Preguntas y respuestas (parte 1)

Rose y Margaret

Rose seguía sin comprender porque Margaret la había escogido. Al repasar toda la semana anterior se dio cuenta de lo claro que le había dejado aquella decisión. Aquello le hacía sentirse como una idiota, mira que no darse cuenta. Con la de personas tan inteligentes que hay en Ravenclaw y Margaret había escogido a la más insegura y torpe de todas. Pero Margaret no parecía arrepentida, ni siquiera tenía la intención de reprocharle el no haberse dado cuenta de nada.

Al salir del despacho los cuatro elegidos decidieron repartir los lugares en los que estaría cada uno con su guardián. Margaret no dudo en proponer la biblioteca y como nadie se opuso a ello fueron las primeras en irse. Mientras llegaban a la biblioteca ambas le daban vueltas al acertijo "El camino escogido determina el final". Los alumnos de Ravenclaw son los más entrenados en este campo, para entrar en su sala común han de resolver uno cada día. Ninguna de las dos dudaba de su capacidad para resolverlo y sabían que en la biblioteca se encontrarían más a gusto.

Al llegar no había nadie lo cual era de suponer ya que la mayoría tenían clases. Se sentaron en la mesa mas alejada y cada una de ellas cogió la mayor cantidad de libros que podía coger. Tras unos minutos en silencio decidieron compartir sus ideas.

- El camino escogido determina el final-comenzó Margaret- Podría ser una metáfora pero solo se me ocurre que la prueba podría darse lugar en algún sitio abierto con distintos caminos pero sin mas detalles no se me ocurre nada.

-Puede que no salga en ellos porque nunca antes se había hecho esta prueba.

-¿Si no se ha hecho antes como podremos prepararnos para ella?-Margaret se quedo pensativa. Rose sin saber por qué se acordó de la historia de la fuente de la fortuna de Beedle el bardo.

-Mi padre nos contó a mi, a mi hermano y a mis primos la historia de la fuente de la fortuna una vez. En él tres brujas y un caballero en desgracia buscan una fuente mágica cuya agua tiene el poder de conceder deseos a quien se bañe en ella. Al final como el caballero les ayuda durante todo el camino las brujas le ceden a él el derecho de bañarse en la fuente. Puede que este relacionado, que en este caso para llegar al final del camino halla que hacer algún sacrificio y escoger determinadas opciones.- Rose se encogió de hombros al oírse, lo que acaba de decir no parecía tener ningún sentido. O eso creía ella.

-Sabía que hacía bien en escogerte- Margaret sonrió a Rose que estaba algo aturdida. ¿Es que acaso había tenido una buena idea?- Venga hombre, no me mires así. Eres lista y lo acabas de demostrar. Acabamos de resolver el acertijo.

-Pero aun no sabemos donde se hará la prueba.

-Ese es uno de los defectos de nuestra casa, no podemos saberlo todo aunque nos pese admitirlo.

-Vaya, vaya me parece que alguien acaba de recordar una de las muchas frases de mi querido primo James- Rose no pudo evitar reírse, definitivamente disfrutaba con los encuentros de ellos dos tanto como disfrutaba de lo nerviosos que se ponían Hope y Albus cuando estaban juntos.

-Rose Weasley no hagas que me arrepienta de haberte escogido- ambas rieron esta vez- puede que a veces tu primo no sea tan cabeza hueca.

-Margaret, ¿Por qué me has escogido? Hay mucha gente dispuesta a ayudarte y se daba por sentado que mi primo me escogería a mí- ambas se pusieron serias. Rose miró a la mesa al hablar pero cuando acabo miró a Margaret que ahora mostraba seriedad.

-Rose te escogí porque eres la mejor, puede que no de todo el colegio pero si de tu curso, junto con Scorpious. Además eres de fiar y tu, Rose, eres especial, gracias a tus padres no eres solo una Ravenclaw sino también una Gryffindor. No pienses que lo digo por tus apellidos, lo digo porque he visto a lo que te as enfrentado durante todos los años y como has conseguido salir adelante-dijo Margaret con franqueza- Además para pensar como un Ravenclaw ya me valgo yo sola.

Rose no sabía que decir, Margaret creía que era valiente y fuerte. No era ninguna estratagema, no quería enfadar a James, de verdad confiaba en ella.

-Margaret no sé que decir…

-No tienes que decir nada Rose.

-No, tengo que agradecértelo. Me has tratado casi como a una hermana prácticamente todo los años y ahora me has dado esta oportunidad. Nadie lo hubiese hecho, gracias.

-Te equivocas. Todo el mundo sabe lo fuerte que eres y cualquiera te hubiese escogido-hubo una larga pausa- Ya basta de cháchara, el resto de participantes puede que también lo hayan descifrado así que mejor empecemos a preparar pociones y hechizos por si acaso.

-Tienes razón, pongámonos en marcha- la charla con Margaret puso de buen humor a Rose. Había conseguido que se apreciase mucho más.

Durante el resto de la semana Rose se pasaba todo el tiempo con Margaret y solo veía a su familia y amigos durante la comida. Pero esta no duraba mucho ya que había mucho por hacer. Rose pareció olvidarse de Scorpious gracias a la competición y no se dio cuenta de ello hasta el mismo día de la prueba. Cuando se cruzaban por los pasillos o en las clases Rose no se percataba de ello y pronto el colegio pareció olvidar lo que sucedió entre ellos.

Albus y James

Albus no podía creer lo que su hermano era capaz de hacer solo por llamar la tención. Escogiéndolo a él acababa de perder la oportunidad de ganar la copa y aun así no perdía esa estúpida sonrisa. ¿Por qué no paraba de sonreír? El comportamiento de su hermano no era lo único que molestaba a Albus, también le ponía de los nervios las intenciones de Tom al escoger a Hope. Sabía que Hope podría ser de gran ayuda pero para eso estaban los otros compañeros de Huffelpuff, ellos tenían mas experiencia. Puede que Tom se sintiese igual que Albus aunque él no sepa exactamente cuales son sus sentimientos hacia ella. Por otra parte Tom podría solo sentir curiosidad por Hope y querer saber que es lo que tiene que hace que todo el mundo este pendiente de ella sin importarle perder la copa. Aunque todo eso suena más a algo que haría un Ravenclaw o un Sytherin si de aquella forma consiguiesen algo mas importante que la copa.

James había decidido que los jardines del colegio serían el mejor lugar para concentrarse. A Albus todo eso le sonaba a una gran estupidez. Con el buen día que hacía el resto de los alumnos seguro que saldrían a jugar al jardín, además las pruebas de quidditch no tardarían en comenzar.

-Que bien poder perderse clase, me voy a echar una cabezadita si no te importa. De mientras puedes comentarme que te traes con esa tal Hope- dijo James mientras se tumbaba en el jardín y bostezaba lo cual enfureció aun mas a Albus.

-¡James ya basta! ¡Deja de actuar como si la competición no te importase una mierda!- Albus nunca había hablado así a su hermano. Más de una vez se habían peleado pero él nunca le había gritado de esa forma.

-Vale, tranquilo-James exageradamente abrió los ojos y levanto sus manos en son de paz- ¿Quieres saber porque no me preocupa tanto? Pues fácil, te tengo a ti.

-¿De que hablas? Deja de vacilarme James, esto es muy importante- James puso los ojos en blanco.

-Mira hermanito sabes a lo que me refiero no te hagas el tonto y no me hagas decirlo en voz alta porque sé que disfrutas viéndome sufrir.

-¡James te digo que no sé de que hablas!

-¡Esta bien!-dijo James con tono exasperado- No estoy preocupado porque con tu conocimiento no puedo perder. No eres igual de listo que Rose pero todo lo que sabe ella viene de los libros. Encambio tu eres muy bueno en los hechizos de tanto practicar, te pareces a papa. Además eres ambicioso y por lo tanto no pararas hasta ganar- Albus miró detenidamente a su hermano. Se sorprendió al ver la sinceridad de James en sus ojos, conocía muy bien a su hermano y sabía cuando estaba a punto de gastar alguna broma. Aquello no era ninguna broma, sinceramente creía poder ganar con Albus a su lado.

-Vaya hermano no sabía que creías eso de mi- Albus miró al suelo sin poder reprimir una sonrisa.

-Si, si bueno pero tampoco te pongas gallito y se menos sentimental. Puede que piense que eres bueno pero desde luego no eres mejor que yo- James se volvió a echar en la hierba. Había vuelto el James de siempre- y ahora bien, cuéntame todo sobre Hope- Albus quedó sorprendido por la actitud que James estaba teniendo. Se preocupaba por alguien más que por él. También se sentía incomodo hablando sobre Hope así que trató de evitar el tema.

-¿No tendríamos que intentar resolver la pista que nos ha dado la directora?

-Oh venga, no seas aburrido. Lo mejor es que todo sea una sorpresa, así cuando les gane podré ver la cara de rabia de todos ellos pensando el tiempo que han perdido tratando de ganar.

-James no puedes creer de verdad que vas a poder ganarles sin prepararte antes.

-Está bien, mira hoy nos tomamos el día libre y si eso ya averiguaremos mañana lo que quería decir McGonagall. Y si no lo hacemos siempre podemos sonsacárselo a Rose o a Margaret- Albus arqueo una ceja ¿de verdad creía que podría sacarle algo a cualquiera de las dos? ¿O solo quería divertirse acosta de Margaret? Durante estos años James no había parado de hacerle rabiar porque fue la única que a comienzo de curso tuvo el valor de decirle lo que pensaba de él. Cosa que sigue haciendo.

-James, no. Piensa que cuanto antes lo descubramos mas tiempo tendrás para hacer el vago.

- Hermanito me has convencido. Ves, por eso he hecho bien en elegirte. Pues bien pensemos que puede significar "El camino escogido determina el final".

-Puede que la prueba sea sobre las opciones que escojas. Es decir, que te harán una serie de preguntas o pruebas y dependiendo de lo que escojas podrás ganar o no- James lo miró con gesto de triunfo.

-Está claro que eres un Potter, si señor lo has hecho. Lo has descubierto.

-¿Por qué estas tan seguro de que no he fallado?

-Pues porque eso se parece al cuento de la fuente mágica que nos contaba el tío Ron. Y me parece que sería lo típico que haría alguien que trabaje con "niños". Así que ahora a relajarse, venga cuéntame sobre Hope.

-Estas un poco pesado, ¿no?

-Es que me intriga. Todo el mundo cree que oculta algo porque desprende algo que atrae y tú eres uno de sus amigos. Además parecéis muy interesados el uno en el otro-El tono de burla de James hizo que Albus se sonrojara- Vaya, vaya así que no voy tan desencaminado ja,ja,ja.

-¿Y tu que? ¿Por qué no paras de buscar una ocasión para burlarte de Margaret?

-Quieres saber el porqué. Porque la quiero- Albus se quedo blanco, la voz de James era seria y su mirada fija en un punto del infinito no parecía indicar que aquello fuese una broma. Pero cuando James se volvió para mirar a su hermano no pudo evitar reírse de él. Le había engañado, James se había convertido en un buen actor. Aunque Albus sospechaba que éste solo trataba de ocultar la verdad de aquellas palabras. Pero con James nunca se sabe que pasará- Bien y ahora tu turno hermanito- dijo James cuando termino de secarse las lagrimas.

-No hay mucho que contar. A mi también me intriga ese magnetismo que tiene Hope. Rose y yo lo hemos comentado alguna vez pero no se nos ocurre nada. No puede ser una veela porque no es como Victorie o Fleur, hipnotiza de alguna otra forma.

-¿Y hay algo mas que quieras contarme? Venga que soy tu hermano, te prometo no contarlo.

-Es que… no sé que siento por ella. Al principio sé que era atracción porque el resto de alumnos parecía sentir lo mismo pero ahora que la conozco no estoy tan seguro. Sin embargo eso ahora da igual, no tengo ninguna oportunidad contra Tom.

-Te equivocas. ¡Eres mejor que ese idiota! Cualquiera lo es. Tiene a todas las tías detrás de él porque no le conocen de verdad. Cuando ganemos la copa seguro que Hope se da cuenta de ello.

-¿"Ganemos"? ¿Acaso me estas diciendo que piensas compartir el merito conmigo?- dijo Albus de forma jocosa.

-No digas bobadas, me he confundido. Quería decir que cuando gane Hope querrá estar cerca del vencedor y tu serás su vía hacía mi.

-Ya decía yo que era imposible que James Potter compartiese algo- ambos rieron y se tumbaron en la hierba hasta que se quedaron dormidos. Albus disfrutaba de la compañía de su hermano y sabía que James de la de él también.

Durante el resto de la semana se pasaban las horas juntos hablando sobre la competición y cuando sus familiares, a excepción de Rose, no tenían clases se les unían para jugar a quidditch. La mayoría de las clases a las que Albus asistía, que no eran muchas porque James casi siempre se las ingeniaba para sacarle de ellas, eran con Hope. Lamentablemente no hablaban mucho por culpa de la competición y eso desanimaba a Albus pero cuando se reunía con su familia se olvidaba de todo.