La Decisión
Durante toda la noche Hope le dio vueltas a lo ocurrido y estaba segura de que sus amigos también. El pasado de los Malfoy, Potter y Weasley tenía un gran peso en sus vidas, les había llegado a afectar en su vida diaria y en su comportamiento, Hope no envidiaba para nada aquella situación pero ella tampoco era quien para hablar. Scorpious se arrepentía de lo que había dicho y Rose se pasó toda la noche en vela conteniéndose las lágrimas. Albus solo tenía en mente lo fascinado que se encontraba con Hope y lo estúpido que había llegado a ser cuando estaba cerca de ella. Pero había algo en lo que todos coincidían en pensar, mañana sería un día nuevo y lleno de sorpresas.
Los alumnos se encontraron con una mañana soleada, de esas que pocas veces se veía en Inglaterra. Todos bajaron temprano al comedor, había una gran expectación por ver quien ponía el nombre en el cáliz. Hope solo reconoció a James y a Tom pero le llamó la atención una chica de Slytherin que al pasar por la mesa de Gryffindor no le quitaba los ojos de encima de Scorpious. Esa debía de ser su admiradora, era un año mayor, delgada, alta, bastante atractiva, de cabello marrón y ojos marrones. Scorpious no le hizo mucho caso, simplemente le saludo con la cabeza y volvió a sus pensamientos. ¿Qué iba a hacer con Rose? Sabía que lo mejor era no volver a hablar con ella pero le resultaba imposible hacerle daño. Cuando esto sucedía el sufría como el que más. Pero ya había decidido que hacer, lo tenía claro, nada le iba a hacer cambiar de opinión. Rose también se había fijado en quien se acercaba al cáliz y también en la admiradora de Scorpious, Susan Mcfee, una Slytherin bastante peligrosa. Los celos la corroían, tenía que arreglar la situación con Scorpious.
Nada más terminar el desayuno Rose, Hope y Albus se reunieron fuera del gran comedor.
-¿Qué os han parecido los participantes?-preguntó Albus.
-Bueno, habrá que verlos en acción. Veo que tu hermano ha decidido participar.
-Si, no podía dejar pasar una oportunidad así. Enorgullecer a nuestros padres…
-Albus… tus padres están orgullosos de todos vosotros- Rose intento reconfortar a su primo.
-Ya pero… Bueno ¿Y que me decís del resto? La admiradora de Scorpious,Susan, tampoco a podido evitarlo, seguro que quiere que él sea su guardián.
-¿Susan? Es la chica de Slytherin que no ha dejado de mirarle, ¿no?
-Si, veo que ya te esta poniendo al día Hope.
-Ya ves, bueno ¿ahora que hacemos?
-Pues los Slytherins y Hufflepuff tenemos ahora clase de cuidado de criaturas con Hagrid. Vamos juntos, y tu Rose ¿Qué tienes?
-Tengo Herbología con Gryffindor, voy a esperar a Scorpious- Hope y de Albus mostrarón preocupación al ver que Rose seguía empeñada en hablar con él.
-¿Estas segura? Creo que será mejor que le esperes en clase. Aún no había acabado de desayunar cuando hemos salido- dijo Hope con la esperanza de disuadirla.
-No, me quedó a esperar. Tranquilos podéis iros, si tarda mucho me iré. Lo prometo.
-Está bien, como sé que ni loca te perderías una clase te dejaremos pero Rose, no te ilusiones, puede que Scorpious aun necesite más tiempo.
-No te preocupes tanto por mí. No soy tan frágil como aparento-Rose sabía que mentía, si era débil. La más débil de toda su familia incluyendo a Lucy pero no iba a dejar que por ello su familia estuviese siempre detrás de ella. No, este año iba a demostrar que merecía llevar los apellidos Weasley y Granger.
-Venga Albus, vamos. Yo tampoco quiero llegar tarde- Rose creyó intuir que Hope sabía que mentía pero que aun así confiaba en ella.
Ambos se dirigieron hacia clase, durante el camino hablaron sobre lo sucedido.
-No quiero que Rose se haga ilusiones, no creo que porque Scorpious haya decidido relacionarse contigo cambie con respecto a ella. El pasado es algo que siempre le ha importado y no le culpo. Nadie se lo ha puesto fácil, no paran de conspirar en contra de él.-Hope vio algo que le extraño en los ojos de Albus, no sabía exactamente lo que era. Parecía una mezcla de tristeza y cansancio.
-No te preocupes tanto por ella. Estoy segura de que sabrá arreglárselas además tiene a toda la familia de su parte y a mi también-Hope sonrió con la intención de consolarlo. Albus se relajo un poco, la sonrisa de Hope era preciosa- Creo que a Scorpious le encantaría poder olvidarse de ello y acercarse a ella pero necesitara tiempo y a alguien fuera del pasado para ayudarlo.
-Bueno, te tiene a ti.
-Si, pero no es el único- Albus se quedo sorprendido ¿lo había dicho por él? Esperaba que si. Hope en cambio se sonrojo y no apartó la mirada del suelo hasta que Hagrid apareció.
-¡Bueno días!-exclamó el profesor. Era enorme, tenía una gran barba poblada y les triplicaba en la estatura- Hoy en vuestro primer día nos adentraremos en el bosque en busca de thestrals. ¿Sabe alguien que son?-un alumno de Gryffindor levantó la mano-Si, tu, Mark.
-Los thestrals son como caballos voladores, considerados criaturas peligrosas por el Ministerio de Magia y que solo pueden ser vistos por personas que hayan visto la muerte.
-Muy bien ¡10 puntos para Gryffindor! Pues vamos- todos los alumnos siguieron a Hagrid hasta el bosque.
-Hagrid sigue igual que siempre, ya en la época de mis padres enseñaba y siempre era bastante descuidado con lo que enseñaba. Pero es un buen amigo de ellos y la verdad sus clases son entretenidas. Casi todos los días vamos a visitarle pero siempre en pequeños grupos, James Roxanne, Lucy y Fred van primero. Luego vamos Rose, Hugo, Lily y yo. Si quieres te puedes unir.
-Me encantaría-durante el camino hasta el claro del bosque todos los alumnos permanecieron en silencio, expectantes. Sentían cierta curiosidad aunque ninguno lo podría ver.
-¡Ya hemos llegado!-anunció el guardabosques- Bien, aunque ninguno les podáis ver es interesante que los conozcáis. Estas criaturas, como bien ha dicho Mark antes, son una especie de caballos voladores no de muy buen ver. Son bastante delgados, casi raquíticos, y con alas que recuerdan a las de los murciélagos. ¿Alguien sabe para que los utilizamos? ¿Nadie? Bueno estas criaturas son las que tiran de los carruajes que se usan para traeros hasta el colegio-todos comenzaron a susurrar- Veo que os a impresionado, me alegro. Ahora poneros en fila y os guiare hasta uno de ellos para que los podáis tocar-Hope se puso detrás de Albus y cuando fue su turno los nervios se apoderaron de ella. El no saber que iba a tocar le ponía los pelos de punta pero cuando lo toco todo a su alrededor desapareció. No era suave ni tampoco muy agradable pero sentía como el animal estaba asustado y eso hizo que se apiadase de él. El pobre animal era ignorado por todos y tratado como algo sin importancia. Una vez finalizada la clase todos regresaron al colegio.
-Vaya asco, mira que enseñarnos esos bichos-oyó Hope decir a un compañero- que repugnancia, mejor que no les podamos ver.
-¡Pero tu de qué vas!-Hope no pudo aguantarse, quién se creía que era para hablar así.
-Oh vamos, ahora me vas a decir que no son asquerosas.
-¡Pues no lo son! ¡Solo porque sean diferentes o especiales no les puedes tratar así!
-Les trato como me da la gana. Relájate mujer que no son mas que monstruos-Hope le soltó un tortazo en toda la cara, la rabia le corroía. Cómo podía ser tan imbécil, hablar así de un pobre animal-¡Pero tú de que vas!
-¡Basta!-Albus le agarró. Desconocía cual era el motivo del comportamiento de Hope-Mira vamos a dejarlo, a sido un accidente vale, ya me encargo yo.
-¡Está loca! Más te vale que no vuelva ocurrir porque si no…
-¡¿Qué me vas hacer si no?
-Hope ya vale. Venga vámonos-se la llevo lejos del grupo que se había formado- ¿A que ha venido eso?
-¡Se estaba pasando! No podía permitir que insultase así a los thestrals-lágrimas empezaron a salir de sus ojos. Albus trato de calmarla.
-Venga tranquila, no pasa nada, si la verdad yo también me hubiese quedado muy a gusto dándole un tortazo.
-Gracias por ayudarme.
-De nada, para eso están los amigos-amigos, ¿era eso lo que quería? No lo sabía, todo lo relacionado con Hope era un misterio para él, sus sentimientos hacia ella y el comportamiento de esta- Olvidemos lo ocurrido y vamos al invernadero que Rose nos estará esperando, y con suerte Scorpious también.
Pero cuando llegaron no fue eso lo que encontraron, Rose estaba sentada en el suelo con la cabeza apoyada en las piernas y llorando.
-Rose, ¿Estas bien? ¿Qué ha pasado?-preguntó Albus. Estaba muy preocupado, ¿Qué demonios había pasado?
-Scorpious es lo que ha pasado- contestó Rose entre sollozos.
Rose esperó frente a la puerta del gran comedor unos diez minutos y justo cuando decidió irse Scorpious apareció.
-¡Scorpious! Vaya si que as tardado.
-Y qué si lo he hecho.
-Oh vamos Scorpious habíamos quedado en ser amigos.
-¿Es que ya no te acuerdas de lo de ayer? ¿No te lo deje bien claro?
-Scorpious de qué estas hablando, lo de ayer fue un enfado sin importancia. No hay que darle más vueltas.
-Te equivocas-la voz de Scorpious era distante, sus ojos no miraban a Rose. Emprendió el camino al invernadero.
-Pero Scorpious…
-Si te interesa saber porque he tardado, a sido porque Susan me ha pedido que sea su guardián si sale escogida-acto seguido salió por la puerta. Sabía que había herido a Rose pero era lo correcto. Con suerte se daría por vencida y volverían a su vida habitual.
Rose se quedó paralizada unos segundos. ¿Por qué había sido tan malo con ella y por qué le afectaba tanto? Antes de darse cuenta ya estaba en clase de Herbología, durante toda la clase Scorpious no la miró ni una sola vez. Rose estuvo distraída toda la hora lo cual no era normal en ella, era la alumna más aplicada, siempre hacía los deberes, estudiaba y se esforzaba al máximo incluso en clases casi sin importancia para ella. Cuando el profesor Longbottom dio por terminada la clase Rose se dio prisa por alcanzar a Scorpious. Este al verla aceleró el paso pero el resto de compañeros le impedían adelantar.
Soltó un resoplido y dijo- ¿Ahora que quieres Weasley? Ya te lo he dejado claro, no quiero ser tu amigo así que déjame en paz.
-No, no lo has hecho. Dame una buena razón y te dejare en paz-Rose era consciente de que todos se habían parado a escuchar, ver a una Weasley y a un Malfoy hablando siempre era motivo de cotilleo.
-Está bien pero no creo que quieras que lo haga delante de todo el curso.
-Me da igual que estén delante, seguro que lo que quieres es tener mas tiempo para inventarte alguna excusa, así que adelante.
-Tu lo has querido- esta vez Scorpious la miraba a los ojos, a unos ojos que cuando vieron el color negro intenso de los de Scorpious reflejaron el miedo que sentía- Principalmente no quiero verte porque no eres mas que algo del pasado que me persigue, está obsesionada conmigo o algo parecido. Además eres una llorica y una débil hija de una sangre sucia. Y si quieres saber porque te ayude todos estos años cuando se burlaban de ti, era básicamente por pena. Ya eras lo bastante patética como para que encima te hiciesen eso- Rose no pudo contener las lagrimas, vio como todo el mundo la miraba y muchos intentaron defenderla o consolarla pero ella quería estar sola.
Al cabo de unos minutos todos se fueron, Scorpious el primero y aunque por fuera no mostrase sentimiento alguno por dentro lamentaba todo lo que había dicho pero sabía que era lo correcto.
Rose se sentó con la cabeza apoyada en sus piernas llorando hasta que llegaron Albus y Hope.
-Rose, ¿Estas bien? ¿Qué ha pasado?
-Scorpious es lo que ha pasado- contestó Rose entre sollozos.
