-Señoritas sus clientas preferidas las llaman de nuevo- dijo el camarero dirigiéndose a Quinn y a ti.

Sonreíste mientras cortabas unos calabacines, habían pasado unas 4 semanas desde que comenzaron a venir todos los fines de semana Rachel y Brittany a cena, no solo los viernes o sábados…ellas iban viernes, sábados y domingos. Siempre les hablaban para felicitarla aunque platicaban más de otra cosa. Te encantaba la sonrisa de Brittany…

-Santana deja de babosear te cortaras un dedo- dijo Quinn

Frunciste el seño.

-Es mi dedo…-

-¿Quieres ir a ver a B-r-i-t-t-a-n-y?-

Dejaste el cuchillo donde estaba y comenzaste a caminar hacia la puerta.

-No sé porque te desesperas tanto…tal vez porque Rachel desaparezca de la silla, es tan pequeña que podrías no verla-

-¿Por qué siempre tienes que insultarla?-

-¿Por qué ella debe ser siempre tan molesta?- preguntaste

Ahora venían los nervios, no sabias porque siempre te sentías nerviosa de ver a Brittany, las manos te sudaban y tu corazón comenzaba a latir muy rápido. ¿Por qué siempre lucia tan bella?

-Buenas noches. – dijo Quinn

-Buenas noches- dijeron las dos niñas

-Espectacular el helado y las hojas que hizo con el chocolate estaban hermosas- dijo Rachel

Esa niña tenía una voz que te irritaba un poco y más si hablaba rápidamente pero te molestaba más que no dejaba hablar mucho a Brittany.

-Gracias Srita. Berry-

-Te he dicho que puedes llamarme Rachel-

-Gracias Rachel-

Ver a Quinn contestando tan sumisa y casi babeando te producía asco.

-Siempre excelente Santana- dijo la pequeña morena dirigiéndose a ti.

-Gracias-

Querías controlar tus ojos pero no podías apartarlos de Brittany, estaba preciosa te sonreía

-¿Disfruto la cena?- preguntaste viéndola.

-Siempre la disfruto, cada día me sorprendes Santana-

-Gracias siempre trato de hacer lo mejor para…usted…ustedes- dijiste sonriéndole y corrigiendo a lo ultimo

- Vamos merecemos que nos traten de "tu" somos conocidas – y te guiño un ojo

El corazón se te paralizo con ese guiño, ella siempre hacia alguna seña o decía algo que te dejaba babeando toda la noche o en otro mundo.

-En...en...tendido Brittany- dijiste no podías hablar bien siempre te pasaba eso con ella.

-Debemos dejarlas tenía una glaseado que terminar y creo que S estaba terminando una guarnición- dijo Quinn

-Muy bien, nos vemos mañana- dijo Rachel

-Hasta mañana S- dijo Brittany sonriendo con complicidad

-Nos vemos mañana- dijiste sonriendo

Los primeros días la chica rubia se había comportado muy tímida pero desde hace dos semanas ha estado siendo tan…. "coqueta" seria la palabra, que te dejaba con el pulso acelerado.

Cuando entrabas de nuevo a la cocina parecía todo más hermoso y brillante.

-Tu sonrisa se ve tan de gente tonta- dijo Quinn

-Si igual que la tuya- contéstate

Ese día había sido agotador tenias que encárgate de muchas cosas y cada día aumentaban mas las personas que iban al restaurante, todo estaba marchando perfecto.

Iban camino a tomar un taxi el departamento estaba lejos del restaurante pero te gustaba mucho el lugar así que nunca te quejabas.

-Hogar, dulce hogar- dijiste al abrir la puerta.

-Quítate quiero tirarme en la cama- dijo Quinn empujándote.

-Quinn yo también estuve trabajando no hace falta que me empujes…aunque sé que te mueres por tocarme – y comenzaste a reírte.

-En tus sueños López-

Desde que el Sr. Shuester se hizo cargo de ustedes nunca se habían quejado de nada el apartamento era una maravilla, el último piso del edificio con una terraza hermosa y una vista agradable de la ciudad, les había dado un presupuesto para decorar el departamento a su gusto Quinn se encargo de todo eso. Para ti era todo maravilloso nunca habías tenido tantas cosas, tu familia siempre había sido muy moderada en los gastos, siempre tenias que ganarte las cosas que querías.

Te tiraste en la cama y dormiste hasta el otro día.

-Buenos días Rubia- dijiste

-¿Por qué tan sonriente?-

-No sé creo que será un día magnifico, aparte vernos a todos los chicos, quiero ver como Kurt muere de celos cuando me pidan mas platillos a mi-

-¿Hicieron de nuevo apuestas?-

-Sí-

-¿Qué apostaron?-

-nada interesante- dijiste

No podías decirle que habías apostado dos días de descanso si tu perdías ambas debían cubrir a Kurt y Blaine. Caminaste lo más lejos de Quinn dirigiéndote hacia el balcón.

-Nada interesante no me llevara a trabajar dos días más, verdad Santana- te dijo

Te quedaste callada no podías mentirle era algo que no te gustaba hacer.

-No perderé-

-¡Santana!- te reprendió

-Vamos Quinn nunca pierdo-

-No DEBES perder porque la próxima semana tienes exámenes- sonaba igual que una madre reprendiendo a su hijo.

Ella seguía hablando y hablado pero tu mente estaba pensando en Brittany querías verla hoy no te importaba si solo eran unos minutos cada encuentro te inspiraba más.

Te encantaban los domingos, que era cuando todos se reunían, bromeaban, apostaban, competían, platicaban y cocinaban. Se habían convertido en una familia aun recordabas el primer día de trabajo todos eran unos desconocidos para ti después de unos meses eran tus inseparables amigos.

Llegaron justo a tiempo al trabajo se habían atrasado porque Quinn no encontraba su mandil de la suerte.

-¡La pareja del año!- dijo Kurt cuando cruzaron la puerta

-No somos pareja- dijiste.

-Chicas…viven juntas, llegaron de California juntas, son la mejor pareja para cocinar, siempre están alrededor una de la otra, no somos homofóbicos – dijo Tina riendo

Algún día dejarían de molestarlas, pensaste.

-Soy demasiada chica para López- afirmo Quinn

Pusiste los ojos en blanco.

-No responderé a eso Fabray- dijiste

-Santana, ¿Por qué siempre me dejan de lado Kurt y tú con sus apuestas?- pregunto Mike

-Yo no comencé fue Kurt dile a él-

-Mike no te tome en cuenta porque no quiero que toda la semana este solo una pareja, el próximo domingo serán Tina y tú versus a los ganadores de esta semana- dijo Kurt mientras observaba a Blaine apuntar unas cosas.

-Yo nunca acepte una apuesta- dijo Quinn

-Ella siempre se pone así pero disfrutas cuando ganamos… ¿Quién hizo una danza de la victoria la semana pasada?- preguntaste

Todos comenzaron a reír.

-No fue para tanto- dijo Quinn algo sonrojada.

-¡Solo ganare para verte bailar de nuevo Q!- dijiste guiñando un ojo

Antes de comenzar la noche, todos hacían sus rituales para buena suerte, tú solo cerrabas los ojos y buscabas el recuerdo que te hacia seguir adelante.

La noche estaba aun joven y no dejabas de trabajar como maniática tenía muchas cosas que hacer, en un momento estabas preparando una salsa agridulce y de repente cortabas pedazos de vegetales de la temporada para hacer una entrada aparte de que siempre estabas gritando a la gente para que todo saliera "magnifico" no había menos para ti.

-¿Cómo va todo López?- dijo Quinn mientras preparaba un caramelizado.

-Estupendo, estamos pateando el trasero a Porcelana- dijiste riendo

-Te escuche Santana- grito Kurt

Amabas tu trabajo.

-Disculpe...tenemos un problema con un cliente- dijo tímidamente un camarero detrás de ti.

Volteaste rápidamente.

-¿Un problema?- dijiste confundida

-Si…al parecer no le gusto la comida…a toda su mesa son 5-

-¿Qué?... ¿Yo la prepare?- tu voz se teñía de escepticismo

-Sí, ellos quieren hablar con usted, el señor parece molesto-

El lo que transcurría inédita conversación en la cocina todos se había quedado asombrados, nunca nadie había salido para recibir una queja tal vez le decían al mesero que quería cocer mas su pollo o carne pero nunca un cliente se había molestado tanto como para llamar a un chef y menos a Santana porque todos admitían que ella era la mejor de todos.

Tus nervios dispararon la adrenalina por tu sistema, estabas impactada pero solo duro unos segundos sabias que algún día iba a pasar era un reto aceptar las criticas buenas y malas tenias que salir con aplomo.

-Ok, te sigo- dijiste

Quinn se acerco y te seco el sudor de la frente.

-Esto debe ser un error- dijo

-Gracias, pero no soy perfecta- contéstate

Agradeciste el gesto de Quinn.

-¿Qué orden era?- le preguntaste al mesero antes de salir

-Para usted debió ser número 35 para usted-

Mientras lo seguías tratabas de repasar mentalmente que habías cocinado siempre recordabas pero estabas muy nerviosa y tu mente era un caos total. Cuando llegaste a la mesa tres cosas te sorprendieron.

Numero uno: Brittany se encontraba en esa mesa.

Numero dos: No estaba solo con Rachel, había tres personas, dos que podrían ser sus padres, sus tíos o algún pariente de Brittany, la otra podría ser novio o su primo, hermano era muy parecido a ella.

Numero tres: Se había quejado ellos, Brittany le encantaba lo que cocinabas.

-Buenas noches-

Todos se giraron hacia ti menos Britt que se quedo entretenida viendo su celular sobre la mesa.

-Usted es el chef – dijo el señor que parecía ser el "señor molesto" su tono de voz no era en pregunta, parecía malicioso.

-Sí, disculpe señor me informaron que hubo una queja- contéstate

-Claro hay no una queja si no 5 quejas, debo decirle sinceramente…usted es terrible en esto de cocinar-

Esas últimas palabras te cayeron como un golpe en el estomago.

-Disculpe- dijiste sin creer lo que habías escuchado

-Claro disculpas aceptadas la verdad usted no parece de tanta categoría como para cocinar-

Te enfureció ver que el entendió que estabas pidiendo disculpas sobre como cocinabas. Pero controlaste, aprestaste los puños pero solo asentiste.

-Espero que esto llegue a la administración, no tengo nada contra ti pero esta es una de mis más terribles cenas-

Lo miraste bien para recordar su rostro, ojos azules, cabello castaño, blanco, te miraba diciendo casi "desprecio" en ella. Recorriste la mesa de nuevo, solo la señora te miraba también ella era rubia y bonita pero lucia como una clásica esposa con un esposo millonario.

-Cuando el cliente no está contento con la comida la cuenta va por el chef, así que no se preocupe no tendrá que pagar por nada- dijiste tu voz sonaba hueca

-Me alegra, tengo dinero como para comprar este restaurante y todo lo que contiene pero sería como tirar el dinero al drenaje si pago esta cuenta- te dijo sonriendo.

Querías golpearlo tan fuerte, pero solo bajaste la mirada derrotada.

-De nuevo pido disculpas-

-Gracias…ya puedes irte…bueno primera retira mi plato- te dijo

Era lo peor que te podía hacer.

-Yo lo retiro- dijo rápidamente el camarero.

-No, quiero que lo retire ella- dijo

-No se preocupe- dijiste y tomaste el platillo.

Ternera con salsa de pimientos con guarnición de papas en salsa dulce. Ese era el platillo, recordaste de golpe que te habías sorprendido cuando viste 5 platillos iguales para una misma mesa. Mientras levantabas el plato miraste rápidamente a Brittany que seguía mirando su celular por un momento pensabas que ella iba hacer uno de sus dulces comentarios pero solo sé quedo callada.

-Bueno ahora si podemos irnos todo en este restaurante es patético -

Eso no ibas permitir, podía insultarte pero no insultar a todo el mundo que trabaja en el restaurante.

-Disculpe señor por decirle esto pero yo acepto que mi comida no le agrado pero no tiene el derecho de hablar así del restaurante tenemos mejores chefs que yo así que puede quedarse y pedir lo que usted quiera-

Se levanto abruptamente y te toco con su dedo tu hombro.

-Yo decido cuando algo es patético, señorita así que puede quedarse con sus palabras-

Ibas a contestarle pero observaste muy bien que Brittany ya no miraba su celular ahora estaba mirándote, parecía alarmada así que decidiste retirarte.

-Entendido señor-

Caminaste rápido a la cocina y arrojaste el platillo al lavadero fuertemente te encerraste en la bodega de verduras.

NA: Hey! No iba actualizar pero ya entrare a clases así que les dejo un pequeño adelanto. Gracias por todos sus comentarios la verdad no estaba

muy segura de la historia pero gracias a ustedes ahora estoy 100% segura.

un saludo!

He vuelto! xDD

De nuevo muchas gracias por las alertas y los comentarios! Cualquier cosa pueden mandarme un mensaje. Gracias!

p.d perdón por los errores pero lo acabo de terminar de escribir.