¡Buenos días!

Gracias a CallMeStrange, Silvers Astoria Malfoy, Gaby Sara, Annie Thompson y Cris Snape por los reviews del one-shot anterior.


20

Lee Jordan

Posibilidades

Cuando Lee vuelve a casa después de comentar la espectacular (y esperada) paliza que han recibido los Chudley Cannons a manos de las Holyhead Harpies y quedarse un rato charlando, cerca de las una de la madrugada y deseando meterse en la cama y abrazarse a Alicia y notar las patadas de su bebé, encuentra algo que no esperaba.

Alicia no está en la cama, ni dormida ni cambiando de postura porque su hija nonata se mueve continuamente. De hecho, el dormitorio que comparten está vacío. Lee hace memoria, pero no recuerda que su esposa le dijese que iba a quedar con Katie esta noche. Y aunque lo hubiera hecho, Alicia últimamente duerme mucho y antes de medianoche ya está quedándose frita. Debería haber vuelto ya.

Lee vuelve al salón, por si la mujer está ahí y él no la ha visto con las prisas, pero Alicia tampoco está ahí. Preocupado, Lee abre todas las puertas buscándola, sin éxito. Sin embargo, cuando llega al baño se encuentra con que no puede abrir la puerta.

—¿Alicia?—prueba, sacando su varita. Por si acaso. Siete años de paz no bastan para olvidar el infierno que todos vivieron durante la Guerra, y pasará mucho tiempo antes de que Lee vuelva a sentirse totalmente seguro en cualquier lugar. Un sollozo responde a su llamada—. ¿Estás bien?

—No—la puerta se abre, permitiendo a Lee ver a Alicia sentada en el suelo, con las piernas cruzadas, la varita en la mano y el rostro lleno de lágrimas. La mujer lo mira durante un segundo, pero luego baja la vista hacia su abultado vientre y se lo abraza, haciendo que Lee se asuste.

—¿Qué pasa?—inquiere, agachándose a su lado. Alicia lo ignora y dedica una caricia al bebé, sorbiendo por la nariz—. ¿Te duele? ¿Es…?

Ella niega con la cabeza, y tras unos segundos se aferra a Lee. Él, sin comprender nada, le devuelve el abrazo, acariciándole el pelo, y le da un beso en la frente. Desliza una mano al vientre de Alicia y suspira aliviado al notar que el bebé se mueve.

—¿Y si hay otra guerra?—cuestiona ella tras unos minutos. Lee la observa atentamente.

—¿Qué te hace pensar que va a haberla?

Alicia se muerde el labio.

—No es eso…—suelta un nuevo sollozo—. Si todo pasara de nuevo, los mortífagos, las batallas… ¿Y si a la niña…?

—Alicia, no va a haber más guerras—la interrumpe Lee, asustado por el rumbo que está tomando la conversación y, sobre todo, porque se da cuenta de que lo que plantea su esposa no es totalmente imposible—. Y si las hubiera, no nos pasará nada. De verdad.

—Eso mismo dijo Fred media hora antes de que le cayera un muro encima—replica ella en voz baja. Lee se estremece, mientras la herida por su amigo perdido se abre. Él también estaba ahí y lo recuerda, y pese al tiempo que ha pasado aún puede escuchar el tono de broma de Fred y la carcajada que soltó antes de alejarse con Percy.

—Pero…—Lee se muerde el labio—. No es lo mismo que entonces—no tiene claro a quién intenta convencer, si a Alicia o a sí mismo—. No dejaré que nadie os haga nada.

Alicia apoya la cabeza en su pecho, y poco a poco deja de llorar y se queda en silencio. Lee sigue acariciándole el pelo mecánicamente, mientras piensa en la posibilidad que tanto angustia a su esposa.

Tiene claro que, si alguien intenta tocarle un pelo a Alicia o a su hija, lo matará. Y que no dejará que ninguna guerra destroce la pequeña familia que están creando. Va a protegerlas a las dos con su vida, se jura.

—Gracias—susurra Alicia tras varios minutos. Se separa un poco de Lee y él la mira; tiene los ojos enrojecidos, pero ya no derraman lágrimas—. Lo siento—se disculpa tras unos segundos—. Es… es una tontería, supongo, pero… he tenido una pesadilla y no quiero… Lee, de verdad que no soportaría ver otra vez lo mismo.

—No tendrás que soportarlo—le promete él. Entonces se da cuenta de lo frías que están las baldosas del baño, y decide que eso no debe de ser bueno ni para Alicia ni para el bebé—. ¿Vienes a dormir?

La ayuda a levantarse y va con ella al dormitorio. Después de desvestirse, Lee se mete en la cama con ella, que está de espaldas a él, respirando pausadamente. Lee la abraza y le da un beso en la mejilla antes de acariciar su vientre.

No, no dejará que les hagan daño. Pase lo que pase.


Notas de la autora: Alguien me dijo que se le hacía raro ver a Lee de mayor y responsable. Admito que a mí también xD

¿Reviews? :)