Este fue un año lleno de luces y sombras.
Septiembre de 2001
Las hermanas Halliwell estaban consolando a Hannah y Allison Robinson, unas hermanas (y brujas buenas) que perdieron a su hermana mayor Stephanie en los atentados terroristas del 11-S. En un intento por ayudarlas, conjuraron el hechizo para llamar a una bruja perdida y dicho hechizo hizo que las Robinson conocieron a Rachel, la hermana que ellas no sabían que tenían. Eso hizo que las Robinson siguieran adelante en su camino mágico, con su poder colectivo reconstruido.
Febrero de 2002
Después de mucho tiempo de enfrentar a los secuaces de La Fuente, las hermanas vencieron al líder del inframundo, o al menos eso creían. La forma demoníaca de La Fuente fue vencida, pero su esencia poseyó a Cole haciendo que se desencadenara una lucha por el poder en el inframundo.
Marzo-Abril de 2002
Cole tuvo un matrimonio oscuro con Phoebe y concibió un bebé demonio, pero él se dio cuenta del daño que le estaba haciendo a ella y sus hermanas. Cole quiso renunciar a sus poderes demoníacos, sin éxito.
Mientras tanto, Phoebe consiguió trabajo en el periódico The Bay Mirror, como columnista de consejos sentimentales.
Mayo de 2002
Las hermanas aniquilaron a Cole, lo que hizo que el espíritu de La Fuente fuera transferido a la vidente Seer, quien estaba orquestando muchas de las luchas de poder en el inframundo. El bebé no nacido de Phoebe fue transferido a Seer, permitiendo a las hermanas (con ayuda de Leo y Cole, quien resucitó) vencer a la nueva Fuente y sus secuaces.
Como una recompensa por haber "vencido" a La Fuente, un ángel del destino les dio la oportunidad a las hermanas de abandonar su rol como Hechiceras y llevar vidas normales. Una batalla más contra el mal y sabios consejos de Leo, Cole y Andy las convenció de seguir siguiendo su llamado mágico. Al final, mientras Cole y Phoebe juraron evitar que su bebé cayera en las garras del mal, Prue y Piper se enteraron de que estaban embarazadas.
