¡Hola a todos!
Aquí de estoy de vuelta con esta idea que surgió de la nada, como todas, yo creo. Me emociona, pero hay ciertos aspectos que aún no aclaro, y eso se los dejaré a ustedes.
Me gustaría saber si les gustaría que haga esta una historia, o one-shots. Cada capítulo puede ser una historia diferente, algunas serán como esta primera, un encuentro simple, otras pueden ser... de TODO, hay miles de posibilidades. Amor, odio, reconciliaciones, peleas, discusiones, rompimientos, incluso ustedes me pueden hacer un pedido.
Así que empecemos con esta primera historia, corta, pero es SOLO EL INICIO ;)
Gracias por leer y un favorsote, dejen su REVIEW, es todo lo que pido.
DISCLAIMER: STEPHENIE MEYER ES LA CREADORA DE TODO EL MUNDO DE CREPÚSCULO, YO SOLO JUEGO UN POCO CON SUS PERSONAJES.
Capítulo 1. POR UN PERRO
Era un día inusualmente soleado en el pequeño pueblo de Forks, así que había decidido sacar al pequeño cachorro Rhode de Jasper a pasear. El pequeño cachorro tenía, al parecer, más fuerza que yo porque me llevaba casi a rastras.
"Rhode," le hablé, tratando de controlarlo. "¡Rhode!" pero como el pequeño no tenía ni dos meses con Jasper, y yo lo veía tan poco, no me hizo caso al llamarlo por su nombre.
Es más, creo que el maldito perro me jalaba con más ganas solo para molestarme. Por más que le hablaba, el perro seguía jalando, tratando de zafarse de la correa que lo mantenía preso y obligado a unos cuantos metros de libertad para recorrer su alrededor.
"Rhode, basta," dije con una voz que traté de que sonara autoritaria, aunque seguramente salió como un quejido y ruego.
Gruñí, molesto y frustrado, cansado y apenas salíamos de la calle principal de Forks.
"Oh maldito perro," dije con más volumen del que planeaba. Rhode se detuvo de golpe, y yo solté un suspiro de alivio. ¡Finalmente!
El alivio que sentí fue premeditado, al parecer. Porque Rhode se volvió hacia mí, sus enormes ojos abiertos y con una mirada que parecía de perrito triste, sus orejas paradas y su lengua de fuera mientras respiraba y me miraba, unos sonidos que supuse eran ladridos empezaron a salir de su enorme hocico, y luego…
"Dios, no," le rogué, porque el perro tonto se me había abalanzado y ahora estaba mordiendo mis zapatos y lo que podía alcanzar de mis piernas, el pantalón lo halaba como si quisiera arrancarme la pierna. "Deja, deja, no, Rhode no lo hagas, NO," pero el perro no me escuchaba o no me hacía caso.
"Odio a los malditos perros," grité para mi mismo, mientras me agachaba con cuidado y trataba de alejar a Rhode mis piernas.
Parecía una pelea, como sino el perro tonto no supiera que morder, si mis zapatos, mi pantalón o mis manos que ahora intentaban alearlo; una trataba de agarrarlo y con la otra trataba de alejarlo jalando de la correa.
Entre renegando con murmullos y quejas y manoteos y lengüetazos y mordidas, escuché una risa musical que me hizo detenerme por unos segundos, volteé hacia el sonido que parecían campanadas pero con un ligero tono burlesco, divertido más que nada. Claro, apostaba que Rhode y yo éramos los personajes principales del show que estábamos ofreciendo, así que en realidad no estaba sorprendido.
Pero quien me sorprendió, fue la dueña de tal sonrisa.
Porque esos ojos, y esa sonrisa me eran tan familiares, aunque no lograba recordar de donde ni de quien.
"Un perro juguetón el que tienes ahí, ¿huh?" preguntó la castaña, que era hermosa, por cierto, con una sonrisa desdeñosa.
Pero también capté el doble significado de sus palabras. Me estaba peleando con un cachorro, ¡Por Dios! Era obvio que se estaba divirtiendo con el espectáculo que éramos Rhode y yo.
Sonreí, asintiendo. "Eso creo," dije asintiendo al perro que volvía a atacar mis zapatos.
La chica sonrió. "Siempre supe que no eras del tipo que le gustaban los perros."
"Me gustan, pero de lejos," le aclaré, y luego arrugué la frente. "Espera, ¿te conozco?"
La sonrisa en su rostro cayó. "Ahm, algo así."
Mi frente se arrugó aun más.
"Soy Bella… Bella Swan," dijo con tono inseguro, e incluso algo avergonzado.
Bella Swan… Isabella Swan… ¡Oh!
"Creo que estudiamos juntos hasta el sexto grado," Bella empezó, mientras yo trataba de recordar a la pequeña Bella que había conocido y diferenciarla de la mujer que veía ahora frente a mi. "Luego tu familia se mudó a Chicago, creo recordar."
Asentí ausentemente.
¡Por Dios! Ella era Bella Swan.
"Bella," dije con entusiasmo. "Wow, casi no te reconocía. Has… cambiado."
Bella se sonrojó, y me pregunté a mi mismo cómo era posible que no la hubiera reconocido. Aunque era comprensible, la última vez que la había visto solo tenía once años. La chica ni siquiera entraba a la pubertad, y había tenido brackets. Su cabello era súper corto, apenas le había alcanzado los hombros; y ahora, ahora era una mujer con todas las de la ley.
"Bueno," Bella murmuró, más roja que antes; supuse que se dio cuenta de como la veía. "Tu no has cambiado nada."
"Supongo que no," le dije con una carcajada. "Ya que tú si me conociste."
De nuevo, Bella me sonrió con una sonrisa despampanante. "Escucha, suelta al cachorro, no irá muy lejos. Solo quiere olfatear, conocer lo desconocido. No creo que tengas problemas."
Noté por primera vez, que Bella también sostenía una correa y del otro lado había un enorme perro que lucia completamente inocente pero estaba seguro que me tumbaría fácilmente si lo intentara.
Bella sonrió, "No es de temer, Edward."
Le sonreí de regreso, no muy convencido. "Claro que no. Pero, oye, gracias por el consejo."
"No hay problema," me respondió divertida. "Bueno, me tengo que ir."
Empezó a girarse, cuando la detuve. "¿Qué te parece si un día de estos salimos por una taza de café o algo? ¿Ponernos al día y todo eso?"
Me miró con una chispa en los ojos, que hizo que mi interior pareciera estar lleno de revoloteos extraños. "Claro, cuando quieras," y con eso se fue.
Cuando Bella desapareció de mi vista, me volví al cachorro infernal, y solté su correa, de inmediato empezó a oler por todos lados pero nunca se alejaba demasiado, volvía y se iba, hasta que empecé a caminar por la calle, yo siguiendo al cachorro y el a mí.
Bueno, parecía que Bella había tenido razón.
Ahora solo hacía falta que le pagara con una taza de café, al parecer.
Sonreí, con Rhode ahora caminando a mi lado, mientras pensaba en Bella Swan. ¡Quien lo hubiera dicho!
Y arrancamos, dejenme sus opiniones, es toda la recompensa que espero :D
Gracias, saludos.
PIDAN CHICAS, SI HAY ALGO QUE LES GUSTARÍA LEER, DEJENMELO SABER Y ME PONDRÉ A ESCRIBIR :D
