. Pues bien, ya he tomado mi decisión.
¡HUFFLEPUFF!
Todos en la mesa de Hufflepuff se levantaron, sus gritos podían oírse a kilómetros del colegio. Hope fue corriendo a sentarse junto a sus compañeros no sin antes buscar la mirada de sus amigos. Rose la miraba con una sonrisa y Scorpious simplemente la miraba, sus ojos mostraban conformidad y ninguna sorpresa. Pero la mirada que más deseaba no aparecía, tardó unos minutos en darse cuenta de que Albus estaba con la cabeza agachada. Una vez sentada el profesor Longbottom entró y fue llamando uno a uno a los nuevos alumnos.
Albus se sentía confuso, por qué le importaba tanto que Hope estuviese en otra casa, ella tenía tanto poder sobre él, pero era una locura, la acababa de conocer. Cómo podía haber entrado en él de esa forma sin casi conocerla, era una locura. Para cuando salió de su ensimismamiento todos se habían callado, Hope ya se había sentado y lo miraba, debía de actuar. Lo único que pudo hacer era asentir y esbozar una sonrisa forzada.
