Estabas algo nerviosa por las clases de cocina. Estabas llegando a casa de Rachel y decidiste mandarle un mensaje a Brittany.
Llegando a casa de Rachel, deséame suerte
Esperaba que contestara "normal" le habías preguntado algo que no pensaste y que al parecer resulto ser muy personal pero no entendías porque seguía haciendo esos viajes si no le gustaban en lo absoluto.
Ya te estabas acostumbrando a toda la opulencia por eso cuando viste que los papás de Rachel tenían casi 2/4 de uno de los edificios más grandes de Boston aclimatado como departamento no te sorprendiste.
Rachel te estaba esperando.
-Llegas a tiempo-
-No sé qué esperabas, la diva no soy yo-
Sonrió ampliamente.
Rachel se había convertido en parte de tu día a día, la relación de ella con Quinn despego tan rápido, parecían muy enamoradas tenias algo de envidia se dejaron llevar y envolver en todos sus sentimientos que no tuvieron tiempo de hacerle caso al miedo.
Entraste a un pequeño museo, eso fue lo primero que se te vino a la mente. Había esculturas y pinturas por donde quiera.
-Ya está aquí Santana- anuncio Rachel
-Estamos en la cocina- escuchaste alguien responder
Siguieron por un pasillo, que estaba decorado con fotos de Rachel de pequeña haciendo muchos gestos. Reíste algunas eran muy graciosas.
Llegaste, si la cocina de Brittany te había dejado sorprendida esta te dejo atónita. Era tan grande como la cocina del restaurante, todo lucia reluciente y como si no fuera sorpréndete; el tamaño, la utilería, le sumaron una vista fenomenal de la ciudad.
De un momento a otro captaste a las personas que estaban en la cocina, sabias de donde había aprendió Rachel a ser exagerada, sus padres estaban vestidos como todo el uniforme de chef que solo habías visto llevar a los más famosos cocineros.
-Tú debes ser Santana- dijo uno de los Sr. Berry
-Hola- dijiste tímidamente.
-Vamos, vamos estamos ansiosos por las clases, Rachel no dejo de hablar de la comida que preparas- dijo el otro Sr. Berry, definitivamente él era el padre biológico de Rachel.
-Vamos Santana- dijo Rachel y te arrastro para que saludaras a sus papás.
-¿Alguna receta en especial?- preguntaste antes de comenzar la lección. (Claro antes de comenzar la lección, te hicieron cambiarte y ponerte un atuendo muy similar a los que traían puesto los papás de Rachel, estaba muy claro que Rachel no dejo pasar esa oportunidad así que tomo muchas fotos)
-Soufflé de verduras – dijo Rachel
Ambos padres asintieron.
-Yo tengo ganas de algún pescado pero no salmón-
-Trucha estaría bien- sugeriste
Te pusiste a trabajar con los ingredientes del Soufflé mientras los señores Berry ordenaban la trucha siguiendo tus instrucciones de cómo pedir un buen pescado. Pensabas añadirle queso ricotta para darle más sabor.
No tardo más de 15 minutos en que llegara el pescado y te empezaste a dar la lección. Cocinar siempre había sido lo tuyo aparte que te traía felicidad.
Después de un arduo trabajo enseñándoles a los señores Berry la comida estaba lista.
-¡Oh dios mío!, debo tomarme una foto para presumirles a los del club mañana-
-Sabe delicioso- dijo Rachel
-Santana el día que seas uno de los top five de Chef en el mundo, podremos presumir que te conocíamos desde hace tiempo-
Te ruborizaste.
El parloteo y las fotos siguieron hasta que un tipo con un atuendo de rockero y con un corte de cabello ridículo entro a la cocina.
-Me pareció oler algo.-dijo
Estaba algo somnoliento.
-Noah ven a probar-
Habían pasado menos de 5 minutos cuando el sujeto poso sus ojos en ti.
-Woo…¿Quién es ella?-
Miraste a Rachel que parecía algo ansiosa.
-Noah te presentamos a Santana López la mejor Chef que conocerás-
Extendiste la mano para un apretón de manos pero él tomo tu mano y la beso de una manera que te pareció inapropiada pero solo sonreíste.
-Es amiga mía- dijo Rachel poniéndose a tu lado.
El alzo una ceja pero solo sonrió.
Todos se sentaron a comer.
-¿tienes novio?- pregunto el sujeto.
Te pareció algo impertinente pero no dijiste lo expresaste.
-No-
La sonrisa de su rostro se hizo más grande.
-Noah es nuestro sobrino, es responsable de nuestras inversiones de algunos equipos de futbol-
-Deberíamos salir alguna vez- dijo
Solo sonreíste.
-Noah, Santana es una buena chica debes poner mejor empeño pero no es mala idea-
Estabas sudando no querías ser grosera pero nunca de los nunca saldrías con un tipo como él.
Rachel se excuso por unos momentos y desapareció.
-¿Que dices Santana?-
Ahora o nunca.
-Me siento halagada pero tendré que declinar la invitación-
-Vamos solo una vez- dijo insistiendo
-Muchas gracias…-
Fuiste cortada por una Rachel Berry que entro como un tornado.
-Quinn necesita ayuda en la cocina Santana-
Y fuiste arrastrada por ella hasta el elevador, carro y cuando pudiste razonar estabas en tu departamento.
-Rachel…deje a tus padres sin despedirme-
-No te preocupes, ellos entienden.-
-Realmente no sé como llegue tan rápido aquí-
Rachel se quedo contigo hasta que llego Quinn que parecía haber corrido muy rápido.
-¿Qué problema era?- preguntaste
-Mañana debes presentarte a trabajar- dijo
Sonreíste y alzaste tu puño en señal de triunfo.
Si te hubiera dicho que Noah Puckerman iba a estar en el restaurante, hubieras dado cualquier excusa para no ir a trabajar pero nadie te advirtió y allí estabas escuchándolo por no sabes qué vez pidiéndote salir con él.
-No gracias- dijiste y regresaste directo a la cocina.
Te apoyaste en la puerta de la cocina y suspiraste.
-¿Problemas?- pregunto Quinn
-Ese tipo no acepta un no por respuesta-
-No te preocupes pronto se rendirá-
Querías añadir algo más a tus problemas: Brittany no había contestado ninguno de tus mensajes que le habías mando durante el día de hoy. Estabas algo nerviosa, tal vez se había molestado. Estuviste a punto de preguntarle a Rachel pero te contuviste.
-Santana-
Volteaste al escuchar tu nombre.
-El tipo con el corte estúpido esta en el bar diciendo que esperara a la chef pelinegra súper buena-
Gruñiste.
No querías salir del trabajo porque Noah Puckerman seguía esperándote, habías mandado a Quinn por delante y ella confirmo que se encontraba fuera del restaurante aun esperando.
Habías formando un plan en tu cabeza, saldrías corriendo y tomarías el medio de transporte más rápido para alejarte de él aunque tenías miedo que te siguiera hasta tu casa.
Comenzaste a caminar hacia la salida, abriste la puerta y viste a Puckerman parado junto a una limosina sonriendo de una manera que encontraste odiosa.
-¿Puedo llevarte?- pregunto
Estabas debatiéndote en como huir cuando.
-Puckerman, cuánto tiempo sin verte. San perdón por llegar tarde pero el trafico estaba horrible. Vámonos a casa-
Brittany estaba allí…sonriendo. Sus ojos azules hermosos te miraban, podías oler su fragancia. Sonreíste tanto que te dolieron las mejillas.
Rápidamente te pusiste a su lado.
-Pierce-
-Nos vemos Puckerman- dijo Brittany.
Brittany puso uno de sus brazos en tu espalda y con el otro tomo tu bolso.
Tu corazón se acelero, mientras caminaban así de juntas hacia el carro de Brittany.
-No voltees hacia atrás puede tomar eso como una señal y volver atacar- dijo Brittany sonriendo
Gracias por esperar, aquí sigo (:
Saludos!
