"Hola acabo de despertar estaba algo cansada de anoche, espero que todo este saliendo bien. Cuídate"
Una sonrisa surco tu rostro al leer por onceava vez el mensaje, estabas en una cena con algunas personas importantes pero no parabas de mirar tu celular, de nuevo no sabias como contestar ese mensaje. No querías sonar muy dura ni seca pero tampoco ansiosa o desesperada.
-Señorita Pierce- dijo alguien
-Disculpe- contéstate
-Estaba preguntándome que extienda su viaje un poco más para poder mostrarle una de las más grandes atracciones de África-
Todos estaban mirándote fijamente esperando la respuesta. Gente con trajes caros, joyas, perfumes diseñados para ellos, teléfonos celulares con incrustaciones de algún metal precioso, sirvientes ofreciéndoles todo lo que pudieran en cualquier momento. No habías viajado tanto para esto, te molestaba que tus viajes para sondear como estaban las obras benéficas terminaran en esto.
-Realmente no viaje tanto para ver que las grandes atracciones de África por lo que escuche mientras platicaba son matar animales. Ninguna persona con esa falta de ética pertenece a las empresas Pierce's, si me disculpan debo retirarme-
Dejaste un gran alboroto cuando te levantaste pero no te importo para nada.
El penthouse estaba tranquilo, oscuro y muy fresco. Dejaste los zapatos en el camino al sofá. Te aventaste sin contemplaciones.
-Uf- dejaste escapar.
Búscate de nuevo tu celular en tu bolsillo.
-Debo contestarle el mensaje –
"Hola, perdón por tardar tanto en contestar. Todo está saliendo como pensé que saldría. ¿Todo está bien por allá? Cuídate mucho"
Suspiraste de cansancio.
Tu celular anuncio que tenía un mensaje:
"Hola. Todo bien por acá. Mañana iré con los Berry a una clase de cocina. No te preocupes si no puedes contestar sé que debes estar haciendo cosas importantes"
Una sonrisa enorme apareció en tu rostro.
"¿Iras a clases de cocina con los Berry? No te preocupes, no eran cosas importantes solo cosas que quitan tiempo"
El celular estaba sobre tu estomago y contemplabas el techo pensando en todo el revoltijo de cosas que debías hacer.
Sentiste como vibro el celular y rápidamente lo tomaste.
"Rachel me dijo que sus padres querían unas clases conmigo no puedo decir que no, mi punto débil es cocinar"
Sonreíste al leer ese mensaje, de hecho siempre sonreías al recibir noticias de ella. Rachel te mantenía al día sobre Santana.
Aun recordabas como Rachel te había hablando diciéndote que una tipa había estado coqueteando con Santana y que no te preocuparas "Yo me encargo de todo" te dijo aunque sería bueno mencionar que no te dejo hablar más de dos palabras.
"Me acabas de dar un gran tip para que nunca digas que no"
Ansiabas con todo tu corazón dejar todo y volar hacia Boston. No te sentías feliz, de hecho eras miserable.
¿Por qué sigo haciendo esto? Siempre te preguntabas.
La vibración de tu celular te trajo de vuelta al mundo
"No abuses de ese poder"
Estos pequeños momentos de felicidad que te traía solo con recibir esos mensajes eran los que te mantenían cuerda y con ánimos. Luego recordaste todo la distancia que te separaba de Santana y gruñiste.
La superficie del piso estaba algo fría cuando caminabas hacia la oficina debías ver qué era lo siguiente que por hacer.
Algunos papeles y una agenda llena de notas adornaba el escritorio, la atmosfera se sentía más pesada, no querías ver las toneladas de cosas que te faltaban por hacer.
Visita al centro comunitario 8:30
Reunión director del centro 9:30
Reunión director publicidad
centro comunitario 10:30
Almuerzo principales benefactores 11:30
Viaje a Sudáfrica 1:30
La lista seguía y seguía, aspiraste profundamente. Estabas cansada, muy cansada.
Existen siempre esas mujeres, que saben que llega de visita la hija del dueño de la empresa y que es lesbiana, que te miran de una manera que en estos momentos te incomoda. Deben saber de tus múltiples aventuras pero eso era antes…Antes de Santana ahora no existe una mujer tan hermosa como ella, nadie posee la sonrisa que ella tiene, nadie hace que tu corazón se acelere y tu estomago sienta millones de mariposas revoloteando como locas.
Bueno en estos momentos esta una chica mirándote directamente, hace unos momentos alguien la presento Alice o Alexis no recordabas bien su nombre, tomaste un sorbo del vino y seguiste sonriendo mientras escuchabas la conversación.
-Disculpen – dijiste mientras te dirigías al baño debías escapar de esas miradas.
El espejo te devolvió el rostro de alguien muy parecido a ti, lucias mayor y algo cansada. No habías tenido noticias de Santana lo último que te había dicho es que estaba llegando a casa de los papas de Rachel.
-¿Esperas alguna llamada?-
Alguien te acompañaba.
Sonreíste por educación.
Abriste el grifo y el agua estaba algo fría, actuarias totalmente normal, saldrías del baño y seguirías en la fiesta actuando como si estuvieras muy interesada en tu trabajo que estabas haciendo.
-Luces aburrida, sabes puedo ayudarte a divertirte un poco-
Miraste sorprendida a la mujer.
-Yo…estoy bien-dijiste.
-Bueno no lo pareces- contesto
Volviste a mirar el teléfono celular.
-Esperas una llamada- esta vez no fue una pregunta.
Asentiste.
-Sabes tu novia no se enteraría de lo que paso si eso te preocupa-
-Gracias pero tengo que volver a la fiesta- el tono de tu voz fue frio y firme
Querías dejar en claro que no estabas interesada.
Miraste de nuevo la fiesta y suspiraste.
Habías suspirado mucho últimamente. Este suspiro era de cansancio y hastío, no querías estar aquí.
"¿Por sigo haciendo esto si no quiero hacerlo?" pensaste
Renunciaste a tu sueño de ser bailarina por estar en paz con tus padres pero ¿valía la pena?
Tus hombros estaban duros de tanto estrés, estabas constantemente irritada y cansada. No querías vivir así. Recordaste un mensaje que recibiste antes de Santana.
"¿Por sigues haciendo esos viajes si tanto te molestan?"
Nunca supiste que contestar y cambiaste de tema. Estabas pagando un precio alto por hacerle caso a tus papás.
-Señorita Pierce- tu asistente te hablo.
-¿Qué ocurre?-
-La señorita Berry me marco dijo que no contesta su celular-
Búscate en tu pequeño bolso y encontraste tu celular con 10 llamadas perdidas de Rachel. Te habías perdido en tu mundo reflexionando, de un momento a otro una oleada de nervios te inundo.
Marcaste rápidamente.
"-Briit-"
-¿Que ocurre Rachel?-
"-Santana le dio clases de cocina a mis papás-"
-Lo sé Rachel, ¿Algo paso?- preguntaste nerviosa
"-Britt realmente no sabía que esto iba a pasar-"
-Rachel me estas preocupando mucho-
"-Lo siento Britt, Puck llego de visita-"
Tus ojos se abrieron de sorpresa
-¿Santana estaba allí?-
"-Si-"
-¿Puck la conoció?-
"-Si-"
-¿Esta llamada es para decirme que Puck quedo fascinada con ella y la esta acosando como siempre hace con cualquier tipa buena que se cruza en su camino?-
"-Si y mis papás están insistiendo para que acepte una cita con él-"
-¡Rayos!-
Noah Puckerman tenía fama de Casanova, siempre obtenía lo que quería aunque esta vez sería una excepción.
Si estabas esperando un motivador más para dejar todo y regresar a Boston lo habías encontrado.
-Estoy saliendo ahorita para Boston, Rachel no dejes que acepte-
Colgaste y miraste a tu asistente.
-Necesito el avión listo para regresar a Boston ahora mismo-
Perdón ):
Muchas cosas me han despegado de escribir.
Feliz Navidad y Año Nuevo.
