Descubriendo el secreto
Hacía una brisa fresca que azotaba los arboles del Lago. El cielo encapotado, sin dejar que ningún rayo de sol pudiese ser visto, anunciaba la llegada inmediata del invierno. El agua tenía una temperatura mínima, aunque parecía ser perfecta para los seres que vivían en ella.
Albus, Rose y Scorpius aun seguían atónitos, acababan de interrumpir el beso de Hope, quien aun se encontraba con los pies en el agua y en brazos de Tom. Sus deseos de proteger a Hope se habían evaporado, su relación con Tom se acababa de volver mas estrecha. Rose y Scorpius intercambiaron miradas al ver la expresión de Albus, situado entre ellos dos. Ambos sabían que Albus sentía algo por Hope y verla besar a otro, y mas aun a Tom, tendría que suponer un gran golpe para él. Albus, por su parte, ajeno al intercambio de miradas entre su prima y su nuevo amigo, no podía apartar la mirada de la pareja. Juraría que acababa de ver a Tom sonreír, y no por besar a Hope sino porque él los había descubierto besándose. Sentía que la tierra bajo sus pies le tragaba y como un agujero en el pecho le consumía.
Vergüenza era lo que sentía Hope. Acababa de ser pillada besando a la persona de la que mas desconfiaban sus amigos. Aunque sabía que no había motivo alguno de que lo que acababa de hacer estuviese mal sentía la gran necesidad de pedir disculpas. El beso, aunque breve, le gustó. Fue delicado y cómodo aunque inesperado. No se había imaginado que Tom tuviese aquellas intenciones, ni siquiera ella había pensado iniciar algo con él y no porque Tom no fuese atractivo. Pero ahí estaba, tratando de contener las lágrimas al escuchar la voz de Albus llamándole con un deje de decepción.
-Albus- dijo en un hilo de voz. Se aferró a Tom para no llorar.
-Veo que hemos interrumpido. Perdón, vámonos ya hablaremos con ella mas adelante-Scorpius agarró a Albus del brazo y, con ayuda de Rose, ambos consiguieron que diera la vuelta y volviese con ellos al castillo-Hasta luego-dijeron Rose y Scorpius a la vez.
Hope trato de detenerlos pero Rose negó con la cabeza antes de desaparecer de su vista. No entendía el agujero que se le formaba en el pecho, no tenía que dar excusas algunas a Albus por lo que había pasad,o o eso creía. Pero por mucho que lo pensase algo le carcomía por dentro. Era como si supiese que estaba mal lo que había hecho. Se alejó poco a poco de Tom soltándose de sus brazos. Se quedo con la cabeza baja, mirando el agua y en silencio.
-Vaya, Hope, lo siento. No pretendía…- hizo amago de agárrale el brazo pero ella se retiró- Pensaba que tu también querías. No sabía que entre tu y Albus hubiese algo…-Hope levantó la cabeza muy rápidamente con cara de sorpresa. ¿Algo entre Albus y ella? ¿Acaso sentía algo por Albus? ¿Y Albus por ella? Nunca le había gustado nadie así que no estaba segura de que sus sentimientos fueran aquellos, puede que solo fuese una simple atracción por lo amable, gracioso y guapo que era Albus. Pero otra vez, Tom también lo era y no sentía algo tan fuerte por él. Todo era muy confuso. Había visto en películas como cuando a una chica le empezaba a gustar alguien lo primero que hacía era negarlo o no llegaba a darse cuenta hasta que se le preguntaba. Puede que le pasase eso a ella aunque, claro está, que solo son películas tontas para adolescentes- si lo hubiese sabido no hubiese intentado nada. Lo siento, de verdad.
-Tom-Hope vio tristeza en la cara de su compañero- no hay nada entre Albus y yo. O eso creo.
-¿No estáis juntos?-Hope negó- así que de momento solo sois amigos. Dime, ¿sientes algo por él?
-Tom… yo… si-Tom dejó de mirarla. No quería hacerle daño pero se había dado cuenta de que era la verdad. Cuando estaba con Albus sentía mariposas en el estómago y se veía segura de si misma- la verdad es que nunca me ha gustado nadie así que no sé que se siente exactamente pero creo que Albus me gusta.
-Me siento tan avergonzado por haberte besado. Lo siento, no volverá a pasar-Tom se fue alejando.
-¡Tom, espera!-Hope corrió a interponerse en su camino-¡No tienes que pedir perdón por nada, no sabias nada y yo tampoco hasta hora! ¡La que tiene que pedir perdón soy yo!-Hope rompió a llorar. El cuerpo y la voz le temblaban. No quería ver a Tom mal y menos si era por su culpa- Lo siento, si lo hubiese sabido antes yo…-Tom le rodeó con sus brazos y apoyó su cabeza sobre la de ella.
-Tranquila shh… No tienes que disculparte por nada. Ve con tus amigos, Albus parecía disgustado-Hope levantó la cabeza sorprendida-Tranquila, estoy bien-Tom sonrió- Ya sabes que tengo unas cuantas admiradoras que se alegrarán de saber que estoy soltero todavía-bromeó-además tengo una fiesta a la que atender.
-Gracias-Hope sonrió, le plantó un beso en la mejilla y se alejó hacia el catillo- ¡Por cierto!-gritó, Tom también se alejaba del lago en la otra dirección- ¡El beso no a estado nada mal, besas muy bien!-rio y con una sonrisa despareció de la vista de Tom.
Recorrió todo el castillo tratando de encontrar a sus amigos. Dejaba un rastro de agua por donde pasaba ya que no había tenido tiempo de cambiarse el calzado. La biblioteca fue el primer sitió en el que buscó pero no había nadie. El gran comedor el segundo, estaba lleno de gente, incluyendo a los Weasley a excepción de sus amigos y de James. Preguntó si habían visto a alguno de sus primeros y negaron. Roxanne comentó que James se encontraría en el hospital cuidando de Margaret que al parecer aun no se había recuperado del todo. Esquivando a unos cuantos alumnos consiguió llegar al hospital. Al entrar se encontró de bruces con James que salía tras dejar a Margaret con unas cuantas amigas de Ravenclaw. Hope estaba casi sin aliento tras subir corriendo todas las escaleras.
-¿¡James has visto a Rose o a Albus!?
-Hola a ti también Hope-bromeó James- No, no desde esta mañana. ¿Por? ¿Ha pasado algo?-James parecía preocupado.
-No, es solo que no les encuentro por ningún lado. He mirado por todo el castillo pero nada. ¿Sabes por donde pueden andar?
-Que yo sepa a Albus le gusta mucho estar en los alrededores de la casa de Hagrid. ¿Has mirado allí?
-No, gracias, ahora mismo voy para allá-Hope se giró para salir pero James la frenó asiéndole del brazo.
-¿Estás segura de que no ha pasado nada? Pareces muy preocupada.
-No, solo ha sido un mal entendido. Tranquilo.
-Está bien...-aunque no parecía del todo convencido soltó el brazo de Hope.
-Seré burra, casi se me olvida. ¿Cómo se encuentra Margaret?- a juzgar por el aspecto de James no muy bien. Estaba realmente preocupado por ella.
-Según la señora Pomfrey solo necesita reposó. Podrá hacer la segunda prueba.
-Entonces ¿qué te tiene tan preocupado?-James pareció sorprendido-Veo que te preocupas mucho por ella- Hope sonrió.
-Si, bueno, es una compañera y yo estuve presente cuando fue alcanzada por el hechizo así que me siento responsable de lo que ha pasado.
-Pero tú no lo lanzaste. Ni siquiera sabías que pasaba- era extraño ver a James cabizbajo.
-Aun así… Además, se sigue sin saber que hechizo se utilizó y tampoco quien lo lanzó.
-Estoy segura que pronto se sabrá-dibujo media sonrisa y se aproximó a James para susurrarle al oído-Si te soy sincera creo que Susan tiene algo que ver. Pero ya sabes, se es inocente hasta que se demuestre lo contario. Bueno, me voy a buscar a Rose y Albus. Hasta luego-se despidió con la mano dejando a James un tanto aturdido. Al parecer ella no tenía ni idea de la sospecha que tenía él sobre Tom.
El brazo de Rose seguía enganchado al de su primo mientras que Scorpius lo sujetaba por el hombro. Ninguno de lo tres hablo durante el trayecto. Rose acabó guiándolos hacía la casa de Hagrid. Sabía muy bien cuanto le gustaba a su primo ir allí. Se pasaban horas y horas con el resto de la familia jugando a quidditch, practicando hechizos, ayudando a James a planear alguna nueva broma (lo cual no le agradaba nada a ella) además de probando los últimos artículos de broma Weasley. Como supuso nadie estaría allí a pesar de ser fin de semana. El cielo seguía cubierto de nubes y el viento cada vez azotaba con mayor fuerza. Se sentaron en la hierba, Rose y Scorpius frente a Albus y aguardaron unos segundos antes de romper el silencio. Rose y Scorpius habían estado mirándose el uno al otro como si discutiesen la forma de abordar el tema. Scorpius fue el primero en hablar.
-Siento lo que dije en la biblioteca. Ya sabes, lo de Hope- Albus, que había estado mirando al infinito, pareció reaccionar al oír su nombre- Pero por mucho que cueste aceptarlo, Tom y ella se estaban besando y puede que ahora salgan juntos así que lo mejor es que la olvides- Rose notó la frialdad que utilizaba Scorpius. Sabía como se debía de sentir su primo. Destrozado, defraudado y patético. No necesitaba que él lo empeorase.
-¡Scorpius! ¡Eso no le ayuda!-le reprochó Rose. Albus seguía al margen de la conversación viendo como la discusión iba a comenzar y no iba a tratar de lo que acaba de decir Scorpius, sino de ellos dos.
-¡Claro que si! ¡Es mejor que afronté la verdad, aunque le duela!-Scorpius no sólo se refería a Albus y Hope, también hablaba de ellos dos. Indirectamente trataba de alejar a Rose de cualquier acercamiento amoroso entre ambos. Y, en cierta parte, también se intentaba convencer a si mismo.
-¡Un buen amigo no haría eso! ¡Pero está claro que tú no sabes serlo, como nunca has tenido amigos, solo criados!- Rápidamente Rose se llevó la mano a la boca, se le había escapado sin querer. Scorpius estaba perplejo.
-Basta, callaos los dos- era Albus el que había hablado-no necesito oíros discutir- se levantó y se puso de espaldas a ellos- Scorpius tiene razón. Ha escogido a Tom.
-Albus…
-Rose tranquila, estaré bien- su prima se levantó y lo abrazó por la espalda, pillándolo por sorpresa. Él la abrazó también y dejo caer una lágrima. Scorpius se quedó mirando la escena hasta que una imagen a lo lejos en el puente le llamó la atención.
-Pues mas vale que lo estes ahora-dijo señalando hacía el puente. Los primos se separaron y miraron donde Scorpius señalaba-Tenemos compañía.
A medida que se acercaba aquella persona se volvía más nítida. Se trataba de una chica, una que conocían. Llevaba una camisa de cuadros rojos y negros con unos vaqueros y una chaqueta azul. Tenía el pelo castaño alborotado y venía corriendo. Se trataba de Hope.
-¡Os he estado buscando por todos lados!-dijo casi sin aliento.
-¿Porqué? Creía que estabas con Tom-las palabras salieron mas duras de lo que Albus pretendía.
-Lo estaba pero no era con él con quien quería estar-Albus levantó una ceja con curiosidad- lo que quiero decir es que… lo que visteis no… significaba nada.
-¿Un beso no significa nada?-pregunto Albus aun a la defensiva. Hope quedó sorprendida por su tono.
-¡Albus!-le espetó Rose. Su primo no solía ser hostil con nadie.
-Lo que en realidad quiere preguntar es a qué te refieres- aportó Scorpius queriendo acabar con la discusión.
-Es cierto que Tom me besó, pero yo no quería. No hay nada entre Tom y yo. No siento nada por él-dijo mirando a Albus a los ojos. Pudo ver como este se relajaba y se calmaba. Quería decir lo que sentía por él y saber si era recíproco. Pues claro que tenía que serlo, ¿porqué si no se había enfadado tanto?.
-En realidad no tenías que explicar nada- La vergüenza le corroía pero también una felicidad inmensa. Tom había sido rechazado, le habían dado su merecido. Aunque hubiese sido Hope y no él se sentía aliviado. Y no solo por eso, el hecho de Hope no saliese con él también le reconfortaba. ¿Y si se gustaba de él y no de Tom?
-Creía que si, como te habías enfadado tanto pensé que había algún motivo…-Hope se sonrojó y miró al suelo. Si Albus reconocía su motivo podría decirle que le gustaba, que quería salir con él. Pero Albus lo interpretó mal, pensaba que ella sabía cuales eran sus sentimientos hacía ella pero que no quería herirle otra vez. Así que inventó una excusa patética al momento.
-Simplemente era porque pensaba que no nos habías dicho que tu y él estabais saliendo- dijo mirando hacía otro lado.
Rose notó que su primo mentía y como la cara iluminada de Hope se apagaba. Estos dos iban a acabar con ella. Pero, a pesar de su necesidad por descubrirles la verdad, prefirió dejarles que lo descubriesen ellos dos solitos. Scorpius también sabía la verdad pero ignoraba el motivo por el que Albus mentía. Puede que no quisiese que sus sentimientos interfiriesen en la competición o en la investigación. Hope, triste y desilusionada, se maldijo por haber hecho el ridículo. Le parecía ridícula la excusa de Albus pero seguramente tendría algún motivo. ¿Le había interpretado mal o no sentía nada por ella?
-Oh, bueno, pues ya sabéis la verdad. No hay nada entre nosotros-tras unos minutos en silencio a Hope le pico la curiosidad por saber que hacían ellos en el lago- Por cierto ¿por qué estabais en el Lago?
-Ah, pues porque queríamos pedirte perdón por lo de ayer-comenzó Rose- no nos comportamos como unos buenos amigos y deberíamos de habernos alegrado por ti, ¿verdad que sí chicos?
-Si-contestaron ambos a regañadientes. Se tenía que recordar que lo hacían por ella. Rose sonrió a Hope y esta le devolvió la sonrisa.
-Gracias. Me alegro de que todo este bien. Aunque no entiendo que hacéis los tres juntos, pensaba que no os aguantabais.
-Digamos que hemos descubierto algo que tenemos en común-dijo Scorpius maliciosamente. Rose le echo una mirada de reproche. Más le valía no decir nada ahora que se habían arreglad-. Pero lo que yo no me explico es que hacías tú, con el mal tiempo que hace, en el Lago. Estabas metida con el agua hasta los tobillos y no te habías descalzado. Aun tienes las zapatillas mojadas-Rose y Albus dirigieron sus miradas a las zapatillas de Hope. En efecto, estaban empapadas. Hope jugueteó con su colgante, solía hacerlo cuando estaba nerviosa. Rose ya se había fijado antes de ello, lo había hecho durante la ceremonia del sombrero seleccionador y durante la primera prueba de la competición. Parecía calmarla. Se trataba de un medallón de forma redonda, debía de tener una foto dentro.
-Me da que es hora de contaros la verdad.
-¿La verdad sobre que Hope?-preguntó Rose.
-Venid al Lago y os lo explicaré todo- los miró y emprendió rumbo al Lago.
Los tres amigos la siguieron en silenció compartiendo miradas entre ellos. Parecía que iban a descubrir la verdad sobre el magnetismo de Hope. No tardaron en llegar al Lago. Hope, en cabeza, se paró frente a la orilla, se descalzó y sumergió los pies en el agua. Sorpius, Albus y Rose se quedaron un poco mas atrás de ellas.
-Durante años miles de personas han tratado de acercarse a mi sin saber porque sentían ese impulsó. Normalmente ese efecto es cosa de las veelas pero como ya habréis deducido yo no soy una de ellas. En realidad soy el mayor enemigo de ellas. Soy la única bruja que posee esta cualidad y es, porque al igual que hay brujas medio veelas, yo soy mitad de algo también. Ese algo hace que tenga una aurea magnética que capta la atención de todo el mundo. Como he dicho antes mucha gente ha tratado de averiguar el motivo de ello. Por eso mi padre y yo nos hemos estado escondiendo, recorriendo toda España. Pero por fin he aprendido a controlar parte de él. Mi madre también lo era, y su madre, y la madre de su madre, y así hasta llegar hasta la primera. Esta condición solo se pasa una vez por generación afortunadamente. Lo que en realidad soy- Hope se metió aun mas en el agua, se giró para mirarles y de repente agua comenzó a subir por ella hasta que la cubrió por completo. Hope ya no estaba de pie, estaba tumbada en el agua- Ninguno de sus amigos se lo podía creer-es…una sirena.
Nota: espero que hayáis disfrutado del capítulo y me encantaría leer algún review sobre él y sobre los personajes
Esta semana empiezo la universidad así que no sé cuanto podré actualizar el fic. Si no consigo hacerlo a menudo pido disculpas por adelantado y espero que comprendáis que los estudios van primero.
