¡Hola, FanFiction! Mil gracias por estos 90 reviews~

Tanto tiempo. Les cuento que pronto iniciaré las clases en la U otra vez, así que... si me borro del fandom por mucho tiempo, ya saben la razón.

Últimamente no he estado inspirada para ningún fic, lo cual me deja extrañada hasta a mí misma, pero bueno... como sé, por experiencia propia, que es malo escribir sin inspiración ni ganas, esperaré a que alguna Musa se apiade de mí y me tire una buena idea para continuar.

Sin más, al cap~


10. Fantasma bicolor

Se quedó unos minutos observando el lugar por donde todos se habían ido. Aquellas palabras, más que extrañeza e inquietud, como pensaba que iba a sentir, le generaron cierta alegría. Ahora que lo pensaba, la idea ya no le parecía tan mala, y sentía que poco a poco comenzaba a acostumbrarse a todo aquello.

Suspiró, y observó de reojo la puerta del baño.

Por unos instantes pensó en retirarse también para darle más "privacidad" a la pareja, pero sinceramente ya estaba demasiado cansado como para seguir moviéndose. Se dejó caer pesadamente en la cama y no se volvió a mover. Como cayó quedó.

Observó el techo, tratando de no pensar en "eso", pero su mente pervertida no paraba de imaginarse "cosas", así como tampoco podía dejar de observar disimuladamente la puerta del baño. Se giró para darle la espalda a dicho lugar y así tratar de hacer a un lado esos pensamientos.

Pero qué difícil era.

Y ahora que lo pensaba, ¡Qué indecente por parte de Hero llevársela como si nada frente a la vista de todos e instalarse en otro lugar en donde todos podrían oír cualquier cosa! No esperaba que fuera esa clase de chico.

"¡Deja ya de pensar en eso!"

Se zampó un puñetazo en una mejilla y luego sacudió su cabeza violentamente, frustrando cualquier indicio de mínimo sonrojo que le pudiera aparecer.

La puerta se abrió en un santiamén, logrando sobresaltarlo un poco. Resistió la tentación de mirar. Pero claro está, a los cinco segundos ya se encontraba espiando con disimulo.

Maka salió de allí renovada, y relamiéndose los labios. Con un notorio buen humor, atravesó la enfermería sin siquiera voltear a verlo y luego salió de allí de lo más campante.

Hero se asomó por la puerta después de que ella saliera, con sus facciones denotándolo ligeramente falto de energías y arreglándose la camisa, para luego hacerse el nudo de la corbata. Sin inmutarse en lo más mínimo ante la mirada incrédula y perpleja del otro, se acostó en una cama contigua a la de él.

Y claro que al ver aquello, a Soul no le quedó ni la menor duda de lo que estaban haciendo.

—¡¿Cómo puedes ser tan indecente?— Le reclamó todavía perplejo, apuntándolo acusadoramente con un dedo.

El rubio sólo atinó a mirarlo como si le hubiese salido otra cabeza, y ante su evidente duda, el albino agregó:

—¡Pudiste habértela llevado a un hotel o algo! ¡O mínimo a tu cuarto! ¿Pero ir y encerarse así como si nada en el baño, a la vista de todos y lo que es más importante… JUSTO AL LADO NUESTRO?— No pudo evitar que un tic se le formara en uno de sus ojos.

Recién allí Hero captó a lo que se refería, y de inmediato se ahogó con su propia saliva. Se incorporó bruscamente y lo encaró, con el ceño fruncido, un notorio tinte de incredulidad y un tenue sonrojo en sus mejillas.

—¡Oye oye! ¿No estarás pensando que Maka y yo…?— Ni siquiera terminó de formular la pregunta. ¡Ni en su mente podía!

—¿Qué otra cosa podrían estar haciendo para que ambos salieran con esos aspectos?— El concepto que tenía de Hero había cambiado drásticamente en esos pocos minutos.

—¡Eso fue por…!— Se silenció antes de soltar algo que no podía. No iba a decirle que ella necesitaba sangre y que él acepto gustoso el ser mordido. Mucho menos después de todo el trabajo que hacía ella para esconder su naturaleza del resto de los estudiantes. —Fue por una cosa…— Terminó murmurando, desviando su mirada por unos momentos. —¡De todos modos! ¿Cómo se te ocurre siquiera pensar en que pueda hacer algo como eso?

—¡Era lo más obvio!— Se excusó. —Además, cada vez actúan más y más como pareja.

—¡Claro que no! Yo jamás podría tener la indecencia de hacer semejante cosa con mi mmnmnm…— Se mordió la lengua justo a tiempo y desvió la mirada. Qué frustrante lidiar con sus preguntas, ¿Por qué tenía que tocar el tema que justamente no debía revelar?

Soul suspiró y decidió zanjar ahí el tema, volviendo a acostarse, y Hero agradeció el gesto, imitando sus acciones y dedicándose finalmente a descansar. Maka no le había quitado mucha sangre, pero ella misma insistió en que descansara un rato.

El pequeño momento apacible y silencioso que habían logrado restaurar fue roto casi de inmediato por culpa de una estridente y conocida voz.

—¡Oigan! ¿Quién rompió la puerta antes de que el grandioso yo lo hiciera?— Reclamó hasta cierto punto frustrado, entrando a la enfermería.

Seguida a su entrada, se oyó el suspiro cansado de su compañera, pero Soul no pudo divisarla con la vista. Hero se incorporó levemente, apoyando el peso sobre uno de sus codos.

—Qué extraño verte por estos lares— Comentó el rubio con una sonrisa divertida y con sarcasmo de sobra. —¿Qué te trae por aquí?

Black Star sonrió altanero.

—Yo sé que me extrañaban, así que me las arreglé para sufrir un pequeño efecto secundario— En ese momento alzó levemente uno de sus brazos, dejando ver que el antebrazo estaba quebrado y doblado en un ángulo sumamente doloroso, incluso a la vista —de una pirueta doble de la muerte y así tener excusa de venir con ustedes, ¡Tienen suerte de que un gran dios como yo haya pasado por esta ligera molestia para venir a verlos!— Y acto seguido, comenzó a reír maniáticamente.

De repente su risa se interrumpió al ser golpeado en la cabeza por algo.

—Black Star, deja ya eso y ve a descansar— Le reclamó con cierto autoritarismo la voz de su arma, sin perder su dulzura característica.

Soul se sobresaltó al verla aparecer de la nada detrás de él, y el Cazador simplemente farfulló unas cosas por lo bajo antes de hacerle caso y acostarse al otro lado del albino.

Hero rió quedamente ante su reacción.

—Te lo dije, es un Fantasma— Le replicó en voz baja para que sólo él lo oyera. —Es normal que haga cosas como esas, ya deberías estar acostumbrado.

—Ahora quédate quieto hasta que venga Nygus-sensei a ver ese brazo— Continuó indicando Tsubaki, sentándose a su lado.

—No creo que venga en un buen rato— Avisó el rubio, haciendo que la pelinegra lo mirara. —Maka y Jacqueline se pelearon otra vez, así que debe de estar con Kim en alguna parte tratándole las heridas e intentando calmarla.

El suspiro frustrado de la otra se vio tapado por el festejo de su irracional compañero.

—¡No hay problema! El grandioso yo es tan genial que puede recuperarse solo y sin ayuda de nadie— Espetó con arrogancia, incorporándose bruscamente para hacer su pose de "Dios", sin tomar en cuenta que su brazo seguía roto, por lo que soltó unas ahogadas quejas.

El Fantasma de inmediato tomó medidas y lo hizo acostarse una vez más.

—Bien, te curaré yo, ahora quédate quieto— Sentenció al ver que no le quedaba de otra.

Soul no pudo evitar observar sin ningún disimulo cómo la muchacha de vez en cuando despegaba los pies de la tierra para flotar de un lado a otro, buscando en los estantes más altos las vendas.

Finalmente las encontró, y en otro cajón buscó un par de gasas, pinzas y un poco de desinfectante para los raspones. Acto seguido, se dirigió rápidamente hacia la cama de su compañero y volvió a examinarle el brazo con la vista.

—Hero, Soul-kun— Los miró a ambos. —¿Podrían ayudarme un poco a retenerlo mientras le arreglo el brazo?

El rubio de inmediato se incorporó, con su imborrable sonrisa alegre de la cara.

—Claro, no hay problema.

Junto a Soul, ambos se pusieron a cada lado para seguir las instrucciones de Tsubaki y sujetarlo bien, tratando de ignorar los reclamos del otro acerca de cómo podían hacerle eso a su "dios".

El Fantasma respiró hondo, como preparándose ella mentalmente primero y luego observó el brazo. Llevó ambas manos a los dos extremos y trató de no ponerse nerviosa ni vacilar.

—Uno… dos… ¡Tres!— Exclamó cuando hizo girar el brazo dislocado para volver a dejarlo en su posición original, haciendo que el otro gritara un poco y se moridera la lengua para intentar no emitir sonidos.

Soul desvió la mirada hacia cualquier punto que no fuera el brazo, aquello era doloroso incluso a la vista, y el ruido de sus huesos no hizo más que darle un escalofrío.

—N-no me dolió…— Soltó Black Star con voz ahogada y reprimiendo un par de sollozos y lagrimitas. —Hace falta más que una pequeñez como esta para afectar a un ser supremo como yo— Continuó, y lentamente logró controlar más su voz para que sonara como siempre.

—Bien, ahora hay que tratar los raspones— Indicó un poco más satisfecha la pelinegra, tomando el algodón para humedecerlo en desinfectante.

Justo en ese instante, Maka volvía a asomarse por donde antes había una puerta. Observó toda la enfermería y luego se adentró unos pocos pasos.

—Oigan, ¿No han visto a…?— Se interrumpió sola cuando las miradas se voltearon para verla. —Black Star… ¿Ahora qué hiciste?— Preguntó con un tono ligeramente regañón, colocando ambas manos en la cintura y acercándose un poco más.

El aludido soltó su característica risa estridente y altanera.

—¡El grandioso yo hizo su magnífica pirueta doble de la muerte!

—Y luego te estrellaste contra el pico del Shibusen, que por cierto, rompiste, y probablemente le causes otro trauma a Kid-kun— Añadió su arma con cierta resignación.

Maka suspiró, poniéndose al lado de Tsubaki.

—Yo lo hago— Extendió una mano, pidiéndole que le entregara las gasas, que casi al instante recibió.

Soul la observaba sin llegar a entenderla del todo. Con él era el mismísimo Demonio, con Hero se comportaba casi como un Ángel, y con los demás mantenía un comportamiento que rondaba en medio de ellos dos, como con el chico hiperactivo. Ella lo regañaba y lo trataba sin muchas ganas, pero otras veces también tenía ese tipo de atenciones con él. De verdad que no la entendía.

Para cuando se dio cuenta, ella ya había terminado de desinfectarlo, y con Tsubaki estaban vendándolo y soportando sus reclamos. Decidió hacer lo mismo que el rubio y soltarlo, ya entre ellas lo podían manejar sin problemas.

—Bien, ahora no se te ocurra hacer nada estúpido hasta que se te cure— Le indicó casi que como un reclamo. —Tsubaki, mejor amárralo a la cama para que no se mueva— Se dirigió a la otra con total naturalidad.

Ella asintió, con una sonrisa angelical.

—Estaba pensando lo mismo— Admitió como si nada, haciendo que Soul se repitiera mentalmente que todas las mujeres en general, no eran más que despiadados monstruos.

—¿Sucedió algo?— Preguntó con cierto interés el rubio a Maka.

—Ah, si…— Lo recordó finalmente. —¿No han visto a Kid por alguna parte?

—No, la última vez que lo vimos fue cuando salió con las otras dos— Contestó Soul, mientras los demás le daban una negativa con la cabeza.

—Hmm…— Se lo pensó, algo frustrada. —¿Y a Stein?

—Tampoco, creo que estaba en una junta importante hoy— Musitó Tsubaki, algo pensativa.

La rubia chasqueó la lengua y colocó una mano en su mentón a modo pensativo.

—Debe ser la misma reunión en la que está Shinigami, la Death Room está cerrada— "Y otra vez me excluyen" Completó en su mente. Soltó luego un suspiro. —En fin, ven, me ayudarás a buscar— Sentenció sin ninguna delicadeza, tomando a Soul de la ropa y comenzando a arrastrarlo hacia la salida.

Él de inmediato se resistió y la miró con el ceño fruncido antes de comenzar a reclamarle.

—¿Qué? ¿Por qué yo? Ahí tienes a Hero para que te ayude— Señaló al aludido.

En respuesta, ella tomó uno de sus dedos y lo retorció en su mano, haciéndolo caer de rodillas y soltar un alarido.

—¡¿Qué rayos te…?-

—Cállate y obedece. Como mi alumno, debes seguir todas mis instrucciones— Sentenció autoritaria y con el ceño fruncido.

—No me trates como tu esclavo, planita— Bufó en el suelo, sobándose su dedo adolorido.

Un Maka-chop bastó para destruir su resistencia. Procedió luego a arrastrarlo como si se tratara de un costal de papas.

—No te trato como mi esclavo, se llama "disciplina", es algo básico— Explicó tranquilamente, arrastrándolo por el pasillo.

—Pues para mí se llama "capricho"— Volvió a reclamarle, llevándose ambas manos hacia la zona afectada. No volvió a oír ninguna respuesta por parte de ella, por lo que supuso que había considerado aquello como algo innecesario que ni valía la pena reclamar. —¿Hasta cuándo vas a arrastrarme?— Le preguntó fastidiado.

—¿Vas a caminar a mi lado como alguien civilizado sin intentos de fuga?

—No me queda de otra— Contestó no muy contento, soltando un bufido de fastidio.

Contrario a lo que esperaba, ella lo soltó con delicadeza, y algo extrañado por el gesto se puso de pie para sacudirse la ropa y alcanzarla. No la miró, y guardó sus manos en los bolsillos para tratar de salvar su imagen y tener una apariencia un poco más "cool".

—¿Y bien? ¿Buscamos al maniático de la simetría?— Cortó el silencio, sintiéndose algo incómodo y de nuevo mirando hacia cualquier otra parte.

—Ya busqué por toda el ala oeste… veamos si está por la cafetería— Propuso algo pensativa.

Allí aprovechó para echar un rápido vistazo de reojo, observándola con una expresión más normal y aniñada que rara vez veía en ella por estar mirándolo siempre molesta. Antes de que ella lo notara, volvió a centrar su vista en otra cosa, reparando inevitablemente en la gente que pasaba por el pasillo.

Había cada espécimen tan extraño… los que parecían ser "humanos" tenían el cabello de un inusual color o corte, o si no un atuendo completamente raro. Pronto comenzó a detectar aquellos que desaparecían momentáneamente y que de inmediato identificó como Fantasmas. Recordó haber visto también a unos sujetos encapuchados y con largas túnicas negras y algunas inscripciones antiguas en los bordes. Llevaban báculos que una vez más lo hicieron sentirse atrapado en una película de Harry Potter, y detrás de ellos distinguió unas lucecitas con forma de… ¿Hada?

—Demasiada rareza para mí…— Comentó en voz baja.

Aquello logró captar la atención de la rubia, y lo miró con una ceja arqueada con cierto aire divertido.

—Oh, vaya, y lo dice el que tiene dientes de tiburón y ojos rojos— Añadió algo divertida. Tal vez, por primera vez dirigiéndose a él de una forma más… "amigable".

Soul frunció un poco el ceño, pero sonrió de forma torcida.

—Tú mejor ni hables, que tienes un ojo rojo que luego vuelve a ser verde— Le dijo siguiéndole el juego y aprovechando que por fin parecían poder entablar una plática normal.

Pero aquello duró poco.

Maka de inmediato tensó sin poder evitarlo su cuerpo, mirándolo con notoria alarma en sus ojos. Sin perder tiempo, lo tomó del cuello de la camisa para arrastrarlo rápidamente contra una de las esquinas, consiguiendo esconder a ambos entre el espacio que había entre dos máquinas expendedoras, asegurándose de ese modo de tener completa privacidad, y antes de que el otro pudiera siquiera quejarse, ya se encontraba ella tomando la palabra.

—¿Lo viste?— Inquirió con cierta inquietud. Tal vez había sucedido cuando se lo encontró aquella primera vez, y se maldijo por haberse descuidado de esa manera. —Escucha, eso es algo que nadie debe saber. Si llegas a abrir la boca juro que te castraré con una piedra ¿Queda claro?— Entrecerró los ojos con fiereza, demostrándole con su expresión que no bromeaba.

Soul siguió intentando librarse de su agarre, pero era más fuerte que él, demasiado fuerte para ser mujer. Lentamente, pudo respirar un poco más tranquilo cuando sintió que ella lo soltaba, y no rompieron el contacto visual en ningún momento. Vio en sus ojos verdes un brillo sobrenatural que lo hizo sudar frio, pero al mismo tiempo detectó en su mirada aquella impaciencia de quien espera casi suplicante a que le contesten lo que quiere oír.

Maka siguió sujetándolo de la camisa, pero sin ejercer presión, y él entonces comprendió. Tragó grueso e hizo todo lo posible para mantenerse firme ante su mirada.

—No voy a decir nada, te lo prometo— Contestó por fin, de una forma que intentaba ser calmada.

La chica lo soltó entonces, y el albino pudo jurar que por un momento la vio suspirar aliviada. Fue apenas una leve mueca, y luego tomó distancia para salir de allí y seguir el camino. Soul no supo qué cosas podrían estar pasándole por la cabeza al encontrarse ella dándole la espalda.

Hubo un largo rato de silencio que se hizo sentir mucho más al tener los pasillos completamente desiertos, y sus ojos rojos no se despegaron de su espalda. No llegaba a comprender del todo aquella expresión ni la razón detrás de su petición, notando entonces como los puños de ella se cerraban con fuerza.

—Busca en la cafetería, yo me fijaré de nuevo en el patio— Indicó un tono de voz levemente cortante, para luego retirarse sin mirarlo y sin darle chance de contestar.


Kid no despegaba sus ojos dorados del plato humeante –y simétrico- que había ordenado. Sus manos estaban entrelazadas y le cubrían la boca, dándole ese aire de misterio y seriedad que siempre lo rodeaba. Llevaba en el mismo estado desde hacía algunos minutos, rígido como una estatua.

No dejaba de debatirse internamente por la decisión de su padre, y en lo personal, si fuera por él, Maka sería la última que debería enterarse, pues sabía de antemano lo que ella supondría, y realmente quería evitar a toda costa que eso pasara. Ya la había visto así una vez, y nunca recordó verla tan asustada como ese día. Si a final de cuentas se llevaba a cabo esa junta y no le quedaba otra que llevarla, lo más seguro era que ella entrara en ese estado una vez más.

Entrecerró los ojos, hasta cierto punto molesto consigo mismo.

Se repitió mentalmente que le encontrarían una solución antes de tener que recurrir al llamado, y quiso confiar en que sus armas pudieran hallar más pistas que contradijeran su propia teoría… pero muy en el fondo, sabía que todo apuntaba a…

—Kid— Lo llamó una voz conocida.

Alzó la mirada, encontrándose con aquellos ojos rojos. Soul parecía cansado por algún motivo y aliviado de encontrarlo, pero más allá de eso no supo muy bien cómo seguir. A diferencia de Black Star y los otros, todavía no era muy cercano al Shinigami que digamos, y no habían intercambiado muchas palabras antes.

Kid pareció notar la ligera inseguridad en su rostro, y ablandó un poco sus facciones para no parecer tan "intimidante". Le hizo un ademán con la mano para que tomara asiento frente a él, y el chico obedeció al instante, en silencio todavía.

—Amm… Maka te buscaba— Comenzó sin saber muy bien cómo entablar plática con él.

Kid abrió un poco los ojos con un ligero interés, y pronto recobró su expresión anterior.

—¿No te dijo por cuál motivo?

—No… sólo me arrastró por el pasillo y me dijo que la ayudara a buscarte— Explicó brevemente, pasando su mirada por la mesa.

—Ya veo…— Volvió a sumirse en sus pensamientos. Quizá había sentido el aroma de la sangre y por eso lo buscaba. Retornó su vista al otro para formularle una nueva pregunta, pero se lo encontró ocupado con sus propias cavilaciones mentales. Y aquella expresión de seriedad logró despertarle cierto interés. —¿Sucede algo?— Preguntó cortésmente, tratando de sonar lo más "amigable" que pudiera.

Lo cual significaba simplemente evitar escudriñarlo con la vista, destensarse y dejar un poco de lado la inexpresividad de su rostro. Sin llegar a sonreír.

Se notaba que el albino no se esperaba aquello, pero disimuló su ligero sobresalto.

—Ah no, nada—Se apresuró a responder. Pero por otro lado, él era mucho más cercano a Maka, según lo que había visto. Quizá podría despejarse un poco las dudas si hablaban, pero ahora el problema radicaba en cómo encaminarse a ese tema in ser tan directo. —La verdad…— Comenzó diciendo, dudando todavía al tener aquella amenaza muy presente. —¿No te parece que Maka es algo extraña?— Intentó sonar casual, pero fue incapaz de mirarlo. Todo el tiempo estuvo mirando distraídamente hacia un costado, como quien no quiere la cosa.

El pelinegro enarcó una ceja.

—¿Extraña en qué sentido?

—Pues… ya sabes, extraña— Trató de elegir bien las palabras para no terminar hablando más de la cuenta y al mismo tiempo hacerle llegar el mensaje. —Cosas que hace que no son muy normales precisamente— Finalmente se atrevió a centrar su mirada en él, sin llegar a verlo a los ojos. Se acomodó un poco mejor y adoptó la misma posición que él: Codos apoyados sobre la mesa, manos entrelazadas y la barbilla sobre ellas. —Además de que tiene demasiada fuerza para ser mujer, ¿No crees?... Bueno, de todas formas dudo que alguien tan plana sea mujer— Agregó a modo de broma para alivianar un poco el ambiente y desviar ligeramente el tema y no ser tan obvio.

Kid comprendió al instante su punto, y reprimió una pequeña y casi inadvertida carcajada que pronto logró dominar. Le hacía bastante gracia el asunto. Ella que intentaba por todos los medios descubrir qué era él, y ahora él también pretendía indagar para saber el secreto que Maka escondía. Oh, ironías del destino.

—Ciertamente, la tiene— Le dio la razón en aquello último. —Por eso mismo ella da miedo a veces— Recordó incluso los tiempos en los que ella lo entrenaba, y por momentos compadecía al chico. —Pero te aseguro que en el fondo es más amable y delicada de lo que aparenta— Aseguró, desviándole ligeramente el tema y poniéndose de pie.

Se frustró un poco al ver la evasiva, pero no comentó nada al respecto. Lo miró algo curioso cuando se puso de pie con claras intenciones de irse.

—¿Y tu comida?— Inquirió, señalándole con la vista el plato intacto y todavía caliente.

—La verdad no tengo mucho apetito, siéntete libre de tomarlo por mí si gustas— Le ofreció amablemente. —Nos vemos más tarde— Agregó a modo de despedida, para luego comenzar a retirarse.

—Espera, Maka te estaba…-

—Lo sé— Lo interrumpió sin voltearse. —Si la vuelves a ver, dile que más tarde me reuniré con ella.

Soul suspiró al verlo retirarse, sintiéndose como el chico de los recados ese día. Arrimó el plato hacia su lado, junto a los cubiertos y a la bebida.

Bien, ese fue el primer intento, ya tendría otros medios para sacarse las dudas de encima. Comenzó a soplar una cucharada de ese delicioso curry, tachando mentalmente a Hero de la lista, pues a pesar de ser tan cercano a Maka, parecía no conocer muy bien lo que él quería saber, recordando que él mismo le había asegurado que ella era humana.

Se llevó la cucharada a la boca y siguió pensando en posibles candidatos que pudieran brindarle información. Veamos, Black Star podría ser, tal vez sabría algo sobre…

"¡¿Qué mierda?"

Escupió de inmediato la comida y se mandó con desespero todo el vaso de agua, sintiendo lentamente un gran alivio en la boca, expresándose en su rostro. Apoyó con brusquedad el vaso sobre la mesa y respiró hondo, limpiándose las lagrimitas que se le habían formado a causa del tremendo, monstruoso y brutal picante.

Oh maldito asesino invisible, ni siquiera aparentaba tener esa cantidad tan indecente de picante, se veía como un curry completamente normal… y Kid también pudo haberle advertido.

Se estaba limpiando la boca con una servilleta para quitarse todo sabor de picante que pudiera haber quedado allí impregnado, cuando sintió que alguien lo llamaba. Alzó la vista, topándose con el alegre Hero que lo saludaba con la mano al tiempo que se acercaba.

Iba seguido de Chrona y Maka. La primera, que miraba todo con un gran nerviosismo, llevándose una mano hacia su otro brazo, intentando calmarse un poco. La segunda más bien parecía perdida en su propio mundo, demasiado ocupada con sus preocupaciones como para notar algo más.

—¿Qué pasó con todo el escándalo que estaban armando en la enfermería?— Preguntó, extrañándose ligeramente de que haya huido tan rápido.

—Bah, ya terminó como siempre: Black Star se escapó y Tsubaki lo fue a perseguir, y luego llegó Chrona preguntando por Maka, así que la fuimos a buscar y… aquí estamos— Concluyó la breve explicación de manera floja y vaga, tomando asiento frente a él.

Chrona no se despegó de al lado de Maka, y esta última tardó en reaccionar y observar su alrededor. Ni se había percatado del momento en el que llegaron a la cafetería. Rápidamente buscó a Soul con la mirada, quien también la estaba observando.

Hubo un leve lapsus temporal en el que sus miradas se cruzaron, ambas con cierta sorpresa al encontrar los ojos del otro sobre los propios. Soul fue el primero en apartar la vista.

—¿Encontraste a Kid?

El albino dejó escapar un leve bufido, sintiéndose algo molesto.

—Sí, le dije que lo buscabas, pero él me avisó que luego se iba a reunir contigo o algo así— Contestó sin mucho detalle ni interés, apoyando perezosamente un brazo sobre el respaldo de la silla.

—¿Reunirse conmigo?— Enarcó una ceja, más por las palabras que otra cosa. Ese "reunirse" le sonaba a algo más colectivo, como acostumbraba a ser cuando él empleaba ese término.

—Sí, no dijo mucho al respecto— Añadió cortante y dando por terminada la plática con ella.

Sintió la mirada algo curiosa de Hero que iba de él a ella y así sucesivamente, como queriendo adivinar a qué se debía todo eso.

Maka por otro lado estaba lejos de percatarse de aquella mirada curiosa. Tenía un mal presentimiento de todo aquello, y de alguna forma sintió que se confirmó al ver al Shinigami caminando a paso apresurado hacia ella, con una disimulada urgencia en sus ojos dorados, camuflada además por el semblante serio de siempre.

—¿Kid, qué su…?-

—Tienes que presentarte en la Death Room ahora mismo— La cortó él, yendo directo al grano y queriendo apurar las cosas.

Su mal presentimiento aumentó.

—¿Qué sucedió?— Le preguntó en voz baja.

Soul, por su cercanía, fue el único que pudo oír aquello último que el otro pronunció en voz baja.

—Convocaron una reunión de emergencia. Han habido muchos ataques de Vampiros en las últimas horas y tienes que testificar.

CONTINUARÁ…


Y bien, eso es todo por ahora. ¿Por qué Maka quiere esconder de esa manera sus ojos bicolor? ¿A qué se refirió Kid cuando recordó el estado nervioso de Maka aquella vez? ¿Por qué quería evitar mencionarle sobre esos ataques de Vampiros? ¿Y quién es el verdadero culpable? ¡Todo esto y más en el siguiente capítulo!

¿Les gustó? Ahí tienen a Kid para que les asegure que Maka, en el fondo, es buena persona. En los siguientes capítulos sabrán la razón de su comportamiento tan amable y cariñoso con Hero, y saldrán puntos muy importantes a la luz.

En fin~ Les propongo llegar a los 100 reviews con esta nueva actualización. ¡Hay premio para el review número 100! Les regalaré un One-Shot con la pareja que gusten de cualquier anime (siempre y cuando yo lo haya visto para tener conocimiento sobre la serie). Y sin más, me despido.

Kmi-nyan~

¿ R e v i e w ?