¡Hola!

Gracias a Cris Snape, Mery Vedder, damcastillo, Gaby Sara y AnnaGreen por los reviews de la historia anterior.


5

Cho Chang

Fortaleza

Cho empieza a preguntarse qué le ha hecho ella al mundo para que la trate así.

Porque perdió hace tres años a Cedric; al final del Torneo de los Tres Magos terminó su relación en el momento en que Harry apareció con el cadáver del Hufflepuff en la entrada del laberinto en el que se desarrollaba la Tercera Prueba. Voldemort –ya se puede decir su nombre sin miedo, está muerto– le arrebató a su novio de la forma más cruel posible.

Intentó rehacer su vida con Harry. No lo logró; ella estaba demasiado rota y él demasiado despistado como para que pudiese funcionar.

De modo que, cuando consiguió reponerse casi del todo, Cho empezó a salir con Michael Corner. Fueron dos años maravillosos, en los que volvió a sonreír y el dolor por la muerte de Cedric se volvió un rumor lejano que sólo la dominaba en contadas ocasiones.

Pero ahora también ha perdido a Michael.

Cho se deja caer en la tumba de su novio, que es la quinta lápida de la tercera fila del Cementerio de los Caídos. Detrás de ella tiene Hogwarts, tras varios meses reconstruido por completo, pero no le presta atención a su antiguo colegio. Simplemente mira el nombre del joven grabado en la piedra y lo echa de menos hasta que las lágrimas escapan de sus ojos rasgados, resbalan por sus mejillas y caen en las letras.

Cuando no puede resistirlo más, Cho hace aparecer un ramo de amapolas y lo deja sobre la fría lápida. Acaricia los pétalos de las flores, recordando las tardes que pasaban en el campo rojo que había junto a la casa de él. Se siente un poco mejor rememorando los tiempos felices. Lo indiferentes que eran a la Guerra cuando estaban juntos.

Pero luego se da cuenta, de nuevo, de que todo eso ha terminado y no va a volver. De nuevo la han abandonado.

Cho se limpia las lágrimas. Está cansada. Cansada de enamorarse, de hacerse ilusiones y de que se las quiten cruelmente. Ella sólo quiere ser feliz; y cuando las cosas van bien siempre ocurre algo que hace que su vida se tuerza y esté a punto de ser engullida por la tormenta, como un barco que va escorándose continuamente y está a punto de hundirse.

Pero, aunque sería infinitamente más fácil dejar que la tormenta la hiciese naufragar, Cho es fuerte, mucho más de lo que cree, y podrá resistirlo.


Notas de la autora: Ay, pobre Cho, se le mueren todos los novios... pero ésta va a tener a alguien como que me llamo Cristina.