Los elegidos-Punto de vista de Hope
Cuando Albus y ella encontraron a Rose no sabía que decir. ¿Qué había ocurrido? ¿Qué estupidez podría haber hecho Scorpious esta vez? Una vez Rose les contó lo ocurrido se volvió a quedar muda. ¿En que demonios pensaba Scorpious? ¿Qué podía hacer ella? Decidió que lo mejor era dejar a Albus con su prima, él sabría como animarla. Lo mejor que podía hacer era buscar a Scorpious, el problema era que no sabía donde podría estar. Si, eran amigos pero no lo conocía también, si así hubiese sido no le hubiese dejado estar a solas con Rose, no después de lo de la otra noche. ¿Dónde podría estar, en la torre de astronomía? No, no le pegaba. ¿En la biblioteca? Imposible, sería una estupidez o una idea muy cruel sabiendo que Rose siempre va sería como reírse de ella, si no lo había hecho ya bastante. Puede que en su sala común pero si era así le sería imposible entrar. ¡La lechucería! De repente le vino a la cabeza, si, tenía que estar allí. No sabía por qué pero tenía una palpitación.
Tras una larga carrera llegó a su destino, con suerte Scorpious se encontraría allí. Si, Scorpious estaba allí pero ¿quién era la chica con la que estaba? ¿Qué hacían? ¿De que se reían? No tendría que estar riendo y menos con Susan, no después de lo que le había hecho a Rose. Hope sentía como le hervía la sangre, no podía ser verdad, no, Scorpious no estaba agarrando a Susan de la cintura y mucho menos sonriéndola con esa sonrisa tan picarona que incluso llegó a atraer a Hope por unos segundos. ¡No! no estaba bien, Hope pensaba que Scorpious sentía algo por Rose, por eso la alejaba. Si, estaba segura. No iba a dejar que cometiese el error de darse por vencido. Se prometió que haría lo imposible por juntar a Rose y Scorpious. Así que decidió actuar.
¡PUM! Hope pegó un portazo. Sobresaltados Scorpious y Susan se separaron. Ella la miró con cara de asco seguramente creyó que Hope era una estúpida y que no se daba cuenta de lo que hacía. Pero Hope leyó en la cara de Scorpious lo que pensaba, sabía que ella había hablado con Rose, que se lo había contado y que no le iba a dejar en paz hasta que le aclarase lo ocurrido.
-Perdón se me escapó- el tono de Hope pretendía ser sarcástico y al parecer lo consiguió porque la cara de Susan se había vuelto roja de rabia. Hope estaba disfrutando.
-¿Quién te crees que eres?-le espetó Susan- No ves que estamos ocupados, venga lárgate, vete a molestar a otros.
-Pues va a ser que no, verás yo también quiero "hablar" con Scorpious- Susan río, ahora la voz de Hope se volvió fría y fulminaba con la mirada a Scorpious.
-Acaso crees que voy a hacerte caso. Tu no eres quien para mandarme. Ves, soy prefecta- dijo señalando su pin- así que yo que tu me iba por donde has llegado.
Hope estaba apunto de estallar, como podía ser tan irritante alguien a quien acaba de conocer. Sabía que en parte era por el hecho de verle con Scorpious pero aun así. Para cuando fue a replicarle Scorpious habló.
-Hope ¿de qué quieres hablar? Si es por lo de Rose prefiero no hacerlo, además como ves estoy ocupado- Su mirada estaba vacía y su tono hacía creer que nada de lo ocurrido le afectaba pero Hope sabía que eso era imposible. No, la mirada de Scorpious cuando Rose entró en el vagón dejaba ver sus sentimientos por ella.
-Pues yo si, así que Susan si no te importa lárgate.
-¡Pero serás!
-Susan, por favor déjanos a solas. Luego te veré en el comedor- Scorpious la miró a los ojos y ella pareció calmarse y acató la orden. Era como un perro cuando el dueño le ordena hacer algo. A partir de ahora Hope pensaría en ella como un perrito, si, y la trataría como tal sobretodo si ella se propasaba. Cuando Susan salió de la lechucería Scorpious centró toda su atención en Hope. Parecía calmado como si lo hubiese esperado. Hope no pensaba ser blanda no después de lo que acaba de ver.
-Y bien, ¿qué quieres decirme?- Scorpious no presentaba el menor signo de preocupación y eso molestó a Hope.
-¡Cómo que quiero decir! ¡Cómo si no lo supieses, has dejado a Rose destrozada!¡ Pero a ti qué te pasa!. Pensaba que eras su amigo, que te importaba. Al menos esa impresión me dio en el tren- la voz de Hope se fue apagando poco a poco, ¿y si estaba equivocada?
-Si le ha sentado mal lo que le he dicho es porque es una debilucha. Ya sabía que en realidad yo no sentía nada por ella. Ni ahora ni nunca- mientras lo decía miró fijamente a Hope pero al acabar esta noto como sus ojos mostraban una pizca de preocupación. Ahora estaba segura, si, Scorpious sentía algo por Rose.
-No mientas. Lo puedo ver en tus ojos Scorpious, sientes algo por ella. Vamos soy tu amiga, dime porque lo has hecho porque no lo comprendo.
-Hope, no, estas equivocada. No siento nada por ella. No es más que una Weasley, una hija de una sangre sucia y nada más.
-No Scorpious me niego a creer que piensas eso. ¡Es imposible! Por favor confía en mi sabes que necesitas a alguien y aquí me tienes. Yo tampoco había tenido a nadie hasta ahora y no pienso perderte. Ni a ti ni a ellos-Miró al suelo sentía que estaba a punto de llorar. Era verdad nunca había tenido amigos su padre siempre le decía que no confiase en nadie y la sobreprotegía demasiado. La gente que se le acercaba sólo era por interés por descubrir porque era tan atrayente y misteriosa. Al fin tenía amigos y no podía perderlos de ningún modo ¿¡Por qué Scorpious era tan cabezota, no solo hacia daño a Rose también a él!
-Está bien-Scorpious se dio por vencido- Si, puede que me pasase pero Hope tu no lo entiendes, nadie lo hace. Hacer daño es lo único que sé hacer y sobre todo a gente como Rose. Sé que tú no me vas a dejar solo ni aunque te haga lo mismo que a Rose, no sé porque lo sé ni porque lo harás, puede que sea porque ambos hemos estado solos todo estos años y me comprendas y que además sea lo que necesite. Acepto tu amistad pero no me pidas que lo intente con Rose o con algún otro Weasley.
-Scorpious ¿Por qué te haces esto? No lo entiendo, además ¿qué hacías con Susan? ¿Es que acaso te gusta?
-Lo que hago lo hago por el bien de todos. Si alejo a Rose de mi podrá ser feliz y yo la podre olvidar con Susan. Es guapa y bastante graciosa aunque pueda ser mezquina además así Rose se dará pensará que no quiero saber de ella y me odiara alejando así toda intención de reconciliación conmigo de su cabeza. Por favor no se lo digas ni intentes nada- En la mirada de Scorpious había desesperación parecía inofensivo y herido.
-Te prometo que no le diré nada pero no creas que me voy a quedar de brazos cruzados cuando te vea con esa Susan.
-Veo que te cae muy bien.
-Digamos que me ha dado una muy buena primera impresión-Scorpious y Hope rieron. Por fin tenía un buen amigo y nNo le iba a dejar cometer ningún otro error con respecto a Rose.
-Vaya Hope tu primer día y ya llegas tarde a tu segunda clase.
-¡Se me había olvidado por completo! Tendríamos que estar en clase de Adivinación. Oh no, no ¡No!
-Tranquila no te pierdes mucho.
-¡Pero si estoy aquí es para aprender!
-Si tanto te importa vayamos, la profesora Trelawney no se dará cuenta de que llegamos tarde. Está un poco pirada.
-¡Pues a qué esperas vamos!- Hope tomo de la mano a Scorpious y corriendo fueron hasta la otra punta del castillo. Se habían perdido unos 20 minutos de clase, cuando entraron la profesora estaba de espaldas a la pared y el resto de los alumnos medio dormidos miraban fijamente unas tazas de té así que nadie se fijó en ellos. Durante todo lo que quedó de clase Trelawney no paró de hablar de los malos presagios que decía ver y casi al final de la clase cuando cada pareja estaba mirando la bola de cristal se acercó a Scorpious y a Hope. Con una voz distinta a la de antes y con ojos desorbitados empezó a hablar.
-Tierra, fuego, viento y agua se unirán y con oscuros secretos se encontrarán. El pasado les perseguirá y contra él lucharan. Todo el mundo mágico depende de su fortaleza- la profesora volvió en si y confundida al ver como Scorpious y Hope la miraban preguntó-¿Qué pasa queridos? ¿Habéis visto algo?
-No profesora no pasa nada- se apresuró a decir Scorpious.
-Ah, bien, bueno ya ha acabado la clase podéis iros- todos los alumnos se apresuraron en salir pero Scorpious y Hope se quedaron un rato aun asimilando lo que había pasado. No había nadie en la torre ni se oía a nadie por él.
-¿Qué ha pasado? ¿Qué a sido eso?-pregunto Hope, estaba nerviosa y no sabía porque. Habría alguna razón por la que ellos hubiesen escuchado aquello, ¿no?
-No lo sé. Nunca le había oído nada parecido. Creo que tendríamos que investigar, será mejor que vayamos a la biblioteca.
-¿Estás seguro? ¿Por qué no se lo preguntamos a ella?- Hope pensaba en Rose, seguro que estaría allí.
-Por la cara que ha puesto no creo que se acuerde de nada. Tranquila sé que Rose puede estar ahí pero no por ello voy a dejar de ir. No te preocupes por mí.
-No es solo por ti, Rose se tiene que sentir fatal y verte no lo arreglará
-Ni tampoco verte conmigo, ¿No? ¿Es eso lo que te preocupa?- la verdad es que si, por mucho que le preocupase Scorpious o Rose no quería perderla sabía que era egoísta pero no lo podía evitar.
-Scorpious
-Tranquila, lo entiendo, es tu amiga.
-¿Te importa si se lo cuento?
-No, puede que nos ayude. Se conoce toda la biblioteca como la palma de su mano.
-Bien, me acercaré ahora a la biblioteca. ¿Qué vas hacer?
-Bueno quizás me voy al campo de quiditch a practicar o a la sala común.
-¿Seguro que no vas a ir a donde Susan?
-Si seguro-dijo Scorpious con una media sonrisa.
-Más te vale- acto seguido fue escaleras abajo hasta la biblioteca. No estaba segura de como contárselo a Rose o de si iba a creerla pero tenía que intentarlo. Había un gran revuelo por las escaleras casi no podía caminar pero con suerte llegó a la biblioteca en donde se encontraba Rose con su primo Albus-Hola ¿estas mejor?- Rose parecía haber estado llorando.
-Si, bueno, peor no puedo estar-intentó forzar una sonrisa pero no pudo, no se sentía con fuerzas.
-Vamos Rose no digas eso. En clase de Pociones los has hecho fenomenal y eso que era bastante difícil- Rose no contestó, fijo sus ojos en la mesa y no los movió de allí. Hope buscó la manera de contar lo que había ocurrido de forma delicada, decidió empezar por preguntar por los alumnos de las escaleras.
-¿Qué ha pasado para que haya tanto revuelo?
-¿No lo sabes? El cáliz está a punto de elegir a los elegidos. Por eso están todos por las escaleras, intentando llegar al comedor. Tendríamos que ir pero Rose ha decidido que no quiere ir si él esta ahí.
-Yo creó que tendríamos que ir, nos podríamos meter en algún lío si no vamos.
-Hope tiene razón, vamos Rose.
-Está bien- dijo Rose soltando un suspiro.
