DISCLAIMER: ninguno de los personajes pertenecen a mi persona, sino a SNK Playmore.

Capítulo diez.- Lo que todos buscamos

Momentos más tarde, Heidern entró a la habitación de Leona, que preguntó:

-Hola, padre. ¿Dónde están los demás?

-Fueron a la base, escucha: si quieres hoy puedes venir, pero si quieres descansar…

-No, quiero ir a la base. Este lugar me deprime- miró a un costado algo triste- Iori y yo terminamos.

El Comandante se quedó pensativo un momento, y después dijo:

-La vida es así, Leona. Es como un libro. Algunos personajes son momentáneos y otros, perduran hasta el final de las páginas. Hay alguien mejor esperándote, de eso puedes estar segura.

-Padre…- dijo tímidamente Leona- Ya encontré a esa persona, y por eso es que Iori se fue. Estoy dispuesta a estar con él, y si usted está de acuerdo, estaría más que feliz.

-Nómbralo- dijo Heidern, algo impaciente- No me digas que es Dash, porque es muy malhumorado…

-¿K'? ¡No! Padre, la persona que quiero es…

-¡¿JOOOOONEEEESSS?!- se escuchó retumbar en todo el hospital.

Allá en la base, en la habitación de Whip, estaban comiendo pizza Ralf, Clark, Whip, K', Kula y Máxima. Ralf se sacudió un poco:

-¿Qué te pasa, Ralf? ¿Descubriste que eres gay?- preguntó pícaro Clark.

-Cierra el pico, sentí que alguien gritó mi nombre con enojo. ¡BRRR!- contestó Ralf.

En la noche, llegaron el Comandante y Leona. Heidern agradeció a K', Máxima y Kula por la ayuda que les brindaron, y dedicó una mirada seria y amenazadora a Ralf, que no entendía porqué demonios su Comandante lo miraba así. Heidern se retiró. Leona se quedó con ellos, y todos la abrazaron (excepto por K', quien sólo le estrechó la mano). El koala se le subió al hombro a la chica del cabello azul.

-¿Y este quién es?- preguntó sonriendo.

-Es la mascota de Whip. Se llama Mini-K, y lo bauticé yo- dijo divertido Ralf. K' miró a su hermana con el ceño fruncido y preguntó:

-¿Cómo dice? ¿No dijiste que se llamaba Kel'tuzahl?

-Se llama así, pero sólo responde al nombre de Mini-K- contestó sonriendo Whip.

Todos rieron, especialmente Kula, y K' miró desafiante a Ralf, pero al final hasta a él le causó algo de gracia. Trajieron unas cuantas cervezas.

-Ni se te ocurra- advirtió K' a Kua, que había agarrado una.

-No seas aburrido- dijo ella, dando sorbos a su botella. Más tarde, Máxima se marchó, y Whip le dijo a su hermano:

-K': estoy saliendo con Clark- estaba borracha. K' miró a su cuñado como analizándolo con Rayos X, y este le sonrió.

-Yo creo que hacen linda pareja-comentó Kula- A mí también me gustaría encontrar a alguien.

K' la miró con el ceño fruncido y la tomó del brazo.

-Es hora de irnos. Nos vemos- se despidió y Kula protestaba. Se marcharon.

-¿Cómo te sientes, Leona?- le preguntó Clark, tomando de su botella.

-Mejor. Sanaré dentro de una semana, pero ya no me duele tanto.

-Bueno, muchachos, me voy a dormir. Los veo en la mañana- avisó Ralf y se fue.

-Yo también me voy a dormir- dijo Leona, levantándose rápidamente.

-SÍ, CLARO, ¡A DORMIR!- se burló Clark.

-Ya cállate, Clark- le dijo ella, sonriendo y salió, en dirección a la habitación de Ralf. Tocó la puerta, y él la invitó a pasar. Se sentó en el sillón, y después de cerrar la puerta, Ralf se sentó a su lado. Sin previo aviso, ella se le abalanzó a abrazarlo. Él sonrió y la abrazó aún más fuerte.

-¿A qué se debe este efusivo abrazo?-preguntó él aún sonriendo.

Leona no respondió de inmediato. Necesitaba aclarar todas las ideas que tenía, y empezó por decir:

-Si hay una razón por la que desperté, es por ti. Y no me refiero sólo a esta mañana en el hospital, sino a todas las veces que entré en disturbio, y cuando quise acabar con mi vida. Salí de todos ellos gracias a ti. No necesitaba hacer cambios en mi personalidad o en mi ropa para que me quisieras, porque lo hiciste desde el principio. Tú completas las partes desaparecidas en mí, y me haces ser una mejor persona. Y ya no me importa nada, nada de lo que pasó, porque lo único que quiero ahora es estar contigo. Quiero hacerte feliz, envejecer a tu lado, y es que ya te adueñaste de mí. No quiero ser sólo feliz: quiero ser maravillosa, extraordinaria e infinitamente feliz, y sólo hay una persona que me hace sentir así: creo que ya dejé en claro quién es- concluyó, recuperando el aliento tras semejante sermón. Él sólo se le quedó viendo, sonriente, y a ella le impacientó que no le respondiera nada.

-¿No me vas a decir nada?

-Empezaré por decir esto-le dijo él, sonriendo como siempre, y acto seguido le dio el beso más largo y maravilloso que tuvo en la vida. Cuando él separó sus labios de los de ella, le susurró- Te amo más que a mi propia vida. No creo que exista la palabra para describir lo que siento por ti, pero ten por seguro que siempre estaré ahí para cuidarte, hacerte reír y sobre todo: amarte.

Ella sonrió y se levantó, dispuesta a irse, pero él la sujetó del brazo, y le dijo:

-Esta vez, ningún doctor nos molestará si dormimos juntos.

-Mmm, aunque eso le daba un toque de aventura, debo reconocer que será mucho más cómodo- caminó hacia la cama de Ralf y se acostó- ¿Vienes?- preguntó algo traviesa.

-Claro que sí, pero será una noche muy larga y hay que ahorrar luz- dijo mientras apagaba las luces y el televisor.

Al día siguiente decidieron ir a la playa. Antes de partir, el Comandante pidió a Ralf hablar un momento a solas. Esto lo atemorizó un poco, pero tomó valentía y lo siguió.

-¿Prometes que la cuidarás bien?- preguntó serio Heidern. Ralf abrió los ojos, sorprendido.

-¿Alguna vez le he fallado, Señor?- contestó algo sonriente. El Comandante suspiró, y se dio la vuelta, mirando por la ventana.

-Lárguese de mi oficina, Jones- contestó, amablemente. Ralf sonrió y se marchó, sabía que Heidern se daba la vuelta cuando sonreía para que nadie lo viera.

Más tarde, se encontraban los cuatro sentados frente al mar.

-De verdad que ustedes dos comen como bestias- dijo Whip observando a Clark y a Ralf hacer una competencia de comer sándwiches.

-Puede ser, pero al menos a nosotros no se nos va la comida al trasero, como a ti, ¿verdad, Clark?- respondió sonriendo maliciosamente Ralf.

-¿CÓMO?- exclamó Whip, y los empezó a perseguir para darles la paliza de su vida.

Leona se rió al verlos corretear, se un lado a otro, y por primera vez, no deseó ser otra persona, porque ya lo tenía todo en esta vida.

"Lo que todos buscamos, puede estar en frente tuyo, sólo tienes que dejarlo entrar en tu vida"

Leona Heidern

N/A: si es que fuiste tan paciente y genial como para leer esta biblia (xD), te doy mil gracias y te debo un helado de chocolate. Sólo te pediré un favor más (si quieres; sino, no hay problema): déjame un review diciendo cuál fue tu capítulo favorito y porqué. Nada más. ¡Ah! Y si no te gustó ninguno, por favor déjame un review explicando porqué y en qué puedo mejorar. Tu opinión es muy importante para mí. ¡Qué tengas un lindo día!