Él no
Rose y Albus tomaron asiento frente a Scorpius. La tensión era palpable en el ambiente. Scorpius sentado muy rígido pero algo encorvado, entrelazo sus manos mirando a ambos Weasleys con una mirada severa y llena de curiosidad. Albus, al contrario que Scorpius, parecía más relajado, sentado de forma que parecía estar casi en el suelo, pero se mantenía en alerta por si era necesario salir de allí antes de querer darle un puñetazo al chico que rompió el corazón de su prima. Por último, Rose, como siempre, mantenía su postura recta como la de una niña buena. A ninguno de ellos le apetecía encontrarse en la situación de tener que compartir tiempo con los otros pero Hope era su amiga y los amigos como la familia lo eran todo.
-Y bien, ¿Qué habéis averiguado?- Scorpius fue el primero en hablar, su postura seguía igual de tensa y el tono en su voz no reflejaba sentimiento alguno.
-Sabemos que Susan se la jugó a Albus al principio de la carrera- Albus respondió desafiante necesitaba desahogarse con él - y que por culpa de ello Tom le adelantó. Lo cual fue lo que le extraño a mi hermano. Siendo Tom como era debería de haberse parado y ayudado.
-Vaya, si que iba en serio eso de ser solo amigos delante de Hope. No llevamos ni un minuto juntos y ya me estáis atacando-Albus se empezó a ponerse rojo de rabia. Nunca perdía los nervios pero este año ya había tenido bastante con él. Scorpius formo una sonrisa irónica. Le divertía ver como Albus perdía su compostura pero le extraño ver como Rose seguía con la mirada fija en él y sin inmutarse.
-¡No te hemos atacado, te hemos contado lo que sabemos sobre Tom!- la voz de Albus resonó por toda la biblioteca, afortunadamente vacía. Pero aun así la bibliotecaria le miro con mala cara y cuando estuvo apunto de levantarse vio que Rose agarraba del brazo a Albus y le hacía bajar la voz.
-Shh… Albus, estamos en una biblioteca baja la voz. Lo siento- se disculpó por su primo- Scorpius-dijo volviendo la mirada hacía él- no te hemos atacado, ni a ti ni a Susan. Solo te hemos informado de lo que ocurrió y causalmente Susan estaba implicada. Si no fuese por ello puede que no supiésemos nada del raro comportamiento de Tom.
-No le estarás defendiendo ¿no Rose?- Albus se incorporó volviéndose hacía su prima, parecía algo ofendido. Susan se la había jugado a su hermano de forma sucia y no pretendía perdonárselo.
-No, creo que estuvo mal pero si no lo hubiese llegado a hacer puede que Tom no hubiese actuado de una manera tan rara con James-Rose se giró para mirar a su primo.
-Puede que tengas razón…- Albus bajo la cabeza lo cual hizo que Rose riera. Ella le dio un golpe cariñoso en el hombro que hizo sonreír a Albus.
Scorpius los miraba fascinado, nunca había visto a Rose y a Albus estar en desacuerdo. Llegaba hasta a tener celos de la relación que ambos compartían. Él no tenía ningún hermano ni familiar de su edad lo cual no le había importado hasta este año. Pensaba que la relación mas aproximada que había tenido a ello era la que compartía con Hope. Dejo escapar la oportunidad de compartir eso mismo con Albus y con Rose. Sabía que había hecho bien pero aun seguía durmiéndose viendo la cara de Rose llena de decepción y tristeza como una pesadilla que no le abandonaría. Sabía todo el daño que le había causado y no iba a dejar que Tom le hiciese lo mismo a Hope.
-Bueno, quizás os interese lo que he averiguado yo-Ambos se giraron para prestar atención. Sus rostros estaban serios- Vuestras sospechas sobre Tom son ciertas, aunque no haya pruebas contundentes no es tal y como dice ser-Scorpius hizo una pausa dramática.
-Venga, dinos ya lo que paso. Ni se te ocurra hacerte de rogar-protestó Albus.
-Ja,ja,ja. Solo quería disfrutar un poco de este momento. ¿Acaso no puedo?-dijo Scorpius con sarcasmo. A continuación les relato la historia que Susan le había contado hace unas escasas horas.
Ambos primos se mantuvieron en silencio mientras escuchaban la historia de Scorpius. Rose se sentía horrorizada, ¿de verdad era así Tom? O ¿Susan había mentido? Si era así realmente era retorcida pero a medida que la historia avanzaba le parecía menos probable que Susan fuese capaz de ello. Además, según su primo había algo oscuro en Tom, como un secreto. Albus se quedó rígido con la historia y profundamente lleno de odio. Su primo tenía razón, Tom ocultaba algo, no era el simple deseo de ganar, había llevado una mascara todos estos años. La imagen de Hope situándose al lado de Tom cuando este le eligió como guardiana le vino a la cabeza. Puede que Hope estuviese en peligro ya fuese parte de su plan o no. Se levantó tan bruscamente que la silla calló al suelo y tanto Rose como Scorpius se sobresaltaron.
-Albus ¿Qué pasa?-preguntó Rose.
-Es Hope-respondió él sin quitar la vista de la entrada a la biblioteca.
-¿Qué pasa con ella?-Scorpius arqueo una ceja.
-Por lo que has contado, si Tom es la voz que Susan escuchó, planea algo. ¿Y no os parece curioso que escogiese a Hope para ser su guardiana?
-¿Crees que va a utilizar a Hope?-Rose jugueteó con su manos sin dejar de mirarlas como solía hacer cuando estaba preocupada. Por otra parte, Scorpius, vio lo preocupado que estaba Albus y no pudo evitar pensar que era así como debía de haber reaccionado él cuando Susan le había contado todo lo ocurrido. Si, es cierto que se mostró enfadado pero no tanto como debería. Tendría que sentir ira hacia Tom por haber jugado con ella. No podía evitar preguntarse si su reacción habría sido la correcta tratándose de Rose. Cuando él le hizo daño solo quiso herirse a si mismo, castigarse de la por forma posible aunque no lo hizo y eso le comía por dentro. Todo esto le hacía sentirse frustrado y necesitaba pagarlo con alguien.
-Albus, ¿qué puede tener Hope que él quiera? Salvo esa especie de magnetismo mágico que atrae a todo el mundo- Albus lo miró sorprendido. Sabía que no era el único en notarlo pero le pareció curioso que Scorpius lo aceptase con tanta calma. En cuanto a él, ya había captado su objetivo- ¿Qué? Vamos Albus, no me mires así. Todos sabemos que Hope tiene algo especial. No sé lo que es pero tampoco creo que sea algo que Tom vaya a necesitar. Quizás solamente se sienta atraído por ella tanto como tu- Scorpius sonrió, sabía que había molestado a Albus.
-¿Qué dices?-la voz de Albus casi era inaudible. No podía haber escuchado bien.
-Oh vamos, ¿ahora vas a hacerte el loco? Sé que te sientes atraído a ella y a juzgar por tu aspecto tienes dudas de si el resto nos sentimos iguales- Rose fulminó con la mirada a Scorpius. ¿Por qué le divertía tanto aquello? Estuvo apunto de mandarle callar pero ella también tenía curiosidad por saber si él se sentía igual de atraído por Hope. Albus en cambio cerró los puños bien fuerte conteniéndose de arrearle un puñetazo- Tranquilo, no es así. Si es cierto que tiene algo llamativo pero no siento algo por ella. Es mi amiga. Pero aun así lo tienes difícil. Tom te lleva la delantera- la sonrisa que Scorpius tenía pronto desapareció cuando Albus le propinó un puñetazo. Rose corrió a contener a su primo, sus rizos naranjas como el fuego cubrieron todo el campo de visión de Scorpius por unos instantes.
Cuando Albus se encontró con los brazos de Rose intentando sujetarlo se negó a forcejear. Ver que Scorpius se encontraba en el suelo no le había supuesto ningún alivio. Pensaba que desahogarse con él le tranquilizaría pero no fue así. Había conseguido que perdiese la paciencia cosa que nadie antes había conseguido. No sabía lo que le pasaba, este no era él. Algo había cambiado este año. Además a quien quería dañar era a Tom. Si se acercaba a Hope de alguna forma no sabría si con un puñetazo bastaría.
Su prima estaba nerviosa, tuvieron suerte de que la bibliotecaria se ausentase en ese momento y no le fuese a pasar nada a su primo. Scorpius se lo había hecho a posta, quería divertirse un rato y ella no había hecho nada por pararlo. Aunque tampoco se imaginaba que Albus reaccionaría de esa forma. Este comportamiento no era normal en él. Tras unos minutos, cuando Albus se hubo calmado, lo soltó. Se quedó mirando a Scorpius sin poder evitar querer ir hacía él y ayudarle a levantarse. Pero se obligó a quedarse donde estaba recordando lo que él le había hecho. Tenía que recordar el dolor que le causo y evitar sentir lastima por él pero no lo consiguió. Sabía que la vida de Scorpius había sido muy difícil y que por ello no quería complicarla más con su amistad.
Scorpius, tendido en el suelo, noto el sabor a sangre en su boca. No creía que Albus pudiese haber reaccionado de aquella manera. Ahora no solo sentía el dolor de la herida que tenía cerca de la boca, sino también la de haber herido a alguien inocente. Albus no tenía la culpa de que como se sentía.
-Lo siento-Albus tendió su mano para ayudar a Scorpius a levantarse. Este la acepto.
-No te tienes que disculpar-desvió su mirada hacía Rose-estamos en paz- Scorpius sonrió y volvió a mirar a Albus. Rose pareció sorprendida y aliviada. Albus asintió y sin necesidad de palabras aceptaron no volver a sacar ese tema.
-Entonces, tu también estas con nosotros. Vamos ha descubrir que oculta Tom- declaró Rose.
-¿Cómo aliados?-Scorpius lo dijo irónicamente.
-No, como amigos. Sera mejor que vayamos a donde Hope a pedirle disculpas-terminó Albus.
Tom y Hope recorrieron todos los jardines para llegar al embarcadero. Este se encontraba en la otra punta del colegio. Hope creyó que el sitio era algo pequeño y un sitio extraño en el que celebrar una fiesta pero al llegar se encontró con todos los invitados en los alrededores de el embarcadero, en la hierba y algunos hasta bañándose en el agua. Había buena música, bebidas, mucho ruido y un buen ambiente. Todo el mundo parecía divertirse.
Hope seguía a Tom, el cual aun no había soltado su mano, y cuando este hizo aparición en los primeros escalones todos los invitados a la fiesta se volvieron para verle y callaron. Probablemente porque este continuaba agarrando a Hope y Bridget, la chica que estaba loca por Tom, estaba allí. El silencio se prolongo hasta que ambos habían bajado todas las escaleras. Entonces un amigo de Tom, Ben un chico algo bajito y delgadito, se les acercó, puso su brazo alrededor de los hombros de Tom y dijo:
-¡Un aplauso por nuestro campeón Tom, que ha dejado a Susan y al resto de esos creídos por el suelo! ¡Qué sepan como nos las gastamos los de Huffelpuff! ¡Bueno, perdón al resto de las casas pero es que somos los mejores, que se le va a hacer!- Los invitados a la fiesta no solo eran de Hufflepuff, había algunos de Gryffindor y Ravenclaw. Amigos de Tom supuso Hope que aunque su casa hubiese perdido se alegraban por su amigo, no como los suyos recordó ella.
Todos los allí presentes siguieron con sus aplausos y sus gritos de felicitaciones. Hope advirtió que Bridget continuaba seria con su vista fija en ella. Tom soltó finalmente la mano de Hope y se perdió entre el gentío con Ben dejándola sola. Tragó saliva y se dirigió hacia donde las bebidas evitando hacer contacto visual con Bridget.
De camino a la mesa de las bebidas unos cuantos le felicitaron por ayudar a Tom aunque ella realmente no había hecho nada, se limitaba a decir gracias y ofrecer su mejor sonrisa con la intención de poder irse lo antes posible. Su enfado con sus amigos aun seguía molestándola así que beber un poco le haría bien para olvidar. Cogió un poco de ponche, que olía a alcohol, y se colocó en la esquina de la mesa lejos de la gente. La música estaba alta, la había oído nada mas llegar a la torre del reloj, pero por lo que parecía no lo suficiente como para que los profesores los descubriesen allí. Si lo llegaban a hacer iban a meterse en serios problemas, no solo por hacer una fiesta sin autorización, sino por las bebidas alcohólicas y la falta de respeto hacía el lugar.
-Hola-era Ben, se había acercado tan sigilosamente que Hope no se había dado cuenta- ¿Cansada ya de la fiesta?-bromeó.
-No, es solo que no conozco realmente a nadie- Hope se percató de que no había alumnos de su curso. Pero claro, Tom era un curso mayor que ella así que era normal que allí solo se encontrasen los de su edad.
-Pues deja que te presente a alguno. ¿Ves ese de ahí?-pregunto señalando a un chico alto, de pelo negro y piel morena- Pues ese tío es una maquina, puede pasarte las respuestas a cualquier examen.
-¿No se supone que los exámenes están encantados de forma que sea imposible copiarlos?
-No me preguntes como lo hace pero créeme, es de fiar-dijo acompañándolo con una sonrisa- y yo me acabo de acordar de que necesito su ayuda. ¿No sé si me entiendes?- dijo levantando una ceja.
-¿Qué? No…-Hope estaba confundía. ¿Le había interpretado bien? Ben rio y, tras una palmadita en el hombro, se fue.
Estar rodeada de tanta gente divirtiéndose no contentaba mucho a Hope, quería largarse pero tampoco le quería hacer ningún feo a Tom. Ella era su guardiana tenía que quedarse, celebrarlo con él. Finalmente decidió que si al cabo de unos 20 minutos no veía a Tom se iría. Durante esos minutos Hope presenció una pelea entre un chico y una chica, ella aseguraba haberle visto mirando a otra el escote mientras que él decía que solo miraba el colgante que llevaba, a Ben coqueteando con el chico de los exámenes y a un alumno de Gryffindor vomitando, un poco pronto para estar ya mal pensó Hope. Pero ni rastro de Tom. Espero unos minutos más antes de irse. Dejó el baso en la mesa y cuando se dio la vuelta se encontró con una chica a escasos centímetros de su cara. Sobresaltada, Hope dio un pequeño salto y la figura rio. No era una desconocida, era Bridget. Su pelo estaba alborotado y su aliento apestaba a alcohol.
-¿Qué pasa Miller, te he asustado?- Bridget arrastraba la "s"-No era mi intención-rio. La ironía en su voz estaba muy presente. Sus ojos reflejaban el odio que sentía hacia ella- ¿Ya te ibas? La chica del fantástico Tom nos quiere abandonar ¿tan aburridos somos?-bloqueaba el paso a Hope.
-Bridget déjame pasar-la voz y mirada de Hope eran firmes. La sonrisa en la cara de Bridget y cualquier gesto de amabilidad, por mínimo que fuese, desapareció al instante.
-¿Es que no te apetece celebrar como Tom te a escogido a ti en vez de a mi? Como me has dejado en ridículo delante de todo el colegio- El dolor y el odio estaban mezclados en la voz de Bridget. Hope la apartó con la mano con la intención de poder irse de allí sin montar ninguna escena. Cuando se dirigía hacía la multitud una mano la garro por la muñeca. Era Bridget-Tú no te vas de aquí-apretó la mano con la intención de hacer daño a Hope.
-Bridget suéltame, estas borracha no sabes lo que haces. Mañana te vas a arrepentir de todo esto-dijo casi suplicante.
-No, soy consciente de lo que hago y créeme, voy a disfrutar haciéndote daño- saco su varita pero antes de poder pronunciar palabra esta salió volando hacia tras. La música había parado y todo el mundo permanecía en silencio mirándolas. Bridget abrió los ojos de par en par.
-Bridget ¿qué haces?- la vos sonó a espaldas de Hope. Era Tom-Déjala en paz- se situó al lado de Hope.
-Como no. Tom cuidando de su princesita- Bridget soltó cada palabra con veneno-Antes era a mi a quien protegía, pero claro, me ha sustituido por alguien que ¿cómo dijisteis? A si, "que tiene una rareza que hace que quieras estar con ella" En otras palabras, que si te quieren es porque ocultas algo. Todos sabemos que lo haces, consigues que nos fijemos en ti aunque no sepamos la razón de ello. Esta claro que no eres una veela así que ni idea de porque eres un bicho raro-sonrió maliciosamente. Hope se volvió para mirar a Tom con la duda en sus ojos. ¿De verdad lo único que quería de ella averiguar cual era su secreto? Puede que sus amigos no estuviesen tan equivocados después de todo. Tom había estando mirando a Bridget con odio en sus ojos pero cuando le devolvió la mirada a Hope ella solo veía tristeza en ella.
-Hope yo…- los ojos de ella se llenaron de lagrimas y antes de que Tom pudiese continuar hablando se fue corriendo, sin rumbo.
Esperó que alguien intentase evitar que se fuera pero todo el mundo se apartaba y la miraba con una mezcla de intriga y vergüenza en sus ojos. Tom siguió donde estaba, ni si quiera se volvió para ver como Hope se iba. Se sentía lleno de rabia y avergonzado.
-¡¿Estarás contenta?!-Bridget asintió y sonrió- Eres patética, una bruja mal nacida- acto seguido corrió tras Hope dejando a todo el mundo con cara de sorpresa, incluida Bridget que ahora estaba empezando a llorar. Alguien le paro preguntándole si sabía lo que hacía, asintió con la cabeza a Ben, su mejor amigo y continúo su carrera.
Hope no sabía a donde iba. Necesitaba un sitio tranquilo, sin nadie, donde poder llorar y sin darse cuenta se vio reanudando el camino que habían seguido con Tom. Llego al lago. Sin mirar si había alguien empezó a meter los pies en el agua. Sus lágrimas caían y se mezclaban con el agua del lago.
-¡Hope espera! ¡Hope por favor!- Hope se volvió. Era Tom, otra vez-¡Deja que te explique lo que a pasado!-estaba casi sin aliento después de haberla seguido.
-¿¡Explicar el que?!-su voz salía entre cortada a causa de haber estado llorando- Que lo único que querías de mi era saber porque soy un bicho raro- Hope volvió a romper a llorar.
-No, no lo eres. Eres completamente normal-normal, nadie le había llamado normal en su vida. Ella misma sabía que lo que ella era en realidad era de todo menos normal. Sin que ella se hubiese dado cuenta Tom había llegado hasta donde ella- Bridget solo esta celosa porque eres preciosa.
-¿Preciosa?- la gente siempre le decía lo guapa que era pero eso iba con el resto del secreto. Se ablando, no podía culparle por querer saber la verdad sobre ella.
-Si, preciosa-él sonrió y la abrazo. Hope le devolvió el abrazo y hundió su cara en su pecho- Me gustas mucho- Hope se vio sorprendida cuando Tom cogió su cara entre sus manos y la beso con mucha delicadeza.
Lo que no sabía era que había estado siendo observada por sus amigos desde que llegó al lago. Habían decidido esperar un rato antes de hablar con ella porque la veían afligida pero entonces Tom llegó y prefirieron quedarse al margen. Hasta que la beso.
-Hope-Ella se separó rápidamente al reconocer la voz. Era Albus y la miraba con desconcierto y tristeza.
