¡ADVERTENCIA! Esta historia puede herir la sensibilidad de ciertas personas, si has sufrido episodios violentos en tu vida, puede que esta historia no sea para ti. Los personajes de Zootopia no me pertenecen, solo los OCS. Dicho esto, disfruten de la lectura.

EL DÍA QUE PERDI TODO

Capítulo 1: Mi familia

Feliz, simplemente feliz. Así es como me sentía al comienzo de un nuevo día. No era por mi trabajo, que en parte si, pero en este caso la razón era otra con mayor peso. Mi familia. Una familia que había creado con el paso de los años. Una familia que lo era todo para mí y mi razón para sentirme bien cada día.

Habían pasado 20 años desde que conocí a Judy, aquel caso de los depredadores y los aulladores nocturnos nos unió mas de lo que esperamos, solo que tardamos en darnos cuenta de ello. Las interminables horas de patrullaje, las tardes después del trabajo, los turnos de noche donde me gustaba gastarle bromas, aunque no salía muy bien parado de aquello, esa coneja me hacia sentir algo que pensé que nunca volvería a sentir. Amor. Mi vida estaba llena de desgracias personales, pero ella hacia que mi vida valiese la pena, me daba fuerzas, algo que hacia mucho que nadie me daba. Tarde 2 años hasta que sentí el valor suficiente para revelar mis sentimientos. Lo recuerdo como si fuera ayer.

- Tengo que contarte algo, pero no sé cómo decírtelo – dije con un notable nerviosismo

- ¿Ha pasado algo Nick? – Me pregunto Judy preocupada

- No no nada de eso, se trata…mmm…de otra cosa – Le respondí

- Pues dímela, que parece que has visto a un fantasma – Dijo ella con un tono bromista

- Yo, eh…yo te…. – dije tartamudeando

- Vamos Nick, se va acabar nuestro descanso – decía Judy metiéndome prisa

- Hace tiempo que me he dado cuenta que te… - no me salían las palabras

- que te…. – insistió zanahorias haciendo gestos con las patas para que continuara

- Que me gustas joder – le solté finalmente

¡Dios! Que nervioso estaba, me sudaban las patas, menos mal que no se dio cuenta, la pobre estaba asimilando lo que le acababa de soltar. Tardo varios minutos en reaccionar donde yo solo quería que me tragase la tierra. Nos miramos a los ojos, y pude ver en ellos que sentía lo mismo por mí, no hubo un – sí, tú también me gustas Nick – simplemente puso su pata en mi rostro acariciando mis mejillas, y se acercó para plantarme un beso en los labios.

Tuvimos varias citas a partir de ese momento, nuestros sentimientos hacia el otro iban en aumento. Todo era perfecto. Lo tenia claro, Judy era el animal con él quería pasar el resto de mi vida, daba igual si a la sociedad no le gustaban las parejas Interespecie, yo tenia claro que mi futuro estaba junto aquella coneja.

Deje pasar un año hasta que le propuse matrimonio, le compre un anillo de la mejor joyería de Zootopia, vaya pastizal me deje, pero supe que aquel gasto valió la pena cuando vi la cara de emoción de mi zanahorias. La boda fue sencilla y eso que yo quería hacerlo a lo grande. Vinieron todos nuestros familiares y amigos y con eso me bastaba. Incluso Míster Big vino a pesar de la cantidad de polis que estarían presentes, fue cómico ver a el jefe Bogo y al mafioso sentados en la misma mesa. La idea fue mía, me hacia gracia que ambos tuvieran que compartir mesa, a Judy no le hizo ni pizca de gracia que hiciera aquello, pero se que en el fondo también se divertía viendo la escena.

En la comisaria había algunos policías que no les agradaba vernos juntos de esa forma, pero que les jodiesen, yo tenia todo lo que quería, un buen trabajo y una mujer que me quería con locura. En cuanto a los ciudadanos, algunos nos lanzaban miradas desaprobatorias otros simplemente les daba igual lo que hiciésemos con nuestra vida. El tabú de las relaciones con otras especies seguía muy presente, pero con el tiempo la mentalidad de los animales fue cambiando, más cuando ocurrió el caso Jefferson. Un pobre leopardo que se llamaba Jefferson Hill y su pareja, un lobo ártico llamado Chris Talley, recibieron una brutal paliza a manos de un grupo radical que se oponía a dichas relaciones y mas aun a relaciones homosexuales. Por suerte para Chris logro salir con vida, pero Jeff no tuvo la misma suerte. En las próximas semanas hubo manifestaciones de todo tipo encabezadas por Chris exigiendo justicia e igualdad, pero lo que saque en positivo de todo aquello, es que los ciudadanos empezaron a darse cuenta que uno no elige de quien se enamora, simplemente sucede, y eres tu quien decide si ser feliz o estar amargado pensando en el que dirán. Jeff no pudo tener esa vida feliz junto a Chris, pero permitió que otros no tuvieran que vivir con el rechazo de la sociedad. Si, seguían existiendo grupos que no lo aceptaban, pero eran muy pocos.

Mi primera vez con Judy fue algo mágico. Habíamos terminado el papeleo y teníamos el resto de la noche libre. Cuando llegamos a casa, cenamos y vimos una película que se titulaba, Spider-Can: New home, que trataba sobre multiversos.

- Y ahora que te apetece hacer – Le pregunte pícaramente

- Ni idea, tengo algo de sueño, deberíamos irnos a dormir – Me dijo ella bostezando

- Cariño, pero si la noche es joven – Le dije yo en modo travieso

- Nick sé que quieres…ya sabes, pero no sé si estoy preparada ¿y si no doy la talla? – Me dijo ella dubitativa

- Eres perfecta, da igual el resto, te quiero tal y como eres – Le respondí yo, para luego darle un beso en los labios.

Nos dejamos llevar. Le quite la ropa y ella a mí. A pesar de las dudas que asaltaban a Judy, tenia ganas de hacerlo. Cuando por fin vi su cuerpo desnudo, no pude evitar que se me empalmara al instante. Sentí vergüenza al ver cómo había reaccionado mi cuerpo tan rápido, pero ella me la quito enseguida posando su mano en mi miembro viril. A partir de ahí empezó la fiesta. Para Judy fue incomodó al principio, debido al considerable tamaño de mi amiguita, que no es para alardear, pero pequeña no la tenía, os lo aseguro. Pudimos conectar sexualmente que es lo más importante, más allá de todas las posturas que hicimos aquella noche.

Pero aun nos faltaba algo para ser felices del todo. No podíamos tener hijos debido a nuestra genética, así que decidimos adoptar. Judy quería un zorro, pero yo quería un conejo. Las discusiones por ver quien ganaba la batalla y conseguía lo que deseaba eran frecuentes. No nos quedo otra que ir al orfanato y que pasara lo que tenia que pasar. Fue así como conocimos a Jake, un cachorro de Zorro rojo como yo, de unos 3 años. Tenia los ojos de color azul, muy bonitos y el pelaje algo más rojizo que el mío. En cuanto lo vi, supe que debíamos adoptarlo, no me hizo falta mirar a zanahorias para saber que pensaba lo mismo que yo. Se que dije que quería un conejo, pero todo cambio cuando vimos a Jake.

Los primeros años de Jake en nuestra familia fueron intensos por no decir algo peor. Ese pequeño demonio lograba sacarme de mis casillas. Zanahorias en cambio era más sensible que yo y tenia mas paciencia también. Tampoco voy a decir que le permitía a hacer cualquier cosa, pero en muchas ocasiones se salía con la suya gracias a su madre. Un día lo llevé al médico porque pensaba que tenía Hiperactividad, pero lo que realmente tenía era déficit de atención, y tuve que asimilar que vendrían años difíciles. Los primeros meses fueron complicados, por suerte no tardamos en llevarlo al colegio donde seria problemas de los profesores. De vez en cuando recibíamos llamadas de atención por parte de algunos profesores quejándose de su comportamiento, que si Jake había puesto chinchetas en la silla de la profe, que si le había pegado un chicle en el pelo a una compañera, etc. No dudaba en castigarlo cuando ocurrían estos eventos. Al final con el paso de los años se fue tranquilizando, pero yo me ponía de los nervios cuando tenía que ayudarle con las tareas.

Admito que en los últimos años me he vuelto un animal menos paciente y lo notaba sobre todo a la hora de ayudar a mi hijo con los estudios. Las largas noches con Jake resolviendo problemas de matemáticas donde acababa diciéndole la solución inconscientemente solo para irme dormir, el temario de naturales que me tenia que aprender para luego explicárselo a él, las oraciones que había que analizar de lengua que ni siquiera yo había estudiado cuando tenía su edad, acababa agotado, pero lo tenia que hacer al igual que Judy, es lo que hacen los buenos padres, los sacrificios que acabaran agradeciéndote en el futuro.

Cuando Jake cumplió los 7 años, nos dimos cuenta que necesitaba un hermano/a que le hiciese compañía. Gozaba de amistades en el colegio, pero sentimos que tener a alguien con quien jugar en casa le vendría muy bien aparte de que queríamos tener un segundo hijo. Fue así como llego a nuestra familia nuestra hija Kylie, una coneja de pelaje marrón y ojos verdes como yo. Apenas tenia unos meses cuando la adoptamos. Al principio Jake se mostraba celoso ante la atención que recibía la recién llegada, era normal, había sido hijo único durante 7 años hasta ese momento, sentía que su puesto como hijo favorito estaba en riesgo. Una tarde el cabrito, se las ingenió para llamar al orfanato y decirles que se la llevaran, que no la queríamos, los trabajadores simplemente le dijeron que no podía llamar para gastar bromas y que llamarían más tarde para hablar con nosotros. Obviamente no creyeron nada de las palabras de Jake, ¿quién iba a creer a un niño de 7 años diciendo tal barbaridad? yo estaba furioso, tanto que me dejé llevar por la ira y le solté que al que deberíamos devolver era a él. Tarde unos cuantos segundos en darme cuenta de la burrada que le había dicho a mi hijo. La expresión de su cara era de completa tristeza, le salían lágrimas y había empezado a sollozar. Judy fue al rescate abrazándolo y lanzándome una mirada asesina. Me sentí una completa mierda. En el fondo sabía que no era para tanto, pero me pillo en un mal día y acabe pagándolo con él. Por la noche subí a su habitación para hablar, se encontraba tirado en la cama con la cara aplastando la almohada. Me senté en un borde y me dispuse a reconciliarme con mi hijo.

- Escucha Jaky, no quise decir eso antes, no sabía lo que estaba diciendo – Le dije abatido, pero no me respondió

- Se que no lo estas pasando bien y – No pude acabar la frase, me interrumpió bruscamente

- TU NO SABES NADA, DEJAME EN PAZ – me grito el

Suspiré hondo y volví a la carga.

- He sido un tonto hablándote así, no te lo mereces, he tenido un mal día en el trabajo y... - De nuevo me interrumpió

- ME DA IGUAL, VETE– me contestó enfadado

- Espero que puedas perdonar a este torpe zorro – Le dije finalmente.

Me quede unos minutos más sentado observándolo arrepentido, seguía con la cara tapada por la almohada, sollozando silenciosamente. Decidí dejarlo solo y me dispuse a salir del cuarto, pero me detuvo haciéndome una pregunta.

- ¿La queréis mas a ella que a mí? – me pregunto con los ojos vidriosos

- ¿Qué? ¿Cómo puedes pensar algo así? Tu madre y yo os queremos a ambos por igual – Le respondí con un tono dulce mientras me acercaba de nuevo a su cama.

- Tengo miedo de que os olvidéis de mi - Me confeso gimoteando

- Te prometo que eso nunca va a pasar ¿me oyes? Eres mi hijo y siempre lo vas a ser – le dije tranquilizándolo

Le di un abrazo, entonces el pobre no aguanto más y se quebró. Estuvimos abrazados mucho rato, el llorando en mis brazos y yo dejando que se desahogase hasta que cayo rendido y se durmió. Lo metí en la cama, lo arropé y le di un beso en la frente. Judy vio todo desde el umbral de la puerta, orgullosa de cómo había solucionado el problema, pero aun enfadada conmigo.

Con el tiempo Jake fue apreciando a su hermana y eso me hacía enormemente feliz. Verlos jugar juntos me daba años de vida. Judy sacaba fotos y videos de todo, decía que quería tenerlos a modo de recuerdo para el futuro verlos juntos en familia cuando se hiciesen mayores. Kylie resulto ser mas obediente que su hermano y mas aplicada en los estudios, eso no quería decir que le ayudásemos de vez en cuando. Poseía una personalidad más extrovertida, joder si se parecía incluso a mí en la forma de ser. Eso ponía de los nervios a zanahorias que decía que ya tenía suficiente conmigo que ahora tenía que lidiar con una versión conejil de mí, no hace falta decir que lo comentaba en broma, pero yo sabía que realmente lo pensaba, aun así, no podía evitar que me hiciese gracia ver a zanahorias desesperada porque su hija se pareciese más a ella, ¡JA! pues va a ser que no. Jake se fue convirtiendo en un zorro más introvertido, en el colegio tenía un grupo de amigos que yo no conocía aun, nos contaba que le daba corte traer alguno a casa porque éramos polis y no suele gustar que los padres de un colega sean maderos. Parece mentira que fuese el mismo de hace años, lleno de energía, extrovertido, grosero en algunas ocasiones, supongo que se fue tranquilizando con el paso del tiempo.

La relación entre Jake y Kylie fue mejorado con los años. Jake se comportaba como un hermano protector, la defendía de cualquiera que se atreviese a decir algo malo sobre ella y eso era algo que me enorgullecía. La vida era perfecta. Bueno el trabajo me consumía el alma, pero junto a zanahorias se podía soportar. Desde el incidente con los aulladores nocturnos no hubo eventos de tal magnitud, el único que destacaría fue una operación para capturar a Simon Lionheart, el hermano menor del alcalde por aquel entonces. Paso hace 7 años, recibimos ayuda de Míster Big quien estaba tratando de redimirse sobre sus actos criminales. Bogo lo dejo pasar por alto, no antes de oponerse varias veces, pero como tengo un piquito de oro pude convencerlo de su participación en el caso. Simon era un desgraciado que traficaba con drogas y trata de blancas, controlaba la zona de Sahara Square y había sido rival de la musaraña durante años. Le teníamos pillado desde hace meses, Big averiguo donde realizaría una entrega con menores de edad con el fin de explotarlas en la prostitución. Estaba todo planeado al milímetro, pero se acabó jodiendo todo. Se produjo un gran tiroteo por las calles del distrito que acabo con la vida de varios civiles inocentes aparte de dejar al menos 11 bajas por parte de los cuerpos policiales. Algunos de los policías asesinados eran amigos nuestros, fue bastante doloroso, no se merecían morir así. Judy salió ilesa de todo aquel caos, pero a mi me dispararon en la pierna. En el momento no te das cuenta, pero cuando te percatas de ello el dolor empieza a emerger. Zanahorias me saco de allí metiéndome en un coche que un ciudadano había abandonado al ver la que se estaba liando en las calles. Condujo a toda velocidad hasta dar con el hospital de Sahara. Por suerte la bala no impacto en una zona letal, y me la extrajeron sin problemas. Estuve en el hospital en reposo dos días.

Finnick trajo a mis hijos el primer día. Verlos me hizo reflexionar. Tome la decisión de no volver a involucrarme en una operación de este estilo, me dedicaría a casos mas sencillos que no implicaran tener que liarme a tiros con narcotraficantes. Zanahorias no me dejo claro si pensaba hacer lo mismo, pero yo tenia claro que no quería dejar huérfanos a mis hijos. Ellos no se acuerdan mucho de lo que paso, Jake tenía 10 años y Kylie 3. El segundo día me visito Bogo, quien me informo de cómo había salido la operación.

- ¿Entonces ese hijo de puta está muerto? – le volví a preguntar al búfalo

- Si quieres te enseño fotos del cadáver Wilde – me respondió con sarcasmo

- ¿Qué hay de Leodoro? Sabemos que sobornaba a los animales de aduanas para que hicieran la vista gorda con las drogas – le dije

- Ha sido detenido, varios empleados de Simon han confesado a cambio de una reducción de su condena, aparte de encontrar pruebas solidas de los trapicheos del alcalde en su ordenador – Dijo Bogo

- Y que pasa con Big ¿lo dejareis libre no? Le pregunté nervioso, pero no recibí respuesta y me dedico una cara que no supe descifrar. - Me prometiste que si ayudaba a capturar a Simon lo dejarías en libertad – Le dije enfadado

- Nick, Big fue asesinado anoche – Me respondió Judy triste

- ¿Que? Eso no es posible, ¿Cómo ha…? no puede ser real – Conteste negando con la cabeza

- Por desgracia lo es Wilde, hubo un tiroteo en su mansión, varios animales irrumpieron y mataron a todo el que se interponía en su camino – Añadió el búfalo –Fueron identificados por algunos supervivientes, trabajan para James Grizz, socio de Simon – revelo el jefe de policía

- Esto no tiene sentido, nadie sabia de esta operación, y cuando llegamos nos estaban esperando – dije dándole vueltas a la cabeza.

- Hay un topo Wilde, estamos investigando a todo el personal de la comisaria. No me gusta tener que hacer esto, pero vas a tener que contarme que hiciste los días previos a la redada – Me dijo finalmente.

Tardamos casi dos meses hasta que hallamos a la rata miserable que nos había vendido. Para sorpresa de todos, el infiltrado no se encontraba entre las filas de la ZPD, era alguien cercano al entorno de Big. Kevin. El oso polar se había cansado de que el jefe dejara de lado la actividad criminal, que le proporcionaba un buen salario con el que mantener a su familia. Necesitaba traer mas dinero a su hogar y tomo la peor decisión de su vida, aliarse en secreto con Simon. Dio el chivatazo al narcotraficante aquel día, pero no salió como se esperaba nadie. Con Simon muerto, y Big dudando de su propia gente, tomo la segunda peor decisión de su vida. Organizar con James Grizz el asesinato de Míster Big. El oso pardo no dudo en aceptar el plan de Kevin. Con Simon y Big muertos, las calles serian suyas para hacer lo que quisiese. Pero Kevin era un hijo de puta, sabía perfectamente que, si dejaba a James con vida, la policía no tardaría en atar cabos tarde o temprano.

Mientras yo estaba en el hospital, en la mansión de Big se estaba llevando a cabo una carnicería. Kevin desactivo todas las alarmas y le abrió las puertas a Grizz, facilitando la ejecución del capo mafioso. Para cuando la musaraña comprendió lo que estaba sucediendo ya era demasiado tarde, una bala le impacto en el cuerpo haciendo que explotara, manchando la cama de sangre, sesos y parte del cuerpo. No quedo nada. A Fru Fru la encontraron muerta en un armario junto a su hija Judy. Habían recibido varios disparos y el resultado fue similar al de su padre. Fue devastador para zanahorias enterarse de sus muertes. Yo conocía a Big desde que tenía 11 años, me acogió en su casa cuando no tenía donde ir. A pesar de las jugadas que le hice en el pasado, volvimos a tener una buena relación gracias al caso de los depredadores. Su muerte me dejo roto, se comporto como un padre conmigo. A día de hoy, me vienen recuerdos de aquellos fatídicos días y no puedo evitar emocionarme.

James Grizz murió en una persecución a toda velocidad por las calles de Tundratown. No se esperaba que la policía se presentase tan pronto en la mansión y no le quedo otra que huir, abandonado a sus propios animales, quizá ni si quiera se paró a pensar que podrían confesar a la policía todos sus crímenes. Alguien, manipulo los frenos de su coche probablemente Kevin. Cuando James se dio cuenta que algo no iba bien, fue demasiado tarde. Su vehículo cayó por un barranco, explotando en el proceso. A Kevin le había salido bien la jugada de nuevo, fue quien llamo a las autoridades para avisar del tiroteo en la mansión Big. Supongo que se esperaría que James huyera en su coche porque si no le habría salido el tiro por la culata o al menos rezar porque la policía lo abatiese. No podía permitir que saliera con vida de aquella casa. Con lo que no contaba era que su mejor amigo Raymond, un fiel sirviente de Big, descubrió sus trapicheos con Simon, pero desgraciadamente no puedo evitar el fatal desenlace. Cuando salió del hospital lo primero que hizo fue acudir a comisaria para delatar a su amigo. Un grupo de elite fue a casa de Kevin para detenerlo, pero lo que se encontraron fue a su esposa e hijos asesinados en la cocina y el cuerpo de Raymond con un balazo en el cabeza, muerto en uno de los baños de la casa. El muy cabron sabia que lo habíamos cazado y prefiero quitarse la vida antes de ingresar en prisión. Raymond abandono Zootopia, vivir en la ciudad le causaba traumas que quería superar.


Ahora os situare hace un mes, justo 24 horas antes del día que cambio mi vida para siempre. Era 24 de noviembre, ya faltaba menos para pasar al 2037. Aquella tarde fuimos a pasarla al centro comercial de Zootopia, un lugar gigante, lleno de tiendas, cafeterías, restaurantes, hasta contaba con un mini parque de atracciones y una pista de patinaje. Resulta que ese día era Black Friday, y a Judy le encantaba comprar ropa y más si estaba a mitad de precio. Por mi parte me daba igual si compraba algo o no, solo quería pasar la tarde en familia.

- Vamos, daos prisa que tengo que entrar a esta tienda antes de que me quiten el vestido que vi el otro día – decía zanahorias para que caminásemos más rápido.

- Ya vamos mama ¿no puedo irme un rato por ahí? – Pregunto Jake

- He dicho que no, y no vuelvas a preguntármelo – Respondió Judy firmemente

- Pero si ya tengo 17 años, no voy a perderme y no me van a secuestrar joder – Replico Jake

- No me hagas repartírtelo dos veces. Cuando seas adulto podrás hacer lo que te plazca – dijo Judy zanjando el tema

- Que coñazo – dijo Jake refunfuñando

- Eh, si tu madre te dice que no es un no ¿de acuerdo? – Añadí yo

No me miro, continúo caminando con expresión seria y mirando el móvil.

- Papi, ¿podemos ir a Juguettos después de que mami salga de la tienda? Me pregunto Kylie

- Por supuesto tesoro, ¿hay algún juguete que te gustaría comprar? – le dije cariñosamente

- La casa de Barbie. Los padres de Jessica se la compraron hace poco y me gustó mucho – Me dijo con ojos suplicantes.

- Tu qué opinas zana…cariño – No solía llamarle zanahorias delante de nuestros hijos, pero a veces se me olvidaba.

- Como te has portado bien y estas sacando buenas notas, iremos luego, ¿te parece bien? – le dijo a Kylie

- SIIIIII, eres la mejor mami – Dijo Kylie emocionada

Judy entro en la tienda de ropa acompañada por Kylie, para tener 10 años, la niña sabia mas de moda que yo, y creo que al final acabo contagiando a zanahorias, porque Judy no era de esas hembras que les gustase vestir llevando ropa que estaba de moda en el momento. Teníamos para un buen rato hasta que decidiesen que habían pateado y probado toda la maldita tienda. Mientras tanto Jake y yo esperábamos fuera más aburridos que una ostra.

- ¿Qué tal llevas el examen de mañana? – pregunte rompiendo el hielo

- Bien – Me respondió Jake secamente

- ¿Qué miras en el móvil? – le pregunte de nuevo

- Cosas – Me volvió a responder secamente

- Ya veo ¿pero qué tipo de cosas? – le insistí

- Cosas que no entiendes papa – me respondió bruscamente

- Pues haz que las entienda – Le dije intentado meterme en su rollo

- Es TikTok, simplemente son videos de animales haciendo bailes, sketches y chorradas – Me explico

- ¿Y es con esta app con la que pierdes el tiempo, cuando deberías estudiar más? – Le pregunte. Su reacción fue rodar los ojos hacia arriba sabiendo que le iba a dar la chapa de siempre.

- Llevas unos meses que no das palo al agua, tus notas no están siendo buenas ¿lo sabes no? Y encima te distraes con aplicaciones que no te van a resolver la vida – dije regañándole

- Por eso no me gusta contarte nada – me respondió enfadado

- Es que apenas lo haces – Le rebatí

- Dime, te pasa algo que deberíamos saber tu madre y yo. Solo quiero que te esfuerces más, quiero que tengas un buen futuro – seguí hablándole con el fin de provocar una reacción que le hiciese reflexionar acerca de sus estudios

- Jake, mírame. Voy a tener que quitarte el móvil para que te centres más – le solté a modo de ultimátum.

- No puedes hacer eso – me respondió con un tono nervioso

- Puedo y lo hare – Le dije firme en mi decisión

- Porque no paras de joderme la vida, para ti hago todo mal – Me contestó enfadado

- Si me hicieses más caso, no tendríamos esta conversación – Me estaba calentando cada vez mas

- Tu no me entiendes, déjame en paz – dijo para dejar el tema de una vez

- ¿Qué se supone que tengo que entender? – le pregunte suspirando

No le dio tiempo a responder porque justo aparecieron Judy y Kylie. Zanahorias noto que había pasado algo por la notable cara de enojo de Jake. Le dije que habíamos tenido una pequeña discusión sobre sus estudios. No dijo nada, se limito a mirarme con ojos de – deja la fiesta en paz que es un día para disfrutar en familia – yo tampoco hice amago de continuar con el tema. Como le habíamos prometido a Kylie nos metimos en Juguettos. La niña no paraba de correr de un lado a otro viendo todos los juguetes, disfrutaba más que los demás niños. Divisamos la casa que nos menciono hace una hora. Solo quedaban dos unidades. No lo pensamos dos veces y nos la llevamos. Estaba rebajada de precio, bendito Black Friday, su precio original eran unos 120 dólares y ahora estaba a 65 dólares. Oferton sin duda.

El resto de la tarde estuvimos viendo un par de tiendas más, merendamos en una cafetería y dejamos que Kylie se subiera a una atracción acompañada de Jake. Que ganas tenia de irme a casa, iba cargado con 5 bolsas llenas de ropa y no aguantaba más, así que cuando Judy dijo de darnos el piro no pude evitar sonreír de alivio.

Llegamos a casa derrotados. Vivíamos en Rainforest District, a Judy le parecía una zona adecuada donde criar a nuestros hijos, lleno de vegetación y con menos contaminación que otros distritos. Faltaban un par de horas antes de cenar. Kylie se puso a jugar con su casita nueva, Jake se subió a su cuarto y Judy y yo aprovechamos para ducharnos juntos y hacer cosas adultas, como el ruido del agua no dejaba escuchar lo que ocurría dentro y teníamos pestillo en nuestro baño, no desperdiciamos la oportunidad de divertimos un poquito.

Salimos de la ducha como nuevos, vaya trabajito que había hecho zanahorias ahí abajo. Me sentía totalmente relajado, por desgracia eso no duro mucho. Judy preparo la cena, una tortilla francesa que a mí me volvía loco.

- Que buena esta cariño, siempre te salen de 10 – Dije elogiando a Judy

- Vaya! el torpe zorro sabe valorar el trabajo de los demás – me respondió zanahorias bromeando

- Kylie cielo ¿quieres más? – Pregunto Judy

- Si un trozo más porfi mami – respondió alegre. Le gustaba aquella tortilla tanto como a mí.

- Jake cariño, come mas que vas a necesitar fuerzas para el examen de mañana – Dijo Judy a nuestro hijo.

- No tengo mucha hambre – respondió el

- Comete la tortilla, que contento me tienes – dije yo con un tono autoritario

- Nick…. – me dijo Judy con un tono de advertencia. No quería discusiones en la mesa.

- No quiero – me desafío Jake

- No me enfades y cómetela de una puñetera vez – Dije con tono amenazador

- No me sale de los cojones – Me contesto groseramente. Aquella respuesta agoto mi paciencia.

- No me hables así! ¿Se puede saber qué coño te pasa? – Me tenía harto

- NICK! – me grito Judy

- Judy, es que no lo ves. No estudia lo que debería, llega tarde a clase, pierde tiempo con el móvil ¿que se supone que debemos hacer contigo eh jovencito? – pregunte retóricamente

- DEJALO AHORA MISMO NICK – me advirtió Judy

- Hazle caso a mama que te pones como un basilisco por nada –Dijo Jake con tono burlón

- Cállate! Soy tu padre y tienes que mostrar mas respeto ¿me has oído? – Estaba a nada de soltarle alguna burrada de las mías y no quería.

- A veces siento que me tratas como a un criminal de los que arrestas en tu trabajo – Contesto Jake tajante

- Quiero que estudies mas para que no llegues a serlo, entiendes – Dije yo con el fin de poner punto final a la discusión, pero acabo respondiéndome. No sabía cuándo se tenía que callar.

- Yo me esfuerzo joder, siento si no soy el hijo perfecto que tanto deseas tener – me contesto Jake cabreado

- YA, PARAD LOS DOS AHORA MISMO – Ordeno Judy

- Pues esfuérzate más. Eres una decepción de hijo – Le dije sin pensar mis palabras. Nunca se me olvidara la mirada que me lanzo Jake, cargada de desprecio, de odio, de tristeza, con los ojos vidriosos aguantando las ganas de derrumbarse. No dijo nada. Se levanto de la mesa y subió corriendo a su cuarto.

- ¿Te has quedado a gusto? – Me dijo Judy. No me dejo responder, se levantó llevándose a Kylie al salón.

Al rato volvió y se sentó de nuevo en la mesa.

- He dejado a Kylie con la tele puesta en el salón. Tenemos que hablar – me dijo zanahorias enfadada. - Creo que eres muy duro con el – Me dijo una vez que se calmo

- No quiero que desperdicie su futuro, y últimamente esta muy raro, nose que hacer con el – Dije mientras respiraba hondo para tranquilizarme un poco.

- Sabes de sobra que se esfuerza y te aseguro que te admira desde que era pequeño, quiere llegar a ser alguien tan importante como su padre, pero el camino no es fácil y eso lo deberías saber tú, más que nadie – me respondió ella

- No quiero que pase por lo que yo he tenido que tragar a su edad – Le dije a Judy preocupado

- A nuestro hijo no le va a suceder nada de eso. Le castigas mucho, le riñes mucho, le exiges que sea perfecto en todo y no te das cuenta que se está alejando de ti, si sigues así vas a perderlo por completo. Esta pasando por una mala racha y necesita nuestro apoyo – Poso su mano sobre la mía y nos miramos a los ojos.

Judy siempre sabía que decir en los peores momentos.

- Deberías hablar con el – Soltó finalmente para luego salir de la cocina.

Le hice caso y puse rumbo a la habitación de mi hijo. No sabia muy bien que decirle, ya no era un niño, y sería más complicado. En el fondo me daba cuenta de la presión que le llegaba a meter, pero siempre pensé que era por su bien. Admito que nuestra relación había deteriorado en los dos últimos años y todo por sus estudios. Lograba pasar de curso, pero por los pelos, y no con notazas. Las mates era lo que peor se le daba, y la educación física lo que mejor, como no, incluso a veces llegaba del instituto lleno de moratones por el cuerpo del ejercicio que hacía en la clase.

Me planté delante de la puerta y la abrí sigilosamente. Jake se encontraba en la cama sentado con la cabeza apoyada sobre sus rodillas escuchando música con sus cascos. Aquella imagen me recordó cuando era un zorrito y se refugiaba en su cuarto buscando sentirse protegido. Me senté en el borde de la cama, como solía hacer cuando era un crio.

- Que quieres – me dijo sin levantar la vista. Sabia perfectamente que era yo, no hacia falta que me mirase para averiguarlo.

- Quítate los cascos por favor - Le dije sonando lo más amable posible. Vacilo unos minutos hasta que me hizo caso. Nos miramos a los ojos. Los tenía rojos, supuse que había llorado un poco mientras hablaba con Judy. También pude ver la mirada de un adolescente que estaba sufriendo por dentro.

- Quiero pedirte disculpas por lo de antes, no ha estado bien como te he hablado – Le dije arrepentido, pero no dijo nada y dejo que siguiera hablando. - Esto me resulta muy difícil, yo…yo no tuve una infancia buena, mi padre era un…No tuve una figura paternal en la que apoyarme cuando las cosas iban mal – Esperaba empatizar con él, pero seguía con la mirada perdida escuchando lo que le contaba. Suspire hondo y continúe.

- No eres una decepción, no quiero que te sientas como tal – Intente animarlo

- ¿Porque me tratas así? – dijo finalmente Jake con la voz entrecortada

- Jake yo… - No sabía que más decirle

- ¿y si tienes razón? ¿y si soy un inútil que no sirvo para nada? – Me dijo con voz temblorosa

Oír aquello me rompió el corazón. Mi hijo estaba sufriendo y yo no me había dado cuenta hasta ese momento.

- No lo eres, escucha, tu puedes hacer lo que te propongas y – no me dejo acabar la frase

- DEJA YA DE DECIR ESO – me grito lleno de rabia - ESTOY HARTO DE QUE ME DIGAS COSAS HORRIBLES Y LUEGO VENGAS COMO SI NO PASARA NADA A CONSOLARME Y DECIRME QUE TODO IRA BIEN, PERO SIGUE TODO IGUAL – Se desahogo

- Yo… - simplemente no sabía que decir. Me miraba esperando a que le diera una respuesta que solucionase todo y que le hiciese sentir bien. - Jake si está pasando algo más que deba saber, este seria un buen momento para contármelo – No sabía si todo lo que había soltado era por los estudios o por algo más.

- No me entiendes – me dijo soltando un leve sollozo

- Quiero entenderlo por favor, nada me gustaría más que comprender lo que me quieres decir – Le dije con mirada suplicante. Pero él seguía sollozando. Tenía que es coger bien mis palabras, un adolescente podría interpretarlas erróneamente y acabar peor el asunto. Quería animarlo así que intente una nueva estrategia. - Escucha, el otro día compré entradas para el clásico Real Zootopia – ZooCity – le dije mientras me las sacaba del bolsillo y se las mostraba – Me gustaría que fuésemos juntos a ver el partido, si tienes ganas – le dije esperando a que aceptase la invitación

- Son muy caras ¿Cómo las has conseguido? – me pregunto curioso y con la respiración más calmada

- Tengo mis contactos. Entonces ¿te gustaría venir? – Le pregunte de nuevo

- Sera un buen partido – Me dijo secándose las lágrimas que se habían derramado por sus mejillas.

- Eso ni lo dudes, estos clásicos son históricos jeje, te acuerdas cuando Lion Messi se dio de ostias con Benzema, JA! Que se pensaba ese León, ¿que podría con el Tigre?

- Lo malo que a Benzema le sancionaron con más partidos – Me dijo sonriendo.

- ¿Entonces es un sí? – Pregunte al notar que mi hijo se había relajado

- Si, no me quiero perder un evento tan importante – me respondió alegre

Había conseguido mi objetivo, mi hijo era un fanático del futbol y hablar de ello había arreglado situaciones similares. Aun así, sentía que tendría que hablar mas a fondo con él, en otro momento. Había algo que me seguía preocupando, pero no era capaz de contármelo y eso me hacia sentir un mal padre. Que tu hijo no sintiese que podía contarte cualquier cosa era una mala señal. Le di unas palmaditas en la pierna y salí de la habitación. Judy entro en el cuarto de Jake cuando me metí en nuestro dormitorio, ahora le tocaba a ella dar su discurso. Yo sabia que se iba a hablar con él, y no pude evitar ser cotilla y poner la oreja en la puerta.

Pude ver un poco gracias a que la puerta no estaba cerrada del todo y dejaba una pequeña rendija.

- ¿Qué tal estás cariño? – pregunto Judy

- Bien supongo – contestó el

- Tu padre puede ser un dolor de cabeza cuando se lo propone, pero te quiere con locura a pesar de como se está portando últimamente – Y razón no le faltaba a zanahorias

- ¿Qué le paso a papa en la infancia? Nunca lo cuenta y cuando le preguntamos sobre sus padres siempre esquiva el tema hablando de otra cosa – pregunto con curiosidad

- Ese es un tema que solo el puede contarte, es su historia, no la mía – la respuesta de Judy fue la correcta

- ¿Algún día nos lo contará? – insistió Jake

- Cuando el sienta que esta preparado para hacerlo, no es fácil para él, tienes que darle tiempo – Respondió zanahorias

- Mama, si hiciese algo malo ¿tu seguirías queriéndome? – Aquella pregunta que formulo Jake me desconcertó bastante

- ¿A qué viene eso? ¿Ha sucedido algo malo? – Pregunto Judy preocupada

- No no, nada de eso, es... sin más, una pregunta que me ha venido a la cabeza – Dijo Jake tranquilizando a su madre

- Mírame. Te quiero con toda mi alma, pase lo que pase, me has entendido – Dijo Judy colocando su pata en la mejilla de Jake

- Te quiero mama – Eran pocas las veces en las que Jake decía aquella frase, pero cuando lo hacía era que se sentía bien o necesitaba decirlo. Jake había formado mas lazos con Judy que conmigo.

- Y yo a ti cielo – Le dijo mientras le plantaba un beso en la frente – Y ahora a dormir que mañana tienes que estar descansado para que te salga bien el examen, y le calles la boca al tonto de tu padre – le dijo con humor. Jake se rio al oír aquello, su madre sabia hacerle reír mas que yo.

Cuando oí los pasos de Judy aproximándose a la puerta corrí de inmediato al dormitorio. Pero no funciono. Judy me acabo echando una pequeña bronca por ser un cotilla. Cuando una madre está hablando con su hijo, tienes que respetar su privacidad. Después de dame la chapa nos metimos en la cama, sin ser conscientes de que aquel día sería el último de una vida feliz.


Nota Autor: La historia se actualizará cada dos semanas. Si te ha gustado el Capitulo, no dudes en comentar tus impresiones, ¡hasta la próxima! 😊