BELLA POV:
Me encontraba aquí, sola, de nuevo. Ya se me estaba haciendo costumbre estar sola en mi casa, después de mi violación, mis padres se mantenían ocupados buscando a mi violador y lo peor de todo es que yo no recordaba el nombre del chico, ni siquiera su rostro.
Por cierto, soy Bella Swan y tengo 22 años, lo se debería estar en la Universidad, siendo exitosa y teniendo un trabajo, o tener una familia perfecta, pero no es así, mi vida es una mierda, me había dado a mí misma la oportunidad de amar, a un chico, cuyo nombre no recuerdo, que me utilizo y violo por una apuesta y lo sé, mi vida apesta
Quería alejarme, alejarme de mis padres, de mis amigos, de todo el que se me cruzara en el camino, quería estar sola, en mi mundo, aunque sea para poder hacer lo que se me plazca, incluyendo morir, cuyo acto ya había intentado hacer, pero mi madre me vio en pleno acto y yo como estúpida, le dije que estaba deprimida, lo cual, tampoco era tanta mentira.
Antes me conocían como la 'Niña feliz' o 'Expulsa felicidad', era una adolescente activa y muy feliz, conocía a todos en el Instituto y todos me conocían a mí, era como la niña más popular, pero no por ser plástica o zorra, sino por ser la niña que socializaba con todos.
Ahora nadie me hablaba, nadie me miraba, ahora era el 'bicho raro' del que todos hablaban, pero no hablaban cosas positivas, sino lo contrario.
-Bella, estoy en casa.-La voz de mi madre me saco de mis cavilaciones.
-Ah, hola, mama.
Después de la violación, me volví fría y distante con mis padres, ellos me decían 'Tienes que superarlo' pero es que acaso no entienden por lo que estoy pasando? No, no lo saben. Ellos nunca fueron violados.
Sentía que nadie me entendía, me sentía sola y abandonada, necesitaba a alguien, aunque sea una persona inválida, que me diga 'Si, te entiendo' y seria, aunque sea 1 minuto feliz. Porque yo sé que mi felicidad completa no volverá, y si vuelve será un milagro.
Hace unas semanas, mis padres visitaron La Cárcel Interestatal de California, a buscar a mi violador, tuvieron a un chico, llamador Tyler Crowley, su tez color negra, cabello rizado negro y ojos negros como la noche.
Puede que sea el, pero no lo sé, simplemente no recuerdo nada de lo que paso ese día, solo supe que fui violada, porque desperté desnuda y con mi sexo sangrando, me llevaron al hospital solo para confirmar mi pensamiento, había sido violada.
Desde esa noticia, empecé a planear mi escapada, me valía una mierda la Universidad, mis padres, todo. Solo quería salir de allí.
Parecía imposible, pero si lo quiero hacer, lo hare y no habrá nada ni nadie que me detenga.
-Bella, te encuentras bien?-Pregunto mi madre con cara de asustada, tan masacrada me miraba?
-Sí, mama. Eh, subiré a mi cuarto tengo que hacer una tarea para mañana.-Mentí.
-Bella, te mantienes mucho tiempo encerrada en casa, tienes que salir, hacer vida social, si sigues así, lo único que lograras será morir sola.
Y aquí vamos de nuevo, la misma platica de 'Supéralo, haz vida social'. Definitivamente mis padres no me entendían.
-Ok, Ok..Sabes? Voy a salir.-Lo dije para quitarme a mama de encima, pero, pensándolo bien, tampoco es que me fuera a morir por salir.
-Muy bien Bella.-Mi madre que me cree? Perro amaestrado? (N/A: Perros que son entrenados, con tal caso de proteger a sus dueños o servir a las unidades policiales.)
Agarre mi chaqueta de cuero negra y me encamine a la salida, abrí la puerta y la luz del sol fue lo primero que vi, no es que nunca en mi vida haya salido, pero mis turno en la Universidad solo eran de noche y en el día jamás salía, así que, era como si hubiera sido un vampiro, saliendo solo en la noche.
Baje las escaleras, nuestro edificio estaba conformado por apartamentos, el nuestro era el más grande, por eso lo llamaba casa, tenía un vecino de arriba, llamado Chandler, a la par de él, estaba el gran hijo del Dr. Carlisle Cullen, llamado Eduardo o Edward, algo así. Jamás lo había conocido, él estaba temporalmente aquí, también era doctor, pero se mantenía trabajando las 24 horas, por eso jamás lo conocí, el Dr. Carlisle era un gran amigo de mi padre, se conocían desde pequeños.
Ya en la entrada principal del edificio, fui hacia afuera, el viento era cálido, estábamos en mitad de Abril, aún era tiempo de verano, fui hacia el parque más cercano, llegue, vi a muchos niños con sus padres, jugando futbol, siendo perfectamente felices, mientras yo me moría lentamente por dentro.
Vi a un joven, cabello color bronce, ojos verdes, nariz recta, labios carnosos y rosados, quijada hecha por los Dioses del Olimpo ¡Dios Santo! Ese hombre era perfecto, estaba leyendo un libro, alzo la vista y se topó con mi mirada, me sonrió y camino hacia mí.
-Tu eres Bella?- Me dijo con voz aterciopelada.
-Sí, si lo soy.
-Hola, soy Edward!- Me sonrió con un gran entusiasmo.
-Eh, sí, mucho gusto.
-Quieres ir a caminar?
- Claro pero espera.. Tú eres hijo de Carlisle?
-Sí.. Por eso te hablo, mi padre me habla de ti, demasiado.
-Enserio? Que te dice?
- Amm..Seguramente no quieres saber.
-Oh, te dijo lo que me paso verdad?-Lagrimas empezaron a acumularse en mis ojos.
-Sí. Pero Bella, no llores, por favor.
-Lo siento me tengo que ir.
Estaba claro, todos sabían lo que me había pasado, tenía que salir de aquí.
