¡Hola, FanFiction!

Tanto tiempo sin actualizar este fic. ¡Gracias por los 80 reviews! Y también a quienes contestaron con este fic mi pregunta en Facebook, me alegra que les guste ;u;

En fin, no los entretengo más, nos leemos abajo~


9. Fantasma súcubo

Bastaron sólo cinco minutos para que su cerebro recuperara el poco sentido común que le quedaba.

Lentamente, se dignó a levantarse hasta quedar de pie. Podía no sentir las piernas, pero eso no impidió que caminara tambaleante hacia la sombra, para luego dignarse a ingresar a la academia.

De ningún modo sería tan idiota como para hacerle caso y quedarse ahí como si nada, esperando que la fiera llegara para golpearlo. Nunca en su vida le hizo caso a ningún profesor o instructor o lo que fuera, mucho menos haría lo que ella dijera.

Se apoyó en las paredes para que sus piernas no flaquearan y lo tiraran al suelo, como ya había sucedido un par de veces.

Ahora bien, lo único que quería hacer era recostarse en una mullida cama y quedarse allí tirado por el resto de la semana, ¿Qué mejor lugar que la enfermería?


Frascos, gasas, pinzas, almohadas y cualquier otro elemento que estuviera por ahí volaba de un lado a otro en la enfermería, estrellándose contra las paredes y provocando así un sonoro desastre y desorden.

Kim, quien en esos momentos no podía hacer otra cosa más que cubrirse con una almohada en una esquina, agradecía que no hubiera nadie más en la enfermería en esos momentos, y Kid no hacía más que horrorizarse, actuando como si le hubieran apuñalado cada vez que veía las cosas volando y estrellándose contra todo, generando un tremendo desastre asimétrico que sus ojos dorados no soportaban ver.

Impotente por completo, cayó al suelo y comenzó a convulsionar, murmurando cosas como "Mi simétrica vida ha terminado" o "No puede ser que muera en medio de semejante asimetría".

Las dos causantes de todo ese desastre no le prestaban atención a nada más que no fuera a esquivar los ataques de la otra.

Se detuvieron por un momento, cuando ya no hallaron qué otra cosa lanzar como proyectil, y se fulminaron mutuamente con la mirada.

Los ojos verdes de Maka brillaban como un intenso fuego que no se despegaban de los contrarios, sin ninguna intención de perder el duelo de miradas asesinas.

Y los ojos ahora de color rojo brillante de Jacqueline refulgían con la misma intensidad, negándose a ceder. Su mirada intimidante le hacía competencia a la contraria, creando así un ambiente tenso, pesado y volátil, que estallaría violentamente por ambas partes ante la menor chispa que amenazaba con encenderse en cualquier instante.

Al mismo tiempo y casi como si estuviesen sincronizadas, las dos entrecerraron con furia sus ojos y tensaron sus cuerpos, adoptando posiciones que delataban sus intenciones de lanzársele a la otra y pasar a otro nivel en la pelea.

Kim dejó de abrazar la almohada y se puso de pie, algo temerosa por lo que seguía. Como pudo, corrió hasta llegar al Shinigami para así comenzar a sacudirlo de un lado a otro, tratando de hacerlo regresar en sí.

—¡Kid! ¡No es tiempo para que te quedes ahí tirado, hay que hacer algo! ¡Levántate!— Lo sacudió con más fuerza, pero el chico simplemente parecía una muñeca de trapo.

Jacqueline se atrevió a sonreír con arrogancia desde su lugar, sin dejar de enfrentarla con la vista ni mucho menos abandonar su postura.

—Vaya mala suerte… y yo que venía a tomar un aperitivo— Se lamentó con fingida tristeza. —Creo que lo dejaré para más tarde, después de ver tu rostro se me quitó el apetito.

—Qué coincidencia, ¿Pero sabes? A diferencia tuya yo tengo que intentar retener las nauseas, es realmente asqueroso estar respirando el mismo aire que estás contaminando con tu aliento a putrefacción— Contestó casi con el mismo tono cínico e incitante, haciendo que la chica de cabello largo y oscuro se molestara con ello.

—Entonces tendré que arrancarte esa fea narizota tuya para que no tengas más complicaciones confundiendo tu propia peste— Le mostró una afilada sonrisa burlona, esperando con ello obtener el primer ataque por parte de la rubia.

—Oh, pero qué malos modales tienes, querida~— Espetó divertida, para luego girarse un poco y mirar de reojo al pelinegro. —No deberías hablar así de la sangre de Kid, pobrecillo— Volvió a mirarla con la misma sonrisa burlona, para luego entrecerrar los ojos con una inquietante diversión. —Creo que tendré que enseñarte algunos modales— En una de sus manos comenzó a flamear un intenso fuego.

—¿Ah sí? Pues inténtalo, anciana, a diferencia de ti, mis ataques sí son reales— Se le notaba la furia ya incontenible en el rostro, y sus uñas inmediatamente se tornaron en garras afiladas. —Unas ilusiones baratas como las tuyas jamás lograrán hacerme un mísero rasguño.

La sonrisa de Maka ahora era forzada, visiblemente molesta, haciendo que el fuego de su mano incrementara violentamente.

—Las mocosas estúpidas y engreídas como tú no podrían entender jamás la ventaja que tienen las "ilusiones baratas" contra todo lo demás— Espetó no en mejor estado que la otra, al tiempo que el fuego comenzaba a tomar forma.

La cabeza de un dragón se dibujó en él, y a velocidad luz el cuerpo alargado salió al instante de su mano, formándose en ese preciso momento e impulsándolo a abrir sus enormes fauces contra la otra.

Jacqueline estuvo a punto de retroceder, pero se resistió al impulso y trató en vano de luchar contra el ardiente dragón que comenzaba a envolverla, dejándola atrapada.

—¡Sólo son estúpidas ilusiones!— Espetó con enfado, todavía intentando librarse. —Si no creo en ellas simplemente desaparecerán— Agregó con los dientes apretados, cerrando los ojos con fuerza para intentar concentrarse con concretar su cometido.

—Oh, pero sí crees en ellas— Le respondió con cierta satisfacción la voz de Maka, que en algún momento había aprovechado para aparecer detrás de ella y hacer crecer sus propias garras afiladas. —Y mientras creas en ellas tendrán el mismo efecto que un ataque real— Agregó, colocando sus garras peligrosamente cerca de su cuello. —Yo gano, niñita.

Pero ella no tenía intención alguna de ceder, y eso los otros dos ocupantes de la habitación lo sabían muy bien.

—Ya es suficiente— Habló la repentina voz seria del Shinigami, poniéndose de pie y haciendo uso de todo su autocontrol por no volver a desplomarse ante semejante desastre asimétrico. —Recuerden que mi padre les advirtió la última vez que se controlaran.

Maka suspiró, haciendo desaparecer al instante sus garras y al dragón de fuego, por lo que Jacqueline quedó libre. Libre para realizar su movimiento traicionero y girarse de inmediato para derribarla.

Pronto comenzaron una épica lucha en el suelo entre garras y colmillos, pareciendo dos bestias peleando a muerte. Los otros dos tuvieron que intervenir inmediatamente antes de que culminara en un doble homicidio y terminaran dejando el piso de la enfermería completamente teñido de rojo.

Kim sujetó con fuerza a Jacqueline e intentó hacerla retroceder, pero la otra se negaba y seguía tratando de terminar con lo que había comenzado.

Kid hizo lo mismo con la otra vampiresa, pero Maka estaba muy lejos de querer ceder tan fácilmente luego de ese ataque tramposo.

La guerra de insultos no tardó en entrar a escena al verse ambas imposibilitadas de continuar con la pelea atroz de antes, logrando así llamar la atención de cierto albino que precisamente se dirigía hacia allí con toda la intención de descansar.

Cuál fue su sorpresa al encontrarse semejante escena: Kid y Kim tratando de retener a Maka y a otra chica que estaban cubiertas de sangrantes arañazos y cortes, y que tras de eso parecían fieras descontroladas tratando de matar a la otra en cuanto pudieran soltarse.

—¡¿Qué rayos…?

—¡Maka!— Lo cortó una nueva voz, haciendo que Soul volteara.

Hero acababa de entrar allí, con la respiración agitada por haber estado corriendo como loco para poder llegar a tiempo.

—Soul, tú ayuda a Kid, yo me ocupo de Jacqueline— Indicó sin perder tiempo, apresurándose para llegar con la bruja para retener a la susodicha.

El otro tardó en reaccionar, pues todavía no entendía absolutamente nada de lo que estaba pasando, pero luego asintió y de inmediato corrió hacia Kid, quien parecía no poder resistir por mucho más ante los codazos que ella le daba para que la soltara, sin dejar de insultar a la de cabello oscuro.

El Shinigami le agradeció con una mirada la ayuda, y juntos trataron de jalarla hacia atrás para hacerla retroceder.

—¡Me las vas a pagar, maldita rata tramposa!— Bramó Maka, todavía intentando soltarse con una notoria ira. —¡Y tú, Hero, no seas traidor! ¡No te pongas de su lado!

El aludido parecía no ser capaz de manejar la situación. Aun tratando de retener a la otra, posó su mirada desconcertada y algo nerviosa sobre la rubia, para luego bajarla hasta la de cabello oscuro e intercalar repetidamente.

—¡N-no estoy de su lado!— Repuso en su defensa. —Bueno, en sentido literal sí lo estoy, ¡Pero sabes que no es eso lo que quiero decir! Aghh…

Soul lo compadeció, viendo cómo el pobre muchacho se partía la cabeza para salir del aprieto con Maka y al mismo tiempo intentaba no aflojar el agarre.


Kim necesitó de la ayuda de Nygus para arrastrar a una amarrada Jacqueline fuera de la enfermería, que en ningún momento había dejado de matar con la mirada a la otra.

A Maka también habían tenido que amarrarla para que se calmara. La tenían en una de las esquinas del cuarto, lo más apartada de la otra hasta que finalmente se la llevaron.

Kid recogía como desquiciado todas las cosas y trataba de volver a dejar todo lo más simétrico posible, perdiendo la cordura drásticamente cuando encontraba alguna cosa, por más mínima que fuera, que no permitiera lograr su cometido.

El chico de cabello blanco se dejó caer pesadamente sobre una de las camas, obteniendo por fin su tan merecido descanso. Observó a Hero, al lado de él, recargándose contra la pared y presionando con una mano uno de sus costados. Parecía estar pensando en algo, y los labios los mantenía apretados en una línea recta.

—¿Sucede algo?— Soul hizo el esfuerzo de incorporarse al apoyar su peso sobre sus codos, permitiéndose contemplar mejor al rubio.

Hero de inmediato deshizo su expresión y lo observó algo confundido, procesando sus palabras un momento hasta captar lo que el otro había querido decirle.

—Ah… no, nada nada, estoy bien— Afirmó. —Es solo que creo que Jacqueline me rompió una costilla o algo por tantos codazos— Agregó, volviendo a centrar su mirada en la mano que mantenía presionando su costado. —Vaya fiera que puede volverse…

—Hmm, otra como Maka. Y yo que pensaba que ya era demasiado horrendo con una sola— Comentó, ganándose una mirada asesina por parte de la aludida, que a pesar de la distancia, logró escucharlo. Él se estremeció ligeramente y desvió la mirada, fingiendo que no había dicho nada. —Por cierto— Volvió a mirar al muchacho. —¿Por qué fue la pelea?

Él se lo pensó un momento.

—La verdad, es que ellas dos se llevan fatal, así que el motivo realmente no importa, pudo haber sido por el simple hecho de verse a la cara— Contestó algo distraído. —Hasta me atrevería a decir que se llevan peor que Black Star y Akane.

Soul recordó aquella pelea, y luego lo comparó con la destrucción que había quedado en la enfermería en esos momentos. Sinceramente, no quería ni imaginarse cuál era peor.

—¿Y por qué se llevan tan mal?— Volvió a preguntar algo curioso, mirando a Maka. Realmente ella daba la impresión de controlarse más en ese aspecto, a pesar de ser siempre tan violenta con él.

"Oh, por nada en particular. Simplemente por el pequeño e insignificante detalle de que los Nosferatu se llevan mal con todos los demás Vampiros, en especial con los Sangre Pura como Jacqueline" Sí, estuvo tentado a responderle eso, pero Maka los mataría a patadas tanto a él como al albino.

—Asuntos personales, supongo. Realmente nunca me puse a preguntarles… y créeme que realmente estamos mejor sin saberlo— Sobreactuó un poco su tono asustado para disminuir en el otro cualquier intención de ir a preguntarle a alguna de ellas.

Y pareció funcionar, ya que rápidamente desvió la mirada con una expresión que decía claramente que no quería saber más nada del tema.

Tras haberse felicitado mentalmente con una "misión cumplida", suspiró satisfecho y volvió a mirar a Maka. La notó algo ida, olfateando disimuladamente el aire y frunciendo levemente el ceño. Por un momento quiso tener su olfato vampírico para saber qué rayos estaba oliendo. Parecía algo inquieta.

Kid terminaba ya de acomodar todo de forma equilibrada, el lugar incluso relucía debido a la limpieza y el extremo orden, y el chico contempló maravillado y aliviado su arduo trabajo. La sonrisa que tenía en la cara era sólo comparable con la de los niños que van al parque de diversiones por primera vez. Estaba todo tan o más ordenado que antes, y lo más importante: Simétrico.

Y entonces la puerta salió volando de una patada, terminando por romper una de las ventanas y haciendo que el Shinigami casi se infartara allí mismo.

Antes de que alguien pudiera reaccionar, una mancha difuminada por culpa de la acelerada velocidad impactó de lleno contra el pobre chico, para empeorar las cosas, logrando derribarlo e impulsarlo hasta hacerlo chocar contra una de las paredes.

Soul se alteró, pensando que se trataba de algún ataque enemigo, por lo que de inmediato se incorporó en la cama y se preparó para saltar sobre quien quiera que los estuviese atacando, mientras que todos los demás miraban la escena con cierta lástima por el Shinigami caído.

Al no comprender la reacción de los demás, el albino volvió a mirar al otro, topándose ahora con la inesperada imagen.

Una chica rubia y de cabello corto se encontraba abrazando fuertemente –asfixiando y aplastándole los huesos, para ser más exactos- a Kid. No paraba de reír contenta, y no parecía percatarse de lo que le estaba haciendo al otro… o tal vez simplemente no le importaba.

—¡Kid-kun se está poniendo azul!— Exclamó ella de un momento a otro, totalmente divertida, para luego comenzar a carcajearse como loca y apretar más su agarre, hasta el punto de hacerlo escupir sangre.

—P-Patty detente…— Suplicó con un hilo de voz, agonizante.

Pero ella siguió, y como si no tuviera ya suficiente, comenzó a zarandearlo de un lado a otro, haciéndole crujir los huesos.

—Patty, ya déjalo— Habló una nueva voz femenina.

La mirada rojiza de Soul se posó ahora sobre la recién llegada, otra rubia de cabello largo y una tonalidad un poco más apagada. Se hallaba cómodamente recargada contra una pared, limando sus uñas y sin prestarle la más mínima atención a la escena frente a ella, casi como si no le importara.

La aludida al instante miró a la otra y sin perder la sonrisa, la obedeció.

—Buuu~ qué aburrida, onee-chan~— Canturreó haciendo un leve puchero y poniéndose de pie, pisoteando en el proceso al cuerpo sangrante del otro.

—Ya podrás abrazarlo cuando esté más recuperado— Repuso la otra, terminando de limarse las uñas y paseando su mirada ahora por el resto del cuarto. —Tanto tiempo— Saludó con una sonrisa más simpática.

—Liz, Patty— Hero correspondió el saludo con su imborrable sonrisa, claramente alegre. —¿Cómo les fue? Hacía mucho que no teníamos noticias de ustedes.

Soul notó con cierta curiosidad que el rubio no las miró a los ojos en ningún momento, y lentamente volvió a sentarse en la cama.

La rubia de cabello corto rió enérgica.

—¡Fantástico! Hacía mucho tiempo que no nos divertíamos tanto, ¿Verdad, onee-chan?— Dio un par de vueltas animada y volvió a mirar a la mayor con una sonrisa infantil.

Liz asintió con una sonrisa un poco más seria y moderada, mirando con cierta curiosidad a Maka atada en un rincón del cuarto, que le enviaba una mirada de "Luego te cuento". Su sensor de chismes se activó, pero dejó de pensar en eso tan pronto notó cierto rostro desconocido.

—¿Hmmm? ¿Quién es el nuevo?— Preguntó curiosa, mirando más fijamente al peliblanco.

Él pensó en presentarse, pero justo antes de hacerlo, las palabras perdieron toda intención de salir por su boca y comenzaron a desaparecer en su mente. Se sintió repentinamente desconectado del mundo, como si lo hubieran noqueado y se encontrara en un estado semiinconsciente, ido. Pronto dejó de ser consciente de todo, y ni logró percatarse de que su rostro estaba más rojo que un tomate, ni tampoco de que un hilo de baba colgaba de su boca. Lo único que estaba en su mente eran esos ojos azules.

Pronto despertó del trance al sentir que Hero le golpeaba la cabeza, haciendo que se girara molesto para verlo, exigiendo una explicación.

—Son Súcubos, no las mires a los ojos o te pasará lo mismo que acaba de pasarte— Le advirtió el rubio en un tono bajo de voz. Volvió a centrar su mirada en ellas, con una sonrisa como si nada pasara. —Él es Soul Evans, el hijo de Stein-sensei y Marie-sensei— Lo señaló sutilmente.

La menor soltó una exclamación sorprendida, y la otra más bien soltó un chillido aterrado.

—¡¿Hijo de ese loco maniático de las disecciones?— Soltó alterada y con el rostro levemente azulado, temblando como gelatina.

Ya que Soul todavía parecía no comprender muy bien lo que sucedía, el otro asintió por él.

En medio de todo el drama de Liz, Kid finalmente recobró el conocimiento y se levantó algo tambaleante, observando con horror el desastre que Patty había generado. Rápidamente se desplomó en el suelo y comenzó a llorar impotente ante la lamentable pérdida del cristal de la ventana, y la rubia de cabello corto se inclinó junto a él, siguiéndole el juego y tendiéndole un pañuelo blanco.

—L-la ventana…— Sollozó melodramático. —¡Ahora todo será un desastre asimétrico hasta que venga alguien a repararla!

Sin prestarle mucha atención a todo ese escándalo, Soul volteó a ver al rubio, un poco más calmado, pero confundido.

—¿Qué fue todo eso?

—¿El melodrama de telenovela? Kid tiene una obsesión con la sime…-

—No, no eso— Aclaró, para luego volver a mirar de soslayo y por breves instantes a la rubia mayor. —Me refiero a lo que pasó recién, ¿Qué es eso de Súcubos?

—Ah, eso…— Volvió a mirar a las hermanas, aprovechando que ahora no había forma de tener contacto visual con ellas. —Una Súcubo es como una especie de diablita— Se lo pensó por un momento, tratando de hallar la forma más fácil y rápida de explicarle. De un momento a otro, pasó uno de sus brazos por su hombro y lo hizo inclinarse, como queriendo entablar una plática secreta. —Es como las diablitas de tus revistas porno— Explicó con todo el descaro del mundo.

Soul sintió los colores subiendo a su rostro por segunda vez, pero ahora con el ceño fruncido y un tic en una ceja.

—¡¿De qué hablas?— Espetó entre molesto y nervioso.

Hero le sonrió divertido, con un leve toque de gato Cheshire.

—La otra vez que te estaba buscando entré a tu cuarto y por casualidad me las encontré— Admitió. —Vaya que serás pervertido… mira que apenas en tu segundo día de haberte asignado la habitación y ya la estás llenando de esas cosas…— Agregó, con claras intenciones de molestarlo.

—¡Aghh! ¡Cállate!— Espetó él, sin hallar bien qué responder a eso y desviando la mirada con el ceño fruncido. —De todas formas, si supiste de las diablitas es porque estuviste mirando— Lo acusó a modo de regaño, no queriendo sentirse el único pervertido allí.

—Pero por supuesto— Confesó nuevamente con toda naturalidad. —Lo raro sería si no las hubiera visto, ¿No crees?

Soul lo miró con mala cara. Lo había derrotado, debía admitir.

—Bien, como sea, son "diablitas", ¿Y?— Retornó al tema, queriendo que el otro le explicara el porqué de su reacción anterior.

Hero rió un poco ante el notorio intento por desviar el tema, pero pronto se propuso explicarle.

—Las Súcubos tienen poderes especiales que hacen que los hombres caigamos rendidos ante ellas con una sola mirada, como te pasó a ti recién— A lo que el otro chasqueó la lengua. —Por eso, los simples mortales como nosotros debemos evitar mirarlas a los ojos para no caer en sus redes— Hizo ahora una pose un tanto sobreactuada para dar algo de gracia al asunto.

—¿Entonces por qué a Kid parece no afectarle?— Observó ahora la forma en la que él las miraba sin ningún problema.

—Eso es porque él es un Shinigami, no le afectan esas cosas— Imitó la mirada de su amigo y se centró de nuevo en la escena. —Es por eso que sólo él puede tenerlas como armas sin ningún problema.

—Oh, ¿Ellas también pueden transformarse en armas?

—Sí, son pistolas gemelas— Asintió. Pronto notó cierta inquietud en el semblante del otro, probablemente debido a verse rodeado cada vez más por criaturas sobrenaturales en lugar de humanos. —Anda, no pongas esa cara— Trató de animarlo, llamando su atención. —Te aseguro que son completamente inofensivas, es más, te caerán bien, sólo mira— Señaló de un momento a otro la escena con un dedo.

Kid y Patty estaban cabizbajos, rezando frente a un pequeño altar de madera, sobre la superficie yacía una foto de la ventana cuando estaba entera y unos inciensos para darle al ambiente un extrañísimo toque funerario.

—¡Ya dejen eso! ¡¿Y qué demonios se supone que hacen? ¡Parece un funeral!— Exclamó entre hastiada e incrédula la mayor, que parecía ser la más cuerda.

Onee-chan, qué cruel. ES un funeral— Le recriminó la menor, fingiendo tristeza. —La señorita ventana era tan joven…— Sollozó.

—No, Patty. No es un funeral para la ventana, es para la simetría— Aclaró Kid, que sí parecía verdaderamente deprimido. —Que por cierto, tú fuiste la responsable de destruir.

Fue entonces cuando Patty soltó una carcajada infantil.

—¡Qué gracioso, Kid-kun! Siempre hablando de cosas tan divertidas~— Y acto seguido le palmeó la espalda con brutal fuerza.

—No te hagas la desentendida con tanta facilidad, Patty, se nota demasiado— Murmuró la de pelo largo, con una gotita resbalando por su cabeza.

Soul no pudo evitar reír a carcajada limpia ante la escena. Hero tenía razón, presentía que se llevaría muy bien con ellas, siendo seguido por las risas de su rubio amigo.

Pero pronto, Hero guardó silencio al sentir unas debilitadas manos apoyarse sobre sus hombros, haciéndolo voltearse.

Maka se había desatado, y estaba apoyando apenas un poco de su peso sobre él inconscientemente, delatando así que no tenía muchas fuerzas en esos momentos. Alzó levemente la vista, y su rostro pálido mas el largo de sus colmillos delataban la sed que tenía.

—Hero…— Pidió en un susurro, casi suplicante.

Él de inmediato le sonrió un poco, asintiendo en silencio. La rodeó con un brazo para ayudarla a caminar y la guió hacia el pequeño baño de la enfermería, cerrando la puerta tras entrar con ella.

Aquello no pasó desapercibido para Soul, cuya mente no se caracterizaba principalmente por ser muy… limpia que digamos. Sacudió su cabeza, tratando de dejar de pensar en aquellas cosas insanas y recriminándose mentalmente por ello. Fijó su vista sobre los tres que seguían brindándole aquél espectáculo de comedia, y de inmediato los catalogó como algo parecido a "Los tres chiflados".

Kid por un momento dejó a un lado el drama y extrajo de su bolsillo un pequeño espejo que parecía brillar y tintinear como cuando a un celular le llegaba un nuevo mensaje. Mientras que las otras dos discutían acerca del funeral de la ventana, el rostro del Shinigami recobró su seriedad habitual.

En completo silencio, guardó nuevamente el espejo en su bolsillo y se puso de pie.

—Liz, Patty— Las llamó con voz firme, a lo que ellas lo miraron algo intrigadas por el repentino cambio. —Nos acaban de asignar una misión. Andando— Dictaminó con la misma seriedad, procediendo luego a salir del cuarto.

Patty de inmediato lo siguió, celebrando contenta, como siempre.

—¡Wiii!~ ¡Una misión por fin!~

Liz simplemente suspiró algo cansada.

—Maldición, acabamos de llegar y ya tenemos una misión… rayos, sólo espero que no se me estropee el cabello como la última vez— Murmuró fastidiada, procediendo a desocupar también el cuarto. En el último instante, ella se giró y miró a Soul con una sonrisa amigable. —Oh, y por cierto, bienvenido al club, chico nuevo.

CONTINUARÁ…


Bien, sé que parece relleno pero no lo es. Con este cap finalmente llegaron las Thompson, y no sólo eso, sino que también vamos descubriendo distintos tipos de seres sobrenaturales que van apareciendo :D

Y de seguro muchos aún tienen la duda sobre: "¡¿Por qué rayos Maka es tan dulce sólo con Hero, qué hay entre ellos?" Ya lo sabrán más adelante, les aseguro que valdrá la pena la espera ewe

En fin, no olviden dejar sus valiosos reviews, ya que son sus comentarios los que me dan ánimos para continuar :D

Kmi-nyan~

¿Review?