AVATAR NO ME PERTENECE EN LO MAS MINIMO.

Me complace poder subir el segundo capítulo de esta historia mucho antes de lo que lo tenía planeado. Esto me pone muy feliz =)

A partir de ahora comienza lo bueno, aunque la verdadera acción se desarrolla en el próximo capítulo.

Comentarios:

Aang Katara: ojala sigas pensando que la historia es interesante. Desde ahora se pone más dinámico todo. Espero sea de tu agrado.

Jessy: gracias por tu comentario y me alegra que te haya interesado mi historia. Espero que te agrade este capítulo.

Guest2: hola, gracias por tu comentario y me entusiasma que te haya gustado la historia. Disfruta el capítulo

Guest1: efectivamente, los nómadas aire existen y no hay guerra, bueno por el momento. Espera los siguientes capítulos y veras lo bueno que se pone.

Nefertari Queen: me alegro que esta, al igual que mis otras historias te hayan atraído. No puedo comentarte acerca de quién es el verdadero responsable de los secuestros pero en capítulos posteriores dejaré pistas, ponles mente =)

Nieve Taisho: me alegro que te haya gustado la historia y si te agradan las emociones fuertes y las desapariciones seguro te encantará esta =)

Ctin939: I love your story too. I'm very glad you liked my story and I hope to stay in communication with you. You're a great writer

Y sin más les dejo él capítulo 2

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Capítulo#2: Eventos Desafortunados.

-¡Así que tu eres Suki!-exclamó Katara, mientras se abrazaba a la joven pelirroja con fuerza-¡Sokka me ha comentado de ti y de sus salidas estas tres semanas!

-si- contestó ella algo nerviosa-tu hermano es una excelente compañía, y yo estaba ansiosa por conocerte, también me habla mucho acerca de ti.

-espero que para bien.

-claro que para bien.

Ambas jóvenes sonreían y platicaban cómodas en una de las bancas del parque de la zona alta. El lugar estaba atestado de gente jóvenes a las cuatro de la tarde. Katara volteó a todos lados disimuladamente para comprobar la presencia de agentes Día lee en los alrededores, ellos la ponían nerviosa.

-¿Qué observas?

-no creo que sea necesario para le seguridad de las personas la presencia de esos hombres en cada sector de la ciudad.

-a mí tampoco me gusta su presencia- comentó Suki en voz baja-pero ellos no están por cuidar, seguro están recibiendo ordenes de su jefe general.

-¿el rey?

-no, su favorito… Long Feng. Se cree incluso que en la corte tiene mucha influencia sobre el rey, demasiada… mi padre comenta.

Quedaron un rato calladas, el viento soplaba fuertemente y uno de los muchos volantes de la hija del rey tierra fue a parar a las piernas de la joven sureña.

-la hija del rey tierra-comentó curiosa sin quitar, ni un segundo, la vista de la pintura-¿hace cuanto ha desaparecido?

-creo que más de un mes… no estoy segura, pero por ahí anda.

-¿la has conocido?

-si- comentó Suki con indiferencia- dos o tres veces entablamos una conversación de más de 5 minutos, se poco sobre ella. Lo único de relevancia de su parte era su compromiso polémico con el avatar.

-¿polémico?- dijo Katara extrañada- ¿polémico por qué?

-oh…es verdad, eres nueva- dijo con un risita haciendo a la sureña rodarse de ojos- se cree que el rey tierra, hizo un convenio con los nómadas aires para lograr que su hija fuera comprometida con el avatar.

Katara entonces se estabilizó.

-a… pero era eso. Que yo sepa eso no es un delito, el compromiso matrimonial arreglado está debidamente permitido en las cuatro naciones.

-no pero que eso no es lo único.

-¿Qué es entonces?

-lo que pasa es que nadie de la alta sociedad ve con buenos ojos la unión.

-¿desaprueban al avatar?

-no… ¡por los espíritus! A él lo respetan mucho. Lo que pasa es que consideran a la hija del rey tierra, tan sumisa, callada, aburrida… sería incapaz de satisfacerlo- dijo Suki algo seria- bueno…eso aparte de su enorme diferencia de edad.

-¿enorme diferencia?- se extrañó Katara-¿Cuántos años tiene el avatar?

-24 años ¿no sabias?

-nunca he prestado mente a los asuntos de ese caballero.

-pues deberías. Él es un encanto.

-¿lo dice la experiencia?-dijo divertida la sureña.

-no. Lo confirman mis ojos que lo han visto.

Siguieron un rato calladas, simplemente observando la deliciosa tranquilidad del ambiente. Suki entonces tuvo una idea grandiosa y sonrió a Katara de manera malvada.

-¿Qué ocurre?

-vamos a una fiesta mañana- propuso la pelirroja.

-¿a qué hora?

-en la noche.

-Suki- dijo Katara a manera tranquilizadora- hay toque de queda… imposible salir de noche.

-vamos, nadie tiene que darse cuenta.

-¿Qué le diría a mis padres?

-les dirás que te he invitado a una pijamada.

-no lo sé…

-te divertirás, a mi no me gustaban esa clase de eventos y mírame ahora- comentó sonriente.

Katara lo pensó unos segundos.

-bien… iré. No creo que sea difícil convencerlos-dijo al cabo de un rato- Después de todo mi hermano ha dado maravillosas referencias de ti.

-¡no te arrepentirás, te lo aseguro!-exclamó la pelirroja contenta.

XXXX

Katara se dirigía a su casa, eran casi las seis de la tarde y, dentro de poco iniciaría el toque de queda. Aun no sabía como ella y Suki se las arreglarían mañana por la noche para ir a una fiesta, después de todo, con el enorme problema que estaba metido Ba Sing Se, dudaba que lograran dar medio paso. Pero aun así decidió arriesgarse.

Caminó por un puente que cruzaba a donde estaba su casa, pero antes de llegar una mujer hermosa de cabello negro lacio, ojos y sonrisa peligrosa la observaban de lejos.

-¡ven!- la mujer exclamó con una sonrisa.

Katara al inició se extrañó pero luego, mas atraída por la curiosidad que por otra cosa, se acercó a ella. Ahí es cuando la mujer agrandó su sonrisa.

-dígame…- susurró Katara algo nerviosa.

-¿eres nueva verdad? ¿Te ha traído una familia de servidora?

-no, de hecho soy una noble de la tribu agua del sur.

-Noble eh… ¿has pensado en trabajar?

-¿trabajar? Trabajar en que…

-en una taberna.

-¿en un prostíbulo?-se escandalizó la joven.

-como quieras llamarlo…-contestó la otra sin preocuparse.

Katara entonces frunció el ceño de rabia y apretó el puño de su mano derecha.

-¿por quién me ha tomado usted?-preguntó escandalizada-¿por una cualquiera acaso?

-bueno, en primer lugar debemos calmarnos-dijo despreocupadamente-vamos a sentarnos.

-¡no pienso conversar con usted, señora!

-June…

-¿Mmm?

-me llamo June y ayudaría mucho a nuestra conversación que me dijera su nombre…

-no pienso decirle nada-contestó Katara emprendiendo la retirada.

-veo que no eres como las otras chicas.

-me alegro por eso, no creo que haya mujer en el mundo que quiera pasar esa vida; Bueno, creo que usted es la excepción.

June se encogió de hombros.

-muchas nobles como tú han aceptado mi oferta y han ganado una fortuna rifando su virginidad.

-yo nunca me vendería por algo tan innecesario como el dinero.

-¿innecesario?- se rió June-hasta tú lo necesitas.

-si quizá pero yo no lo codicio como usted-contestó muy seria la joven-¿sabe lo que me provoca June? Me provoca lastima y mucho asco.

Ahora fue June que se altero y al ver que Katara iba lejos gritó a todo pulmón:

-veras que algún día, sin que yo te haga ofrecimiento, vendrás a mi taberna, tenlo por seguro niña odiosa. Tenlo por seguro.

Katara hizo caso omiso a las palabras de aquella mujer y el resto de camino hacia su casa lo recorrió corriendo. Ba Sing Se, la ciudad más segura del mundo era un completo fraude ¡Qué lugar seguro permitía tantos secuestros y además, ofertas indecorosas de personas mal intencionadas! En otros lugares no pasaba eso. Estaba muy agitada y sudorosa cuando llegó. Se tranquilizó y lentamente abrió la puerta de su hogar. Sus padres y su hermano se encontraban sentados alrededor de la mesa. La esperaban como era de costumbre.

-¿Qué tal tu día amor?- preguntó Kya con una sonrisa.

Katara solo asintió con la cabeza para mostrar que estuvo bien.

-tu tío Aikko nos ha escrito- comentó su padre.

-¿Cómo se encuentra él?- a ella se le fue servida su cena. Ciruelas pasas de mar ¡bien!

-dice que el trabajo del reino es pesado pero… que se ha complicado de una gripe glaciar. Agregó que no hay que preocuparnos, una gripe glaciar es común en la tribu.

El resto de la familia asintió en comprensión.

-¿Qué tal tu día Sokka?

El joven tragó duro de la emoción. Seguro tenía algo que contar. Katara rodó los ojos ante la actitud infantil de su hermano y llevó a la boca un bocado de comida.

-he descubierto una academia para maestros de la espada aquí en Ba Sing Se, así que he decidido retomar mis lecciones.

-me parece interesante-comentó Hakoda-¿Quiénes asisten a la academia?

-asisten los hijos de los nobles más importantes de la ciudad.

Hakoda asintió, mostrando verdadero interés la plática de su hijo.

-es bueno que vayas-comentó-ayudará a entrar en el círculo social de la ciudad.

-bueno si… aunque déjame decirte que algunos de ellos no parecen hijos de nobles.

-¿Por qué lo dices?

-no es que sea chismoso ni nada pero he escuchado la conversación de dos de ellos.

-¿Qué hay de relevante en esa plática hijo?-Kya se interesó.

-bueno… es que los he escuchado hablando de una fiesta- Katara agrandó los ojos.

-Sokka seguro has escuchado mal-comentó Katara-no hay forma de la organización de una fiesta, mucho menos con la situación actual-Katara entonces dio un sorbo a su jugo de zarzamora.

-los he oído perfectamente hermanita. La fiesta es mañana por la noche.

Entonces Katara empezó toser incontrolablemente.

-¿Cariño que ocurre?-se escandalizó Kya. Sokka miró a su hermana de malas pulgas.

-Nada- negó rápidamente Katara- me he ahogado con el jugo.

-¿necesitas algo?

-no- negó rápidamente-pero me ha dolido mucho la garganta. Creo que mejor me iré a mi cuarto a descansar.

Subió la escalera, aparentemente normal y cerró la puerta de su cuarto con cuidado. Su habitación estaba iluminada por su lámpara de noche. Se acostó pesadamente en la cama ¡con que lo de la fiesta iba en serio! ¿Y ahora con el comentario de Sokka, como haría para pedir a sus padres permiso? Decidió no pensar en eso y actuar completamente natural.

Volteó hacia la ventana, afuera estaba oscuro y las estrellas junto a la enorme luna brillaban en su total esplendor. Y entonces recordó lo que había ocurrido hace unas semanas. Lentamente, se levantó cautelosa y con sumo cuidado observó por la ventana. No había nada ni nadie afuera.

Se llevó una mano a su pecho y dejó ir el aire retenido, aliviada. Lentamente avanzó hasta su cama y se volvió a tumbar en cansancio. No supo cómo ni cuándo pero terminó sumida en un profundo sueño.

Despertó sobresaltada al cabo de dos horas. Se restregó los ojos con morriña. Eran las diez de la noche aproximadamente. Se encontró aun vestida con su ropa de día habitual y caminó a su cuarto de baño. Tomó un corto baño de agua caliente y salió cómodamente vestida en su normal pijama.

Estaba acomodando su conjunto del día siguiente cuando, la luz de su lámpara se apagó súbitamente dejándola en la penumbra. Ni dos segundos habían pasado de eso cuando sintió una mano apoderarse fuerte de su pie derecho. Lagrimas de susto a punto de brotar por sus mejillas. Zafó el pie del agarre rápidamente y se alejó un poco del lugar viendo en su cuarto unos ojos rojos sobresalir de la oscuridad.

Seguramente lo que vio la noche pasada. Y entonces…

-¡AHHHHHHHHH!- grito desesperado.

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Kya y Hakoda estaban a punto de caer en el sueño cuando escucharon el grito potente proveniente del cuarto de su hija.

-Katara…- Hakoda exclamó y salió escopetado por la puerta de su habitación. Cuando llegó a las afueras del cuarto de Katara vio a Sokka a pocos pasos de él.

-¿Dónde está tu hermana?

Sokka solo señaló el cuarto.

Abrieron con cuidado. Katara se encontraba en una esquina de su habitación, agachada, abrazándose potentemente a sus piernas y con la vista perdida a saber en qué parte del suelo. Sus ojos gritaban miedo intenso y potentes rastros de lagrimas se avistaban en su rostro. Kya se llevó de encuentro a los dos hombres y abrazó con fuerza a su traumatizada hija.

Katara, que había estado absorta de su alrededor, pudo distinguir el rostro de su madre cerca de ella. Aun no comprendía cómo, en medio de la oscuridad, podía distinguirla. El alivio fue inmediato y, un nuevo torrente de lágrimas la atacó. Se refugió en el pecho cálido de su madre y ella, empezó a mecer a su hija suavemente, todo el tiempo entonando una suave melodía.

Una vez que estaba calmada, Sokka habló.

-¿Qué ha pasado Katara?

-algo apagó la lámpara, mi pie fue sujetado y unos ojos rojos sobresalían de la oscuridad-contestó con voz débil y asustada.

-¿apagó tu lámpara?-se asustó Sokka-¿pero si la lámpara ha estado encendida todo el tiempo?

-no ¡Estaba apagada…!- exclamó la chica con voz quebrada.

Hakoda y Sokka se miraron con preocupación. La lámpara había estado encendida todo el tiempo.

-dile a alguien que le prepare un té tranquilizante-ordenó Kya a su hijo.

Una hora más tarde Kya acariciaba lentamente la cabeza de su hija, mientras la joven se encontraba profundamente dormida en su cómoda cama con un montón de edredones cubriéndola. No se dio cuenta de cuando su marido entró, pero si identificó unos fuertes brazos rodeándole su cintura.

-¿por fin se durmió?- Kya asintió lentamente. Miraba a Katara con preocupación extrema.

-¿encontraron algún indicio de que alguien estuvo aquí?

Hakoda negó seriamente.

-ninguno. Sokka y yo hemos preguntado a los guardias y han estado pendientes de cada rincón de la casa, aseguran que nada ni nadie ha entrado.

Kya suspiró sin despegar la atención de su hija.

-¿crees que hemos hecho bien en mudarnos para Ba Sing Se?

-amor que esto no es ni tu culpa ni la mía. Katara solamente está paranoica por los rumores de desapariciones y el rumor del secuestro de la hija del rey tierra.

-pero parecía que ella si sentía miedo.

-Kya, seguro nuestra pequeña solo quiere llamar nuestra atención- comentó Hakoda muy despacio.

-¡Katara nunca haría eso!-reaccionó Kya- ¡no sabiendo lo angustiante y desconsiderado que resulta eso!

-así son los jóvenes…

-¡así no es mi hija!

-Kya, discutiremos esto en la mañana. Es mejor irnos a la cama, ella, al igual que tú necesitan descanso.

La señora asintió lentamente. Se volteó a plantó un beso fuerte a su hija en la cabeza y con sumo cuidado salió del cuarto de su hija.

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- Katara se encontró en un salón de Baile, adrenalina pura en cada centímetro del lugar. Jóvenes de todas las clases sociales bailando desenfrenadamente. Entonces pudo avanzar y vio en un pequeño claro al chico que conoció en la tienda de té del señor Iroh. Él le sonrió sugestivamente y la llamó con su danza poco a poco. Estaban a punto de rozar cuerpo con cuerpo hasta que, de pronto, la luz se apagó y Katara fue halada y su boca fue cubierta.

Al instante despertó toda sudorosa. La luz del sol empezaba a golpearla directo en los ojos. El cielo ya no estaba negro como la noche pasada. Estaba claro, claro y brillante. Entonces recordó lo anteriormente pasado y revisó cada centímetro de su habitación. Para su alivio no había nada, ¡nada!

Suspiró de alivio pero aun le preocupaba algo. Sus padres, su hermano e incluso los sirvientes, la creerían loca. Sacudió su cabeza, borrando pensamientos desafortunados y avanzó hasta la puerta. Bajó las escaleras e inmediatamente todos los presentes voltearon a verla con cara preocupada.

-¿rico desayuno?-comentó tomando el lugar en la mesa.

Todos seguían sin responderle y viéndole con lastima.

-parece que si…-comentó ella misma agrandando los ojos exasperada.

-Katara, con respecto a lo que ha pasado ayer…

-déjalo- contestó ella- déjalo si vas a seguir viéndome como si estoy loca.

Hakoda se ahorró todo comentario.

-solo nos preocupamos por ti-comentó Kya-y comprendemos que todo el estrés que estas…

-¿estrés?-preguntó la joven atónita-¡no es estrés!-aseguró- yo sentí y vi algo en mi habitación, aunque fue imposible de reconocer pues la luz se apagó extrañamente.

-Katara, nosotros llegamos a tu habitación inmediatamente. La luz siempre estuvo encendida.

-¡por los espíritus! ¡Que no estoy loca! yo sé lo que pasó, pero también sé que la historia es tan irreal que no han de creerme, es mejor dejar ese tema de lado- en la mesa se respiró un aire de incomodidad. Katara con un carraspeo lo rompió y todos dirigieron su vista a ella claramente preocupados.

"menuda tortura"-pensó para ella misma.

-quisiera pedirles un favor si es permitido.

-puedes hablar-contestó su padre.

-me he conocido con una muy buena amiga de Sokka-empezó ella- su nombre es Suki y me ha invitado a una fiesta de pijamas hoy en la noche a su casa.

-hija, no creo que sea conveniente…

-pero papá-lo interrumpió ella-tu me has dicho que debo socializar con personas aquí y que mejor que con esta pijamada. Y ella es buena chica, Sokka puede comprobarlo-dijo señalando a su hermano.

Sokka de repente fue el centro de atención.

-es cierto-comentó él- ella es una buena chica, además que es centrada, Katara no corre peligro con ella, lo aseguro.

Katara le sonrió a su hermano.

-bien- dijo Kya-pero… tu padre y yo hemos de ir a dejarte a su casa.

Entonces la joven se levantó Feliz. Gracias, gracias, gracias-susurró mil veces.

XXXX

-¡y aquí es donde la magia ocurre!- dijo Suki enseñando a Katara toda su habitación y cerrando cuidadosamente la puerta tras ella. Katara sonrió. Suki y le había dado todo un tour por su espaciosa casa y ahora le invitó conocer su cuarto. Era un lugar cómodo. Tenía una gran cama con edredones verdes y rosas, unos muebles que hacían juego con el color rosa de las paredes, un escritorio y unas cuantas pinturas, lindo.

-¿rosa?-comentó la joven divertida.

-si- contestó avergonzada- fue idea de mi madre.

Katara sonrió suavemente y colocó su maleta sobre la cama.

-¿Qué has traído?

-una pijama, un edredón y debajo de todo lo inservible- dijo Katara con una sonrisa malévola- mi vestido, zapatos, joyas, maquillaje y perfume.

-muy lista-comentó Suki.

-Gracias.

Bajaron a cenar pues, los padres de Suki insistieron en conocer a la joven de la tribu agua y pasaron casi una hora, sentados en la mesa escuchando los alardeos por parte del padre de Suki sobre el éxito de su vida y el enorme agrandamiento de su fortuna. Suki a todo rodó de ojos y Katara sonreía cortésmente a cada comentario.

-oh Suki-dijo su madre de pronto- la próxima semanas llega tu prima a pasar unas cuantas semanas con nosotros- Suki sonrió sin ganas.

-estaré al pendiente. Lamento tener que decirlo padre, pero es hora de que Katara y yo comencemos nuestra pijamada. Debemos retirarnos. Katara y Suki corrieron a la habitación de la joven y se cambiaron sus pijamas a elegantes vestidos. Ambas se veían hermosas.

Suki usaba un vestido plateado, pegado, corto y sexi. Su cabello estaba recogido en una moña con una trenza de lado y usó unos zapatos de tacón alto. Katara iba algo diferente. Usaba un vestido negro muy original. A diferencia del de Suki, el vestido era ajustado hasta la cintura y luego suelto hasta mas arriba de la rodilla. Usó unas sandalias muy raras pero bonitas, de tacón alto y su pelo lo llevaba ondulado, completamente suelto y con un pequeño prensador decorándolo.

-¿y ahora como haremos?

-calma que tengo todo planeado-contestó Suki, poniendo un seguro potente a la puerta. Katara la observó atentamente.

-¿seguro que eso será capaz de detener a tus padres en caso de algún inconveniente?

-si-contestó la joven despreocupadamente-además que ellos después de la cena nunca vienen aquí. Sería una señal de catástrofe su aparición por este lugar.

Katara sonrió-¿Cómo bajaremos?

-ya he pensado en eso… ¿ves ese lugar totalmente oscuro?

Katara asintió.

-es un punto ciego, ya lo he usado para escapar. Por ahí bajaremos.

Ya iban a emprender la ida cuando Suki se dio cuenta de algo.

-necesitamos abrigos y pañoletas-comentó apurada. Rebatió su armario sin cuidado

-¿abrigos y pañuelos para qué?

Suki entonces halló lo que buscaba y tendió las dos cosas a Katara.

-acomódate bien el abrigo y coloca el pañuelo de manera que partes de tu cara sean bien cubiertas.

-Katara hizo lo que Suki le mandó rápidamente. Una vez listas bajaron sin dificultad. Afortunadamente todas las personas que se encontraban absortas al mundo en la casa, no notaron rastro de fuga y las dos mujeres caminaron cautelosas por las calles totalmente oscuras de la ciudad. Gracias a los espíritus no habían encontrado a ningún agente Dai lee.

Llegaron al muro que dividía la parte alta de la ciudad de la media. Katara se extrañó mucho de eso y más cuando Suki la hizo atravesarlo lo más silenciosa posible.

-¿pero a donde vamos?-preguntó Katara en un susurró.

-pues a la fiesta- contestó Suki de manera sarcástica, no hiriente.

-¿Qué no era en la parte alta?

-¿no te lo comenté?-se rió ella- es en la parte baja.

-¡ahí!-exclamó la joven asustada. Pero seguía susurrando.

-sí, eso es lo emocionante-contestó la otra despreocupadamente-y demás cuenta de que no somos las únicas niñas ricas que andan en estas condiciones en estos momentos. Aquí nos gustan las emociones fuertes.

-de muerte-complementó Katara-¿Cuántos años tienes?

-18 ¿y tú?

-16.

-pues mi joven amiga-dijo Suki orgullosa- bienvenida a la vida nocturna.

Cruzaron después el muro que dividía la parte media de la parte baja y se adentraron en la parte más peligrosa y ruin de la ciudad. Se empezó a escuchar el sonido de la música bien fuerte y Katara y Suki se quitaron las pañoletas del rostro. El lugar estaba rodeado de jóvenes y alguien coordinaba la entrada en la puerta.

Katara después de un rato, distinguió quien era.

-no puede ser-susurró.

-bienvenidas a mi taberna-saludó June y miró a Katara con una sonrisa- yo nunca me equivoco ¿satisfecha, niña?

Katara tragó grueso.

-parece que si-comentó burlonamente-espero disfrutes tu estadía.

Katara aun no entendía como había ido a parar a una fiesta donde la propietaria del establecimiento era esa mujer. Miró a Suki no tan segura y esta le dedicó una sonrisa ignorando, por completo el estado de su amiga. La sureña ya no estaba tan convencida de querer entrar.

N/A: espero haya gustado la segunda parte de la historia. No soy de la que acostumbro a dejar adelantos de la historia, pero no me puedo resistir y les dejo lo siguiente para que se acoplen al tercer capítulo. Espero esto no se me haga un hábito. Es broma =)

Adelanto:

-¡los Dai lee!-gritó desesperado un chico en medio de la fiesta- ¡se aproxima un grupo de Dai lee!

-¡Katara! creí que te habían arrestado-dijo Suki aliviada-¿Cómo has escapado?

Su joven amiga miraba con los ojos desorbitados hacia todos lados.

-se cree que arrestaron June-comentó Suki asustada. Katara comprendía perfectamente el terror de la chica. Si June constaba su participación en la fiesta ¡estarían perdidas!

-debemos ir las mazmorras de Ba Sing Se-dijo una decidida Katara.

-¿pero a qué?- se espantó Suki.

-¡haremos que June no nos delate!

¿Les gustó? espero que sí. Hasta luego =)