AVATAR NO HA SIDO MI IDEA, ¡ENVIDIA!
¡Perdón! Debido a la universidad se me ha hecho imposible actualizar mis historias. Culpen a mis profesores no a mí. Este capítulo es algo de relleno, aclarará algunas interrogantes importantes y los pondrá a ritmo para el siguiente.
Sobre Amor: Desorden perfectamente ordenado, no se inquieten, pienso terminar la historia y el capitulo nuevo será subido a mediados de esta semana.
Disfruten la historia…
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Capitulo#4: Extraña conducta durante un funeral.
Katara estaba en su habitación mirando fijamente su figura en el espejo. Ya estaba preparada para ir al entierro de la hija del rey tierra y obviamente estaba vestida bajo los reglamentos que implicaba asistir a estos eventos.
Acomodó cuidadosamente su vestido negro, llevaba unas medias negras y unas botas del mismo color. Una larga cadena caía a través de su cuello con un medallón de oro con su inicial en medio. Llevó el pelo suelto con ondulaciones ligeras y no estaba tan maquillada.
Entonces su madre asomó por la puerta y Katara le dedicó una sonrisa torcida que Kya se limitó a corresponder. Entró cautelosa y se detuvo frente a su hija.
-¿estás lista?- preguntó a Katara. La joven sonrió sin quitar su vista del espejo.
-casi, solamente tengo que arreglar este desorden- dijo apuntando a la pila de vestidos sobre su amplia cama.
Kya rodó ojos- te ayudo…
Ambas se dispusieron a doblar la ropa cuando Hakoda entró por la puerta. Estaba vestido también de negro y muy formal y, aunque fuera su padre, Katara tenía que admitir que se miraba muy atractivo.
-partiré antes pues debo resolver unos pequeños asuntos- dijo con vos seria- los estaré esperando frente al palacio para que entremos juntos.
Ambas asintieron firmemente y Hakoda con un ademán de mano se despidió rápido y salió por la puerta.
Entonces la joven morena miró a su madre con extrañeza.
-¿Qué?-preguntó la señora mientras seguía doblando la ropa.
-es que… es que él siempre se despide con un beso de ti y hoy no lo ha hecho… ¿está todo bien?
Kya le dio una sonrisa tranquilizadora- tu papa y yo tuvimos una pelea…
Katara frunció el ceño, preocupada.
-¡pero no te preocupes!- complementó su mamá- es una simple fricción de pareja… estaremos bien en breve.
-¿Por qué siempre que me dices que no me preocupe termino más preocupada?- preguntó la sureña con una sonrisa.
Kya negó suavemente con la cabeza, divertida. Seguían doblando con afán la ropa de Katara hasta que…
-¿Qué tal tu pijamada con Suki?
Katara agrandó la vista ante la pregunta de su madre; todos los recuerdos de la noche pasada vinieron de manera desembocada a su mente y la dejó paralizada.
Kya volteó hacia su hija con preocupación-¿querida, estas bien?
Si… claro que si- dijo volviendo de su estado de ensoñación- ¿Qué me has preguntado?
-¿Cómo te ha ido en la pijamada con Suki?
-me ha ido bien-contestó nerviosa- pasamos platicando, riendo… nada más. Suki resulta ser una gran compañía.
-¿sabes?-comentó Kya después de un momento- no me quiero imaginar el dolor del rey tierra en estos momentos.
Katara asintió lentamente.
-solo imagínate. Su única hija, encontrada muerta y además el único recuerdo que tenía de su difunta esposa. Un hombre tan bueno en tan feos aprietos.
-¿han dicho donde encontraron a la hija del rey tierra, madre?- Katara pronunció esto muy ansiosa.
-no, pero no me sorprendería que la noticia se difundiera rápido. Los chismes se propagan como polvo en esta ciudad.
-¡Mamá!- gritó Sokka desde el primer piso- es hora de irnos.
Kya sonrió- es mejor moverse antes de que tu hermano se desespere.
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-¿dónde está el rey tierra?- preguntó el avatar a Iroh cuando llegó a las habitaciones de palacio.
-está ahí adentro- comentó el señor con preocupación- ha sacado a todos de la habitación y se ha quedado ahí por horas con su hija.
Aang frunció el ceño levemente.
-¿tu donde has estado?-preguntó Iroh después de un momento.
-estuve resolviendo unos asuntos por lo ocurrido ayer en la noche- habló Aang un poco bajo- los Dai lee han hecho algo que me tiene anonadado y me acabo de encargar de su reprimenda.
-es entendible avatar- asintió el anciano- pero creo que sería mejor que acompañes al rey tierra. Dejarlo mucho tiempo solo no es sano.
El maestro aire asintió, se posicionó en la puerta y tomó una considerable cantidad de aire. Entró muy suavemente y la vista que tuvo al instante le enterneció el corazón. Era una escena digna de retrato si no fuera por la situación en la que se desenvolvía.
La habitación era color crema con algunos detalles de oro en los pilares y las paredes. No había ni un solo mueble en su interior a excepción del banco fúnebre donde estaba extendido el cuerpo de la joven. Ella se miraba bonita, para alguien que estaba muerta.
Estaba usando un vestido blanco inmaculado largo y fluía a ambos lados de la cama como si fuera un manto. Sus manos estaban sobre su estomago, su cabello negro estaba totalmente suelto y con grandes rulos en el. Sus labios fueron pintados en rojo y sus ojos que antes recordaban el color miel ya no se abrían mas. La piel pálida de la joven tenía leves heridas resultado de largas torturas que la llevaron a la muerte pero por eso Aang no negaba que en su lecho de muerte, estaba hermosa.
Entonces los penetrantes ojos grises del avatar volaron a Kuei. Él estaba arrodillado frente al cadáver de su hija y su rostro estaba hundido en el estomago de ella. Su cuerpo temblaba levemente lo cual indicaba que el lloraba y sus manos agarraban las de su hija dándole una ligera caricia.
Aang entonces avanzó hasta ellos y volvió su vista a la ventana. El día estaba soleado y hermoso, irónico pues era la fecha de una verdadera desgracia. Pasaron minutos y minutos en los que no hubo nada de palabras y Aang se empezaba a preocupar del estado tan pasivo del rey tierra que, por lo general era muy platicador. Lo oyó suspirar y vio como levantó su vista hacia él.
Aang colocó una mano sobre su hombro para darle fortaleza.
-¿sabes?- dijo el rey tierra después de un momento- no me había sentido tan perdido desde la muerte de Anayla- dio un hondo suspiro y volvió la vista a su hija- pero ahora con Onelle muerta…
Lloró y a Aang le dio un malestar en el corazón.
-ella era muy callada- comentó después- desde la muerte de su madre creó una burbuja a la cual no pude penetrar y ella se distancio de mi.
Y rompió en llanto. El nómada aire seguía ahí sin comentar nada, solo escuchando y haciendo compañía.
-yo quería verla feliz y protegida- dijo después- por eso te escogí como marido. Yo sabía que contigo ella estaría muy bien, tú la ibas a hacer una mujer muy plena ¿verdad?
Aang solo asintió para responder.
-nuestra distancia era mucha y cuando ella desapareció hace un mes fue un golpe para mí. Tenía la esperanza de poder encontrarla viva pero no se dio y ahora me he quedado con una duda ¿crees que ella sabía lo mucho que yo la amaba?
El avatar le sonrió levemente- ella lo sabía Kuei- completó Aang- estoy muy seguro, segurísimo que ella lo sabía y sé que ella está con su madre ahora, en el mundo de los espíritus. Feliz y en paz.
Estas palabras le hicieron al rey tierra mucho mejor y con afán limpió las lagrimas que resbalaban por su rostro.
-es hora de movernos- dijo levantándose del suelo y miró a su hija con profundo dolor-ya están llegando todos para darle el último adiós.
El rey tierra se inclinó y besó a su hija en las manos y luego le dirigió una mirada muy triste a Aang. El joven comprendió a lo inmediato lo que le quería decir. Aang no estaba para negar y mucho menos para ponerse a pensar, entonces hizo lo que debía hacer.
Avanzó hacia donde estaba la joven, se arrodilló frente a ella, recorrió las manos por su estilizado rostro y se inclinó para colocar un tierno pero firme beso en sus labios, esos labios que antes tenían un suave color rojo y que ahora, tenían el color morado y seco de la muerte.
Fue algo un poco perturbador para el avatar sentir esos labios gélidos, amargos y muertos contra los suyos pero debía hacerlo por el rey tierra y por su compromiso con ella. Se separó después de unos segundos y dirigió su vista al rey tierra. Ahora el señor mostraba una mirada resignada en su rostro.
-es hora de que comience la ceremonia- declaró.
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Katara llegó al inmenso palacio junto con su hermano y su madre. Efectivamente su padre los esperaba en la entrada, los recibió cuando bajaron del lujoso carruaje y se adentraron juntos, como familia, en los muros del palacio.
No pasaron ni cinco minutos de estar ahí cuando Suki se les acercó y fue la oportunidad de Sokka para presentársela a su familia. La joven causó muy buena impresión a Kya y Hakoda pues les dedicaba sonrisas amables, ingeniosos comentarios y grandes observaciones. Ella era muy propia al hablar en estos momentos pero claro que ella no estaba ahí por Sokka. La joven pelirroja tenía un asunto muy delicado que hablar con la joven morena.
Y así cuando pudo zafarse de Sokka en un descuido del joven, haló a su amiga a los jardines exteriores. La llevaba casi corriendo y tenía una mirada de preocupación en su rostro. Se detuvieron frente a una fuente de agua.
-¿pero qué sucede Suki?-preguntó muy preocupada Katara por el estado de su amiga
-debo hablar contigo de algo urgente antes de que nos descubra.
-¿descubrirnos?-se desconcertó Katara- ¿descubrirnos quien?
-mi prima… pero ella no debe escuchar, tengo algo muy delicado que contarte.
-Adelante.
La joven Suki volteó a todos lados, precavida.
-han arrestado a alguien de mucho peso que participó en la fiesta de anoche.
Katara se encogió de hombros-¿y?- declaró- a nosotras ¿Qué? No nos han arrestado, no corremos ningún peligro… deja de preocuparte.
-Katara que esto es serio- pronunció con voz grave- no es un simple joven el arrestado, que es alguien peor.
-pues suéltalo de una vez.
-se cree que arrestaron a June- comentó Suki muy asustada. Katara agrandó los ojos y su corazón latió desenfocado. Si June constaba su participacion en la fiesta, con todo lo que había pasado ultimamente ¡estarian perdidas!
-¿pero quien te ha comentado eso?
-un amigo… la han sacado arrastrada ayer por la noche de su establecimiento.
Katara se llevó una mano a la frente. Estaba perdiendo el control.
-¿sabes lo que esto significa?- preguntó Suki agarrándole los hombros.
-¿Qué si no lo sé? ¡Por supuesto que sí!- dijo quitándose las manos de su amiga- y estoy segura que ella no se querrá hundir en el fango sola.
-¿pero y entonces? ¿Qué vamos a hacer?
-vamos a ir a las mazmorras de Ba Sing Se- comentó Katara muy decidida.
-Suki se extrañó- ¿a qué?
-no importa lo que haga falta, la sobornaremos, haremos lo que sea con tal de que no haga nada.
-pero Katara esa mujer no nos va a salir tan fácil- comentó Suki con preocupación- seguro nos pedirá mucho…- pero fue interrumpida por un grito.
-¡Suki, se nos requiere ya va a empezar la ceremonia!
Y entonces de los arbustos apareció una chica piel blanca, con cabello negro recogido en una moña un poco baja y algo imponente en su postura. Katara la miró con curiosidad mientras se dirigía hacia ellas. Suki sonrió débilmente.
-Katara ella es mi prima Toph- dijo con un gesto de manos.
-Toph, ella es mi nueva amiga Katara.
-¡Mucho gusto!- habló Katara con una sonrisa y le tendió la mano a la joven.
Ella hizo lo mismo.
-el gusto es mío Dulzura.
Katara se extrañó y Suki rió divertida.
-Toph pone apodos a sus amigos.
Katara sonrió un poco y después se percató muy bien de los ojos de la joven. Eran blancos y desenfocados, entonces se dio cuenta y sin que pudiera detenerse a sí misma ya había preguntado- ¿eres ciega?
Toph sonrió. Para nada sorprendida por la pregunta.
-así es- afirmó orgullosa
-¿p-pero como haces para caminar sin vacilar?
-con ayuda de mi tierra control-comentó ella- percibo todo con ayuda de las vibraciones que percibo a través de mis pies con la tierra.
-Toph es una excelente maestra- comentó Suki inmediatamente.
-¡genial!- exclamó Katara y Toph sintió la sinceridad de sus palabras.
-Bueno… podríamos seguir aquí y hablar-dijo Toph con voz fuerte después de un rato- pero como he dicho… va a empezar la ceremonia y debemos movernos.
Katara y Suki la siguieron en silencio.
La ceremonia fue muy emotiva y espiritual. Los sacerdotes de la tierra ungieron y prepararon el cuerpo, hubo discursos de cada uno de los allegados a ella y luego de honras y ofrecimientos el cuerpo de la joven fue quemado. Hubieron partes terribles en la ceremonia pero lo peor, lo que se llevó el premio, fue el intento del rey tierra por quemarse con el cadáver de su hija.
Todo el mundo miraba con pesar al carismático rey. Pero Katara y Suki definitivamente no pensaban en la ceremonia o en los invitados o en el protocolo; ellas estaban preocupadas por su pellejo.
Así cuando todo el mundo se distrajo volvieron a reunirse.
-¿y bien?-preguntó Katara a Suki una vez que estaban solas-¿Dónde quedan las catacumbas de Ba Sing Se?
-debajo del palacio.
Katara se preocupó- ¡genial! ¿Cómo haremos para llegar ahí?
-solo un maestro tierra podría- se encogió Suki de hombros.
Eso le dio una idea a Katara.
-tu prima puede hacerlo…
-¡oh no! ¡Oh no! No la pienso meter en esto.
-¿Por qué? Nos puede ayudar.
-no quiero que se dé cuenta de lo que hemos hecho. Y es muy chantajista, me hará la vida a cuadros.
-pero preferible que sea ella quien se entere y no nuestra familia-argumentó Katara.
Suki pareció pensarlo y asintió.
Ambas iban por todos los nobles buscando a Toph hasta que Kya las detuvo en seco.
-Katara, hija. Te tienes que venir conmigo ya.
-¿pero por qué?
-tu padre quiere presentarnos a alguien muy importante y tienes que estar ahí.
-Suki- Katara dirigió la vista a la pelirroja-te alcanzo luego. Busca a Toph.
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-es un gusto volver a verlo avatar- declaró Hakoda con orgullo acercándose a Aang.
-¡Hakoda!-exclamó con alegría pero bajito para respetar el dolor del rey tierra que no estaba muy lejos- ¡Cuánto tiempo! No nos miramos desde hace 8 años en la tribu agua del norte.
-ya ves- dijo él encogiéndose de hombros- yo nunca me olvido de los amigos.
Ambos encantados se dieron un abrazo.
-¿Dónde está tu familia?-preguntó el avatar ansioso- no he tenido el gusto de conocerlos.
-se reunirán con nosotros en breve- respondió el moreno-lamento tu perdida…-agregó después.
Aang solo asintió pero quiso cambiar de conversación.
-¿Cuántos hijos tienes?
-dos-contestó Hakoda- un chico y una chica. Son mi vida.
-¿Cuántos años tienen?
- mi hijo varón tiene 18 y mi niña apenas tiene 16 años.
-aun son jóvenes-comentó el avatar después de un rato.
Hakoda decidió preguntarle otras cosas a Aang.
-¿y Gyatso?
-en el templo aire del sur. No lo veo desde hace un tiempo.
-¿Cuándo lo vas a visitar?
-no sé- dijo con tristeza-con todos los acontecimientos ocurridos, mi deber como avatar es permanecer aquí.
-ya veo.
Tenían un minuto de silencio hasta que un joven moreno, algo escandaloso y definitivamente muy parecido a Hakoda se acercó.
-¿papá, para que me requieres?
Hakoda sonrió con orgullo y lo abrazó por los hombros.
-¡hijo mío!-dijo con orgullo-te presento a un cercano amigo mío. Avatar Aang este es mi hijo Sokka, Sokka él es el Avatar Aang.
-mucho gusto- dijo Aang y le tendió la mano.
-el gusto es mío-contestó el joven con rapidez.
-¿Dónde está tu madre y tu hermana?
-seguro ya vienen papá…
Katara iba distraída viendo a su lado para ver si Suki y Toph se habían reunido. Necesitaba salir de ahí pronto. Kya notó a su hija totalmente distante y le movió el brazo con lo cual Katara volvió a verla.
-te reunirás con tus amigas después. No tomará mucho.
Katara solo asintió pero seguía viendo a los lados distraída.
Hakoda vio venir a su esposa e hija y sonrió. Cuando Aang logró notar las dos mujeres que se dirigían a ellos tragó duro. Nervioso. Sus dedos le temblaron al igual que sus piernas y sintió su presión bajar notoriamente.
-No puede ser…-susurró.
Katara dejó entonces de buscar a su amiga y prestó atención por fin a su entorno para casi detenerse a sí misma cuando vio al joven de pie al lado de su padre. Agrandó los ojos y también se puso nerviosa ¿acaso se conocen?
-Aang… mi esposa Kya-dijo apuntando a la señora mayor- y ella es mi hija Katara. Kya, Katara… el avatar Aang.
-Mucho gusto- logró articular avatar con voz ahogada.
-el gusto es nuestro- contestó Kya. Katara ni siquiera podía contestar ¿él era el avatar?¿el chico que conoció en la tienda de té? ¿Era una broma o qué? Al parecer… no era broma ¡por los espíritus! ¿Por qué le tenía que pasar eso a ella?
Siguieron así mucho tiempo en los que gracias a los espíritus ninguno de los familiares de Katara pudo notar la incomodidad existente entre el avatar y ella.
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N/A: espero que les haya gustado este capítulo y que ahora les haya dejado claro algunas cosas. Si, la hija del rey tierra está muerta y Toph ha aparecido siendo prima de Suki. Me pareció interesante ya que ambas son del reino tierra y quise emparentarlas.
Zoey: Gracias por el review y espero que te haya gustado este capítulo. Nos seguimos leyendo
Nefertari Queen: gracias por el review y por estar tan al pendiente de la historia. El hecho de que Aang esté libre no significa que le será sencillo estar con Katara. Los problemas apenas empiezan.
Nieve Taisho: bueno… como ya te habrás dado cuenta la hija del rey tierra y Toph son diferente persona aunque en un momento pensé que Toph podía ser la princesa desaparecida, me gustó mucho mas que fuera prima de Suki. Espera los siguientes episodios =)
Damaris: Gracias por tus dos reviews y pude comprobar que te fascina la historia. Me apuré con este capítulo por tus comentarios y espero que te haya gustado la aparición de Toph. Zuko y su odiosa hermana aparecerán en breve.
¿Reviews para este capítulo? Espero que si… =)
